arrow

El último refugio (1941)

El último refugio
Trailer
7,8
4.778
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Roy Earle sale de prisión antes de cumplir condena gracias a su buena conducta y a la fianza depositada por Big Mac, jefe de la banda a la que perteneció. Poco después, un miembro de la banda le comunica que Big Mac, que prepara un nuevo golpe, le espera en California. Roy, pese a su intención de cambiar de vida, decide acudir a la cita. En su viaje a través del país, entabla amistad con una humilde familia de granjeros, cuya nieta, Vilma, conquista su corazón. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
High Sierra
Duración
100 min.
Guion
John Huston, W. R. Burnett (Novela: W. R. Burnett)
Música
Adolph Deutsch
Fotografía
Tony Gaudio (B&W)
Productora
Warner Bros. Pictures |. Productor: Hal B. Wallis, Mark Tellinger
Género
Cine negro Intriga Thriller Crimen Robos & Atracos
Grupos  Novedad
Adaptaciones de W. R. Burnett
"Otra memorable obra maestra de Raoul Walsh. La película, que consagró a Bogart como una estrella de primera magnitud gracias a su conmovedora y ardiente interpretación de Roy Earle, un bandido que quiere retirarse con un último golpe, desprende clase y poesía en todos sus fotogramas"
[Diario El País]
9
Sin refugio
Uno de los mejores films de Raoul Walsh (1887-1980)). El guión, de John Huston y William Riley Burnett, adapta la novela “High Sierra” (1940), del propio W. R. Burnett. Se rueda en escenarios naturales de California (Alabama Hills, San Bernardino National Park, Big Bear Valley, Big Bear Lake, Death Valley National Park, High Sierra Mountains...) y en los platós de Warner Studios (Burbank, CA). Producido por Hal B. Wallis y Mark Hellinger (“La ciudad desnuda”, Dassin, 1948) para la Warner, se proyecta en sesión de preestreno el 21-I-1941 (NYC).

La acción dramática tiene lugar en la prisión de Mossmoor (Chicago, Illinois), una vivienda de Chicago, la antigua granja de los Earle (Indiana), la carretera que une Indiana con California y en CA (Campamento Shaw, L.A., Tropic Springs y High Sierra), durante varias semanas entre la primavera y el verano de 1940. Roy Earle (Bogart), tras 8 años de prisión por asalto y robo del Banco de Indiana, es indultado y puesto en libertad bajo fianza abonada por Big Mac (MacBride), el jefe de su antigua banda. Pese a su firme propósito de retirarse de la vida criminal, acepta realizar un último trabajo por deferencia hacia quien ha hecho posible su puesta en libertad. En el Campamento de Shaw se encuentra con sus compañeros de trabajo: Red Hattery (Kennedy), Babe Kozak (Curtis) y Marie Garson (Lupino). Roy es taciturno, retraído, cargado de espaldas, reservado, solitario y torpe de gestos. Red y Babe son inmaduros, inexpertos e irreflexivos. Marie, antigua bailarina y cantante de un club de noche, es solitaria, se siente inadaptada, no tiene hogar ni empleo y no quiere volver a su antigua profesión.

El film suma cine negro, drama, romance y thriller. Como película de gángsters mantiene un insólito tono elegíaco, al presentar una imagen humana de los mismos. Muestra sus impulsos de generosidad, su capacidad de emocionarse ante la desgracia ajena, la facilidad de enamorarse, sus equivocaciones y errores, etc. En la definición de los mismos pone el acento en la condición de marginados, excluidos sociales, inadaptados y fracasados. La soledad que hay en ellos es consecuencia del desprecio que sienten por las personas de su misma condición y el desprecio de que son víctimas por parte de la sociedad.

El estilo narrativo se caracteriza por la rapidez, concisión y eficacia del cine clásico americano. A ello Walsh añade la minuciosidad y la coherencia que caracterizan su estilo personal. Hace uso frecuente de elipsis y sobreentendidos. Se sirve de imágenes para completar y dar profundidad a la descripción de las situaciones. Por ejemplo, las conversaciones entre Roy y Marie se dan en escenarios en los que hay barreras y obstáculos que los separan i aíslan. Confiere al relato un tono de tragedia que eleva el nivel del film, facilita el desarrollo del drama y potencia la capacidad de conmoción y emoción de la obra.

(Sigue en el “spoiler” sin desvelar partes del argumento)
[Leer más +]
50 de 54 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Un refugio ideal
La verdad es que siempre resulta reconfortante la opción de poder refugiarte en pelis como la de Walsh cuando llevas una de esas temporadillas tontas en las que, sin saber muy bien por qué, acabas viendo más bodrietes de la cuenta. Y permitidme que insista en lo de reconfortante porque no existe mayor satisfacción cinéfila -bajo mi punto de vista- que la de meterse entre pecho y espalda un buen clásico después de haber flirteado largamente, como yo mismo he admitido, con productos de dudosa calidad artística. No sé, supongo que ocurre algo parecido a cuando uno mismo se autorrecompensa con un buen trago de cerveza helada después de haberse pegado una buena sudada subiendo la compra del Carrefour a un séptimo piso con el ascensor averiado a las cuatro de la tarde en pleno mes de julio ¿Me explico?

Pues bien, esa inmejorable sensación es la que experimenté ayer noche cuando revisé “El último refugio”. Constatando, una vez más, que no existe mayor placer cinéfilo que el de dejarse arrastrar por esa narrativa clásica que nunca falla y que siempre funciona con la precisión y la eficacia de un reloj suizo cada vez que necesitas una dosis de buen cine. De ese cine que fluye sin artificios ni estridencias. Marcando los tiempos como es debido: sin prisa pero sin pausa. Con elegancia, maestría y talento. Mucho talento. Como el que exhibe Walsh en esta peli. Un auténtico monumento al cine negro. Una peli que tiene lo que toda peli de gángsters debe tener: acción, amor, atracos, cajas fuertes, peleas, disparos, muertos, persecuciones, femmes fatales, bravucones, traidores, héroes, cobardes, borrachos, abuelos entrañables y –por qué no- hasta esa poética fatalista en la que sospecho mucho tuvo que ver un guionista llamado John Huston.

Pero si un nombre destaca, además del de Walsh, en este soberbio peliculón, ése es el de Humphrey Bogart. Un actor al que este tipo de papeles le iban como anillo al dedo y que nos ofrece, esta vez, la versión más romántica y sombría de su propio estereotipo. Excelente.
[Leer más +]
34 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil