arrow

¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966)

7,7
5.968
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
George y Martha son un matrimonio que se profesa un odio salvaje. Ambos tienen personalidades autodestructivas, conocen perfectamente las debilidades del otro y saben cómo exasperarlo. George es un profesor de historia alcohólico. Martha, la hija del director de la universidad donde George da clases, es una mujer frustrada y vulnerable. Un sábado por la noche, después de una fiesta, invitan a su casa a un nuevo profesor y a su esposa. La presencia de esta pareja no evita que Martha y George se humillen y maltraten como de costumbre. A través de este cruel juego sale a relucir la verdad tanto sobre los anfitriones como sobre los invitados. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Who's Afraid of Virginia Woolf?
Duración
129 min.
Guion
Ernest Lehman (Teatro: Edward Albee)
Música
Alex North
Fotografía
Haskell Wexler (B&W)
Productora
Warner Bros. Pictures
Género
Drama
"Despiadada pieza teatral de un peso pesado de la dramaturgia USA (...) Una de las más apasionadas y destructivas parejas del cine de los años 70"
[Diario El País]
"Miserias, fustraciones y deseos de dos parejas de la aparentemente más respetable burguesía con un vocabulario nunca escuchado. Interesante"
[Diario El Mundo]
9
¿Quién teme al miedo?
Primer largometraje de Mike Nichols, procedente del mundo de la escena. Se basa en la obra de teatro en 3 actos "Who's Afraid Of Virginia Woolf?", de Edward Albee, adaptada con singular brillantez por Ernest Lehman. Se rodó en Cambridge, Red Basket y Smith College (Massachusetts) y en los Warner Studios (Burbank, CA). Nominada a 15 Oscar, ganó 5. Producida por Ernest Lehman, se estrenó el 22-VI-1966 (EEUU).

La acción tiene lugar en el campus de la Universidad de una pequeña ciudad, New Carthago (Nueva Inglaterra), entre las 2 h y el amanecer. Georg (Burton), de 46 años, y Martha (Taylor), de 52, forman una pareja autodestructiva. Él, débil y alcohólico, con notable resistencia emocional, ejerce como profesor de Historia. Ella es dominante, psicótica y amargada. Tras una fiesta, invitan a una pareja joven, Nick (George Segal) y Honey (Sandy Dennis), a tomar una última copa en casa.

La película desarrolla un relato dramático, que se basa en un cescendo de ironías, desaires, insultos, agresiones verbales, humillaciones, amenazas, dominación y destrucción, que pone de manifiesto las miserias y secretos del matrimonio y saca a la luz los miedos, ansiedades, frustraciones, malicia, fobias, apetitos y deseos, de los protagonistas. El juego cruzado de ofensa/recriminación y agresión/reacción, se da en el marco de una elevada ambigüedad, extraños interrognates y la defensa de la inexistencia de límites claros entre realidad y fantasía. El proceso arrastra a la pareja de invitados, lo que incrementa la tensión dramática. Incluye referencias a hechos irreales (hijo), falsos (embarazo psicológico) e inciertos (¿Es Georg el niño que mató a la madre hace 30 años?). El lenguaje, tomado de Albee, hace uso de expresiones y palabras insólitas hasta entonces en cine, que no sobrepasan los límites de los usos coloquiales y que son fuente de naturalidad, realismo y esponteaneidad. El título constituye una parodia de la canción "Who's Afraid On The Big Bad Wolf?", de "Los tres cerditos" (Disney), que se entona con una melodía diferente. Los nombres de Georg y Martha coinciden con los del primer presidente de EEUU y de su esposa. Destaca la parodia que Taylor hace de Bette Davis, homenaje a la actriz. Simpática referencia a Mallorca en boca de Georg.

La música, de Alex North, se basa en una breve partitura original, con un magnífico tema central de gitarra, de aires románticos, que evoca el amor entre dos personas. Fue nominada al Oscar. La fotografía, en B/N, de fuertes contrastes y excelente claroscuro, se sirve de un buen trabajo de cámara, con planos cenitales, imágenes subjetivas, primeros planos psicológicos, travellings al hombro documentalistas, que se enmarcan en un contexto de grata sobriedad. El guión aporta unos diálogos bien construidos, un relato envolvente y personajes complejos bien definidos. Las interpretaciones son magníficas. Está considerada como una de las mejores adaptaciones al cine de una pieza teatral.
[Leer más +]
84 de 91 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
LA NOCHE MÁS TORTUOSA EN LA HISTORIA DEL CINE
Magnífica adaptación cinematográfica de la epónima obra teatral del dramaturgo Edward Albee, llevada a cabo por el cineasta del Graduado (aún por llegar) Mike Nichols.

Ambientada con una maravillosa banda sonora a cargo de Alex North, la obra se desarrolla durante una tortuosa noche, tal vez influída por el también escaso horizonte temporal de la obra Miss Daloway de la autora Virginia Woolf.

Así la pareja protagonista (espectacular química entre Burton y Taylor, no en vano por aquella época eran pareja en la vida real, aunque por supuesto no de por sentado dicha premisa) George y Martha, regresan de madrugada a su casa provenientes de la habitual fiesta-reunión universitaria de los sábados en casa de los padres de Martha (rector de la universidad).

Nada más llegar a casa ambos inician lo que parece una suerte de "autodestructivos juegos de pareja", donde los protagonistas continuamente profieren ataques y reproches mutuos que poco a poco y a medida que avanza la trama van haciéndonos comprender de qué va la historia.

A todo ello, dos inesperados visitantes son testigos presenciales de las vituperaciones y vejaciones de la pareja de anfitriones, a la vez que progresivamente y tal vez por el efecto del alcohol (es increíble la cantidad de litros de alcohol que se destilan por las venas de los cuatro protagonistas durante todo el metraje, no parecen cansarse de empinar el codo, a la vez que ir desnudando sus miedos, ansias y deseos) van arremolinándose a sí mismo en torno al mismo marasmo de intensos sentimientos encontrados.

Al final comprendemos el por qué de muchos interrogantes como el definitivo ¿quién teme a Virginia Woolf? (recurrentemente cantado al ritmo del Money, money de Minnelli) tan temido por Martha, o el "...por favor no hables de nuestro hijo..." tan temido por George....

Al final de la tortuosa noche, todos, los cuatros protagonistas e incluso el espectador, tienen la sensación de haberse levantado con la camisa húmeda de una galopante pesadilla descubriendo al fin que todo podría haber sido diferente de no ser por ese necesario proceso de desgaste que les ha hecho ascender un grado en el escalafón de la madurez a la hora de afrontar la siempre penosa,dura y difícil etapa de desgaste en una pareja.

Para los amantes de las adaptaciones teatrales a la gran pantalla sin perder un ápice de enjundia y empaque.
[Leer más +]
37 de 42 usuarios han encontrado esta crítica útil