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M, el vampiro de Düsseldorf (1931)

M, el vampiro de Düsseldorf
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8,3
18.509
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Sinopsis
Un asesino de niñas tiene atemorizada a toda la ciudad. La policía lo busca frenética y desesperadamente, deteniendo a cualquier persona mínimamente sospechosa. Por su parte, los jefes del hampa, furiosos por las redadas que están sufriendo por culpa del asesino, deciden buscarlo ellos mismos. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Alemania Alemania
Título original:
M
Duración
111 min.
Guion
Thea von Harbou, Fritz Lang
Música
Edvard Grieg
Fotografía
Fritz Arno Wagner (B&W)
Productora
Nero Film
Género
Thriller Intriga Crimen Asesinos en serie Expresionismo alemán
9
Una mañana en la vida del mejor director del mundo
Una mañana de 1963, F. W. Murnau estaba en una sala de proyecciones universitaria para un experimento científico. Su amigo el profesor Vogel le proyectó una escena de la película de Hitchcock “Los Pájaros”, aquella en la que la madre del protagonista descubre al granjero muerto. Al acabar, Murnau se felicitó por haber visto una muestra de cine puramente visual, en el que el casi inexistente sonido no molestaba a las imágenes.

“Ahora vas a verlo como una película muda” –dijo el profesor, y proyectó exactamente la misma escena sin sonido. Cuando volvieron las luces, Murnau permaneció en su asiento, estupefacto. “Es extraordinario”. ¿Qué le parecía “extraordinario”?
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10
FL, el vampiro en el salón de la montaña
Cuando la industria del cine estadounidense sostenía que la llegada del cine sonoro únicamente servía para adaptar obras de teatro y realizar musicales M, el vampiro de Düsseldorf fue un bofetón en la cara. En el continente de las ideas, Hitchkock comenzaba a destacar así como Buñuel, Gance o Vigo y por supuesto, Fritz Lang. Para Hollywood un film como aquel no era viable, hasta que lo vieron, claro.

Lang la estructuró en tres partes. La primera se encarga de mostrarnos al asesino y sus consecuencias. En la segunda el espectador asiste a la competencia desatada entre las fuerzas del orden -criticadas por su falta de resultados- y los bajos fondos -hostigados por la policía en su busqueda del asesino- para llegar al mismo fin pero con diferentes métodos. Y en la tercera -la más sobrecogedora- una caza al hombre sin cuartel.

Fritz Lang consiguió con M, el vampiro de Düsseldorf dibujar el perfil de sicópata que más tarde seguirían todos sus colegas con los matices correspondientes a cada caso. En la escena final, Peter Lorre encoge el corazón de cualquier espectador con su monólogo final, consiguiendo un cierto grado de empatía con el público, caso éste muy difícil de conseguir por un actor y solo al alcance de los genios de la interpretación. Un crítico de cine definió el rostro de Lorre en El Halcón Maltés como el más extraño y desasosegante de la Historia del Cine. En M, creo que también se podría decir lo mismo del actor.

Destacar también la actuación del jefe de los bajos fondos así como su atuendo y su aire marcial, ácida crítica de Lang hacia el nazismo que se les venía encima. El único pero que le pongo es un contrapicado de tres segundos en el que se ve al comisario espatarrado en una silla y marcando paquete. Demasiado. Final épico y vanguardista.

La película que jamás aprobarían los de la LIGA ANTI TABACO.

Una delicia visual y sonora que cautiva y emociona a partes iguales. 9.8

"¿Quiénes sois vosotros para juzgarme a mí?"
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