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Obsesión (Ossessione) (1943)

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Sinopsis
Giovanna (Clara Calamai) es una hermosa joven malcasada con el viejo propietario de un restaurante. Su sórdida vida cambiará con la aparición de un vagabundo que se convierte en su amante y al que inducirá a matar a su marido. Adaptación de la novela de James Cain "El cartero siempre llama dos veces". (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Italia Italia
Título original:
Ossessione
Duración
135 min.
Guion
Luchino Visconti, Giuseppi De Santis, Mario Alicata, Gianni Puccini, Antonio Pietrangeli (Novela: James Cain)
Música
Giuseppe Rosati
Fotografía
Aldo Tonti, Domenico Scala (B&W)
Productora
Industrie Cinematografiche Italiane
Género
Drama Romance Crimen Neorrealismo Drama romántico
Grupos  Novedad
Adaptaciones de James M. Cain
7
NEORREALISMO, AÑO CERO
Visconti asistió a rodajes de Renoir y se empapó de experiencia, que quiso aplicar a su primera película. Intentó una adaptación de “L’amante di Gramigna”, pero el gobierno de Mussolini lo prohibió. Insistió con “El cartero siempre llama dos veces”, de J. M. Cain, cuya traducción mecanografiada le había dado Renoir. Este tema americano, ambientado en la provincia italiana de Emilia y tratado a la manera francesa, sí pasó la censura.

Aparte su peso artístico, se ha discutido si “Ossessione” es la primera obra neorrealista. Parece cada vez más claro que sí.

Al ocuparse el montador Serandrei de los primeros metros, fue impactado por el material: “Para mí significó un shock; comprendí que me hallaba ante un gran director y no, como creí en un principio, ante un hombre rico que quería divertirse haciendo cine”. Le escribió a Visconti que “ya no consideraba su película como una más, sino como el emblema de un nuevo cine que podría denominarse Neorrealismo”.

De la dura novela de Cain ya existía la versión de Chenal, “Le dernier tournant” (1939). Después vinieron las de Garnett (1946) y Rafelson (1981), ambas con el título del libro.
Por veto directo de los herederos del novelista, “Ossessione” no se exhibió en USA sino en 1976. Hasta entonces la cinta fue, en parte, inexistente, también a efectos de fijar el comienzo del Neorrealismo.

Lo que Visconti quería era contestar con naturalismo francés (Carné, Renoir) al pomposo cine imperante en Italia, y renovar el modo de trabajar de los actores, para él anquilosados en clichés.
En su artículo “El Cine antropomórfico”, Visconti afirmaba: “De todas las tareas que me incumben como director, la que más me apasiona es el trabajo con los actores: material con el cual se construyen esos hombres nuevos que engendran la nueva realidad a la cual han sido llamados a vivir, la realidad del arte”.

Con el traspaso a Italia el negro argumento, situado en la Gran Depresión, mantiene su dureza y se enriquece con canciones operísticas, curas, bicicletas y locuacidad.
Giovanna se ha librado de la prostitución al casarse con el acomodado Bragana, gordo y mayor, de mentalidad simple, aun brutal. Ambos llevan un hostal-restaurante al que llega Gino, un vagabundo bien parecido. La atracción sexual se junta con la conveniencia: Giovanna necesita ayuda para deshacerse del esposo odiado.

Las turbias pasiones del ser humano ocupan la pantalla sin resquicio para el paisaje o la arquitectura. Visconti es humanista radical. Indaga figuras y fisonomías. Las estimula y exprime con su cámara cercana, apremiante.
Los actores responden bien, sobre todo Clara Calamai (Giovanna), en vivos primeros planos. Massimo Girotti (Gino) tiene buena presencia pero le falta carácter. La estrecha atención con que se le enfoca no hace sino ponerlo de relieve.

A sus casi 70 años, el film ha envejecido lo suyo pero, en tanto que casi segura pieza fundacional del Neorrealismo, posee un perdurable valor histórico.
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29 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Amor obsesivo
Ópera prima de Luchino Visconti. Escrita por él mismo con la colaboración de Mario Alicata, Giuseppe De Santis, Antonio Petrangeli, Gianni Puccini y Alberto Moravia, se inspira libremente en la novela “The Postman Always Rings Twice” (1934), de James M. Cain. Se rueda en 1942, en decorados naturales del Valle del Po, Ferrara y Ancona y en los platós de SAFA Studios (Roma). Producido por Luchino Visconti (no acreditado), se proyecta en público por primera vez en sesión de preestreno el 16-V-1943 (Roma).

La acción tiene lugar en el Valle del Po, Ferrara y Ancona, en 1942, a lo largo de varios meses. El trotamundos Gino (Girotti) se detiene en un bar de carretera próximo a Ferrara, donde se siente poderosamente atraído por Giovanna (Calamai), casada con el propietario del establecimiento, Giuseppe Bragagna (Landa), un hombre mayor que la ha sacado de la calle. Gino es inquieto y aficionado a ir de un lugar a otro, sin arraigar en ninguno. Malvive gracias a sablazos, pequeños hurtos y dejando deudas que nunca podrá pagar. Oculta frustraciones personales, es propenso a los remordimientos y evita compromisos. Giovanna es agraciada, joven y apasionada. Siente apego por la seguridad económica del marido, que la maltrata físicamente y moralmente.

El film suma crimen, drama, cine negro, thriller y romance. Tras trabajar como ayudante de Jean Renoir en la producción de “Una partida de campo” y recibir lecciones de él, lee la novela de James M. Cain y decide adaptarla al cine. Con dinero de su madre y la colaboración de Libero Solaroli como productor ejecutivo, emprende la realización de la obra. Lo hace durante la dictadura fascista de Mussolini y en tiempos de la IIGM. Problemas con la censura política del Gobierno y presiones de la Iglesia, retrasan su presentación a causa de cortes, eliminaciones y cambios. El hecho de no haber adquirido los derechos de adaptación de la novela aplaza su estreno en EEUU hasta 1976. Para entonces Visconti ha reconstruido la obra en la versión que se conoce ahora. En su momento constituyó un anticipo del movimiento “neorrealista” italiano.

La cinta desarrolla un relato pasional, duro y trágico, que ofrece un retrato realista y cruel de la Italia de Mussolini. El realizador consigue que la obra traspire la tensión erótica, la fuerza sensual y el pesimismo fatalista de la novela. Explica cómo la pobreza y la miseria hacen que los seres humanos se vean sometidos al dictado de impulsos primarios. En estas circunstancias, la pulsación del deseo enardece la carne, alimenta la pasión e inflama la lujuria. El desarrollo de los personajes es excelente, en especial por lo que respecta a la manifestación de frustraciones, desengaños e inseguridades. Son personajes frágiles, contradictorios y profundamente pesimistas. El tono de la narración es de una negrura, rudeza y frialdad que impresiona. Hace uso de símbolos que refuerzan el pulso de la pasión, como las cacerolas humeantes, los maullidos de gato y las tormentas ruidosas.
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25 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil