arrow

Tres colores: Rojo (1994)

Tres colores: Rojo
Trailer
7,8
18.204
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Valentina, una joven estudiante que se gana la vida como modelo, salva la vida de un perro atropellado por un coche. La búsqueda de su dueño la conduce a un juez jubilado que tiene una extraña obsesión: escuchar las conversaciones telefónicas de sus vecinos. Si antes el espionaje telefónico formaba parte de su trabajo, ahora se ha convertido en un vicio. A Valentina le desagrada la conducta del hombre, pero no puede evitar ir a verlo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Francia Francia
Título original:
Trois couleurs : Rouge (Three Colours: Red)
Duración
99 min.
Estreno
11 de marzo de 2016
Guion
Krzysztof Piesiewicz, Krzysztof Kieślowski
Música
Zbigniew Preisner
Fotografía
Piotr Sobocinski
Productora
Coproducción Francia-Polonia-Suiza; MK2 Productions / CAB Productions / France 3 Cinéma / CAB Productions / Studio Filmowe TOR
Género
Drama
Grupos  Novedad
Tres colores
10
EN CUALQUIER MOMENTO LA VIDA PUEDE SER FRESCOR
Rojo conclusión, rojo compendio. Digamos que de las tres entregas de la trilogía, ésta es la que menos ligazón tendría con el valor revolucionario asociado al rojo de la tricolor francesa, en este caso la fraternidad entendida como solidaridad, tal vez porque Kiéslowski en esta última entrega quiso compendiar y acabar de matizar en una profunda narración elíptica los tres valores revolucionarios; libertad (azul), igualdad (blanco) y fraternidad-solidaridad (rojo).

Rojo...fraternidad entendida como solidaridad...una anciana decrépita y encorvada intentando meter sin conseguirlo una botella a un contenedor y levantando la compasión de una joven de alma generosa, imagen ésta exacta a la de la primera entrega con su azul libertad...Un perro atropellado también es digno de la solidaridad...¿igualdad?...

Pero, ¿y qué decir de la igualdad y de la libertad en esta tercera entrega rójamente conclusiva?. ¿Acaso no se nos habla de libertad cuando nos encontramos con ese juez voyeurista asaltando las vidas ajenas?, ¿Acaso no se nos habla de igualdad cuando la joven modelo predica y clama por/con la misma?.

No tan hipertécnica como la primera ni tan impulsiva como la segunda, pero sin duda esta tercera y definitiva entrega es la más completa de la trilogía por su carácter compendiador, no sólo a nivel temático, sino formal.

Rojo: dos vidas vacías y a la deriva se juntan un día por el azar de la vida, y del contacto surgen sinergias aleccionadoras.

Nuestro juez prejubilado, Joseph Kern, enseñó que su voluntaria reclusión en un mundo lleno de cinismo y sarcasmo resabido, acertaba en las frías predicciones pero erraba en las formas carentes de cualquier atisbo de sentimiento (solidario o de cualquier otro tipo)...su progresivo amor platónico por la joven estudiante y modelo Valentine Dussaut, al recordarle un antiguo amor traicionero de juventud, le sirve a su vez para explicarle que no es lo mismo un sentimiento expresado a través del cristal de una ventana o de un televisor o a través de los cables de un teléfono que el transmitido de manera abierta y solidaria, con total libertad e igualdad para todos...

De nuevo el color que da título a la entrega respectiva, en este caso el rojo, lo impregna todo.

El rojo de la lona del bar de abajo de la casa de Valentine "Chez Joseph"...el rojo del jeep de su vecino, el estudiante (y alter ego durante la etapa de juventud del juez retirado Joseph Kern)...el rojo del inmenso cartel publicitario en donde Valentine salía como reclamo de una marca de chicles con el slogan que Kiéslowski quiso utilizar para concluir la trilogía y que da título a mi crítica), ó en esos cables de comunicación telefónica que transmitían los sentimientos de forma tan fría...

OBRA MAESTRA.
[Leer más +]
101 de 123 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
El movedor de hilos
Siento disentir con la mayoría pero siempre me pareció azul la mejor de las tres. Vistas de nuevo me reafirmo en la cuestión. Es innegable que en Rojo los diálogos tienen más fuerza y sutileza y que Kieslowski vuelve a complacer a la grada con su lenguaje cinematográfico, consistente en los juegos de luz, los encuadres y las distintas angulaciones de cámara.

Si se me permite una licencia y seguramente me equivocaré, creo que el papel de juez lo escribió Kieslowski pensando en sí mismo. Personaje que voluntaria e involuntariamente mueve los hilos de los demás. Al final todos los resucitados son fruto del azar? No lo creo en absoluto. Pienso que el director polaco se resevó este personaje para la última de sus películas como una especie de semidios mostrando ambigüedad en el lado humano y casualidad en el divino. Muy posiblemente no sea así.

De todos modos, Rojo es un epílogo brillante para una trilogía notable que ha quedado por méritos propios en los altares cinematográficos.
[Leer más +]
73 de 99 usuarios han encontrado esta crítica útil