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El amor de la señora Leslie (1954)

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Sinopsis
Shirley Booth interpreta a la propietaria de una pensión de la que se enamora un viajante de comercio. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
About Mrs. Leslie
Duración
103 min.
Guion
Hal Kanter, Ketti Frings (Novela: Viña Delmar)
Música
Victor Young
Fotografía
Ernest Laszlo (B&W)
Productora
Paramount Pictures; Productor: Hal B. Wallis
Género
Drama Romance
9
Todas las edades son buenas para amar
A Vivien Keeler -una mujer de gran cultura en el trato personal-, no le resulta lo bastante formal la sociedad en la que se está moviendo ahora. Siente -sin decirlo-, que los jóvenes entienden muy poco acerca de la convivencia, y que su desconsideración y falta de modales los hace lucir groseros y desencantados. Pero Vivien está dispuesta a aceptar las cosas como van llegando, pues como ella misma dice: “Tanto si te gusta como si no te gusta… este es tu tiempo”. Solo queda poner buena cara, tratar lo mejor posible a todo el mundo y ser honestos sin medias tintas, porque solo de esta manera, la ley de resonancia procurará devolvernos gente del mismo estilo.

A Vivien -quien ha convertido su casa en una suerte de pensión para mujeres-, todo el mundo la llama señora Leslie… y ella entonces, va a contarnos la historia y las razones que la hacen llevar este apellido.

“EL AMOR DE LA SRA. LESLIE”, es la segunda película que dirigiera el newyorkino Daniel Mann, tras el éxito alcanzado con su opera prima “Come back little Sheba”, que le mereció el reconocimiento de la crítica internacional y el premio Oscar para su protagonista Shirley Booth. La película, protagonizada de nuevo por esta dulce y luminosa actriz, está basada en la novela “About Mrs. Leslie” que, la escritora Viña Delmar publicara en 1950, y en ella se nos va a contar la relación que, una ejemplar mujer, sostiene primero con George Leslie, un hombre de mediana edad como ella, al que conocerá en el bar donde se ha visto abocada a trabajar como cantante, y del que por respeto a su crítico estado emocional, irá sabiendo única y exclusivamente lo que él se anime a contarle acerca de su vida.

Esta relación, llena de matices de gran riqueza humana y marcada por un compartir adulto y responsable de ambos lados, me remitió inevitablemente a la magnífica “Amor prohibido” de Frank Capra, y a la posterior y también muy interesante “El próximo año a la misma hora” de Robert Mulligan, la cual bebe sin duda de esta fuente, pues igual, la sra. Leslie se verá en el plan de ver a “su gran amigo” durante seis semanas una vez al año.

Mann logra bordar personajes de una gran calidez y sensibilidad, y a todo lo largo del filme la solidaridad, el respeto, la tolerancia, la entrega… y todo aquello que nos ennoblece como homo sapiens, tendrá un amplio lugar al encuentro con personajes como Nadine, la joven que por su piel morena tropezará con los prejuicios sociales; Lan, el hombre que se resiste a reconocer a la estupenda mujer que tiene cerca; Pixie, la muchacha rebelde ante las convenciones formales; la sra. Croffman, aquella madre que presiente la vida difícil de sobrellevar … Y habrá un personaje de antología: Mr. Hackley, el dueño del bar en donde, Vivien y George, se darán cita en un par de memorables ocasiones.

El filme reboza de buen gusto en un entorno bastante sobrio; se desenvuelve entre diálogos de gran altura y profundos significados; y la pareja protagonista consigue llegarnos al alma con esas virtudes que tanto halaga descubrir en algún ser humano.

Daniel Mann nos ha dado una película tan edificante y tan adulta, que sería muy importante que pudiera verse en pareja.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Sensible historia de amor entre gente adulta, nada sentimentaloide
Sensible historia de amor "adulta", entendiendo por este matiz el que sus protagonistas no son adolescentes guapos, ni altos, ni... simplemente son seres humanos que se conocen, se atraen y se sienten felices al uno junto al otro.
Daniel Mann realiza de forma delicada este film, que rebosa elegancia formal y tonal, tan alejado del cine actual (2016) cuando todo son prisas y movimientos ultrarrápidos de cámara.
Aquí la historia se narra de forma tranquila, aunque sin pausas, pero con ritmo que permite contemplar a los diversos personajes, encariñarse con ellos y sentirlos cercanos.
No es nada espectacular ni tampoco, esa es la verdad, tiene ninguna escena por la que bastante tiempo tras su visión la podamos recordar, aunque bien es cierto que la escena del bar y los vasos es muy simpática. Es sencilla en su puesta en escena, y lo que se narra es la vida normal de una gente que sólo quiere ser feliz, amar y sentirse amados.
Estupendas interpretaciones, sobre todo la gran y me temo que hoy olvidada Shirley Booth, y un empaque técnico donde brilla la melódica banda sonora de Víctor Young y la brillante fotografía en blanco y negro del gran Ernest Laszlo.
Una cinta bonita, agradable, quizás no difícilmente olvidable, pero que nos hace sentirnos mejor personas por sus ideas del respeto hacia los demás, el sentido de la solidaridad, y de la entrega para con el ser amado.

http://filmsencajatonta.blogspot.com.es
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