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El sirviente (1963)

El sirviente
Trailer
7,6
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Sinopsis
Un intrigante y manipulador mayordomo consigue, gradualmente, dominar la vida del señor al que sirve, aprovechándose de sus debilidades sexuales. Un tenso y adulto drama psicológico que obtuvo excelentes críticas. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Reino Unido Reino Unido
Título original:
The Servant
Duración
115 min.
Guion
Harold Pinter (Novela: Robin Maugham)
Música
Johnny Dankworth
Fotografía
Douglas Slocombe (B&W)
Productora
Springbok Productions / Elstree Distributors
Género
Drama Intriga Drama psicológico
"Junto a 'Rey y Patria', la cima del cine de un director siempre atento y comprometido."
[Diario El País]
9
Inquietane relato de dominación y sumisión
Film independiente, realizado por Joseph Losey y escrito por Harold Pinter. Es la primera de tres colaboraciones entre ambos ("Accidente", 1967 y "El mensajero", 1970 ). Se basa en la novela "The Servant" (1948) de Robin Maugham. Nominado a 8 BAFTA, ganó 3 (actor, fotografía y actor novel). Obtuvo un Silver Ribbon (director extranjero) y otros premios. Se estrenó el 19-III-1963 (RU).

La acción tiene lugar en Londres en 1961/62, a lo largo del invierno. Narra la historia de Hugo Barrett (Dick Bogarde), perspicaz, manipulador, seductor, buen cocinero, que lleva 13 años como asistente doméstico. Es contratado por Anthony Mounset (James Fox), aristócrata, soltero, refinado, indolente, frágil e inseguro, más joven que Barrett. Entre ambos se establece una relación compleja de dominación y sumisión, confianza y engaño, eficiencia y degradación, amistad y lucha por el poder.

La película es un drama psicológico basado en el enfrentamiento entre un hombre servicial que, tras una apariencia de eficacia, oculta pasiones de dominación, posesión y degradación. Entre sus motivaciones se apuntan deseos de revancha, resentimientos, afanes de poder e inclinaciones sadomasoquistas. El arco dramático avanza desde la conquista de la confianza y el respeto de Tony, el alejamiento de su novia, la introducción de una mujer en la casa, Vera (Sarah Miles), para que le seduzca al patrón y le domine sexualmente, la ocupación física de sus espacios (lavabo, dormitorio), etc. La obra explora el alma humana, sugiriendo hipótesis sin formular juicios. Las cuestiones que se plantean quedan en suspenso, abiertas a la reflexión. La cámara realiza un extraordinario trabajo de exploración de la casa, con un sugestivo movimiento de cámara, travellings, zooms, barridos, tomas largas, planos picados y contrapicados, reflejos en espejos que completan las escenas. Se sirve de símbolos, como la posición de los actores en la escalera, la intensidad del color de las figuras, los barrotes del pasamos. Añade elementos inquietantes, como el sonoro goteo del grifo, la estridencia del teléfono, la indefinición de la distribución de la casa, la lluvia persistente y la nieve. Salvo escasas excepciones, todas las escenas son inquietantes, incluidas las exteriores (restaurante, bar, casa de los padres, estación de tren). La homosexualidad se sugiere a través de las fotografías del dormitorio de Tony (jóvenes musculosos), esculturas de la casa (atleta desnudo) y la indicación amenazadora de Barrett "yo conozco su secreto". Critica a la aristocracia, presumida e ignorante, que confunde un poncho con una capa.

La música aporta una banda jazzística de saxo y piano, en la que se apoyan fragmentos de "All Gone", a cargo de Cleo Laine. Añade un fragmento de guitarra. La fotografía es magnífica. El guión desgrana un crescendo dramático demoledor. La interpretación de Bogarde, extraordinaria, incrementa los sentimientos de desasosiego. La dirección consigue la que posiblemente es su obra cumbre.
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105 de 115 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La erótica del poder
Dirk Bogarde interpreta la figura de Barrett, modélico mayordomo inglés contratatado por un indolente y voluble señorito de razonable clase pudiente. La misión de Barrett será verificar el correcto desarrollo de los trabajos de saneamiento y ornato de la casa, organizar y coordinar las tareas cotidianas y, por que no decirlo, hacerle más confortable y llevadera la reciente independización a su joven patricio. Ayudarle a cortar su cordón umbilical.

La fidelidad y la precisión ejecutoria del asistente irán haciendo mella en la endeble personalidad de Anthony Mounset hasta el punto de generar un dependencia tan poderosa capaz de dinamitar su relación sentimental con Vera, su prometida, y abocarle progresivamente hacia una degenerativa e inexorable pérdida de voluntad.

Afianzada en el impecable guión de Pinter, la película de Losey disecciona implacablemente la miserable condición humana de sus protagonistas, seres subordinados a sus más bajos instintos (sexo, drogas, disipación, celos, incuria y dominación). La erótica del poder trasladada al ámbito doméstico.

Un asfixiante, angustioso y demoledor drama psicológico del que gozarán los acérrimos al cine más teatral. Con un trago de whisky, eso sí, para aliviar tensiones y disfrutar de una banda sonora con excelentes fragmentos jazzísticos.
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68 de 81 usuarios han encontrado esta crítica útil