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Crudo (2016)

Crudo
Trailer
6,3
10.810
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Sinopsis
Justine, una joven de 16 años, vive en una familia donde todos son veterinarios y vegetarianos. Es una estudiante brillante y prometedora, pero al ingresar en la facultad de veterinaria descubre un mundo decadente, despiadado y peligrosamente seductor. Durante la primera semana, obsesionada por encajar con sus compañeros de clase, se aleja de los principios que le han inculcado su familia, y come carne cruda por primera vez. Las consecuencias no tardan en llegar, y la joven empezará a desvelar su verdadera naturaleza. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Francia Francia
Título original:
Grave
Duración
98 min.
Estreno
17 de marzo de 2017
Guion
Julia Ducournau
Música
Jim Williams
Fotografía
Ruben Impens
Productora
Petit Film / Rouge International / Frakas Productions
Género
Terror Drama Comedia negra Adolescencia Familia Gore Drama psicológico Colegios & Universidad
6
Impulsos e Identidades Reprimidas
Hay algo en 'Crudo' que me pone realmente enfermo, comprendiendo perfectamente a aquellos espectadores de Gothenburg que se salieron del cine a mitad de la sesión.
Su cuidada selección de planos, la sutil pista de sonido inquisitivo... llegan a un nivel subconsciente inexplorado, convirtiendo una común búsqueda de identidad en una experiencia incómoda y desasosegante, más centrada en los sentimientos que te provoca que en el interés que su historia pueda despertarte.
Te mete directamente en la cabeza de su protagonista Justine, y logra explicar sin palabras el soterrado ansia que la inunda en su nueva etapa universitaria.

Para ella, una dulce niñita con camisetas de unicornio protegida por sus papis, dicha experiencia no puede ser más violenta: literalmente arrojada al campus, con apenas una identidad medio definida para "defenderse".
¿Defenderse de quién, de qué? ¿La universidad son todo risas y fiesta, no?
Nadie lo diría mirando la manera en la que Julia Ducournau la filma, en tonos apagados y violentos, como una feroz jungla de intereses cruzados. Tan desconcertante en su caos que Justine busca a su hermana entre la jauría fiestera, mientras la cámara no deja de recordarla que alguien debería estar metiéndole la lengua hasta la campanilla.

Las novatadas se convierten en una cruel dominación sobre los novatos, como si fuera un campo militar en el que se te forma para encajar en los demás.
Pero no solo encajar: lo que estos veteranos piden a Justine es borrarse, perderse, despreciarse; buscan tragarla y escupirla. Quieren que quiera lo que quieren, que haga lo que le han dicho que quiera.
Todo para que en la foto de promoción sea igual de feliz que los demás, porque en ella solo permanecerá su sonrisa, no el interminable historial de putadas y crueldades que le han dedicado tan desinteresadamente.

Su hermana Alex la alienta para que no sea la terrible excepción a la norma, pero hasta ese débil afecto se esfuma con la presión de la manada.
Pasa a ser otra del montón Justine, ¿no ves lo felices que son todos en él?

Pero entonces llega. La carne.
Una nota de insospechado placer sucio y culpable, un verdadero sabor entre otros muchos prefabricados que todos deben disfrutar.
La represión alimenta la intensidad, y esta solo se libera en un placer casi orgásmico.
Justine, la niñita protegida que se preocupaba por trozos en su puré de patata, descubre que lo prohibido le gusta más de lo que dicen que debería gustarle.
Y en cada arrebato de culpable ansia se va borrando la culpa, a medida que abraza su verdadera identidad.

A nadie se le puede escapar el fondo de empoderamiento que desarrolla la historia.
Pero lo más satisfactorio es ver que, junto a eso, hay una defensa encarnizada, casi furiosa, cruda, del derecho a ser diferentes.
Merecemos que nos guste lo que nos gusta, sin que por presión social tengamos que censurarnos.
Y, aún más importante, merecemos la oportunidad de desarrollar nuestros gustos, sin tener que llevarlos atados y amordazados desde la más tierna infancia.

La sociedad es solo una ilusión de lo aceptable, donde la palabra "normal" implica esconderse y aburrirse, todo eso hasta que alguien se atreve a romper sus represivas convenciones.
Hay que admirar la transformación de Justine: de niña a mujer, con la obligatoria clasificación en el montón bien esquivada.
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97 de 127 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
¡Impactante! El terror que no deja indiferente.
Me resulta increíble como una directora con tan poco recorrido pueda regalarnos algo tan sorprendente, al disfrutar de esta obra no tendrás la sensación ni por un momento de estar viendo la ópera prima de alguien, que en su haber tan solo tenía un cortometraje y una tv movie de humor como co-directora. Hay gente que tiene un talento innato, Julia Ducournau es una de ellas.

La manera tan natural que tiene a la hora de narrar una historia tan cruda y visceral me deja helado. Sinceramente como una pega en este sentido tal vez quiera dar demasiadas vueltas antes de mostrarnos lo que verdaderamente nos está escondiendo el film.

Justine se ha criado dentro de una familia donde su gran y peculiar tradición, es que todos son veterinarios además de vegetarianos. En su primer día en la escuela veterinaria, Justine se verá obligada a comer carne en contra de su voluntad. A pesar de contar con su hermana mayor Alexia, no encontrará en ella el apoyo que necesita. Después de probar la carne por primera vez Justine despertará algo en su interior. Ese algo debería haber permanecido dentro de ella por el bien de todos...

Como bien dije al principio la directora francesa Julia Ducornau, que no solo dirige, sino también es la responsable de firmar el guión de la cinta, ha creado una obra que trasciende el terror, pues creo que a pesar de lo dura que puede resultar para cierto público, creo que es de obligada visión no solo para amantes de terror sino del cine en general. Esa mezcla de drama y terror casa a la perfección y consigue un efecto sorpresa más impactante en el último cuarto del film.

A pesar que son varios los actores que intervienen en la cinta, debo mencionar dos que brillan con nombre propio, pues Ella Rumpf como Alexia, pero sobretodo Garance Marillier, en el papel de Justine, parece que la química entre las dos actrices funciona a la perfección. Junto a ellas, vas a reír, llorar y sufrir. Sin duda alguna sus creíbles actuaciones son media película.

Una de esas películas que con los años se volverá de culto, cine de autor del bueno. Dije antes que su ritmo y mezcla de terror con drama puede que provoquen un pequeño bajón en la narrativa del film, pero queridos lectores estamos hablando de 95 minutos, os aseguro que valen la pena en su totalidad.

http://www.terrorweekend.com/2016/09/grave-raw-review.html
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57 de 84 usuarios han encontrado esta crítica útil