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La gran tentación (1956)

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Sinopsis
Jess Birdwell es el patriarca de una familia de cuáqueros, una secta cristiana que se niega a participar en las guerras. Su hijo Josh desea adherirse al pacifismo familiar pero, temiendo ser tomado por un cobarde, se alista en el ejército, lo que provoca el disgusto de su madre. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Friendly Persuasion
Duración
140 min.
Guion
Michael Wilson (Novela: Jessamyn West)
Música
Dimitri Tiomkin
Fotografía
Ellsworth Fredericks
Productora
Allied Artists
Género
Aventuras Drama Guerra de Secesión Siglo XIX Vida rural (Norteamérica) Religión
10
Si no puedes ser quien realmente eres… estás en la religión equivocada
Estamos en Indiana del Sur, año 1862. En plena Guerra Civil Estadounidense. Jess y Eliza Birdwell son una pareja de cuáqueros que tienen tres hijos y viven en una comunidad que, aún, no ha sido alcanzada por el conflicto que aspira a la abolición de la esclavitud. Ellos mismos tienen un esclavo, Enoch, a quien se esmeran por tratar con la mayor dignidad y respeto. Su vida parece muy armónica y espiritual, dedicado Jess al trabajo de la tierra, mientras Eliza es ministra de la iglesia cuáquera.

Sus hijos son muy especiales: Jess Jr., el pequeño, vive en conflicto con la gansa Samantha, pues, cada que lo tiene a tiro, se le aferra de los pantalones. Joshua, es un joven tranquilo que no niega sus dudas sobre la verdadera religiosidad; y Mattie, vive enamorada de un soldado de la Unión, Gard Jordan, el hijo de Sam, el risueño y malicioso amigo de su padre con quien compite en cada salida hacia la iglesia.

Todo parece estar en armonía y en una cercana comunicación con Dios… pero, no tardaremos en darnos cuenta de que, ellos, no logran seguir los dictados de sus entrañas. La iglesia les ha quitado la alegría, la música, el baile, el vino… y hasta su lenguaje resulta distinto al del resto de la comunidad, pues, se ha vuelto solemne y rimbombante.

"Ese es el mandato de Dios", creen ellos al seguir las prédicas de los cuáqueros, y así, asumen las reglas con el mayor compromiso… pero, algo muy dentro clama por su libertad, y entonces comienzan a vivir con hipocresía. Hacen lo que no deben según las normas (y lo mantienen en reserva), pero, sienten en su corazón que, eso que no deben, lo ansían desde muy adentro de sus almas y no hace daño a nadie (el piano, el baile, el beso...) y así, aquella religión se va convirtiendo en una especie de máscara que aleja de la verdadera esencia mientras arrebata el derecho a la alegría y al placer.

Entonces llegará la más dura prueba. ¿Puede el hombre prescindir de todo acto de violencia a riesgo de los suyos y de su propia vida? ¿Tiene el ser humano derecho a defenderse, y a matar si es necesario, para defender su libertad y arrasar con la barbarie? ¿Se puede atacar la infamia y maltratar al que maltrata sin que signifique pecado?... Estas y otras preguntas surgirán en los corazones y en la mente de la familia Birdwell, y también en la de muchos otros de la comunidad cuáquera.

Partiendo de un magnífico guion de Michael Wilson (adaptación de la novela de Jessamyn West), el director, William Wyler, consigue un filme de fuertes y poderosas reflexiones que nos aguzan la conciencia y nos ponen sobre aviso sobre muchas cosas que pueden llegar a suceder. Las preguntas son, entonces, el camino expedito para encontrar las respuestas... y esta historia va a inducirnos a que nos hagamos unas cuantas, ojalá en el momento oportuno.

Un pícaro y socarrón Gary Cooper; una serena y encantadora Dorothy McGuire; y un divertidísimo Robert Middleton, encabezan un brillante reparto que nos ofrece un cuadro familiar y comunitario de inolvidables matices y encantadoras anécdotas.

LA GRAN PRUEBA, es una película inolvidable.

Título para Latinoamérica: LA GRAN TENTACIÓN
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14 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
APROBADO PERO SIN PASARSE
¿Recuerdan La tapadera, película de Martin Ritt interpretada por Woddy Allen? Pues aquí tienen un caso real, el guionista Michael Wilson, autor también del guión de El puente sobre el río Kwai ó Lawrence de Arabia ó de la oscarizada Un lugar en el sol fue tildado de comunista por el Comité de Actividades Antiamericanas e incluido en las “listas negras”. Es una anécdota más en una película que se mueve entre la comedia apta para toda la familia y el film a contracorriente con planteamientos pacifistas que, no obstante su cariz religioso, tenían un cierto contenido “revolucionario” (comunista, para algunos).

William Wyler maneja la película de forma digna y respetuosa con los cuáqueros , divulgando sus convicciones, mostrando sus costumbres e incluso su carácterística forma de hablar, aunque para apreciarla bien sería necesario escuchar la versión en lenguaje original. Exagera algo el tratamiento dado al color y a la fotografía de forma que, especialmente las primeras secuencias parecen propias de una película de dibujos animados tipo Bugs Bunny ó algo así. Y en conjunto, este trabajo de Wyler merece un aprobado pero tampoco nos extralimitemos. De acuerdo que las interpretaciones, especialmente la de Gary Cooper son sumamente correctas y creíbles. De acuerdo también que hay algunas secuencias, especialmente las finales, más dramáticas y comprometidas, dignas de recordar. Pero, la palma de Oro de Cannes de 1957 me parece mucho premio.

Las nominaciones al Oscar, a la mejor película, al mejor director y al mejor actor de reparto (Anthony Perkins, por uno más de sus papeles sicológicamente complejos) me parecen excesivas. Nominar a Michael Wilson por la adaptación del guión me resulta mucho más aceptable aunque contradiga los conceptos políticos estadounidenses de la época (la famosísima caza de brujas).

La banda sonora de Dimitri Tiomkin, excelente.
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14 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil