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Los insaciables (1963)

6,6
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Sinopsis
Tras la repentina muerte de su padre, un joven playboy (George Peppard) hereda una empresa aeronáutica y se convierte en un neurótico megalómano que llegará a crear un gran imperio económico. Esta película se inspira en la vida de Howard Hughes. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Carpetbaggers
Duración
150 min.
Guion
John Michael Hayes (Novela: Harold Robbins)
Música
Elmer Bernstein
Fotografía
Joseph MacDonald
Productora
Paramount Pictures
Género
Drama
Grupos  Novedad
Adaptaciones de Harold Robbins
9
Un hombre capaz de conseguirlo todo… excepto la felicidad
Cine dentro del cine. Una exitosa historia escrita por un hombre que quedó huérfano siendo un niño, pasó largo tiempo entre calles y orfanatos… hasta que se hizo millonario vendiendo azúcar. Tras perder su fortuna, marchó a Hollywood donde, retando a un directivo de la Universal, decidió escribir una novela: “No serás un extraño”, en la que narra sus experiencias en el orfanato y pronto se convertiría en un imparable récord de ventas. A ésta seguirían una veintena de obras, la mayoría exitosas y llevadas al cine, sobresaliendo "The Carpetbaggers" (Los Insaciables, 1961), por su gran fuerza narrativa y la construcción de unos personajes que dan cuenta precisa de ese extraño, fascinante, complejo y a la vez deplorable mundo del poder. Su nombre, Harold Robbins.

En esta rutilante versión cinematográfica, con guión de John Michael Hayes y realizada por Edward Dmytryk, con toda la solvencia que requería un proyecto de este tipo: ambientes de lujo, precisa adecuación a los años 1930, música esplendorosa, fotografía full color y un reparto de renombre, la carrera hacia el encandilante poder económico de un hombre que nos recuerda, inexacta, pero intencionadamente, al multimillonario Howard Hughes, es plasmada con una vigorosidad que se mantiene de principio a fin, y con un puñado de personajes que impone un efectivo marco a una clase social signada por el arribismo, el oportunismo, el afán compulsivo por el dinero y su capacidad de pisotear a quien sea con tal de salirse con la suya.

Lo más apreciable en este ambiente es que, Dmytryk, y de seguro Robbins, reflejan un justo aprecio por sus personajes y les dan los mejores argumentos para explicar sus actos, para entender sus salidas en falso y para que consigamos verlos como lo que realmente son: seres enormemente frágiles, hábiles para hacer y para hacerse daño, y capaces de conseguirlo todo, ¡absolutamente todo!… excepto la felicidad.

George Peppard, recrea con sumo tino a un hombre con una personalidad, en principio, envidiable: definido, frentero, con objetivos claros, dispuesto siempre a tomar la rienda y a asumir con firmeza las consecuencias de sus actos... pero, quien también carga con una inevitable y pesada sombra: pasa por encima de quien sea, se deshace sin ambages de quien no le sirve o deja de servirle, es machista y promiscuo... y tiene una ambición de poder que no conoce límites. “Hacerse dueño del mundo”, cabe entre sus propósitos. El reparto que lo secunda: Carroll Baker, Alan Ladd, Elizabeth Ashley, Robert Cummings… inobjetables.

Con, <<LOS INSACIABLES>>, Estamos ante un filme brillante que nos sobrecoge e impacta.
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14 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Una obra de arte
Formidable pelicula de 1964. Fue la más taquillera de ese año. Obtuvo críticas sensacionales. Se trata de una biopic disimulada de Howard Huges basada en la apasionante novela de Harold Robins. Se trata de un sobresaliente estudio de las relaciones humanas en la corrupción y la pasión en el mundo del cine. Dirigida con sabiduría y mano firme por Edward Dimitrick, consigue un film intenso y ardiente con un insuperable George Peppard como el insaciable, Jonas Cord como el magnate del cine y la aviación, el patético Alann Ladd en decadencia adecuado como Max Sand y la exuberante Caroll Baker como Rina, inspirada en Jean Harlow. La fascinante música de Elmer Berstein acompaña e ilustra el film convincentemente en este exitazo de la Paramonht. Edgard Dimitrick plasma su infierno en la caza de brujas del nefasto senador McCarthy con crudeza y realismo. La película refleja la tensión entre los personajes que estalla en la brutal pelea de Jonas y Max Sand, tal vez la pelea más impresionante de la historia del cine.
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11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil