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Un hombre capaz de conseguirlo todo… excepto la felicidad
Cine dentro del cine. Una exitosa historia escrita por un hombre que quedó huérfano siendo un niño, pasó largo tiempo entre calles y orfanatos… hasta que se hizo millonario vendiendo azúcar. Tras perder su fortuna, marchó a Hollywood donde, retando a un directivo de la Universal, decidió escribir una novela: “No serás un extraño”, en la que narra sus experiencias en el orfanato y pronto se convertiría en un imparable récord de ventas. A ésta seguirían una veintena de obras, la mayoría exitosas y llevadas al cine, sobresaliendo "The Carpetbaggers" (Los Insaciables, 1961), por su gran fuerza narrativa y la construcción de unos personajes que dan cuenta precisa de ese extraño, fascinante, complejo y a la vez deplorable mundo del poder. Su nombre, Harold Robbins.

En esta rutilante versión cinematográfica, con guión de John Michael Hayes y realizada por Edward Dmytryk, con toda la solvencia que requería un proyecto de este tipo: ambientes de lujo, precisa adecuación a los años 1930, música esplendorosa, fotografía full color y un reparto de renombre, la carrera hacia el encandilante poder económico de un hombre que nos recuerda, inexacta, pero intencionadamente, al multimillonario Howard Hughes, es plasmada con una vigorosidad que se mantiene de principio a fin, y con un puñado de personajes que impone un efectivo marco a una clase social signada por el arribismo, el oportunismo, el afán compulsivo por el dinero y su capacidad de pisotear a quien sea con tal de salirse con la suya.

Lo más apreciable en este ambiente es que, Dmytryk, y de seguro Robbins, reflejan un justo aprecio por sus personajes y les dan los mejores argumentos para explicar sus actos, para entender sus salidas en falso y para que consigamos verlos como lo que realmente son: seres enormemente frágiles, hábiles para hacer y para hacerse daño, y capaces de conseguirlo todo, ¡absolutamente todo!… excepto la felicidad.

George Peppard, recrea con sumo tino a un hombre con una personalidad, en principio, envidiable: definido, frentero, con objetivos claros, dispuesto siempre a tomar la rienda y a asumir con firmeza las consecuencias de sus actos... pero, quien también carga con una inevitable y pesada sombra: pasa por encima de quien sea, se deshace sin ambages de quien no le sirve o deja de servirle, es machista y promiscuo... y tiene una ambición de poder que no conoce límites. “Hacerse dueño del mundo”, cabe entre sus propósitos. El reparto que lo secunda: Carroll Baker, Alan Ladd, Elizabeth Ashley, Robert Cummings… inobjetables.

Con, <<LOS INSACIABLES>>, Estamos ante un filme brillante que nos sobrecoge e impacta.
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14 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Una obra de arte
Formidable pelicula de 1964. Fue la más taquillera de ese año. Obtuvo críticas sensacionales. Se trata de una biopic disimulada de Howard Huges basada en la apasionante novela de Harold Robins. Se trata de un sobresaliente estudio de las relaciones humanas en la corrupción y la pasión en el mundo del cine. Dirigida con sabiduría y mano firme por Edward Dimitrick, consigue un film intenso y ardiente con un insuperable George Peppard como el insaciable, Jonas Cord como el magnate del cine y la aviación, el patético Alann Ladd en decadencia adecuado como Max Sand y la exuberante Caroll Baker como Rina, inspirada en Jean Harlow. La fascinante música de Elmer Berstein acompaña e ilustra el film convincentemente en este exitazo de la Paramonht. Edgard Dimitrick plasma su infierno en la caza de brujas del nefasto senador McCarthy con crudeza y realismo. La película refleja la tensión entre los personajes que estalla en la brutal pelea de Jonas y Max Sand, tal vez la pelea más impresionante de la historia del cine.
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11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
MILLONARIOS, CHICAS BOOM Y ABRIGOS DE VISÓN BLANCO
La sombra de la senatorial caza de brujas es alargada. Lo mismo que la del ciprés, Y todavía alcanza a Edward Dmytryk, visto lo visto. Solo así puede explicarse las críticas negativas en exceso a una película que supuso la mayor inversión de la Paramount en el año 1964 así como un gran éxito de taquilla.

Basada en un best seller del prolífico Harold Robbins, narra la ascensión de Jonas Cord a la cúspide de un imperio económico que negociaba con aviones lo mismo que con plásticos así como con el propio cine. Esta es una película mas de esas que tratan el cine desde dentro pero lo hace, no desde la óptica del cine y su mundillo sino desde la esfera del money money, del dinero que llama al dinero, del dólar que confiere el poder, la gloria y las mujeres.

Se ha dicho que guarda cierto paralelismo con la vida de Howard Hughes. Y ciertamente algunos de los personajes están claramente "emparentados" con stars cinematográficas de los 30. Es clara la relación Carroll Baker (Rina) con Jean Harlow, el rubio platino las delata, e incluso se habla de la posibilidad de que el papel de Martha Hyer (Jennie) fuese el equivalente a Joan Crawford. Sin embargo, y en mi opinión, el film no precisa de estas semejanzas para convencer al espectador.

Bueno, no es un convencimiento absoluto. Tiene sus lagunas. Ese lado oscuro del protagonista que condiciona su actitud de defensa agresiva y sus planteamientos negativos y fatalistas ante el concepto de familia estable, merman un tanto el film. Son buenos planteamientos para películas como Psicosis pero aquí las cosas van por otros derroteros, por lo que tratar de explicar las maldades inexplicables por la vía de la psicología freudiana es un riesgo innecesario. El espectador se contenta con millonarios pisoteando con garbo al personal, con sexis chicas boom envueltas en visones y con una colección de barrabasadas y perlas gramaticales a diestro y siniestro. No es preciso que en el fondo sean buenos.

Papel que ni pintado para George Peppard, actor que tal vez hubiese despuntado de no haber sido porque en aquellos años había otro, al que todos recordamos, que daba idéntico perfil para papeles como este pero que además tenia una calidad superior.

Por último, mencionar a Alan Ladd, nuestro recordadísimo Shane, quien fallecería poco después, victima de una mezcla letal de tranquilizantes y alcohol. Es posible que su actuación sea la más destacable de una película por la que no se tirarán cohetes pero que tampoco hay que denostarla en exceso.
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10 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Drama muy Hollywoodense
El magnífico director Edward Dmytryk rodó este drama, muy norteamericano, con un reparto excelente donde podemos ver la última película que interpretó Alan Ladd, pues falleció ese mismo año a la edad de 50 años. También interviene en el reparto el actor Lew Ayres, con unos cuantos años más que en el papel del doctor de Belinda, pero quién brilla a lo largo del film es George Peppard, pues la película fué para él y con un resultado bastante positivo, junto a tres actrices que cumplen muy bien sus papeles, dotadas de gran belleza.
A pesar de su larga duración, tiene bastantes saltos en el tiempo narrativo, pero se sigue con mucho interés debido al buen guión y a su argumento, que nos muestra, la soberbia, el despotismo y la ambición desmesurada del ser humano cuando ha perdido todos los valores más esenciales, y sólo busca su éxito personal a cualquier precio.
Muy recomendable su visión, pues pertenece a aquella época dorada de Hollywood donde se producían películas que marcaron un estilo y una capacidad que impactó en todo el mundo.


José Antonio ZG
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Ambición sin límites
Algunas películas tienen la suerte de pasar a la historia del cine y ser conocidas por todos. Otras películas como “Los Insaciables” no han tenido esa suerte a pesar de que en su momento fueron un éxito de taquilla.

La película se rodó en 1963 y fue dirigida por Edward Dmytryk (El árbol de la vida, El hombre de las pistolas de oro) y protagonizada por George Peppard, al que siempre recordaremos por el “Equipo A “y la maravillosa “Desayuno con diamantes”. Entre los secundarios destacan Carroll Baker y Alan Ladd en su último trabajo ante las cámaras antes de morir de forma prematura. El guión está basado en una novela de Harold Robbins libremente ambientada sobre la vida del famoso Howard Hughes. La última película que he visto basada en la vida de Hughes fue “El Aviador” de Scorsese protagonizada por Leonardo DiCaprio, pero hay más películas que obtuvieron menor repercusión y es que la vida de Hughes fue apasionante.

Normalmente conectamos con los protagonistas de una forma u otra, pero el caso que nos ocupa es diferente. El protagonista es Jonas Cord, un hombre ambicioso que hereda la fortuna de su padre y, como bien dice el título de la película, se vuelve un insaciable. Aborda todo tipo de negocios desde la aviación al cine y todos con enorme éxito. Sus ansias de poder, su falta escrúpulos y su insensibilidad son constantes en su vida. En ningún momento tratan de que nos caiga bien, simplemente es una persona inteligente pero que parece que no quiere a nadie. En el fondo está vacío por dentro, intenta llenar este vacío aumentando su patrimonio y generando nuevas ideas de negocio, pero nada le satisface.

http://www.ojocritico.com/criticas/los-insaciables/
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