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Juego peligroso (1993)

Juego peligroso
Trailer
5,6
575
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Sinopsis
Un director de cine recrea en una serie de televisión la vida de un matrimonio fracasado. La violencia de sus personajes se refleja en la vida real, pues el director, obsesionado por convertir el film en parte de su vida, presiona a sus actores hasta llevarlos a extremos emocionales más allá de la ficción. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Dangerous Game
Duración
107 min.
Guion
Nicholas St. John
Música
Joe Delia
Fotografía
Ken Kelsch
Productora
Metro-Goldwyn-Mayer
Género
Drama Cine dentro del cine Drama psicológico
6
El lado desquiciado de La noche americana
No es la primera vez (seguramente tampoco la última) que se aborda el tema del cine dentro del cine, el recrear la filmación de una película, pero esta vez quizá sea la más perversa de cuantas he visto. Esta no quiere mostrar el glamour o los problemas financieros/artisticos que puedan surgir en el rodaje de una película, esta es una historia más personal y se mira hacia aquellos rodajes complicados con choques de egos y directores obsesionados con su trabajo que no reparan en medios para conseguir perfeccionar su arte. No es como en "La noche americana", el director que interpreta Harvey Keitel, Eddie Israel, parece un Lars von Trier o un Kubrick elevado al cubo que no tiene problemas ni remordimientos en dejar que las cosas se desmadren un poco o en presionar a sus actores para conseguir la ansiada autenticidad. Es ahí dónde se halla uno de los puntos más interesantes de la película: en lo bien que te sumergen en esa atmósfera opresora y asfixiante, lenta y oscura que primero existe en "La reina de los espejos" y luego atrapa a la pareja protagonista y finalmente al propio director. Sin embargo Ferrara no es David Lynch, no crea las átmosferas como el director de Mulholland Drive y uno no se siente realmente atrapado por ella, cosa que hubiese sido imprescindible para que la película funcionara de veras.
Abel Ferrara se vuelve a centrar en montar con sutileza las piezas de su puzzle para volver hallar su habitual inteligencia narrativa (*) y se recrea en su sobriedad dosificando al máximo sus escenas emotivas. Una película así de lenta requiere que sus personajes resulten creíbles e interesantes y en eso Nicolas St John tiene muy buena mano como luego volvió a demostrar en El funeral. Son personajes desquiciados, que procuran esconder sus inseguridades bajo una coraza pero que hallan su límite de resistencia tarde o temprano. Madonna sorprende haciendo una correcta interpretación (seguramente la mejor de su dudosa carrera como actriz) y tanto Keitel como Russo hacen dos buenos trabajos.
La historia, no obstante, podría haber dado para más. Es una pena que no se haya explotado mejor unos personajes así. Uno tiene la sensación que de un momento a otro tiene que llegar una escena desgarradora que finalmente solo llega a medias. Tampoco hubiese sobrado una explicación más clara del comportamiento de Eddie Israel, de como decide jugar con fuego. Si se hubiesen potenciado esos aspectos podríamos haber hallado una película desgarradora que finalmente se quedó a medias.
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16 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Cero por indecorosa.
Admitamos que la película viene a ser una crítica de muchas cosas, primero, al ego de un director malogrado, a la nulidad de la basura que [se] rueda con enfermiza obsesión (siendo esta carente de cualquier atisbo de valor artístico, como se puede ver), como si le fuera la vida en ello, a la debacle en la que están sumidos los 'actores', los cuáles lejos de mostrar algún deseo por mejorar su entorno, se comportan como déspotas, amparándose en la supuesta 'fama' y 'prestigio', para obrar con desprecio, desconsideración y prepotencia a lo que les rodea. Incluso parecen disfrutar con su posición, cuando en realidad es como si cada uno se creyese el rey de su propia pocilga, haciendo una actitud imperiosa como haciéndose notar, "eh, aquí mando yo". Lamentable. Simplemente la obra se antoja insufrible. El trazo crítico es tan fino que es imperceptible, por lo que la tonalidad crítica es nula. No pillo la gracia. En una palabra, la película es incapaz de diferenciarse de la basura que critica. Por lo demás es un insoportable largometraje en el que solo se ve denigración por todas partes, sobre todo la que ejercen los propios personajes sobre sí mismos. ¿Les gustará?
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil