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La vida privada de Bel Ami (1947)

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Sinopsis
El escritor Georges Duroy (George Sanders) pasa por un momento difícil cuando se encuentra con su antiguo compañero de regimiento, Charles Forestier, quien le invita a trabajar con él en su periódico. Duroy no tarda en hacerse un lugar con la ayuda de Madeleine Forestier (Ann Dvorak), la esposa de Charles, y pronto tendrá tiempo para dedicarse a enamorar a mujeres bien posicionadas, con lo que se abrirá paso en el éxito que tanto ansía. (FILMAFFINITY)

Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Private Affairs of Bel Ami
Duración
112 min.
Guion
Albert Lewin (Novela: Guy de Maupassant)
Música
Darius Milhaud
Fotografía
Russell Metty
Productora
United Artists
Género
Drama Siglo XIX Periodismo
8
Memorias de un cazador en París
Esta es la historia de un hombre con talento que pudo servir a grandes cosas porque era astuto, atractivo, bien hablado, con grandes dotes de seductor, ingenioso e intrigante, y quien, pese a su afán de prestigio y a su falta de escrúpulos para servirse de las damas, también tenía su aire de aprecio cierto con aquellos que le amaron sin condiciones.

Georges Duroy, es un francés que había estado en el 6° de húsares, lo que no significa absolutamente nada… o quizás sí, sobre todo si nos atenemos al origen húngaro de la palabra húsar (huszár: bandido de los caminos). Un día, en París, se encuentra por “azar” con su antiguo compañero de regimiento, Charles Forestier, y éste lo convida a que trabaje en el periódico donde él labora. Con la ayuda de Madeleine, la atractiva y muy bien puesta esposa de su amigo, Duroy aprende a desenvolverse pronto en la redacción… y de paso, sirviéndose por supuesto de su astucia periodística, inicia un incanzable ejercicio de seducción -Madeleine incluida- de cuanta dama distinguida pueda servir a su ambicioso deseo de ascender a la cima del poder.

Guy de Maupassant, ha escrito un libro que me gustaría volver a leer. Títulado “Bel Ami”, apenas recuerdo ahora su magnífica descripción de la sociedad francesa de finales del siglo XIX y el perfecto retrato que hacía del insaciable periodismo que, con excesos, se estaba convirtiendo en un temible cuarto poder. También recuerdo que, el personaje de Duroy, me resultaba digno de consideración y, como vemos en este calificado filme de Albert Lewin, consigue un puntual y oportuno gesto de redención que le devuelve su esencia humana.

Impecables diálogos cargados de cinismo y de fuerte carácter, una cuidada fotografía con efectivos contrastes de iluminación, y un complementario uso de objetos (la marioneta Cachiporra como símbolo de lo que hace Duroy en su camino. O la pintura “Las tentaciones de San Antonio” de Max Ernst que, aunque anacrónica, pues la historia transcurre entre 1880-1883 y Ernst pintó el cuadro en 1945, sirve para dar a madame Walter una luz sobre el verdadero carácter del ahora marido de su hija Suzanne), consolidan un filme en el que, quizás lo que más me gusta, es el efectivo contraste que hace Lewin entre la mujer de carácter (Madeleine) y la mujer sumisa (Clotilde). ¿Adivinen a quién preferirá finalmente Georges y por qué?

Aplaudo también que, por fin, Lewin haya entendido que debía prescindir de la narración que es un recurso literario con muy poco espacio en un arte fundamentado en la imagen. Pero sigue fuera de lugar que califique y condene de antemano a sus protagonistas, negando al espectador el derecho a determinar sus sentimientos frente a ellos y más cuando, una fundamental posición en Maupassant, era la de abstenerse de toda condena.

Título para Latinoamérica: “HOMBRE DE MUNDO”
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7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Las andanzas de un canalla
El film conecta perfectamente con la expresión de un melodrama de su tiempo, en el estilo de cineastas coetáneos como Max Ophuls o Douglas Sirk, centrando su mirada en el París del siglo XIX. Albert Lewin fue un cineasta inclasificable, por elecciones argumentales, métodos de puesta en escena, decisiones estéticas, bagaje literario y relaciones con los Estudios, tan sólo realizó seis largometrajes entre 1942 y 1956. Sus films tan personales atestiguan la impronta de un cineasta original, romántico y nihilista que lanzó sus propuestas artísticas contra el conservadurismo intelectual del Hollywood de la época. Se trata de una producción de Metro Goldwyn Mayer donde se derrocha la elegancia y la ambientación artística, excelente fotografía de clara inspiración pictórica, los diálogos y la gestualidad son brillantes, dignos de un cineasta de gran cultura.

Apoyada en un texto literario de Moupassant, recrea admirablemente la visión de un entorno social en el que la lucha contra la hipocresía imperante se realiza desde una inteligencia bañada en maldad y la huida de estereotipos sociales bienpensantes. El film narra la andadura de Georges Duroy (un excelente George Sanders) apodado por alguno de su compañeros Bel Ami, un personaje lúcido, irónico y amoral que se situá muy por encima que el entorno que le rodea, la alta sociedad parisina. Un descarado libertino cuyos objetivos se verán cumplidos con precisión calculada, ya que Duroy es en el fondo un profundo analista y crítico de la moral más hipócrita en la vida social que frecuenta, haciéndolo unicamente por ascender en su seno.

La sumisión amorosa es uno de los temas fundamentales que aborda el film, también la arrogancia y la ambición. De esta forma se sirve principalmente de las mujeres a las que seduce y manipula a su antojo. Los personajes del film se debaten entre lo que realmente son y la imagen que proyectan sobre los demás, entre la tensión generada por sus sentimientos enfrentados a sus actuaciones sociales. Es fácil, por tanto, encontrar en el film numerosos planos en que los personajes aparecen encuadrados a través de cristales o espejos que constituyen una especie de ventana del alma, por así decirlo. Su puesta en escena es refinada, suntuosa, con elegancia en los detalles, “travellings” suaves con una fascinante armonía en los movimientos de los personajes y la cámara. Una buena película, aunque poco conocida que merece revisión.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil