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El destino se disculpa (1944)

6,2
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Sinopsis
Ramiro y Teófilo son grandes amigos y comparten inquietudes que los unen en sus desventuras. Sus intentos de triunfo artístico fracasan y un día Ramiro, el más descontento, le propone a su amigo que el primero de los dos que muera tiene que ocuparse del otro para guiarle en su vida. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ España España
Título original:
El destino se disculpa
Duración
105 min.
Guion
José Luis Sáenz de Heredia (Novela: Wenceslao Fernández Flórez)
Música
Manuel Parada
Fotografía
Hans Scheib (B&W)
Productora
Estudios Ballesteros / Cibeles Film / Viñals Distribución
Género
Comedia Fantástico Amistad
Grupos  Novedad
Adaptaciones de Wenceslao Fernández Flórez
6
La fantasía accidental
Curiosa fantasía popular patria de tono cómico y cierta vena moralizante, si bien es cierto nada molesta, incluso simpática al fin y al cabo. Desde el plano técnico el film ofrece ciertas singularidades; una narración original basada en la presencia del propio Destino como narrador; un algo bisoño, pero curioso y apreciable, uso de pequeños efectos especiales sorprendentes para la época, unidos con otros más convencionales como el movimiento de objetivos inanimados o la creación de lugares espectrales por medio de la iluminación y el uso de los cañones de humo. A la película no le falta ritmo, quizá el sentido del humor en algún momento parece no haber superado el paso de los años, pero el ingenio del guión y de sus situaciones, aunque no estén explotadas con la brillantez que el relato merece, si están resueltas más que dignamente, no en cambio, dejan cierto regusto a apolillado, las imágenes no terminan de superar la época a la que pertenecen.

Es la historia de Ramiro (acertadamente interpretado por Rafael Durán), un joven autor teatral de escasa reputación que intenta abrirse camino en el duro mundo del espectáculo y que ve como se le cierran todas las puertas. Muy fina y sigilosamente el guión ya va avanzando (desde la siempre equivocada boca de Ramiro) lo absurdo de nuestras vidas, el destino se muestra más como una mera casualidad que como una consecuencia lógica de nuestros actos, es más, cuando Ramiro intenta creer que los hechos que le suceden son debido a lo infalible e invariable de su destino es cuando vemos se equivoca de lleno.

El film arranca con el mayor de sus atractivos, la original presencia de El Destino en persona, encarnado por un afable anciano que durante el desarrollo del film hará las veces de narrador. Su primera aparición no puede ser más significativa (y de la que proviene el título de la cinta) pues nos ofrece sus disculpas, y también sus quejas, ojo, ante el respetable porque siempre tenga que ser el destino el culpable de todos su males, o bienes, pues no están estos más que en las manos de cada uno de nosotros, sirviendo la historia que nos pasa a contar como una acertada moraleja' que resume, y en la que se basan, las claves del film. Saénz de Heredia con este gesto nos dice, sin decirlo, que se sienta en el sillón del destino para narrar la historia, es decir, el destino no es otro que él, el propio narrador que sostiene los hilos por los que se mueven sus personajes. Con este inicio el film cambia por completo la perspectiva habitual del espectador, logrando realmente de este modo un sólido toque de fábula y fantasía que ya traspasa la pantalla desde un principio.
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13 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Por sus actos los conoceréis
El guión de Wenceslao Fernández Flóres ya es marca de calidad. Sus diálogos son creíbles, variados e incluso agudos en algún momento.

Las interpretacions de Rafael Durán y, sobre todo, de Fernán Gómez, son estupendas, y esa incursión en la fantasía, haciendo uso de los efectos especiales, está muy lograda; me gusta, en especial, cuando el espíritu de Teófilo se presenta a través de la porcelana en forma de caballero barroco.

La tesis de que todo lo que nos pasa es única y exclusivamente fruto de nuestro libre albedrío se demuestra cuando al protagonista le van advirtiendo de los malos caminos y él, sin embargo, sigue escogiendo lo que le apetece para, después, quejarse de su mala suerte.

El retrato que se hace de la verdadera amistad, la burla a las autoridades -unos ignorantes paletos-, la crítica de los engreídos autorcillos de provincias y a los arribistas que aprovechan sus títulos universitarios para aprovecharse de cuatro incautos -el ingeniero que no hace bien las tuberías de la fuente pública y que no tiene ni idea de "energías alternativas"-, todo es buenísimo y contrasta con la sencillez de la hermana y la chica de las mantequerías, que se cuidan de mejorar una cosa tan prosaica como es la vida cotidiana.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil