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Colombo: Asesinato con demasiadas notas (TV) (2000)

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Sinopsis
El director de cine Findlay Crawford ha sido el mentor de un jóven compositor talentoso que ha estado escribiendo bajo su firma la mayor parte de sus trabajos en los últimos años, incluyendo la película ganadora del Oscar. Pero cuando el protegido quería aventurarse por su cuenta, un día aparece muerto. Episodio Nº67 de Colombo.

Aunque Colombo tiende a ser definida o considerada como una serie de TV, nunca fue una serie propiamente dicha. Exceptuando la presencia recurrente del personaje principal, no presenta ninguna de las características de una serie tradicional (episodios semanales, de duración regular, con cast, dirección y equipo de producción fijo). Pensados como telefilms (de hora y media como promedio de duración), cada episodio cuenta con una historia independiente y con un director y un equipo de producción distinto. Los films tuvieron una transmisión irregular, pero con un mínimo de tres o cuatro producciones por año hasta 1978. Más de diez años después, Falk retomó su personaje por dos años (1989-1990). A partir de 1990, Columbo dejó de emitirse con regularidad, y los siguientes films fueron estrenados como especiales. Por estas razones, los 68 episodios de Colombo se dispersan irregularmente a lo largo de 35 años (1968-2003). (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Columbo: Murder with Too Many Notes (TV)
Duración
90 min.
Guion
Patrick McGoohan, Jeffrey Cava
Música
Dick DeBenedictis
Fotografía
Jiggs Garcia
Productora
Universal TV / NBC Network
Género
Intriga Comedia Crimen Serie [Colombo]
7
El fino oído de Colombo
Columbo: Murder with too many notes (Colombo: Asesinato con demasiadas notas) es un telefilm dirigido por Patrick McGoohan en 2001, es el cuarto telefilm de la decimotercera temporada y, sesenta y ocho de la serie, anteriormente había dirigido Crisis de identidad en 1975, El último adiós al comodoro en 1976, Agenda para el crimen en 1990 y Colombo: De las cenizas a las cenizas en 1998. No siempre todo lo que se escucha en un concierto pertenece al autor. El deseo de ser reconocido, la lucha por salir del anonimato, la imparable y creciente emoción al componer se puede llegar a desvanecer cuando un mecenas demasiado avispado se nutre de las composiciones de otros haciéndolas suyas.

Findlay Crawford (Billy Connolly), es el director de éxito y, el joven compositor Gabriel McEnery (Chad Willett), admirador del maestro es el perfecto desconocido. La doble secuencia en paralelo a tiempo real, nos muestra la situación del problema que en opinión de Gabriel debería solucionarse: variedad de planos de interior nos muestra la frenética grabación de una banda sonora con toda la tecnología disponible. En los exteriores del mismo edificio, un plano general aderezado con breves medios y primeros planos, nos muestra al joven compositor dirigiendo, por medio de un débil sistema de audio la misma música, su música.

La inquietud del joven compositor le plantea al maestro destapar su caso, airearlo y demostrar quién es el verdadero compositor de los aclamados éxitos. Durante una larga escena de interior con domino del contraplano, el veterano y sagaz director Findlay Crawford promete al joven Gabriel por medio de la artimaña hacer público su talento presentándolo oficialmente ante el público dirigiendo su propia obra; la perfecta estrategia de contención que le permitirá al maestro urdir el plan que evitará ser descubierto su dudoso carisma como compositor, provocando lo inevitable.

Primeros planos y planos medios nos muestra el profundo dolor que Rebecca (Hillary Danner) siente por la inexplicable muerte de su pareja en lo que aparentemente parece un accidente, generando desde el primer momento una batería de interrogantes al teniente Colombo (Peter Falk) en la escena de los hechos, que le sugieren algo más que un simple accidente, elemento este que cobra interés cuando, tras las presentaciones y los primeros intercambios de impresiones del detective con el maestro Crawford, algo comienza a moverse en torno al suceso investigado.

Las informaciones facilitadas por Rebecca, extrañada por no haber encontrado entre las pertenencias del joven compositor los originales de algunas composiciones, el análisis de algunas pertenencias del difunto y la aportación de una prueba esencial facilitada por el origen de un ruido filtrado en una grabación de estudio, percibido por el fino oído de Colombo, aceleran los acontecimientos en la investigación.

La perspicaz asociación y relación de los hechos y personajes, no tardará mucho en hilvanar las primeras sospechas de asesinato reconstruyendo el escenario de los hechos, hábilmente escenificados y sin réplica posible para el principal sospechoso. Un asunto de notas musicales que su director Patrick McGoohan supo orquestar con mucho acierto en la dirección de este interesante telefilm que nos lleva al corazón de las bandas sonoras junto al agradecido regalo con el que el realizador nos acerca hasta las interioridades de la melodía que durante tantos momentos ha identificado a nuestro querido Colombo: la fa# la la fa# la...

Complemento genealógico. Colombo cita a su mujer en tres ocasiones.
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