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NEKRomantik (Nekromantik) (1987)

NEKRomantik (Nekromantik)
Trailer
4,6
1.183
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Sinopsis
Rob, un perturbado empleado de la morgue, se apodera de cuerpos de víctimas de accidentes de tráfico, robando sus ojos, pies y dedos para llevárselos a su "adorada" novia Betty, otra enferma necrófila que los almacena cuidadosamente en tarritos de cristal. Rob y Betty se convierten en expertos necrófilos cuando Rob trae a casa el cadáver podrido de la víctima de un disparo y hacen el amor con el cuerpo en un auténtico y macabro "menage a trois". Desafortunadamente a Rob le despiden de su trabajo, dejándolo sin mas material para sus horripilantes juegos...Betty rabiosa, lo abandona llevándose a su putrefacto amante. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Alemania del Oeste (RFA) Alemania del Oeste (RFA)
Título original:
NEKRomantik (Nekromantik)
Duración
75 min.
Guion
Jörg Buttgereit, Franz Rodenkirchen
Música
Hermann Kopp, Daktari Lorenz, John Boy Walton
Fotografía
Uwe Bohrer
Género
Terror Fantástico Gore Serie B
2
La parábola del videoclub y el donut. Todo por un alquiler gratis
Debía ser sobre el año 1994 aproximadamente. Aún recuerdo las rutinas de cada día después de volver del instituto. Comprar un donat, una bolsa de pipas y acudir al videoclub de mi barrio a coger una película y tambien, porque no decirlo, admirar a la dependienta, una treintañera cañon que naturalmente poblaba mis fantasías onanistas nocturnas.

Como no podía ser de otra forma, en esa época sentía especial predilección por las películas gore, y más despues de haberlas descubierto gracias a Peter Jackson y su "Braindead". Así que buscando otro de esos films me topé con una carátula que prometía tetas, sangre y risas. Una película alemana llamada Nekromantik que pensé que me podría satisfacer.

Debí intuir que algo iba mal cuando ví que estaba en versión original doblada, las señales de alarma debieron aumentar cuando la dependienta me hizo una proposición un tanto extraña. Si la conseguía ver entera me regalaría el alquiler de la segunda parte. Obviando todas estas advertencias me marché a casa comprándome como no mi bomba de colesterol diario y mi bolsa de pipas churruca..

Sentado en el salón de mi casa, y mientras el azucar glass se iba esparciendo poco a poco por mis labios descubrí el significado de lo que es el ultragore alemán. Sentido del humor 0, repugnancia al por mayor, y un conjunto de escenas lo más desagradables posibles.

En este caso se trataba de una película romántica, de un amor que trascendía las fronteras de la muerte, pero yo no estaba para lirismos. Con la bolsa de pipas por abrir, y el donut a punto de salir disparado de mi estomago decidí hacer el esfuerzo de acabarla. Era una cuestión de hombría, como poder permitirme no tener un alquiler gratis y más cuando no existía internet?

Al cabar, decidí devolverla ipso facto. Aún recuerdo la cara medio socarrona de la depèndienta, aunque en realidad lo que más recuerdo fué que esta vez al ver su minifalda no pensé en lo que le haría, simplemente tuve flashes de las barbaridades que "Nekromantik" me había ofrecido. Silenciosamente acepté el alquiler gratis de "Nekromantik 2", película que evidentemente no visioné. No quería pasar otro mal rato, no quería que nada me volviera a enfriar el instinto sexual, pero sobre todo, quería comerme mi donut a gusto.
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100 de 124 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
COITUS POSTMORTEM
Odiada, perseguida, censurada, prohibida... Nekromantik, salpicada de polémica, es una enfermiza producción sobre necrofilia. Un acercamiento visceral y macabro, sin adornos y en primer plano, a una de las más oscuras y denostadas filias que el ser humano ha sido capaz de tener: follar con cadáveres. Lenta, asfixiante, casi documental, cargada de pesimismo romántico alemán, Nekromantik se arrastra, interminable, por nuestra pantalla. La preña de snuff postmortem, plano a plano, secuencias que se hacen eternas. Te preguntas qué haces viendo esto, pero no dejas de mirar, asombrado, morbosamente interesado en lo que dará de sí el siguiente plano. Fluidos viscosos, abrazos muertos, cuencas vacías, chupetones ásperos y vaselina deambulan de manera nihilista por el film asaltando nuestras retinas. El cerebro, incrédulo, se resiste a actuar. La ví entera. Una veta de fascinación viciada y vacío existencial cruzan toda la obra, nos muestra la muerte desnuda, lúbrica. Algún instinto atávico, anclado en nuestros genes más reconditos y sepultados por la moral nos impulsa (a algunos, por lo menos) a mirar.
Buttgereit, no contento con el revuelo que armó con esta perturbadora obra, rodaría años más tarde y con algo más presupuesto una segunda parte que, si has conseguido terminar la presente, puede resultarte interesante. Más cuerpos muertos, más sexo, más dolor visual y frío detallismo para una saga no apta para confesar que has visto.
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29 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
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