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Harry el sucio (1971)

Harry el sucio
Trailer
7,3
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Sinopsis
Harry Callahan (Clint Eastwood) es un duro policía que se ha criado en la calles de San Francisco. Sus compañeros le llaman Harry el Sucio por sus particulares métodos de lucha contra el crimen y porque siempre se encarga de los trabajos más desagradables. Cuando un francotirador que se hace llamar 'Scorpio' asesina a una mujer desde una azotea y promete matar a más personas si la ciudad no le paga 100.000 dólares, el inspector Callahan será el encargado de intentar resolver el caso. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Dirty Harry
Duración
102 min.
Guion
Harry Julian Fink, R.M. Fink, Dean Reisner
Música
Lalo Schifrin
Fotografía
Bruce Surtees
Productora
Malpaso Company / Warner Bros. Pictures
Género
Thriller Acción Policíaco Crimen Asesinos en serie
Grupos  Novedad
Harry el sucio
"Uno de los iconos del cine policiaco de los setenta. Eastwood mira de reojo como sólo él sabe hacerlo y Siegel aporta oficio, nervio y un espectacular sentido del ritmo narrativo. Imitada hasta la sociedad, ninguna de sus clones le ha hecho sombra"
[Diario El País]
"Todo un clásico del cine de acción (...) Realmente buena"
[Diario El País]
8
Ha habido muchos, pero él fue el primero
Ha habido muchas películas de acción con policías de armas tomar como La jungla de cristal o Arma letal, y ninguna de ellas se libra de sufrir comparaciones con la que inició este nuevo género de acción policiaco. Muchas películas han intentado seguir su estela, y el propio John Wayne, que rechazó este papel, intentó enmendarlo con ese engendro que es Brannigan, pero ninguna conserva ese atractivo que tiene la cinta de Siegel. Aunque también hay cintas del mismo corte que intentan mostrar al policía más intimo, al honrado, como Sérpico, Harry el sucio se ha quedado en el subconsciente colectivo como la mejor muestra del cine policíaco nacido en los 70.

Quizás sin ser un prodigio de guión, ni una historia que contase algo nuevo, Don Siegel se encarga de que la película no caiga en la monotonía de mostrar una escena de acción tras otra, anulando por completo la personalidad de Harry Callahan. Retrata a un hombre que se toma la justicia por su mano, un tipo solitario cuya nula vida personal hace que se implique sobremanera en su trabajo, persiguiendo incansablemente a todo aquél que rompa la ley. Pero es irónico que, siendo alguien que en teoría debe defender dicha ley, sea quien más cerca esté de quebrantarla. Es un interesante debate el que propone la película, ya que no retrata a un policía honrado jefe de familia, si no a un tipo asqueado que odia al resto del mundo sin un motivo aparente. Y ahí entronca con la personalidad de Scorpio. Ambos son tal para cual, ya que Scorpio es un ser lleno de odio, que asesina por odio, como un cobarde, y que intentará por todos los medios acabar con Callahan. Pero lo que les diferencia a uno y a otro es que Harry es un personaje honrado, y hará lo que sea para detener al demente francotirador. Clint Eastwood encarnó al personaje con su carisma habitual, de una manera que todos le reconocemos sólo con ver su silueta. Es probablemente la película que le lanzó al estrellato, y gracias a la cual pudo rodar sus pequeños proyectos.

Don Siegel narra la historia con un brío imprescindible en este tipo de película, sin ningún alarde de falso lirismo, contando la historia con sencillez, propio del director, uno de esos artesanos poco reconocidos, pero con un buen puñado de películas en su haber. San Francisco se volvió a convertir en un personaje viviente dentro de la trama, al igual que ocurría en Vértigo, aunque esta es una San Francisco sucia, llena de maleantes, y Siegel la muestra acompañado de la música jazzy del gran Lalo Schiffrin, que en algunos momentos tiene algún toque herrmanniano en los momentos de tensión. Clásico imperecedero.
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75 de 80 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Harry el venerado.
No es fácil encontrar en la historia del cine norteamericano un personaje que haya tenido tanta importancia como el de Harry Callahan, podemos decir que es uno de los pilares del cine de acción tal y como lo entendemos hoy. Es decir, el personaje supera en sí a la propia película siendo secundaria con respecto al “héroe”. Además en esta época es donde definitivamente la televisión termina por imponer sus modos al cine, porque cuando se habla de secuelas, -que aunque ya existían antes, fueron en los setenta cuando vino el boom- no son más que una especie de proyección de los episodios de televisión. El espectador no acepta que se acabe el relato con un guión de principio, nudo y fin, lo importante ahora es acompañar al personaje en sus correrías durante años.

Dicho esto, “Harry el sucio” de Don Siegel es una obra de muy escaso valor argumental, la película está pensada para Eastwood y en crear un prototipo, objetivos que logra sobradamente. Disfrutaremos de sus frases socarronas, a veces incluso brillantes, porque aunque tipos del corte de Harry Callahan hemos visto unos cuantos, que sean más chulos que este ya es más difícil.

La historia apenas merece la pena comentarla, es un típico alegato de esos que niegan el valor del sistema penal y encumbran a los hombres que realmente hacen la ley, que son por supuesto los tipos duros. Es una especie de inversión de “El hombre que mató a Liberty Balance”, y que luego el cine de acción ha incorporado como su primer elemento narrativo: El hombre que tiene que responder por sí mismo a los acosos de otros porque la justicia no estará en el momento oportuno para salvarle. Made in América.

Curiosamente siendo una de las películas más del montón de Siegel, es sin ningún género de dudas de sus obras más famosas. Y es que los iconos no son sólo religiosos.
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53 de 62 usuarios han encontrado esta crítica útil
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