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Conexión Tequila (1988)

5,3
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Sinopsis
Mac Mckussic es un hastiado narcotraficante que ha decidido abandonar el negocio. Su mejor amigo, Nick Frescia, es ahora un agente de policía encargado de investigarle y llevarle ante la justicia. Mac está enamorado de Jo Ann, una restauradora. Para conocer más sobre los planes de droga de Mac y sus conexiones con el narcotraficante mexicano Carlos, Nick comienza a intimar con Jo Ann. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Tequila Sunrise
Duración
116 min.
Guion
Robert Towne
Música
Dave Grusin
Fotografía
Conrad Hall
Productora
Warner Bros. Pictures
Género
Intriga Acción Romance
"Aunque adolece de una historia más trabajada, en líneas generales presenta escenas de emocionante interés. Primeros planos a mogollón para una producción llena de acción."
[Diario El País]
"Apasionante historia policiaca que esconde tras su anécdota argumental un esforzado retrato de personajes"
[Diario El País]
4
Conexión fallida
Robert Towne se convirtió en uno de los guionistas más reputados de Hollywood cuando en 1974 ganó el Oscar por "Chinatown", la magnífica película de Roman Polanski. Pero no sabemos si lo de este hombre es lo del burro que sonó la flauta de casualidad porque desde entonces sus fracasos han sido uno tras otro, hasta prácticamente desaparecer del circuito. En 1988 decidió ponerse a dirigir un thriller con un guión también suyo que llevaba por título "Conexión Tequila". Para ello el productor Thom Mount le produjo la película recomendado por el propio Polanski con el que había trabajado unos meses antes en "Frenético". No se escatimaron medios, los actores eran los más guapos y los más de moda de aquel entonces: Mel Gibson, que venía de "Mad Max" y "Arma letal", Kurt Russell actor supercotizado con "La cosa" "Rescate en Nueva York" o "Golpe en la pequeña China" y una aclamada Michelle Pfeiffer que venía de dos taquillazos como "Lady Halcón" o "Las amistades peligrosas" y además secundarios de lujo como Raúl Julia y nada menos que Budd Boetticher, uno de los grandes directores del western de todos los tiempos que hace un cameo.
El compositor de "El graduado", un fotógrafo de la calidad de Conrad Hall ("Dos hombres y un destino" o "Los profesionales")...bueno pues todo eso para un fracaso estrepitoso en una historia artificiosa, engorrosa, aparatosa y sobre todo absurda donde los chicos guapos juegan a ser malos. El problema es que Towne no sabe que es lo que quiere contar y combina a golpe de brochazo la escena romántico-erótica con la escena policiaca. A veces parece mentira que este hombre escribiera "Chinatown". Los posteriores trabajos de Towne no han hecho más que confirmar que en su día se le apareció la Virgen y que milagros no ocurren todos los días.
En definitiva, película delirante, muy del gusto de los ochenta (es decir, bastante hortera y algo zafia) con una banda sonora cargante, con un Mel Gibson que siempre pone las misma caras, incluido en "Braveheart" y lo único reseñable es una excelente fotografía que desde luego no salva a la película del suspenso.
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24 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Gibson, Pfeiffer y Russell.... Amén, de la visita de "nuestro" Joey Tribiani.
No te puedes ni imaginar lo mucho que me ha subyugado este historia. Un guión trabajado a conciencia donde se retratan a la perfección tres personajes relacionados entre si, pero muy diferentes. Un policía a punto de subir a teniente, Nick Frescia (Kurt Russell) que posee una personalidad engreida y chulesca aunque no adolece de buenos sentimientos y valora la amistad que posee con Mac Mckussic (Mel Gibson) antiguo traficante que desea "lavar" su imagen, pero que necesita dinero para una vida un tanto más normal, para poder criar a sus hijo y dar el dinero de la pensión a su ex que, como la mayoría de mujeres divorciadas, ven a su ex- marido como a un cajero automático al que apalear si no se le da la pasta y sobretodo, y aunque su papel es secundario con respecto a los dos personajes masculinos, está la bellísima y delicada Michelle Pfeiffer que hace de dueña de un elegante restaurante de la ciudad. Supongo que pensaras que adolesco de babosería al nombrar a esta actríz, pero me es imposible hablar con objetividad de ella. Cada vez que la veo me recuerda a una chica del instituto que me hizo soñar y eso unido a lo buen actriz que es, no deja que le ponga peros. Hasta en la tontuna "Frankie Y Johnny" (1991) me enamoró...

La historia si tiene peros como la desigual interpretación del doble personaje al que da vida Raúl Juliá, que tiene los santos cojones de hablar de venta de porros con un tiro en el estómago y que canta como un perro vagabundo. Nunca he sido muy amigo de los actores cubanos, aunque Juliá es de mis favoritos, pero aquí no hace un buen papel... Por lo menos me cae mejor que Andy García.

El principal atractivo de la película obsila en el triángulo amoroso que viven los dos amigos y la dueña del restaurante. Al final gana quien tenía que ganar, pero bueno... Russell no tiene el suficiente atractivo para estar con una Michelle Pfeiffer de finales de los ochenta. Mel Gibson si estuvo muy guapo en esa época.

CURIOSIDAD: Como enamorado de la serie "Friends" y si tu también lo eres te habrás dado cuenta que en una escena del principio de la película cuando Gibson y su primo estan hablando frente al televisor sale un anuncio en blanco y negro donde sale un jovencísimo y encantador Matt Le Blanc, nuestro querido Joey.
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10 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil