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El ángel azul (1930)

El ángel azul
Trailer
7,8
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Sinopsis
Adaptación cinematográfica de la novela "Profesor Unrat" de Heinrich Mann. Narra la tragedia de un severo profesor que una noche va a "El Ángel Azul", un cabaret de mala fama, para llevarse de allí a sus alumnos, que acuden al local seducidos por los encantos de la cantante Lola-Lola (Dietrich). Sin embargo, el profesor Rath, un solterón de 50 años, acaba cayendo en las redes de la cabaretera. A partir de entonces, su vida será un descenso a los infiernos de la humillación y de la degradación moral. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Alemania Alemania
Título original:
Der blaue Engel (The Blue Angel)
Duración
109 min.
Guion
Carl Zuckmayer, Karl Vollmuller, Robert Liebmann (Novela: Heinrich Mann)
Música
Robert Liebmann (Letra: Robert Liebmann)
Fotografía
Günther Rittau, Hans Schneeberger (B&W)
Productora
U.F.A
Género
Drama Melodrama Años 20
9
Lola Lola
Primera colaboración del realizador Josef von Sternberg (Viena/Austria 1894 – Los Ángeles/CA 1969) con la actriz Marlene Dietrich. El guión, de Robert Liebmann y J. Sternberg, desarrolla un argumento elaborado por Carl Zuckmayer y Karl Vollmoeller, inspirado libremente en la novela “Profesor Unrat” (1905), de Heinrich Mann. Se rueda en Berliner Union Film Studio (Tempelhof, Berlín) y en Universum Film Aktengeseelshaft6 (Berlín). Producido por Erich Pommer para UFA, se estrena el 1-IV-1930 (Berlín).

La acción dramática tiene lugar en una localidad portuaria no especificada y en otras poblaciones alemanas. Temporalmente se divide en dos segmentos: el primero tiene lugar en los últimos meses de 1924 y primeros de 1925 y el segundo, durante el invierno de 1929, antes del crack de la Bolsa de NY. Emmanuel Rath (Jannings), de unos 30 años, es profesor de lengua y literatura del Instituto masculino de la localidad portuaria. Moralista y puritano, es soltero, ingenuo, intransigente y emocionalmente inmaduro. Los alumnos, que le llaman “profesor unrat” (basura), visitan asiduamente el cabaret “El ángel azul”. En él actúa como primera estrella la bailarina y cantante Lola Lola (Dietrich), de unos 20 años, que fascina y manipula a los hombres. Tiene fama de casquivana, ninfómana y prostituta.

El film suma drama, romance, musical y análisis de situaciones históricas. Es el primer gran film sonoro de la productora UFA. Protagonizada por el oscarizado Emil Jannings, la intervención de Dietrich (Berlín 1901 – París 1992) llena la pantalla y le eclipsa. Marca el inicio de la relación profesional y personal de la actriz con Sternberg, que la convence para trasladarse a Hollywood, donde ruedan “Marruecos” (1930). Luego colaboran en otros 5 films. El estilo de la obra es oscuro, turbio y recargado. Late en ella un punzante erotismo, que se da asociado a conductas maliciosas. La iluminación y la cámara exaltan la figura y el rostro de la actriz. Su imagen destila inocencia maligna y una belleza diabólica. El personaje reúne los rasgos básicos de la mujer fatal: atrae poderosamente a los hombres, los utiliza y luego los deja de lado. Tras ocho años de intervenir en films poco relevantes, Sternberg la lanza a la fama y al estrellato.

La película respira una extraña atmósfera, perniciosa y asfixiante. El cabaret es centro de reunión de maleantes, malhechores, marinos sin rumbo, estibadores dados al robo, noctámbulos, jugadores, proxenetas y estafadores. La percepción que llega al espectador se crea mediante proyección de sombras siniestras, la reiteración de reflejos de rostros en espejos, sonidos ambientales diseñados con habilidad, imágenes de rostros envejecidos prematuramente e innumerables detalles bien manejados y combinados adecuadamente por el realizador.
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63 de 68 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
LOLA, LOLA, ANTRO DE PERDICIÓN: EL ANGEL AZUL
El ángel azul es, por encima de todas las consideraciones, un film alemán. No tanto por la productora UFA ni por su director Von Sternberg, en realidad austro-americano, ni por sus actores Emil Jannings, suizo nacionalizado alemán ni siquiera por Marlene Dietrich quien, por su "pura raza aria", bien pudo haber sido la superstar del régimen nazi si, tras su traslado a Norteamérica, hubiese atendido las peticiones de regreso del propio Alfred Hitler, a quien no sólo contrarió sino que además combatió apoyando a las tropas aliadas. Tampoco el hecho de ser el primer film sonoro germano confiere mayores singularidades nacionalistas a esta película.

Es alemán porque refleja una sociedad, la alemana, que tras perder una guerra tiene "tocadas" sus señas de identidad y donde la búsqueda del orgullo patrio acabará germinando en las ideas del régimen nazi. En la medida en que el cine es el espejo social, el cine de entre guerras es cine de desencantos, de búsquedas de sentidos, de clases burguesas desacomodadas y de orgullos heridos. El pueblo busca caminos que les lleven a sus dignidades perdidas y a esas verdades propias e indiscutibles, escritorios escolares a los que aferrarse como tabla de salvación en un naufragio.

Este es el primer gran film de Marlene Dietrich a los que seguirían otros muchos. Marlene nos arrebata, nos deja boquiabiertos y nos seduce con su sonrisa, sus muslos y sus medias. Haría perder el "oremus" hasta a Simón el estiligita en pleno desierto buñuelesco. Mucho más que Silvia Pinal, por supuesto. ¿Cómo no va a perder el sentido un solitario, cartesiano y aburrido profesor de liceo local? Esto si que es la crónica de una muerte anunciada y no otras. Esto si que es la perdición por excelencia entre otras "ejemplares" perdiciones. No es Liza, no... Es Marlene. El cabaret. La Alemania oscura. Es Lola Lola. Antro de perdición: El Ángel Azul.

Y como para el final suele dejarse lo mejor, pues he ido reservando a Emil Jennings. Me permito darles un consejo: Si tienen ocasión vean La última orden (The last command) igualmente dirigida por Josef von Sternberg. Sumen las interpretaciones de Jennings en estas dos películas y comprenderán porqué fue el primer actor en conseguir un Oscar y uno de los grandes del cine mudo y del cine de siempre. Dos papeles duros y complicados, de identidades perdidas, de humillaciones, de lágrimas mezcladas con escasas sonrisas. Papeles que eligen al actor y no al contrario. Y en este caso, la elección no pudo ser más correcta.
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58 de 63 usuarios han encontrado esta crítica útil
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