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El castillo en el cielo (1986)

El castillo en el cielo
Trailer
7,6
12.012
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Sinopsis
Una aeronave se desliza sobre un mar de nubes, en una noche de luna llena. Muska, un agente secreto del gobierno, acompaña a una chica llamada Sheeta a la fortaleza de Tedis. Repentinamente la nave es atacada por los piratas que, al igual que el gobierno, buscan el secreto de la piedra mágica de levitación que Sheeta lleva alrededor del cuello. La piedra es la llave que abrirá las puertas de La Fortaleza celeste, una isla flotante en medio del cielo creada por una misteriosa raza que hace mucho tiempo desapareció del planeta. Pazu, un joven muchacho, se hace amigo de Sheeta, le ayuda a escapar de sus seguidores y juntos se disponen a resolver el misterio de la Fortaleza Celeste. Cuando Sheeta y Pazu inician su viaje hacia la Fortaleza Celeste, ponen en marcha una cadena de acontecimientos irreversibles. En este misteriosos lugar encontrarán un tesoro mucho más grande que el poder de gobernar el mundo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Japón Japón
Título original:
Tenkû no Shiro Rapyuta
Duración
124 min.
Guion
Hayao Miyazaki
Música
Joe Hisaishi
Fotografía
Animation
Productora
Studio Ghibli / Nibariki
Género
Animación Fantástico Aventuras Steampunk Piratas Amistad Cine familiar
Grupos  Novedad
Studio Ghibli (y obras relacionadas)
9
Lo simple hecho Obra Maestra
Aunque mi película favorita de Miyazaki siga siendo la sobresaliente "La Princesa Mononoke", hay que reconocer que este director ha convertido en oro todo lo que ha tocado. "El Castillo en el Cielo" es un ejemplo de ésto: Tenemos una historia simple que nos presenta a Shita, una preciosa joven, y a Pazu, un muchacho trabajador que se cruza con la fémina por casualidad. Resulta que Shita tiene una piedra con poderes especiales que podría estar relacionados con Laputa, un castillo volador, cuna de una civilización milenaria mucho más avanzada que los hombres. Esto ha llevado a Shita a ser perseguida, por lo que con la ayuda de Pazu tendrá que escapar...

La trama es simple, muy simple, tanto que en manos de otro estudio que no fuese Ghibli habría acabado en absolutamente nada. Pero los chicos de Miyazaki consiguieron imprimir al relato un nuevo enfoque, tirando por lo artístico para regalarnos una auténtica maravilla a nivel visual. Aunque técnicamente sea calcada a Heidi/Marco, lo cierto es que las secuencias de acción y vuelo son impresionantes, sencillamente. Las explosiones, la caída de las rocas... pese a ser animación de hace casi 20 años, es impresionante incluso hoy en día.

La calidad de la animación va acompañada con una BSO impresionante, que en momentos concretos -el descubrimiento de Laputa con el robot de piedra en la entrada- llegan a emocionar.

¿Y los personajes? Adorables. Shita es tierna e inocente, Pazu nos contagia con su valor, los piratas nos arrancan una sonrisa, y Muska llega a producir empatía con muchas de sus apariciones, algo meritorio teniendo en cuenta que es el "malo" de la historia. La fauna de Miyazaki y la factura técnica vueven a ser seña de identidad.

Aunque lo que más sorprende, son las solventes escenas en el aire, gran pasión de Miyazaki -o eso se da entender en todas sus películas-. Los enfrenamientos entre las naves o el torbellino de humo cubriendo la Isla Flotante son un buen ejemplo.

Lo mejor es que El Castillo en el Cielo es una película para todos los públicos que gustará a cualquiera que la vea, con seis, veinte o setenta años. Preciosísima historia "made in Ghibli". Sin duda, de lo mejor del estudio. De lujo, aunque personalmente por debajo de "Mononoke".
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72 de 79 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
"Planta tus raíces en la tierra, déjanos vivir con el viento..."
La prolífica imaginación de Hayao Miyazaki y su fructífera asociación con Studio Ghibli ha dado lugar a lo largo de varias décadas a un número nada despreciable de largometrajes de animación que se pueden contar entre las grandes joyas de este género. En medio de la titánica competición de colosos (Disney, Disney-Pixar, Dreamworks, Twentieth century Fox, Studio Ghibli...), la animación japonesa lleva largo tiempo confirmándose como una de las más imaginativas y creativas de toda la historia, sin desmerecer los méritos de las otras grandes compañías, pero marcando un punto y aparte con respecto a las demás.
Miyazaki deja inconfundiblemente su sello personal en cada una de sus producciones, insuflándoles abundantes elementos comunes y recurrentes y creando historias a cuál más bella y única pese a que en todas veremos muchos detalles reiterativos.
En "El castillo en el cielo", Miyazaki se centra en uno de sus temas más abordados: la guerra por el poder, ese poder que es letal porque corrompe y destruye la paz y la armonía.
Un gran misterio y una fascinante leyenda se ocultan tras una legendaria isla-castillo flotante que algunos afirman haber visto. Pazu, un chico optimista e intrépido, ha escuchado esa leyenda desde su más tierna infancia; y Shita, una chica que posee una rara piedra luminosa, está siendo perseguida y acosada a causa ellas (la leyenda y la piedra).
Con ese estilo tan característico de Studio Ghibli que recurre invariablemente a la animación tradicional, regalándonos imágenes repletas hasta el delirio de detalles que representan la naturaleza en todo su esplendor, combinada con una recreación de ciudades fantásticas de extraña y volátil arquitectura, de barrios industriales y humildes, de lugares de ensueño que parecen diseñados por la mano de un dios especialmente artista... Naturaleza y artificio humano perfectamente combinados, y aderezados por una trama intrigante que nos va desvelando el misterio, por una acción desbordante, un sentido del humor simpático que nos hace sonreír, ternura, valores imperecederos, la lucha del bien y del mal, personajes que van desde un extremo al otro pasando por los que se sitúan en el centro... Decididamente es menos compleja y los personajes están tratados con más simpleza que en otras películas del genio japonés, pero ello no eclipsa el deslumbrante espectáculo que se nos ofrece y que a los amantes de la buena animación nos hace disfrutar de principio a fin. Otra pequeña pega tal vez sea su duración; dos horas me parecen un poco excesivas para una película de estas características. Pero, aún así, y pese a que no alcanza las cotas de calidad de otros productos de Miyazaki (sí las alcanza en lo técnico, aunque en mi opinión no en lo argumental), no se debe dejar de ver una película que sin duda conseguirá que empleemos bien el tiempo que le dediquemos.
Enhorabuena, Miyazaki. Gracias por tantos años dedicándote a deleitarnos, asombrarnos, maravillarnos y hacernos soñar.
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34 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil