arrow
Críticas de Caith_Sith
Críticas ordenadas por:
Vengadores: Infinity War
Vengadores: Infinity War (2018)
  • 7,7
    21.073
  • Estados Unidos Anthony Russo, Joe Russo
  • Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Benedict Cumberbatch, Chris Evans, ...
8
La cabaña y la tormenta
Para explicar el impacto de "Vengadores: Infinity War" voy a intentar hacer una analogía: imaginad que vivís en una cabaña. Le tenéis mucho cariño, lleváis ahí dentro cerca de una década. Tenéis tele por cable, todo el alimento que necesitáis para vivir siendo felices, incluso eventualmente algo de compañía. Pero un día, anuncian en las noticias que se acerca una tormenta muy fuerte. Una que las paredes de la cabaña no resistirían. Pero sentís un gran apego por ese hogar y no sabéis qué hacer. La opción lógica es huir, buscar refugio. La ilógica es agarraros a ella y simplemente dejaros llevar.

En esta analogía, la cabaña son tus expectativas hacia "Vengadores: Infinity War" y la tormenta es el comité creativo de Marvel, conocedor de su poder, que viene a arrasar con todo lo que se ponga por delante.

Y así es como todo ocurre, porque llevan cocinando esta conclusión una década. Diez. Malditos. Años. Porque a diferencia de sus competidores, han presentado a sus personajes, han diseñado una trama ramificada en múltiples entregas, porque han recuperado los seriales de los años 30 y creado una lujosísima serie cinematográfica que aúna lo mejor (y algo de lo peor) de ese formato. Porque cuando Thanos aparece en pantalla y hace y deshace, te das cuenta de que todo lo que había ocurrido es lo que nos ha llevado aquí.

Porque puede que "Infinity War" no sea una película perfecta, que algunos de sus trucos de mago suenen a ya vistos, pero cuando toca las teclas que tiene que tocar, todo da igual. Porque hay que dejarse llevar, aprender a disfrutar de lo que vas a ver, y simplemente agarrarte a esa cabaña hasta que la tormenta, en su punto álgido, arrase con ella. No sé si el tiempo hará que me desdiga con todo lo anterior, pero sé que ahora mismo en este preciso instante, he salido del cine con cierto temblor y sorpresa, porque si este no es uno de los finales más impactantes del cine de superhéroes, desde luego hemos visto una película diferente.

En resumen, que yo he venido a contaros una historieta de un señor que vive en una cabaña y que decide ser arrastrado por la tormenta a iniciar una huida hacia un destino desconocido. Diez años de películas. Y qué películas. La evasión dignificada, el puro placer del escapismo en formato blockbuster. Brindo por diez años más.
[Leer más +]
155 de 224 usuarios han encontrado esta crítica útil
Big Fish & Begonia
Big Fish & Begonia (2016)
  • 6,9
    216
  • China Liang Xuan, Zhang Chun
  • Animation
8
Song of the Sea
Si algo tienen en común las obras de Hayao Miyazaki y de Tomm Moore, es que ambos realizadores suelen darle a la naturaleza y los mitos que las rodean la misma importancia que a los personajes sobre los que hablan, de forma que estos últimos no se limitan a flotar sobre el entorno sino que están moldeados en base a él. No se entendería la forma de ser de Nausicaä sin ese contraste presente entre las distintas civilizaciones ni la belleza de la historia de Ben y Saoirse en Song of the Sea sin la mitología sobre la que orbita su historia familiar. Es muy complicado encontrar realizadores preocupados por el todo y no lo individual y Big Fish and Begonia es un rarísimo ejemplo de cine bello, bien contado y preocupado por cada uno de los aspectos de la producción.

Tuve la enorme suerte de verla en el cine en el marco del Festival de Sitges y me cuesta creer que haya pasado tan desapercibida, porque no sólo es visualmente excelsa, es que la historia que cuenta -aún cayendo en algunos lugares comunes- tiene riesgo, no deja de evolucionar, carece de innecesarios tiempos muertos y aún con todo consigue que incluso a lo anterior, sea fácil aceptarlo todo como viene y simplemente dejarse llevar. Cierto es que la protagonista no tiene las aristas de las creadas por Miyazaki pero es lo que la separa de ser una grandísima película de una obra maestra, porque en todo lo demás cumple y sobradamente.

Las elecciones cromáticas, con unas explosiones de color y efectos que quitan el hipo, una banda sonora espectacular, algunas secuencias que para mi están al nivel del mejor Ghibli y sobre todo, el plano final, suman y mucho para que pueda recomendar esta "Big Fish & Begonia" a cualquier interesado en el cine de animación, bien contado y facturado, un trabajo hecho con el corazón, Kickstarter mediante y en producción durante más de una década. Una joya que merecería ser más conocida y que sabe compensar, sobradamente, sus carencias
[Leer más +]
9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los hambrientos
Los hambrientos (2017)
  • 4,9
    1.119
  • Canadá Robin Aubert
  • Marc-André Grondin, Monia Chokri, Charlotte St-Martin, Micheline Lanctôt, ...
7
Una pequeña joya del cine de zombis
Porque el juego que propone Robin Aubert con Les affamés es contarnos una historia en un contexto apocalíptico en el que el mundo se ha ido a la mierda, quedan pocos supervivientes y todos los demás habitantes del globo se han convertido en atípicos zombies. Pero el foco aquí no es ver cómo estos últimos descuartizan a los primeros sino enseñarnos las razones por las que los vivos merecen seguir estándolo, haciendo uso de algo que se echa mucho de menos en el cine de género, que es la sugerencia. La capacidad de contar más con aquello que no se dice directamente que con un diálogo o un plano vulgar apuntando hacia dónde debes mirar.

Por supuesto que el objetivo de Aubert no es hacer otra película de zombies más, eso queda claro desde los primeros compases, donde la historia se encuentra fragmentada en varios personajes que acabarán por encontrarse para hacer frente al peligro. También por el tono con el que lo lleva todo a cabo, con la forma en que hace que sus personajes crezcan lo suficiente como para tener sus momentos de lucimiento y se destaquen por encima de la media. Y no, no predomina el gore. Ni la violencia directa. Es la película de zombies que podría haber hecho el Shyamalan de The Village, que encuentra en La nuit des traquées de Jean Rollin una suerte de precedesora indirecta. También a partir de cierto punto asoman Romero y Carpenter, pero al final es una película que funciona sin necesidad de depender de los ecos a otros autores.

Una de esas películas que se pueden recomendar porque hacen cosas diferentes y que como The Battery o Siege of the Dead son capaces de sorprender para bien, sin necesidad de tener demasiado gore ni dar explicaciones para mantener siempre la atención del espectador.
[Leer más +]
12 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
Dunkerque
Dunkerque (2017)
  • 7,1
    39.502
  • Estados Unidos Christopher Nolan
  • Fionn Whitehead, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, ...
7
Hacer la guerra audible
Hace veinte años, un joven Christopher Nolan se presentaba en sociedad con "Doodlebug". Aquella pequeña pieza, con su funcional blanco y negro y una idea kafkiana de fondo, ponía en liza los temas que han trufado la carrera de su realizador. La huída, hacia adelante o atrás, la observación, la sensación de peligro constante, y sobre todo el tiempo. Viajando dos décadas al futuro desde aquel 1997, llegamos a 2017. El que fuera una promesa se ha convertido en uno de los realizadores más importantes del nuevo Hollywood, un nombre que garantiza taquillazos, pero no los típicos de ver y olvidar; propuestas que pueden ser mejores o peores, pero que intentan trascender a veces en vano y otras dando de pleno en la diana. Sólo así se pueden concebir films como "Inception" o "Interstellar", como obras de un autor que necesita decir algo diferente, por mucho que al final la fórmula a ejecutar sea siempre idéntica. Lo que se podría llamar un estilo, en otras palabras, si bien éste le ha granjeado no sólo defensores sino también un buen puñado de personas en contra del mismo. Son minoría, eso sí.

"Dunkerque" llega veinte años después de aquel "Doodlebug" y parece una puesta al día de la misma idea. Una persona observando el sufrimiento de otra/s. Filmando desde arriba, observando lo que hay a sus pies. Y supone una respuesta contundente a la mayor crítica que se le ha hecho a su cine: la sobreexplicación. Porque el film bélico del director de "The Dark Knight" no sólo es su película más sencilla y esquemática sino que por fin, no cae en exceso en contarte con texto, voz en off, imágenes y si hace falta un SMS todo lo que está pasando en pantalla. Cae en ello en la primera secuencia (vista en los tráilers, por cierto) pero pronto se aleja de ese mal.

Haciendo un resumen rápido y sin caer en spoilers, "Dunkerque" parte de tres puntos de vista desarrollados en tiempos diferentes y les va dando forma hasta que la narración se alínea y llega a su final. Cada uno de ellos busca representar la guerra desde un prisma diferente y a fe que lo consigue, especialmente en ciertos tramos de combates aéreos. Su narrativa está supeditada al montaje y su reparto no es más que una mera herramienta para que todo avance. No hay, al uso, personajes. Hay eventos y circunstancias que complementan a lo anterior.

Porque Nolan plantea su película no como el film bélico convencional, con batallas espectaculares a pie de playa o bandos enfrentados entre trincheras. Si historia es de perdedores, de héroes sin heroísmo, de derrota y la espera hasta la salvación. Por supuesto hay set pieces de acción pero la acumulación de las mismas no es más que una ejemplificación de cómo es la guerra, no una celebración de ésta. Y por supuesto no puedo venir aquí a dar lecciones a nadie porque ni soy experto en la materia ni conocía esta batalla en particular, pero por lo que ocurre y cómo se cuenta puedo llegar a creerme lo que pasa en pantalla, que en estos tiempos ya es bastante.

De todas formas, y aplaudiendo la labor de realización de Nolan (quizá la más comedida de su carrera, con extensos planos generales alternados con otros mucho más cerrados para generar angustia), creo que el gran mérito del film es incuestionablemente su pista de sonido. Los efectos son extraordinarios y la banda sonora de Hans Zimmer es difícilmente divisible de la imagen. Forma un todo tan compacto que si no fuera por eso y se limitase a contar una historia, todo se vendría abajo. Es una película bélica sobre captar el sonido de la guerra, sobre llevarlo a un entorno seguro (la sala de cine) sin olvidarse de capturar esa experiencia. Y es por eso que creo que si "Dunkerque" transciende y sobrevive al paso del tiempo, lo hará por esto, de la misma forma que "J.F.K." de Oliver Stone se recuerda por su prodigioso montaje.

¿Es "Dunkerque" la mejor película de Nolan? No, en absoluto. Pero tampoco la peor. ¿Es un nuevo clásico del cine bélico? Claro que no. Pero entonces, ¿merece la pena? Sí, claro. Es una buena película, que se pasa en un suspiro y proporciona suficientes estímulos como para ser recomendable verla en una pantalla de cine. Pero ni creo que vaya a cambiarle la vida a nadie (como he llegado a leer por ahí) ni se acerca a los verdaderos hitos del género. Claro que si a todo el cine le pidiéramos eso, nos cansaríamos bien pronto de verlo y de buscar obras maestras donde, siendo sinceros, deberíamos alegrarnos de tener la suerte de ver buenas películas.
[Leer más +]
254 de 321 usuarios han encontrado esta crítica útil
Kubo y las dos cuerdas mágicas
Kubo y las dos cuerdas mágicas (2016)
  • 7,2
    13.050
  • Estados Unidos Travis Knight
  • Animation
8
No es magia; es talento
Hablar del estudio de animación Laika es hacerlo de uno de los más libres y personales que se encuentran a día de hoy produciendo cine en el seno de Hollywood, y con sólo cuatro películas han conseguido no sólo labrarse un nombre sino abrir nuevas vías en un medio que cada vez se encuentra en mejor forma a nivel comercial sin que esto encuentre réplica en lo cualitativo. En un año en el que las franquicias numeradas no han dado precisamente lo mejor de sí y cuando incluso Pixar ha flaqueado con su "Buscando a Dory" (aún habiendo entregado un trabajo digno, pero falto de imaginación) han tenido que llegar los responsables de "Coraline" a dar un puñetazo sobre la mesa y demostrar que aún tienen aquello que hace falta para perdurar: una visión, un objetivo y sobre todo, el talento para llevarlo a cabo de la mejor forma posible.

De base, "Kubo y las dos cuerdas mágicas" es la sencilla historia de un pequeño niño cuyo pasado le persigue sin que él siquiera lo sepa, abriendo la caja de Pandora en el momento menos adecuado y dando así inicio a un viaje que se muestra como físico pero que en el fondo se entiende iniciático, de la niñez a la edad adulta, sin peajes de por medio. Kubo enfrentará varios peligros contando con la ayuda de ciertos personajes pero su mayor desafío será sobreponerse al gran mal del cine de Laika: un tercer acto desvalanzado, sin la misma fuerza expresiva que el resto de su metraje, abandonando lo que hacía especial al film para abrazar de lleno los mecanismos más convencionales de este cine. Y es una pena porque la historia se construye sobre el clasicismo, y es capaz levantar metáforas e ideas visuales fascinantes hasta que llega la hora de la verdad y deciden pulsar el botón del modo pánico; no vaya a ser que quede la cosa agridulce y los peques se queden con mal sabor de boca.

Afortunadamente, creo que "Kubo" es una película que puede sobrevivir a ese bajón en su último acto porque en todo lo demás es un verdadero prodigio, desde ese maravilloso prólogo que por emoción y capacidad expresiva no tiene mucho que envidiar al Pixar más inspirado ("Toy Story 3", "Up") hasta el punto de acercarse a esa sensibilidad asiática tan propia de Miyazaki o Hosoda, pasando por algunos momentos de verdadero éxtasis en lo puramente estético. Cuando vi "Los Boxtrolls", me lamenté de un guión plano pero aplaudí su fascinante apuesta estética. "Kubo" está al mismo nivel o incluso por encima y eso es mucho decir, pues es incuestionablemente uno de los films en stop-motion más hermosos que se han filmado Y para poner nombre y apellido al "culpable" de que esto sea así, hay que citar a Frank Passingham, un director de fotografía veterano en Aardman que trabajó en films como "Chicken Run" o "¡Piratas!".

En resumen, "Kubo y las dos cuerdas mágicas" es una película magnífica a la que se le puede poner algún pero en su tramo final pero esto sucede, sobre todo, porque lo anterior había sido tan bueno, sorteando incluso algunas trampas habituales, que en comparación palidece un poco. Pero su nivel general es tan alto en lo narrativo y sobre todo lo técnico que se me ocurren pocas razones para no recomendársela a cualquier persona interesada en un cine capaz de contar buenas historias sin necesidad de sobrecargarlas con elementos innecesarios; y eso, ya sea en animación o fuera de ella.
[Leer más +]
67 de 75 usuarios han encontrado esta crítica útil
Capitán América: Civil War
Capitán América: Civil War (2016)
  • 6,8
    32.268
  • Estados Unidos Anthony Russo, Joe Russo
  • Chris Evans, Robert Downey Jr., Sebastian Stan, Scarlett Johansson, ...
7
Estos son Los Vengadores que necesitaba el cine
Parece absurdo decirlo, pero "Civil War" es una secuela de "Los Vengadores" bastante más equilibrada que la oficial, "La era de Ultron". Y lo es porque además de acción, hay desarrollo, y porque los personajes respiran y no se limitan a curtirse el lomo. Ojo, que en el film de Whedon también había algo de eso, pero estaba estructurado de tal forma que había bloques dedicados a cada momento y parecía más artificial que orgánico. "Civil War" a este respecto es quizá el film del universo cinemático de Marvel mejor escrito desde el primero del grupo de superhéroes y el que mejor equilibra las cosas para que apenas se erren los tiros a la hora de elegir qué mostrar u ocultar.

Es curioso que llegue también poco después de "Batman v. Superman", un film tan empeñado en ser oscuro, dramático y forzadamente épico que todo se volvía en su contra para terminar por implotar en una orgía de ego y soberbia. Snyder no supo cómo convertir esa lucha entre iconos en algo terrenal y palpable, y eso que los mecanismos utilizados en ambos film son (sospechosamente) similares. Pero aquí no se trata de tener unas herramientas u otras sino de saber usarlas. Y mientras el director de "300" se divertía torturando a sus héroes, los hermanos Russo disfrutan con ellos, juegan, y cuando hay que ponerse serios, lo hacen. Pero no se pasan la película con cara de pasar por una depresión profunda.

Dicho lo anterior, creo que "Civil War" hace muchas cosas bien, pero sobre todo, dos. La primera, como ya he apuntado, el equilibrio entre personajes: hay una docena de héroes ya presentados en films anteriores y aún así todos tienen un desarrollo palpable, no extensísimo, pero sí visible. Y los que peor parados salen son los de siempre (hola, Ojo de halcón, y War Machine, también te miro a ti), pero no es algo que enturbie el resultado porque tenemos a Ant-Man, con un papel muy relevante (y que imagino se ha hecho así, a su medida, tras el éxito de su film independiente), una efectiva introducción de Black Panther (no "Pantera negra", parece que mantienen su nombre en inglés) y, claro, Spider-Man.

De este último esperaba apenas un cameo, pero no, han ido a por todas. Tenemos una escena de background (no, no lloréis al tío Ben, es otra cosa), su personalidad bien definida, combate en el primer climax del film -y decir esto no es spoiler, es lo del tráiler y los posters- y algo más. Y ahí me callo. Holland ha agarrado con energía al personaje y tengo muchas ganas de ver qué ocurre con "Homecoming", pero esto demuestra que las alianzas, en este caso de Marvel y Sony, van mucho más allá de beneficiar a los estudios y también pueden ser una alegría para los espectadores.

La segunda cosa que se hace bien, es que a pesar de que sabes que no va a pasar nada que no tenga solución entre los personajes principales (teniendo en cuenta que hay dos films más de "Los Vengadores" anunciados con todo el reparto al frente), esto no limita a los guionistas ni a los Russo para que las hostias que se den entre sí los héroes sean contundentes. Esto ya lo vimos en "El Soldado de Invierno", un film con algunas coreografías espectaculares, secas y bien medidas. Aquí ocurre lo mismo, y es curioso que la fisicidad de las luchas sea infinitamente superior a las del film mentado de Snyder, hasta el punto de que aquí incluso sangran y hay consecuencias físicas. Es decir, no es un ballet con exceso de CGi; aunque haberla, desde luego la hay.

Como bonus, está la dimensión social o política. Llega tarde, pues es algo que ya desde la "X-Men" de Bryan Singer (2000) estaba sobre la mesa, y es la necesidad de regular o no a los personajes que en el fondo pueden ser considerados un apoyo sí, pero armas a fin de cuentas. La película no ahonda del todo en el conflicto, es algo laxa con las reglas que impone, pero funciona correctamente para llevarnos al meollo del asunto, al combate que decidirá el rumbo de la franquicia.

Dicho lo cual, y sin ánimo de repetirme, "Civil War" es un SI contundente. No es ninguna obra maestra, no cambiará la percepción que tenemos sobre el cine de superhéroes, pero es una notable nueva entrada en el universo Marvel y además, supone exactamente la película que necesitaba la marca para revitalizarse. Es la secuela que merecimos de "Los Vengadores", interesada en juguetear con sus personajes y no destrozarlos y meterlos en un pozo de oscuridad forzada. Y sí, tiene cosas cuestionables, secuencias que ocurren porque lo manda el guión y no la lógica, pero eso no invalida sus muchos logros y el más evidente mientras estamos en la sala de cine: que durante dos horas y media, no podemos despegar la vista de la pantalla. Id a verla, bien vale la entrada.
[Leer más +]
198 de 237 usuarios han encontrado esta crítica útil
Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia
Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia (2016)
  • 5,6
    31.449
  • Estados Unidos Zack Snyder
  • Ben Affleck, Henry Cavill, Amy Adams, Jesse Eisenberg, ...
5
La oficialización del fanfic
Iba con muy pocas expectativas a ver "Batman v. Superman", en parte porque su campaña de marketing ha sido nefasta y se ha empeñado en reventar los tráilers con spoilers e imágenes vacías con sentencias aún más carentes de significado, como si el duelo entre dos personajes cuyo final todos conocemos tuviera algún tipo de interés real más allá del simbólico. Y eso es lo que ofrece la película: iconos, no tanto personajes -el desarrollo de todos, a excepción de Batman, es nulo- y algunos momentos hechos por y para el lucimiento de sus héroes.

Zack Snyder vuelve al universo de DC tras "El hombre de acero", una valiente película que atesoraba tantos aciertos como problemas, pero que se entendía como una visión personal sobre el superhéroe de Kripton, con un prólogo magnífico y alguna secuencia intermedia repleta de fuerza, gracias sobre todo a la partitura de Hans Zimmer. Aquí prueba a hacer lo mismo pero ahondando en el murciélago, creando su propia revisión de la dupla Wayne/Batman como tratando de hacernos olvidar que ya hubo una trilogía muy superior que ofrecía exactamente eso mismo. Y no desaprovecha el tiempo, comenzando el film con un montaje en paralelo en el que vemos a un joven Wayne cayendo a la cueva de los murciélagos y siendo testigo del asesinato de sus padres, que tienen más mala suerte que los personajes interpretados por Sean Bean.

Sin querer entrar en spoilers o destripes argumentales -para eso está la cajita de abajo, que usará para puntualizar algún que otro segmento-, tengo que decir que "Batman v. Superman" no es el despropósito que esperaba. Se le puede agradecer el ser capaz de entretener, que el tiempo se pase rápido y ofrezca una lectura interesante del papel del héroe enmascarado en una sociedad que teme de lo que es capaz, un poco a lo Watchmen de mercadillo, pero la intención está ahí y el mensaje es potente. Su desarrollo no, claro, pero eso es otro tema. Así pues, es un film con el que se pasa el rato si pasas por alto sus problemas (ver spoiler) y si se atiende únicamente a su verdadera razón de ser: una carta de amor de Snyder a un universo que ya se le escapa de las manos y que con suerte encontrará refugio en otras mejores.

Snyder jamás ha sido el mejor director de la historia, pero su acercamiento oscuro y afectado al universo de Superman no funciona porque es un personaje que no se rige por esos códigos, algo que se notaba en el film anterior y que aquí se acentúa: lo que peor funciona es precisamente eso, cuando intenta ser transcendente a través de un montaje musical horrible (no por culpa de la BSO, que es bastante buena; sino por su uso). Y se alza cuando aparece en pantalla el personaje de Gal Gadot y, sobre todo, el de Jesse Eisenberg. Un Lex Luthor muy inspirado en el Joker de Heath Ledger y que es capaz de oxigenar un poco un film empeñado en ser 'oscuro y profundo' aunque todo sea epidérmico. Hay una anarquía en este villano que se agradece, una forma psicótica de moverse y hablar que le sienta perfectamente al film. Lástima que tenga tan poco espacio de lucimiento y que sus frases sean, mayormente, una serie de pegotes dignos de galletitas de la suerte.

Dicho lo cual, "Batman v. Superman" me parece un film entretenido y llevadero, lejos de ser bueno -tampoco malo, está en la línea que separa ambas categorías- y que puede merecer la pena a poco que te interese el subgénero superheróico. Pero se habría sido de agradecer que un Deadpool (aunque sea de Marvel) se dejase caer de vez en cuando por alguna secuencia para decirle a estos dos muermos que disfruten un poco de ser ricos, guapos y poderosos. Que la vida no es tan jodida, coño.
[Leer más +]
286 de 442 usuarios han encontrado esta crítica útil
Star Wars: El despertar de la Fuerza
Star Wars: El despertar de la Fuerza (2015)
  • 6,9
    57.861
  • Estados Unidos J.J. Abrams
  • Daisy Ridley, John Boyega, Harrison Ford, Adam Driver, ...
7
El despertar de la Nostalgia
Definitivamente 2015 ha sido el año de la nostalgia en el cine, y eso que cada vez vamos más encaminados hacia ese destino en lo que respecta al blockbuster. En un año en el que una película tan torpe como Jurassic World se ha colocado con fuerza en el ranking los films más taquilleros de la historia, o en el que un reboot de Mad Max ha puesto patas arriba los cimientos del cine de acción con una vitalidad envidiable, llega una nueva Star Wars dirigida por J.J. Abrams en lo que supone el primer paso de una "nueva" franquicia que se extenderá de forma anual con entregas numeradas y spin-offs. Desde luego, la nostalgia vende, pero sobre todo es de agradecer cuando lo hace por su calidad y no únicamente por su nombre, como en el primer caso citado o en la torpe Terminator Génesis. No obstante, una cosa es cierta: JW y El despertar de la fuerza parten de la misma premisa: el reconstruir los cimientos de los universos construidos en sus entregas precedentes, alzarse en base a ellos para presentar un escenario a través del cuál puedan exponerse ideas y conceptos, una mitología ya presente antaño, con la intención tanto de atraer a neófitos como de mantener a los fans veteranos.

Lo que hace J.J. Abrams es, así, sustentar su película en la nostalgia, y le sale bien porque parte con la ventaja de trabajar sobre un universo perfectamente asentado, con personajes que sólo tienen que alzar una ceja o decir una frase que forma parte del imaginario colectivo para meterse al espectador en el bolsillo. "El despertar de la fuerza" comienza presentándonos a su nueva tripulación, héroes y villanos, desde el piloto Poe Dameron, que se encuentra buscando junto a su droide BB8 los planos del mapa en el que se oculta el legendario Luke Skywalker, hasta el stormtrooper Finn, o la joven Rey, una chatarrera que se gana la vida como bien puede en un planeta inhóspito. Poco después, llegan los iconos: el Halcón Milenario, Han Solo y Chewbacca, etcétera. Si Abrams hace una cosa bien es ponerlos a todos al mismo nivel, es decir, no hay una posición de superioridad en favor del mercantilismo nostálgico, su idea es introducir a los nuevos protagonistas pero no quedan en segundo plano frente a los antiguos, y ese es un mérito digno de reconocerse. Con su villano pasa algo similar, y es que Kylo Ren no es un sith desalmado como Darth Maul ni un personaje tan enigmático como lo era Vader en las originales; éste siente y padece, es un joven confuso con mucho poder y una fe no del todo férrera, con dudas. Es un personaje que sólo podría existir en un contexto actual; hablando aquí ya del mundo real. El 2015 que vivimos.

Sin embargo, y admitiendo no sólo que "El despertar de la fuerza" es un entretenimiento de primer nivel sino también que se pasa volando, no puedo dejar de pensar que está hecha de retales. Lo cual no debería ser algo negativo si atendemos únicamente a la nostalgia y partíamos de la base de que "queríamos" ver esto, es decir, una colección de lugares comunes que recordaban a la trilogía original nacida en el año 77. El guión es muy funcional, pero algo torpe, y se construye en el principio de la casualidad o el giro de guión para avanzar en lugar de hacerlo de forma orgánica y natural, con una progresión más clásica. Cuando veáis la película fijaos en todo esto, en cómo ciertas cosas suceden sin ningún sentido -en relación a lo anterior visto-, que simplemente se encadenan situaciones con el objetivo de epatar, algo que incluso se repite tres veces con Poe Dameron, por no mencionar ciertas contradicciones en la construcción de los personajes de Finn, Rey y Kylo Ren, o la forma en que conduce cierto acontecimiento clave en la historia presentándolo musicalmente -y a través de la puesta en escena- como algo muy peliculero, con "palcos" incluso para que los personajes en plano puedan asistir claramente a la situación.

No obstante, estoy dispuesto a obviar estos problemas porque me lo he pasado bien, he salido del cine contento, tras pasar un rato agradable con un film de aventuras bien facturado, con un climax que una vez más apela a la nostalgia. Me pregunto no obstante qué pensará alguien que no haya visto ninguna película de la saga si va a ver esta, porque realmente no creo que funcione del todo bien desde la posición del neófito (a diferencia de lo que ocurría no sólo con la primera Star Wars, sino también con La amenaza fantasma, que era mucho menos nostálgica y más cine de iniciación). Sé que Abrams ha querido rendir tributo a los fans, pero al hacerlo hasta ciertos extremos creo que se cierra algunas puertas, y la película funciona como una primera pieza de un puzle que se completará en los años sucesivos pero que por si sola no tiene tanta consistencia como los films originales de la saga, "Una nueva esperanza" y su magnífica continuación, "El imperio contraataca".

Pero bueno, por concluir de alguna forma: id a verla a poco que seáis fans, porque merece la pena, pero no esperéis que sea ninguna gran obra maestra porque las expectativas son muy traicioneras y no funciona en ese registro. Lo único incontestable en sus 135 minutos es que John Williams sigue siendo un compositor superdotado, que Rey es un personaje interesantísimo para este nuevo viaje y que se van a vender muchos muñecos de BB8 estas navidades.
[Leer más +]
158 de 212 usuarios han encontrado esta crítica útil
El viaje de Arlo
El viaje de Arlo (2015)
  • 6,2
    12.988
  • Estados Unidos Peter Sohn
  • Animation
5
El viaje a ninguna parte
Vaya por delante que me declaro inocente del cargo de 'odiar' a Pixar; más aún, me considero un férreo defensor de uno de los mejores estudios de animación de la historia del cine, responsable de media docena de películas capitales entre las que se incluyen "Los increíbles", "Ratatouille", "Wall-E" o la trilogía "Toy Story". La más reciente "Del revés" me hizo vibrar en la butaca como llevaba tiempo sin sucederme, gracias a un magnético trabajo a nivel de diseño y una enorme inteligencia en el guión. Por tanto, cuando me senté frente a la pantalla grande para ver "El viaje de Arlo", no podía estar más predispuesto a dejarme llevar y a que Pixar volviera a introducirme en otro mundo, otro planeta. En cierto modo lo hizo: me mostró la cara menos inspirada de la compañía, una hecha de retales, de ideas recicladas, ocultadas bajo una tecnología deslumbrante. Me encontré, en definitiva, con la peor película que ha salido de la compañía del flexo.

No es que "El viaje de Arlo" sea mala, simplemente es del montón, una película tan desprovista de alma como de inventiva, que parte de una premisa excelente (¿qué habría ocurrido si los dinosaurios hubieran sobrevivido al meteorito? ¿cómo habría evolucionado la Tierra en 65 millones de años?) para al final centrarse en un viaje (como nos recalca su título español, no así el inglés, "The Good Dinosaur") de dos personajes que comienzan con una rivalidad y terminan por ser amigos. Arlo, el más joven de una familia de diplodocus, resulta ser además el 'patito feo' de la familia y su construcción como protagonista es tirando a vaga; por su parte está Spot, un joven humano que tiene más capas de interés pero cuya representación en el film es, ni más ni menos, que la de un Stitch de carne y hueso (actúa como un perro, incluso) hasta el punto de que el conflicto sobre el que orbita su presencia es la familia... exacto, la 'ohana' del alienígena del film de Chris Sanders. Las coincidencias argumentales se amplían a "El rey león", de la que bebe en no pocas situaciones (algunas, calcadas), o "El valle encantado", y no es una relación que saque sólo de la presencia de los dinosaurios.

Esto no sería ningún problema si aportase algo al imaginario en el que se inspira, pero no es el caso. El guión de Meg LeFauve es muy esquemático, apenas plantea tres situaciones en las que hay un poco de movimiento que parten la película en tres bloques muy definidos, llegando a una meta tan esperada -y previsible- como poco satisfactoria. Que sí, es cierto que se guarda bajo la manga alguna secuencia intensa en lo emocional, pero lo sentimental no está bien medido y a veces cae del lado equivocado. A favor de la película, dos factores: el primero, y quizá el más importante, es que la película es realmente entretenida. Es decir, si sabemos perdonar que no sea demasiado imaginativa (no ya para el estándar de Pixar, por cierto; en general), dura 90 minutos y se ve en un abrir y cerrar de ojos. Y el segundo, que técnicamente es una cosa prodigiosa ya desde el arranque, cuando vemos el agua y parece imposible creer que sea digital: la vegetación, efectos de luz, texturas, el pelaje de las criaturas... todo es tan, tan ridiculamente realista, que incluso a veces crea la sensación de que los personajes están colocados frente a un croma. Por esto y por poco más salvaría un film tan rutinario como "El viaje de Arlo" de la quema; porque aún con sus problemas, verla no supone ningún tipo de molestia.

Por contextualizar la frase dicha más arriba ("la peor película que ha salido de la compañía del flexo"), y apuntando a las que son consideradas de forma unánime las partes más bajas de Pixar: "Brave" me parece una película realmente notable e incomprendida, una aventura épica que se desarrolla desde la intimidad y que salvo por alguna secuencia de acción mal medida, podría pasar por la poética de la filmografía de Studio Ghibli, y ambas "Cars", tanto primera como segunda, son trabajos que están marcados de nacimiento por su existencia por y para generar merchandising, pero incluso así, creo que ofrecen más cine -y mejores ideas- que Arlo. A fin de cuentas, la primera hacía una exploración del paisaje cercana a una road movie setentera y construía un mensaje de libertad bien entendido, y la segunda, una película de espionaje camuflada como film para niños, funcionaba bastante bien especialmente en su arranque y desenlace. No eran grandes películas, pero pueden aceptarse dentro del canon de Pixar sin ningún problema. "El viaje de Arlo" tiene dos, quizá tres secuencias majestuosas (la del poster, un homenaje a Dumbo y cierta charla nocturna), pero en global podría haberla hecho Dreamworks o cualquier otro estudio. En resumen: crucemos los dedos para que "Buscando a Dory" no presente unos registros tan bajos.
[Leer más +]
68 de 89 usuarios han encontrado esta crítica útil
El niño y la bestia
El niño y la bestia (2015)
  • 7,1
    4.405
  • Japón Mamoru Hosoda
  • Animation
7
La sensibilidad de Hosoda
Cualquiera que esté más o menos interesado en el cine de animación (me gustaría decir, sencillamente, "en el cine", pero aún existe un prejuicio absurdo hacia este medio) sabrá quién es Mamoru Hosoda, o al menos habrá visto alguna de sus películas más conocidas, como "La chica que saltaba a través del tiempo" o "Los niños lobo". Para los que no, sabed que os perdéis la obra de realizador más importante salido de Japón en la última década, y uno de los pocos autores nipones que garantizan cierta calidad en cada una de sus producciones, junto a Masaaki Yuasa y Makoto Shinkai. En "El niño y la bestia" lleva más allá los temas que suele abordar habitualmente su obra, siendo el principal la familia y cómo se relaciona, al tiempo que explora el mundo que nos rodea y desvela sus contrastes.

Lo que hace mágico a su cine es que es capaz de coger argumentos que en manos de otros autores se convertirían en un festival del exceso, pero que él controla desde el intimismo. Así, en "La chica que saltaba..." teníamos viajes en el tiempo pero el foco se ponía en una adolescente y como se relacionaba con un chico que le gustaba; "Summer Wars" orbitaba en torno a un mundo virtual mastodóntico pero lo que más interesaba a Hosoda era el costumbrismo, la relación establecida entre niños y familiares en una casa de campo; y "Los niños lobo", hacía exactamente lo mismo pero limitando el tema de la licantropía a la más mínima esencia. Aquí ocurre lo mismo, pues aunque tenemos dos mundos -el de humanos y monstruos- lo importante es como el protagonista se relaciona con una criatura fantástica de tú a tú, generando un vínculo que remite una vez más a la familia -padre e hijo- más que a la amistad.

Este enfoque intimista es el que hace que el film desprenda esa magia tan especial, y el que hará que perdure en el tiempo. Porque Hosoda hace cine de ahora y de siempre, y aunque es cierto que a veces se le va un poco de las manos la forma en que concluyen sus trabajos, tirando por la pirotecnia o siendo un poco blandengue, aquí esto se salva más o menos bien porque el nivel técnico es sencillamente alucinante. Así que en resumen, es un film tierno, que te dibuja una sonrisa al terminar de verlo y que vuelve a confirmar a Hosoda como el heredero directo de Ghibli, ahora que el estudio está decidido a no volver a hacer un largometraje. Una pequeña joya que sin ser redonda, tiene suficientes méritos como para hacerse un hueco entre lo mejor que ha dado el anime en los últimos años.
[Leer más +]
40 de 44 usuarios han encontrado esta crítica útil
La bruja
La bruja (2015)
  • 6,0
    19.657
  • Estados Unidos Robert Eggers
  • Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Kate Dickie, Harvey Scrimshaw, ...
8
El bosque
Parece mentira que "La Bruja" sea en realidad el debut de Robert Eggers, porque es una película tan obsesionada con los detalles, con construir una atmósfera en base al encuadre perfecto y el uso de las herramientas que da el medio que parece creada por un veterano que lleva bastante más tiempo trabajando en la industria. Ganadora del premio a la mejor dirección en Sundance, su premisa no podría ser más sencilla pero es su ejecución lo que la eleva mucho más allá. Y es que pensándolo en frío, "El exorcista", "Al final de la escalera" o "Expediente Warren" no contaban con puntos de partida en absoluto revolucionarios pero fue todo lo demás lo que las ha convertido en lo que son a día de hoy, clásicos del cine de género, terror, fantástico o sobrenatural, lo mismo da, porque al final todo son simples etiquetas.

"La Bruja" arranca cuando una familia es expulsada de una colonia y se instala en una pequeña granja donde viven el día a día para servir al Señor. Su fe es lo que domina su entorno y en esas férreas ideas de lo correcto -e incorrecto- es donde comienza a cimentarse la atmósfera que poco a poco va adquiriendo capas de profundidad hasta llegar a ser densa como una capa de niebla. Por sus imágenes se filtran "La cinta blanca" de Haneke, en ese acercamiento a la violencia infantil casi inocente, y sobre todo a "El Bosque" de Shyamalan, contando la historia como un cuento oscuro que no olvida la iconografía de Hansel y Gretel y otras historias que involucran la brujería como parte de su relato.

Lo que hace que todo funcione es, incuestionablemente, la forma. El cómo se lleva a cabo cada uno de los aspectos fundamentales de la narrativa, desde la presentación hasta el desarrollo de los personajes, la construcción de la tensión, la inteligencia con la que cada hecho de la historia acaba engarzando con otro aspecto decisivo, cómo utiliza a cada personaje para crear nuevos focos de interés, y esa bruja, personificación de lo prohibido, que adquiere la forma que cada persona quiera darle en base a las necesidades. Es un film mutable, clásico en la forma pero muy actual en la forma en que juguetea con las herramientas a su disposición para crear mecanismos y puntos de interés. Y esconde uno de los mejores finales que ha dado el cine fantástico en muchos años, quizá, el más impactante desde aquel que Lars Von Trier ofreció en su "Melancolia" (insisto, por fuerza expresiva; en lo argumental no tienen nada que ver). Es cierto que "La Bruja" no es una película de terror per se, de sustos. Pero tampoco lo pretende, es un drama psicológico que usa el género como excusa para construir a sus personajes. Es gran cine. Y por eso merece tanto la pena.
[Leer más +]
181 de 221 usuarios han encontrado esta crítica útil
Del revés (Inside Out)
Del revés (Inside Out) (2015)
  • 7,8
    70.227
  • Estados Unidos Pete Docter, Ronnie Del Carmen
  • Animation
9
El valor de las emociones
No sé ni cómo empezar la crítica: si apelando a mi lado emocional, dejando que Alegría active los botones adecuados, con el toque de Tristeza en que deriva la nostalgia; o sencillamente diciendo que estamos ante una de las mejores películas animadas -salidas de un gran estudio- de los últimos tiempos. A fin de cuentas es de Pixar, pero prometo que lo último que podía esperarme del estudio tras encadenar "Cars 2", "Brave" y "Monsters University" (estas dos últimas, muy sólidas pero desde luego menores) era una joya de este calado. Porque llegan a sacar "Del revés" tras la trilogía de oro formada por "Up", "Wall-E" y "Toy Story 3", y los Oscar deberían haber añadido una categoría para no mezclar el cine con el Cine.

"Del revés" hace parece fácil lo difícil, tirando de un concepto muy sencillo, que se explica en una línea (mostrar las emociones de una niña y la relación con su familia, desde dentro de su cabeza), para desarrollar un castillo de naipes que jamás cae ni ante el más fuerte de los huracanes. Lo que podría haber sido una suerte de "Érase una vez el cuerpo humano" al estilo Pixar, se convierte en una de las películas más inteligentes de los últimos años y que con mejor tacto han tratado las sensaciones humanas, a todos los niveles posibles. Porque aquí se cuentan dos historias: la real, con la niña y su familia; y la fantástica, que involucra el viaje de estas emociones para cumplir su cometido. Y todos los personajes evolucionan en paralelo, y no hay ni un momento de respiro a nivel creativo: es como si Tex Avery hubiera colaborado de alguna forma en la construcción del gag -visual, y escrito- porque aquí lo difícil es no reírse. Es una comedia efectiva, y lo hace parecer fácil. Muy fácil.

Pero es que en el fondo, es una película que estructura la mente. Y joder, eso es muy complicado, porque hablamos de un concepto jodidamente ambiguo. Porque todos tenemos la nuestra, y creemos saber cómo funciona. Y lo mismo ocurre con los sueños, y tenemos cine puramente surrealista y otro, como "Origen" de Christopher Nolan, que deciden coger esa idea y darle una forma de ejercicio de género; omitiendo la naturaleza del concepto abstracto para darle una forma definida. Pixar, por alguna razón que desconozco, es capaz de no llegar a ese límite: sus mundos se construyen sobre la marcha, o esa es la sensación que da, de performance orgánica, en la que cada situación pareciera ser una reacción a la anterior y sobre todo una respuesta a la audiencia. Va siempre por delante.

Si le sumamos que técnicamente es una película titánica, que a nivel artístico encierra no pocas ideas que ya quisieran para sí el 99% de las producciones de cine actuales, y que además es emocionante -y emocional-, pues no queda otra que recomendar sin ningún tipo de duda la que es una de las películas más importantes de la década. No sé si el tiempo la convertirá en la nueva "Toy Story"; pero sé que, ahora mismo, no hay nada mejor que ver en el cine. Y cuando leáis esta crítica y ya esté en el mercado doméstico, creedme: habrá pocas películas de animación salidas de un gran estudio que merezcan más vuestra atención. Pixar ha vuelto a subir de nivel. Y es maravilloso. Ved "Del revés"; emocionaos, disfrutadla, sentidla, dejaos llevar. En eso consiste el Cine. Ni más, ni menos.
[Leer más +]
277 de 328 usuarios han encontrado esta crítica útil
Kung Fury
Kung Fury (2015)
  • 7,1
    12.208
  • Suecia David Sandberg
  • David Sandberg, Jorma Taccone, Steven Chew, Leopold Nilsson, ...
5
Meme: The Movie
Hay una energía en "Kung Fury" que sólo puede encontrarse en las películas realizadas por 'fans', o por gente ajena al industria que busca a toda costa sorprender con ideas alocadas. David Sandberg tiene talento para mezclar docenas de referencias sin agotar al espectador pero tiene un problema, y es que su película no es una 'buena película'. En un sentido puramente estructural, no hay por donde cogerla, porque todo es una colección de ideas disparatadas sin ningún desarrollo que vaya más allá de lo superficial.

No es que "Kung Fury" pretenda ser tampoco "El Padrino", de hecho está más que claro que busca ser apenas un juguetito que se atreve a toquetear los códigos del cine ochentero con referencias frikis imposibles, hacer una mezcla de iconos pop y darle un toque postmoderno al estilo "Iron Sky" de Timo Vuorensola; pero una cosa no quita la otra, porque cuando uno se sienta frente a la pantalla hay una disposición a recibir un estímulo de algún tipo y aquí los hay a modo de flashes de unos segundos. No hay nexo que los conecte, las cosas pasan porque sí con una estructura más cercana a la de un tráiler que a la de algo que tenga cierta narración.

Dicho lo anterior, no negaré que he pasado un rato entretenido viendo "Kung Fury" pero al mismo tiempo lamento que la cosa sea tan superficial. No exijo que ahonde en sus personajes (¿para qué?) sino que al menos tenga una estructura continuista. Sus primeros -y excelentes- cuatro minutos pesan mucho para que lo que viene después no pase de la gamberrada anacrónica, y aún así recomendaría verla a cualquiera que haya crecido con el cine ochentero o con los videojuegos de la época. Pero no la recomiendo como película sino como experiencia friki o geek, que es la única forma posible de valorarla en su justa medida. Porque "Kung Fury" es una mala película pero un buen concepto para un videojuego hilarante.

En fin, lo dicho: disfrutad de las vikingas, robots, dinosaurios, el Hitler maestro del kung fu y todas esas cosas. Cuánta imaginación, y qué poca capacidad para llevarla verdaderamente a buen puerto. Pasadlo bien con "Meme: The Movie"; un mediometraje hecho para la era Tumblr; para generar gifs animados.
[Leer más +]
59 de 103 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ex Machina
Ex Machina (2015)
  • 7,1
    43.447
  • Reino Unido Alex Garland
  • Domhnall Gleeson, Alicia Vikander, Oscar Isaac, Sonoya Mizuno, ...
7
Inteligencia artificial
No creo descubrir nada nuevo si apunto al cine de ciencia-ficción británico como uno mucho más maduro que el norteamericano. Podría fundamentar esta afirmación en la simple mención de "2001. Una odisea en el espacio" de Stanley Kubrick, pero en los últimos años han surgido suficientes películas del género que podrían sostenerse por si solas. "Moon" de Duncan Jones, la serie "Black Mirror" de Charlie Brooker o "Under the Skin" de Jonathan Glazer son algunos ejemplos. A estos habría que sumarle la labor como guionista de Alex Garland, firmante de films como "Sunshine" o "28 días después" de Danny Boyle, además de "Nunca me abandones" de Mark Romanek. Con "Ex-Machina" da el salto a la dirección regalando una pieza de género estimulante, precisa, que quiza sea lo mejor que ha escrito nunca, un film circular, de corte incluso teatral que se limita a cuatro actores, un escenario cerrado y que pone sobre la mesa conceptos tan interesantes como la inteligencia artificial, cuál es el límite entre la máquina y lo humano, el valor de la libertad -física, mental- y nuestra posición para con aquello que creamos. En el fondo, es una película sobre Dios y su obra. Que busca el fin de aquello que ha sido creado.

"Ex-Machina" funciona a varios niveles. Como película, juzgando únicamente la labor de Garland, es muy notable: planos generales del exterior y de esa casa subterránea, contrastando, esos pasillos estériles que remiten a "Moon"/"2001", close ups hechos con rigor sobre sus estrellas, también planos detalle de elementos que jugarán una labor decisiva en la historia (atentos a la posición, siempre acechante, de la japonesa). Como narración, no hay fisuras. Puede jugarse a descubrir el pastel pero lo importante no es tanto llegar a él como descubrir el cómo, lo que viene a ser el viaje. Y en ese sentido crea expectativas, se retuerce sobre sus ideas y presenta suficientes giros como para que la cosa funcione. Y ojo, lo hace además de forma coherente, sin sacarse nada de la manga. Como composición puramente interpretativa, cuenta con tres actores excelsos en los roles principales (Alicia Vikander está maravillosa) que levantan la película sin ningún problema. Y no prescinde del humor, por lo que encontramos momentos de tranquilidad, entre tanta tensión y desasosiego. "Ex-Machina" es una película casi de cámara, pequeña pero ambiciosa, que engancha y no suelta hasta el final. Nolan al margen, hacía tiempo que no veía una pieza del género tan sólida y que sea capaz de llevar su ideas a buen puerto. Digo esto porque "The Machine" (Caradog W. James, 2013) planteaba una tesis similar y no le salía bien. Aquí, funciona.
[Leer más +]
67 de 76 usuarios han encontrado esta crítica útil
Kingsman: Servicio secreto
Kingsman: Servicio secreto (2014)
  • 6,8
    34.520
  • Reino Unido Matthew Vaughn
  • Taron Egerton, Colin Firth, Samuel L. Jackson, Mark Strong, ...
7
Recuperar la fe en el blockbuster
Hay una secuencia clave en "Kingsman. Servicio secreto". Sucede en una iglesia, y no diré que ocurre dentro -ni fuera-, pero para cuando termina, Matthew Vaughn ha cambiado el chip 180º. Lo que hasta entonces había sido una simpática, pero prototípica película de maestro-alumno, de pasar la batuta, como hemos visto en doscientas obras similares en las que un joven es elegido por un adulto para pasarle el testigo (de "Star Wars" a "Harry Potter", pasando por subproductos como "Percy Jackson", etc.) se convierte en un film adulto. Lo que parecía un cine de espionaje sin cargar mucho las tintas, se transforma en un canto salvaje. Sabemos que a partir de ese momento, todo puede pasar. Absolutamente todo. Takashi Miike es un experto en este tipo de cosas, sólo hay que recordar su salvaje "Gozu" y la secuencia del perro anti-yakuza. Vaughn espera más tiempo, como buen británico, de la misma forma que su paisano Hitchcock. El responsable de "Kick-Ass" o "X-Men: Primera generación" se juega toda la película a una sola carta. Y gana: en dimensión en capacidad de reírse de sí mismo y demostrando que puede tener estilo e inteligencia sin sacrificar legitimidad. No, no os voy a decir lo que sucede en esa secuencia.

"Kingsman" funciona porque sabe a lo que juega y mientras que en la primera parte del partido apenas presenta personajes, en la segunda decide poner conflictos sobre la mesa. Un villano megalómano completamente ridículo, con una guardaespaldas tan over-the-top que dejaría en ridículo a los personajes de Kill Bill; un protagonista adulto con estilo y uno joven con desparpajo; y todo puesto al servicio del buen lenguaje -cinematográfico- para dar forma a un blockbuster con estilo e inteligencia. Que no se corta cuando debe ser libre, que no cae en el error de "Kick-Ass" de meterse de lleno en el territorio que estaba criticando, sin ninguna distancia irónica. En "Kingsman" no está sólo el ADN del James Bond clásico, también hay mucho de Austin Powers, de Kill Bill, del anime alocado y claro, del cómic de Mark Millar, con todo lo que eso conyeva. ¿Qué más se le puede pedir a una película que combina humor, espectacularidad y salvajismo, en el mismo pack? Además, con un reparto de calidad y uno tercer acto que hace palidecer a prácticamente todas las películas basadas en cómics estrenadas en los últimos años, mezclando el espionaje de Bond con el garrulismo de Mars Attack. No sé cómo convenceros de que veáis la película pero si lo hacéis, seguro que no os decepciona. Y ojo a la secuencia de la iglesia, que es para recuperar la fe; la fe en el blockbuster.
[Leer más +]
33 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil
El destino de Júpiter
El destino de Júpiter (2015)
  • 4,4
    14.799
  • Estados Unidos Lilly Wachowski, Lana Wachowski
  • Mila Kunis, Channing Tatum, Eddie Redmayne, Sean Bean, ...
4
Pura teoría
"El destino de Júpiter" simboliza para el ecosistema de Hollywood la posibilidad de lo diferente, lo original. Ejemplifica que se puede apostar por un mundo diferente, alejado de franquicias multimillonarias y licencias de cómics. Algo parecido a lo que hizo "Avatar" en 2009, dicho de otra forma. Su fracaso en la taquilla estadounidense no obstante confirma otra cosa y es que el público quiere aquello que conoce. El deseo de descubrimiento se ha perdido. Y realmente su hecatombe parece dar la razón a los ejecutivos para que dejen de darle luz verde a este tipo de proyectos... y eso, es una tragedia. No obstante quiero juzgar "El destino de Jupiter" por lo que es, y no por lo que representa o simboliza. Y hablando estrictamente del nuevo film de los Wachowski... no es una buena película.

Los creadores de "Matrix" llevan varios años navegando por cierto territorio de exploración, casi siendo conscientes de que cada una de sus películas será la última. No han tenido buen ojo con la producción (la infame "Ninja Assassin", por ejemplo, así lo confirma) y como realizadores, parece que su obra post-"Matrix" no ha adquirido demasiado amor por parte de la crítica y el público, partiendo de sus dos secuelas y continuando con la experimental (visualmente, al menos) "Speed Racer". Su último film era uno puramente testamental, "El atlas de las nubes", se sentía como una sesión de brainstorming llevaba al papel y la pantalla, una especie de "tengo todas estas ideas, ninguna me vale para un largometraje, así que hagamos una de historias cruzadas y destino cósmico". Funcionó. Era un film arriesgado, valiente y valioso. No perfecto, en absoluto, pero sí digno. "El destino de Jupiter" confirma que aquello era un espejismo porque nos encontramos ante un film sin riesgo. Visualmente imaginativo a modo recopilatorio, porque no crea nada nuevo, pero si pone sobre la mesa una serie de razas, criaturas y elementos que se han dispuesto mejor en otras obras pero que aquí funcionan como una especie de homenaje velado a la cantina de Mos Eisley.

Con un guión que por momentos de verdadera vergüenza ajena, un buen puñado de homenajes a "Star Wars" y ecos a la propia "Matrix" en ese planteamiento con una elegida que no conoce su destino, y tiene una vida gris -de prestado-, "El destino de Jupiter" se ahoga en infografías y cuenta con pocos instantes de verdadero vértigo. Secuencias de acción fatal filmadas, peor coreografiadas (en esto, los Wachowski siempre habían acertado) y un sentido del ritmo bastante atrofiado; una música sólida de Giacchino que se echa a perder a veces por lo mal introducida que está en el film, y el pobre John Toll haciendo milagros con la fotografía cuando los hermanos parecen emperrados en no dejar 'ver'. Estamos ante un film fallido, con algunos méritos (sobre todo, técnicos; aunque sus efectos digitales por momento parecen de antes de ayer; caducados) y el valor de su simple existencia. Apuesta por lo diferente y lo original. Pero si no se lo juegan todo y simplemente se limitan a crear el universo y se olvidan de contar una historia para enlazar todas sus ideas (visuales) de poco sirve la apuesta. Es una pena admitir que "El destino de Jupiter" es una decepción. Pero hay que valorar algo más que la intención.
[Leer más +]
18 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia)
Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia) (2014)
  • 7,1
    66.676
  • Estados Unidos Alejandro González Iñárritu
  • Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, ...
8
El secreto de sus ojos
"Birdman" es una película sobre la imagen, a todos los efectos. En el práctico, en lo que se ve, en lo que llamamos 'forma', es un film que puede calificarse como un tour de force de su realizador Alejandro González Iñárritu, que opta por los largos planos secuencia en primera instancia, y por las elipsis como segunda. Su cámara planea por cada parte del escenario, busca el encuadre, se corrige, orbita y fija la atención en un punto, creando un film casi musical en cuanto a la composición de los elementos en pantalla, coreografiando cada entrada y salida del plano con la pericia de alguien que sabe lo que quiere hacer, con una memoria visual capacitada para crear y mostrar de forma simultánea. Las elipsis son naturales, y se emplean no sólo de la forma habitual (plano fijo de una puerta de día, timelapse instantáneo a la noche, la misma puerta) sino de forma más imaginativa (cámara en una zona superior, con varios personajes; se desliza, apunta al suelo, los personajes se han desplazado). En este aspecto, creo que "Birdman" es una película realmente sólida, notable, en la cual Iñarrritu demuestra que puede hacer sencillamente lo que le de la gana. Habrá quien lo encuentre artificial; en mi caso, simplemente me parece una decisión estética que se salda con nota bien alta. Todo sea por la Imagen.

En lo que se cuenta, lo narrativo, "Birdman" también va sobre esa imagen. El que lucha por destruirla (nunca mantenerla) es su protagonista, Riggan, un actor venido a menos que tuvo un momento de fama en los 90 interpretando a un superhéroe y que tras rechazar realizar una de las secuelas del film, cayó en el olvido. Ahora, busca recuperarse a través de una obra de teatro producida, escrita e interpretada por él mismo. Al tiempo, aspira a recuperar a su familia, ya rota, y todo esto sin salir prácticamente nunca de las cuatro paredes de un gran teatro. La imagen es difícil de romper, porque todos tienen una expectativa de lo que puede hacer basa en qué hizo en el pasado, nadie le toma en serio y la prueba evidente es que la incorporación de un actor de soporte supone, directamente, el impulso -o la inyección económica- que genera que todo siga adelante. Él, Riggan, sólo es 'Birdman' sin el traje. Su alter-ego le atormenta, tratando de hacerle volver a lo que ya hizo, abandonando lo nuevo para abrazar lo viejo, lo que ya conoce. El duelo se produce en tiempo real, como proyección física de sus pensamientos. Riggan no es libre. Su imagen pasada impide reflejarse a la del ahora, el presente. Y quizá, la del futuro.

Cuando "Birdman" termina, lo hace con una imagen preciosa, y ambigua. Volvemos así a lo visual, a la importancia de la imagen, para entender cómo la película que ha resucitado a Iñarritu a nivel creativo (recordemos que su película anterior, la infame "Biutiful", pudo haber echado por tierra su carrera) también puede hacer lo propio con Michael Keaton, actor que interpreta a Riggan. Cómo su imagen, como pasa con Robert Pattinson en "Cosmópolis", es simbólica (¿un actor que interpretó a un superhéroe en los 90 y que tras dejar al personaje, se cayó del star-system?) y fuerte. No quiero terminar esta pequeña disertación sin apuntar al notable trabajo de todo el reparto (Naomi Watts, recuperada, bien vale su peso en oro; Emma Stone, por favor, nunca cambies de agente; Norton, muy grande) y a los temas que aborda. Que los hemos visto antes, sí, y mejor ("Perfect Blue", de Satoshi Kon) pero cuando se sirven con chispa, gracia y talento, como es el caso, nunca están de más. Una nueva compañera de juegos para películas de la altura de "Vania en la calle 42" o "Vous n'avez encore rien vu", de Malle y Resnais respectivamente.

P.D: Veo mucha confusión sobre el final de la película, aunque creo que es fácil descifrarlo. Paso al 'spoiler'.
[Leer más +]
107 de 147 usuarios han encontrado esta crítica útil
The Interview
The Interview (2014)
  • 5,2
    17.021
  • Estados Unidos Evan Goldberg, Seth Rogen
  • James Franco, Seth Rogen, Lizzy Caplan, Randall Park, ...
5
El valor de la idea... y nada más
Lo mejor de "The Interview" no es la propia película, sino todo lo que ha generado su cancelación/prohibición para posteriormente ser convertida en una especie de mártir por la libertad de expresión que ha hecho que el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, saliera a la palestra a defender la no-censura por parte de un régimen extranjero y totalitario. Tampoco quiero hacer aquí un resumen de todo lo sucedido pero creo que es necesario contextualizar dado que lo que tenemos aquí no es más que una comedia de vuelo raso con una muy, muy buena idea y una ejecución poco más que aceptable. Así pues, todo se ha sobredimensionado por su premisa (dos periodistas son enviados a Corea del Norte con una misión encubierta para asesinar al líder del país, Kim Jong-Un), que ha derivado (aparentemente) en los hackeos a Sony Pictures, la filtración de sus emails, de varias películas ("Fury" o "Annie", entre otras) y las amenazas de convertir el estreno de la película en un "nuevo 11-S". No sé cuánto hay de verdad en todo esto pero lo dicho: esta película, la que se ha montado en torno a "The Interview", es mucho mejor que la que han filmado Evan Goldberg & Seth Rogen. Eso sí, la de 'verdad' no tiene ni pizca de gracia y el chiste de los responsables de "Juerga hasta el fin" (This Is the End, 2013) tiene sus momentos.

Explicado el punto de partida de "The Interview", convendría aclarar que esto no es lo único bueno del film, y que si bien arranca a marchas forzadas sobre todo por el excesivo, incluso por momentos insoportable personaje de James Franco, poco a poco va desarrollándose con soltura hasta aproximadamente la hora de película. En cuanto aparece en pantalla Kim Jong-Un, la película se viene un poco y cae en lo convencional con la tradicional división de puntos de vista, los cambios de planes e ideas, las dudas y todo lo que generan... lo que hasta entonces había sido una sátira aceptable, no tanto de Corea del Norte como de la propia forma en que funciona la televisión y cómo sus figuras visibles son en realidad unos capullos integrales, se convierte en una película cómica con instantes bien capturados y otros de un humor grueso y sin ningún tipo de gracia. Lo peor de la película es que indistintamente del contexto, podría suceder en cualquier otro sitio y daría igual porque el objetivo no es tanto promover un mensaje como simplemente levantar un poquito de polvo. Dicho de otra forma, que aquí no hay nada realmente mordaz, apenas encontramos chistes con algo de gracia, un monólogo de Paramount Comedy, dicho de otra forma. Se ve con soltura, sus buenos momentos se agradecen pero a "The Interview" le sobran veinte minutos, le falta la mala hostia que tenía "Team America: La policía del mundo" (Trey Parker & Matt Stone, 2014) y carece del golpe final que contenía el anterior film de Goldberg & Rogen (aunque eso era insuperable, dicho sea de paso). Se ve, se olvida, y no merecía tanta atención mediática: es bastante inofensiva. Una especie de "Hot Shots"/"Top Secret" aplicada al modelo Apatow.
[Leer más +]
6 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Annie
Annie (2014)
  • 4,4
    1.478
  • Estados Unidos Will Gluck
  • Quvenzhané Wallis, Jamie Foxx, Rose Byrne, Bobby Cannavale, ...
3
Ni funciona ni hacía falta que existiera
De todos los géneros cinematográficos, creo que el musical es el más complicado de abordar. Sí, se puede hacer por relativamente poco dinero y no implica grandes gastos a nivel tecnológico. Pero una película bélica, o una cinta de superhéroes o criaturas gigantescas, se puede solucionar en la postproducción. Con los musicales hay que tener, como poco, algo de idea de lo que se está filmando y además hay que controlar muy bien el ritmo de las secuencias y la forma en la que la coreografía encaja con la letra de las canciones, entre otras cosas. Después de ver "Annie" todo lo anterior asalta mi mente porque quizá sea el peor musical que haya visto en años, un desastre perpetrado por el incompetente de Will Gluck, que es incapaz de mostrar un solo momento verdaderamente rítmico o 'musical' en el que se sienta que la música fluye con naturalidad. El montaje es malísimo en los momentos cantados, habiendo cortes cada cinco segundos, añadiendo primeros planos, o planos generales de la ciudad (?), o contraplanos con caras de asombro para que veamos de forma directa -y arbitraria- el impacto que la letra está teniendo en los personajes hacia los que va dirigida.

Tiene mérito haberse cargado así un material sólido, a todas luces, pues aunque no considero una gran película la "Annie" de John Huston y no conozco el musical de Broadway, en el primer caso es un film que encaja perfectamente como cine musical: secuencias con coreografías y momentos bien ejecutados, con ritmo, cierto sentido, y unas letras aplicadas a un contexto y lugar que funcionan. El "Tomorrow" de la Annie de 1982 explicita el deseo de esa niña de un futuro mejor. En la Annie de Will Gluck, el "Tomorrow" sólo reitera el drama mal ejecutado de la niña protagonista, por cierto de una de las formas más pobres que recuerdo. Vistas en paralelo (yo las visioné el mismo día, por aquello de comparar) se entiende que una sea mala y otra, sin ser buena, al menos sea aceptable y tenga algún momento interesante. Mención al margen merece el casting de esta nueva Annie, con unos niveles de infamia en los que Cameron Diaz brilla como la más hostiable del pack, interpretando a una cuidadora de niños que bien podría ser (y al menos esto es consciente, un personaje lo evidencia en el film) una mujer de la calle. Lo peor es cómo su interpretación está completamente condicionada por dirigirse hacia niños, sobreactuando hasta límites difíciles de soportar.

Lo mismo se puede decir del resto del reparto, que está ahí para reirle las gracias a Quvenzhane Wallis (que va a durar en el cine dos telediarios, por cierto) o para ponerle cara de lástima. Realización pobre, pero pobre de verdad, unas interpretaciones de ver y no creer y lo peor de todo, un guión que se pasa de obvio y que hace que los personajes cambien de motivaciones por motivos azarosos, sin absolutamente ningún trabajo de desarrollo (en el film de 1982 la cosa está infinitamente mejor narrada). Por no hablar del mensaje, claro... que en esta nueva versión es ciertamente peligroso. Lo único que se puede decir a favor del film es que las canciones no son malas, pero claro, son -salvo en tres casos- las mismas que antaño. Y las nuevas, escritas por Sia, personalmente me gustan ("Opportunity", "Who Am I?") porque soy muy blandito pero sus letras son bastante obvias, así que tampoco es que sean piezas extraordinarias. Cada punto otorgado a la valoración final va dedicado pues a cada una de las canciones que me gustan. Un generoso tres para una de las peores películas de 2014. Al menos, una de las peores salidas de un gran estudio.
[Leer más +]
9 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Black Mirror: Blanca Navidad (TV)
Black Mirror: Blanca Navidad (TV) (2014)
  • 7,9
    22.443
  • Reino Unido Charlie Brooker (Creator), Carl Tibbetts
  • Jon Hamm, Rafe Spall, Rasmus Hardiker, Oona Chaplin, ...
7
Navidad negra
No se me ocurre mejor regalo de navidad que el regreso de "Black Mirror". incluso cuando -como es el caso- no es en formato serie de tres episodios, sino con un film de poco más de setenta minutos. No obstante como es habitual, Charlie Brooker se las ingenia para aprovechar cada uno de ellos diseñando una pesadilla tecnológica que podría adquirir presencia y cuerpo pasado mañana, porque le mérito de la serie es cómo coge ideas del día a día y las traslada a un futuro hipotético sin alzar demasiado la ceja ni abrazar la pura fantasía. Dicho de otra forma, que simplemente agrava o magnifica; no crea: el presente es suficientemente terrorífico como para no necesidar de nuevas ideas. El punto de partida aquí es una cena de navidad que está teniendo lugar en una casa en la que conviven un hombre hablador y abierto, y otro cerrado en si mismo. Con la excusa de contar varias historias para de una vez por todas abrirse y conocerse, arranca lo que está destinado a ser un pequeño clásico televisivo para ver por estas fechas. No a la manera de Frank Capra, claro, pero si estáis leyendo esta crítica es que sabéis cómo se las gasta "Black Mirror" y qué bazas juega para posicionarse como una de las grandes ficciones del siglo XXI.

Porque lo que puede salir mal, con Brooker se magnifica, y aunque algunos de los temas que se abordan en estas tres historias interrelacionadas que confirman "White Christmas" ya los hemos visto en la serie (el de la segunda, por ejemplo, con Oona Chaplin) nos importa poco porque en sus últimos 10 minutos todo se consigue encauzar por el mejor de los caminos y se crea la magia de hacer ver algo diferente. ¿Mala hostia? Hay para dar y tomar en una conclusión terrible que nos habla sobre hasta donde podemos llegar por la obsesión y se plantea un futuro tecnológico totalmente viable en el que el 'block' del Twitter o el Facebook se aplica a la realdiad terrenal con consecuencias esperables, a una alternativa a este mundo en la cual no hay posibilidad de elección: ¿dentro, o fuera del sistema? Lo mismo da. En el fondo todos somos voyeurs de lo que nos rodea y "Black Mirror" se limita a apuntarnos con el dedo y demostrar, con ideas cotidianas -las redes sociales, los reality shows, el historial del navegador, etc, por citar temas de la serie- cómo podemos llegar a límites absurdos si el mundo sigue girando tan rápido como en la actualidad. "White Christmas" se beneficia de la fuerte presencia de actores como Jon Hamm, Rafe Spall, Oona Chaplin o Natalia Tena pero lo cierto es que no necesitaba de 'estrellas' para dejar en estado de shock: con este planteamiento, su magnífico tramo final y la conclusión que deja, su poso, es suficiente.

Más "Black Mirror" es lo que necesitamos, Brooker. Necesitamos más de esta droga hiperreal que tan pronto entra como sale por nuestras retinas, aunque se asegura de que no la olvidemos con facilidad.
[Leer más +]
98 de 114 usuarios han encontrado esta crítica útil