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Tres colores: Blanco (1994)

Tres colores: Blanco
Trailer
7,2
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Sinopsis
Karol ama profundamente a Dominique, pero ella lo abandona debido a que él sufre un problema de impotencia. Entonces decide volver, con su amigo Nikolai, a su Polonia natal. Allí emprende con éxito un negocio y, aunque sigue enamorado de Dominique, planea vengarse de ella. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Francia Francia
Título original:
Trois couleurs : Blanc
Duración
92 min.
Estreno
11 de marzo de 2016
Guion
Krzysztof Piesiewicz, Krzysztof Kieslowski
Música
Zbigniew Preisner
Fotografía
Edward Klosinski
Productora
Coproducción Francia-Polonia-Suiza; MK2 Productions / CAB Productions / France 3 Cinéma / CAB Productions / Studio Filmowe TOR
Género
Comedia Drama Comedia dramática
Grupos  Novedad
Tres colores
9
Una sonrisa a medio nacer, una lágrima columpiándose, una muerte blanca...
En Blanco volvemos a ser testigos de un intimista estudio de personajes, una representación de humanidad que se traslada de París a los fríos, blancos y nevados parajes de la Polonia natal de Kieslowski. El tono de esta cinta sin duda es más amable que el de Azul, pero no nos equivoquemos: estamos ante una ''comedia triste'', en palabras del propio director; y aunque por momentos nos haga reír debido a las disparatadas situaciones por las que pasa Karol (deliciosa e ingenuamente interpretado por Zamachowski), no deja de atenazarnos en ningún momento, pues esa actitud de abandono y desorientación debida a la muerte (o quizás debida a la vida) de su anterior obra, pasa a ser aquí un macabro juego relacionado con la propia muerte, una lección de búsqueda de los verdaderos propósitos que nos mueven a hacer lo que hacemos, una historia de amor imposible, retorcida pero a la vez necesaria para dar sentido a los comportamientos que vemos en pantalla... El tema de la bandera francesa en esta cinta pretende ser la igualdad, y así podemos definir esa intención del personaje principal por encauzar su vida, huyendo de un país que le es extraño y que le impide sentirse dueño de sí mismo para poder cumplir con su mujer. Esta (una fría pero maravillosa Julie Delpy, como una gatita continuamente en celo) le abandona por no sentirse satisfecha sexualmente, y Karol decide entonces regresar a Varsovia oculto en una maleta, donde comenzará desde cero e irá amasando inteligentemente una fortuna que le permita volver por todo lo alto. Al principio adivinamos que se trata de un hombre torpe, un peluquero sin recursos que nada puede hacer contra la aparente frivolidad y sangre fría de su mujer, pero poco a poco (como sucede todo en el cine de Kieslowski) vamos descubriendo que detrás de esa apariencia se oculta alguien decidido al que no le importa dejar atrás sus escrúpulos para rehacer su vida (así consigue crear su propia empresa, llega a hacerse rico y devuelve las ganas de vivir a aquel único amigo que le ayudó a salir de París cuando peor estaban las cosas).
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125 de 133 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
¿Dónde está la igualdad?
Segunda película de la trilogía de Kieslowski dedicada a los colores de la bandera francesa. En este caso el color homenajeado es el blanco, símbolo según la obra de la igualdad. La historia, narrada en forma de comedia dramática, introduce al espectador en un enredo que comienza con el fracaso del matrimonio del protagonista, Karol, a causa de su incapacidad para consumarlo. Pese a que él sabe que su trastorno es pasajero, Dominique demanda el divorcio y lo consigue. Además, para alejarlo de su lado, ésta monta una treta que puede llevarlo a prisión. De regreso a Polonia dispuesto a rehacer su vida, éste urdirá un plan complejo con el propósito de recuperar a Dominique. La música original es del mismo compositor que la de "Azul" y la recuerda notablemente: se basa en solos de violín, de flauta y de piano, duos de violín y violoncelo, muy sencillos, pero vibrantes, coloristas y brillantes, que aparecen y desaparecen a lo largo de la película para dar realce y trascendencia a determinadas secuencias. La fotografía, pese a su gran corección, no alcanza los niveles de espectacularidad de la película anterior. Kieslowski demuestra, de nuevo, una capacidad destacada en el movimiento de los actores, en su disposición en los sucesivos escenarios y en las puestas en escena. Dicho de otro modo, el director demuestra y confirma que es poseedor de una muy notable sabiduría cinematográfica.
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66 de 84 usuarios han encontrado esta crítica útil