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Y la nave va (1983)

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Sinopsis
Primera Guerra Mundial (1914-1918). En julio de 1914, un barco de lujo zarpa desde Italia con los restos mortales de la famosa cantante de ópera Tetua. En el barco van sus amigos, famosos cantantes de ópera, y gente entre exótica y extravagante. La vida a bordo es dulce, pero al tercer día de singladura surge un problema: hay que salvar a unos refugiados serbios, que han huido de la guerra y se encuentran perdidos en el mar. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Italia Italia
Título original:
E la nave va
Duración
132 min.
Guion
Tonino Guerra, Federico Fellini
Música
Gianfranco Plenizio
Fotografía
Giuseppe Rotunno
Productora
Coproducción Italia-Francia; Gaumont / Vides Production / RAI
Género
Drama I Guerra Mundial Aventuras marinas
"Última gran obra de Fellini"
[Diccionario Espasa]
9
FELLINI A BORDO DEL GLORIA N
Narrada en un tono de similar cadencia narrativay estética a la de sus grandes obras maestras del post-neorralismo del corte de "Amarcord", "8 y 1/2" ó "Giulietta de los espíritus", la película es todo un alarde del genio creativo del de Rímini...

Sólo al genio italiano se le ocurrían este tipo de imágenes fetiches llenas de sutil lirismo y de una belleza plástica pluscuamperfecta, plagadas de grotescos personajes llenos de poses y actitudes genuinamente felliananas...

Con una fotografía mayoritariamente en color, si exceptuamos el tramo inicial grabado en el desaliñado y grueso blanco y negro del cine mudo de comienzos de siglo XX a cargo de todo un fenómeno de la fotografía transalpina, europea y mundial como Giuseppe Rotunno y una excelente banda sonora repleta de grandes temas de la lírica italiana y alguno en lengua germana, ensamblados por Gianfranco Plenizio con temas de aportación propia como el que da título a la película y que se canta en el momento inicial del embarque, la película es toda una agradable sorpresa máxime si tenemos en cuenta que Fellini sólo completaría tres obras más después de ésta, incluyendo su inmediatamente posterior y espléndida "Ginger e Fred"...

Llena de mágicos momentos, sobretodo en la cubierta del faraónico trasantlántico de principios de siglo XX y de estandarte italiano, el "Gloria N", donde en el famoso tramonto (o puesta de sol) italiano se solapaban sol y luna en aquellas APABULLANTES imágenes de una belleza y plasticidad ÚNICAS, ante la atenta mirada de la selecta y artística tripulación a bordo primero, y plagada de aquella turba de exiliados serbios escapados del imperio austro-húngaro después..

La pomposidad y pretenciosidad del selecto mundo de la ópera a bordo de aquel gran trasantlántico zarpado desde territorio italiano y rumbo a la isla de Érimo para rendir tributo y esparcir las cenizas de la incomparable diva del bel canto, Edmea Tetua (Janet Suzman)...

...Desde la lujosa y paradisíaca cubierta, hasta los hornos del barco, donde los voluntariosos carboneros solicitaban a la sustituta de la difunta Edmea, la vanidosa y sensible Ildebranda Cuffari que les deleitara con algún breve fragmento del bel-canto, y cómo el resto de cantantes líricos allí congregados rivalizaban entre sí por dar un tono más poderoso con el tema de "La donna è mobile" del Rigoletto de Verdi...ó aquella otra imagen del domador turco con el hediondo rinoceronte enfermo en los bajos del transatlántico...ó la selecta tripulación mezclada con la turba de proscritos serbios bailando en la cubierta...ó aquellos ancianos sacando música de vasos y copas...Ó aquella breve aparición al final de la obra del propio maestro de la Romagna rodando los últimos planos de la obra...

I M P R E S C I N D I B LE.
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25 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Talento visual
Es innegable que Fellini tenía un talento visual prodigioso, de una imaginación desbordante, pero, ahora bien, ese talento no me fascina siempre. En "Amarcord" todo lo que vemos y oímos parece sacado de la vida real; sin argumento, se nos hilan una serie de sucesos que parecen sacados de la memoria, del sentimiento, pero filtrados por la imaginería visual de Fellini. Y el resultado es emocionante, divertido y fascinante, porque noto que la brillantez está al servicio de algo con vida y alma. Pero en "Y la nave va" dicha brillantez no sé al servicio de qué coño está.

Un barco artificial con tripulación esperpéntica es el eje sobre el que Fellini da rienda suelta a su habitual surrealismo con un una ristra interminable de anécdotas, algunas divertidas, la mayoría soporíferas. Viendo la peli, no puedo evitar pensar que Fellini no tenía nada que contarnos, y acabó siendo pretencioso por no pretender nada. Que durante dos horas se dedique a rodar (con su innegable talento visual, que no falte) una serie de historietas sin contenido alguno (o yo no lo veo, cazurro que es uno), sin magia ni magnetismo durante su mayor parte, pues como que no le veo la gracia.

Se salva porque Fellini es Fellini y siempre hay algún momento antológico, y porque Freddie Jones, el periodista que hace las veces de guía (aunque no haya nada por lo que guiarnos), está espléndido y entrañable. El resto: de un aburrido espantoso, pero, eso sí, con mucho talento visual.
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13 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil