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Stefan Zweig: Adiós a Europa (2016)

Stefan Zweig: Adiós a Europa
Trailer
5,9
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Sinopsis
Biopic sobre el intelectual austriaco Stefan Zweig, centrado en los años de exilio del famoso escritor y activista social. Zweig fue uno de los personajes más irrepetibles del siglo XX. Como judío se vio obligado a huir de su país debido al régimen nazi. En su huida hacia adelante, se refugió en París primero y, más tarde, en Londres, pero Zweig acabó huyendo de Europa junto a su esposa a Sudamérica, instalándose finalmente en Brasil, donde acabará suicidándose en 1942 debido a su miedo a que el nazismo se extendiera por todo el mundo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Austria Austria
Título original:
Stefan Zweig: Farewell to Europe
Duración
106 min.
Estreno
21 de abril de 2017
Guion
Maria Schrader, Jan Schomburg
Música
Tobias Wagner
Fotografía
Wolfgang Thaler
Productora
Coproducción Austria-Alemania-Francia; X Filme Creative Pool / Idéale Audience / Maha Productions
Género
Drama
8
Acoso y Ocaso… Antes del Amanecer
Para cualquier persona educada en la cultura alemana – como es mi caso – Stefan Zweig es un escritor de referencia desde el colegio. Además, a principios del siglo XX fue uno de los autores más leídos y populares, paradigma del intelectual burgués cosmopolita e ilustrado, que creía – ingenuamente – en la civilización como vehículo de conocimiento, paz y concordia. Pero como tantos otros eruditos de aquel entonces tuvo que asistir al hundimiento de su vida y de su mundo, conoció el exilio de su Viena natal, tuvo que soportar la humillación de la quema de sus libros por los nazis antisemitas y contempló sorprendido, impotente y angustiado el derrumbamiento de su idolatrada Europa en una guerra fratricida que sembró de odio, muerte y destrucción sus campos.

Estamos ante el viacrucis de un austriaco en cuatro pasos y un epílogo, narrado con una estética reposada y austera – que contrasta con la lujuriosa y sensual vegetación brasileña – que muestra sin apenas movimientos de cámara ni alardes retóricos el recorrido de un alma en pena en busca de su salvación, mientras asiste, agotado, a la aniquilación de su país espiritual (el idioma alemán) y a la ruina voraginosa de su amada patria europea. El estatismo formal contrasta con el torbellino emocional que atormenta a su exangüe protagonista. La película se abre y se cierra con dos majestuosos e incisivos planos secuencia – que enmarcan toda la parca y tenue acción – de una sobriedad sobrecogedora. Sobre todo el último es de una elegancia estremecedora, haciendo un uso implacable de un inesperado espejo (ecos del maestro Max Ophuls) que revela de un plumazo el pasado y presente de un mundo hecho añicos, donde sólo queda rezar, en la religión íntima de cada cual, para despedirse del valle de lágrimas que habitamos.

No estamos ante una biografía al uso, ya que no se nos relata el origen o devenir de un personaje, sino que se limita a cinco hitos significativos circunscritos a su última década de existencia, supurantes de diálogos y llagados de disquisiciones que ilustran el calvario de un hombre doliente y letraherido que busca su hueco entre la barahúnda y el caos de unos años aciagos, arrasados por la guerra, asolados por el fanatismo y masacrados por las ideologías totalitarias del momento (que aún perduran con diversos ropajes o disfraces). Pudiera parecer una cinta árida y ensimismada, ajena a la emoción y ayuna de efusión, que no proporciona ninguna facilidad o felicidad al espectador, que deberá reconstruir por sí mismo el mosaico destrozado de una vida singular y atribulada.

Y no hay mejor forma de cerrar esta reseña que dando voz el propio Zweig, citando su carta de despedida (que se conserva en la Biblioteca Nacional de Israel): “Ojalá mis amigos asistan al amanecer… tras esta larga noche. Yo, demasiado impaciente, les precedo.”
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29 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Diario de un exiliado
El austríaco Stefan Zweig fue uno de los escritores más reconocibles de la primera mitad del siglo XX. Además de ser un gran novelista, autor de conocidas obras como Carta de una desconocida (magnífica la adaptación cinematográfica de Max Ophüls, por cierto) o Leporella, en su bibliografía destaca El mundo de ayer: Memorias de un europeo, una crónica de la Viena de su época y, por extensión, de la vida en una Europa que él mismo creyó perdida con el auge del nazismo. Aunque el escritor ya previó la creación de algo parecido a lo que más tarde sería la Unión Europea, en 1942 veía tan negro el cariz que estaba tomando la Segunda Guerra Mundial que acabó tomando una triste decisión: arrebatarse la vida junto a la de su esposa en su domicilio de Brasil.

Stefan Zweig: Adiós a Europa, dirigida por la actriz, guionista y cineasta germana Maria Schrader, comienza con una recepción que en Brasil se le brinda al escritor y en la que este ya ensalza al país que le ha acogido. Es allí donde tendrá lugar la mayor parte de la película, dedicada a analizar el frío papel del artista ante los hechos que acontecían en su continente natal. No se trata, pues, de un biopic al uso que considere necesario situarnos sobre la infancia del protagonista para entender sus hechos posteriores (cosa lógica a veces, pero estúpida en muchos otros casos), repleta de flashbacks o centrada en un nimio aspecto de su vida. La cinta quiere presentarnos la visión de Zweig sobre los sucesos que acontecían en la Alemania nazi primero y la guerra mundial posterior, su día a día en el país sudamericano y, englobando estos aspectos, el punto de vista de un hombre exiliado que acabaría tomando una decisión tan complicada como muy triste.

También se agradece que Schrader haya evitado caracterizar a Zweig de una manera mitificada o burdamente heroica. Pone en su boca grandes frases que llegó a pronunciar en la vida real, pero el aire del que dota al escritor no es precisamente el de una leyenda de las letras. Zweig es retratado como un tipo algo frío en sus maneras, obviamente inteligente y con apariencia de ser buena persona, con el añadido de reflejar acciones cotidianas que cualquier hombre de la época podía hacer. En las recepciones y coloquios es una voz de categoría, pero en las conversaciones cotidianas simplemente es uno más. Zweig no fue un superhombre, sino que fue un tipo con gran habilidad de cara a la escritura y con mayor peripecia a la hora de analizar la dinámica sociopolítica de la época.

Aun con ese acierto al reflejar la cotidianidad del paso del escritor por Brasil, es cierto que Stefan Zweig: Adiós a Europa se pierde a veces en diálogos interminables (como el primero que mantiene con su exmujer) que desconectan del verdadero sentido de la trama. Estos suelen coincidir con una variedad de planos que contrastan con el fijo de la escena inicial, y que podía dar la sensación de asistir a una película bastante fría en su contenido. Sin embargo, la impresión final se encuentra lejos de ese punto, ya que Stefan Zweig: Adiós a Europa consigue humanizar a su protagonista mediante un acercamiento práctico a su figura, más cercana a la de un hombre normal de la que su fama podía hacer pensar. Esto lleva implícito el asistir a algunos momentos cómicos que alejan al film de un punto excesivamente trascendental, zona a la que muchas obras suelen dirigirse cuando hablan de una vida nada sencilla y de un final menos agradable.


Álvaro Casanova - @Alvcasanova
Crítica para Cine Maldito
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23 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil