Haz click aquí para copiar la URL
Voto de Luis Guillermo Cardona:
9
Western. Comedia. Musical. Romance Jane, una dura mujer que cabalga y dispara igual que un hombre, llega a la ciudad de Deadwood, en Dakota, donde es bien recibida por Will Bill Hickok y otras personas, que escuchan con entusiasmo sus historias sobre los indios. Esa misma tarde, el público del salón Golden Garter expresa su descontento cuando en lugar de una hermosa actriz de Nueva York aparece en el escenario un artista llamado Francis Fryer. Para calmar a la audiencia, ... [+]
18 de enero de 2015
11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Iniciada la década de 1950, y gracias a las películas que había realizado con su descubridor Michael Curtiz, la pecosa, vivaracha y excelente cantante Doris Day, se había convertido ya en una de las actrices mejor pagadas de Hollywood, además de ser una de las poquísimas voces que vendían discos por millones. Con el también director, David Butler, con quien logró un entendimiento semejante al que sostuvo con Curtiz, Doris había realizado ya cinco películas, pero comenzaba a sentir –y así se lo hacían saber los críticos- que se estaba encasillando en roles virginales y con exceso de almíbar… y entonces le llegó, como caída del cielo, la propuesta del mismo Butler para realizar “CALAMITY JANE”, un semi-musical inspirado en dos de los personajes más célebres del wild wild west norteamericano, como fueron Calamity Jane y Bill Hickok. Al ser realizada en un desabrochado y encantador tono de comedia, la película solo mostrará aspectos muy generales de la vida de estos personajes y de la relación amorosa que sostuvieron, pero en términos generales, es ficción, fresca y edificante ficción.

La real Calamity, era así llamada porque, con sus acciones, solía traer calamidad a las mujeres cuyos maridos eliminaba de un solo tiro y porque sus enemigos se veían en serios aprietos para enfrentarse con un personaje que tenía más de hombre que de fémina. En el filme, Calamity Jane luce, en principio, como una chica machorra y fanfarrona que, en un pueblo de hombres donde escasean bastante las mujeres, ha conseguido hacerse un lugar en el bar-teatro conocido como “Golden Garter” (La liga de oro) donde se la respeta como a Bill Hickok, su gran amigo y gatillo certero. Y el lío empieza cuando el propietario se equivoca al traer a “una cantante” que resulta ser un gran cambiazo. Todo el mundo protesta, al tiempo que piden a la famosa y muy bella, Adelaid Adams, que está siendo todo un éxito en Chicago y cuyo retrato ha llegado a ellos en las cajetillas de cigarrillos… y para reivindicar al propietario del bar, la siempre dispuesta y generosa Calamity Jane, va a traerla a como dé lugar.

El cuento se convierte en una deliciosa comedia de enredos, esplendorosamente ambientada y en un magnífico technicolor, y con varias canciones de Sammy Fain y Paul Francis Webster, bastante agradables y muy bien interpretadas. Entre ellas, “Secret Love” se convertiría en uno de los más grandes éxitos de Doris Day… y el filme, en pleno, nos asegura una refrescante y muy grata dosis de diversión.

Entre los personajes que interpretan Doris Day (Calamity Jane) y Allyn McLerie (Katie Brown), se produce una luminosa conexión, donde cada una será para la otra el necesario instrumento del universo que, quizás, les permita encontrar el positivo cambio que están reclamando para sus vidas. En este proceso, habrá un inmenso calor humano, un gran efluvio de amistad y un compromiso de cambio estupendamente desarrollado a lo largo de la historia. ¡Y lo más increíble: este filme demuestra que, también en el oeste, podían ocurrir historias estupendas donde el propósito no fuera la deplorable venganza sino la pura y llana reconciliación!

Howard Keel, quien debutara en el cine hollywoodense representando a “Wild” Bill Hickok en “Annie get your gun” (1950), vuelve a ser aquí este legendario pistolero (pero sin su rasgo wild), aflorando tanta gracia, simpatía y calificada voz, como jamás imaginara el personaje al que representa. E imposible no mencionar a Gale Robbins, quien, en solo cinco minutos que aparece como la cantante Adelaid Adams, consigue dejar una profunda huella con su adorable rostro y su fascinante presencia.

Título para Latinoamérica: “LA LIGA DE ORO”
Luis Guillermo Cardona
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
arrow