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Voto de Luis Guillermo Cardona:
8
Drama Karim (Reza Najie) trabaja en una granja de avestruces en las afueras de Teherán. Lleva una vida sencilla y feliz junto a su familia en su modesta casa, hasta que un día una de las avestruces se escapa y Karim es despedido. Poco después, viaja a la ciudad para reparar el audífono de su hija mayor y le confunden con un mototaxi. Así, empieza a ejercer la que será su nueva profesión: desplazar a la gente y transportar bultos en medio de ... [+]
25 de abril de 2013
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ser rico no es un problema (aunque también se guarda sus líos); el gran problema es serlo a costa de haber pisoteado a los demás, de haber mentido y engañado, de haber abusado y explotado, a tal punto que ni siquiera ante el espejo te sientes capaz de sostener la mirada, porque sabes, bien que sabes, que entonces verías reflejada la vergüenza. Ser pobre es un problema, pero el mayor problema es la incapacidad de conservarse digno en medio de las carencias. Porque se puede carecer de muchas cosas materiales, pero cuando se tiene la riqueza de la integridad, la fortaleza del espíritu, y la constancia del esfuerzo, el hombre podrá vivir con la frente en alto; como a las aves habrá de llegarle lo necesario para subsistir; y su vida será ejemplo y acicate para la paz del mundo.

Karim, es un hombre de este talante. Para sostener a su esposa y sus dos hijos, ahora trabaja en un criadero de avestruces, pero un incidente lo pondrá pronto de patitas en la calle… justo cuando su hija, Haneyeh, espera un cambio de audífono a punto de comenzar sus exámenes de colegio, y cuando su hijo, Hossein, está pidiendo apoyo para convertir un pozo en un esperanzador criadero de peces.

Pero, “cuando una puerta se cierra…” y mientras Karim recorre las calles de Teherán en busca del desgraciado avestruz y de una esperanza, incidentalmente resulta convertido en un moto-taxista… y así comienza un nuevo proceso de sobrevivencia con el que aprenderá unas cuantas cosas y tendrá ocasiones en las que va a ser tentado, para ver hasta qué punto ha llegado su dignidad.

Con, <<EL CANTO DE LOS GORRIONES>>, Majid Majidi nos trae un nuevo y ejemplarizante filme, en la línea humilde y de perseverancia en medio de las adversidades de, “Bacheha-Ye Aseman” (1997). El padre de los chicos de ésta inolvidable historia, Mohammad Amir Naji (Reza Naji), será también ahora -en un maravilloso rol protagónico que le merecería el Oso de Plata en Berlín- el padre aguerrido para quien su esposa y sus hijos son el gran aliento de cada día.

En una de esas frases que los padres repiten a sus hijos generación a generación, Karim repite a los suyos: “El niño que no hace caso, hace sufrir a sus padres”. Cabe aclarar –y el filme mismo lo corrobora-, que esa frase es tan solo válida en un 50%, porque, cada tanto es necesario desoír algunos consejos, sobre todo cuando se tiene muy claro lo que uno desea y sabe muy bien que lo que desea es correcto. Así es como se forma el carácter, y si los padres sufren, no es por intención de los hijos sino porque se niegan a comprender que ellos tienen derecho a regir su propia vida.

Con, <<EL CANTO DE LOS GORRIONES>>, el cine iraní nos ha dado una ejemplar y conmovedora historia de integración, donde el padre lucha; la mujer emprende y apoya; y los hijos se esfuerzan por contribuir en algo a la solvencia de la familia. Fluye la esperanza en medio de los obstáculos; brota la alegría cuando se tiene una conquista; y se escucha el canto de los gorriones en cada amanecer con el que siempre viene una nueva esperanza.

Majid Majidi, es otro nombre que dignifica el arte cinematográfico.
Luis Guillermo Cardona
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