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Crítica de Miquel
Palma (Mallorca), España
9
Erase una vez en el oeste
Erase una vez en el oeste (1968)
  • 8.2
    23,270
  • Italia Sergio Leone
  • Claudia Cardinale, Charles Bronson, Henry Fonda, Gabriele Ferzetti, ...

Era y no era el Oeste

38 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuarto y último western de Sergio Leone (1929-89). El guión, de Sergio Donati y S. Leone, con versión al inglés de los diálogos por Mickey Knox, desarrolla un argumento original de Bernardo Bertolucci, Dario Argento y S. Leone. Se rueda entre abril y junio de 1968 en escenarios reales de Utah, Arizona (Monument Valley) y Tabernas (Almería) y en los platós de Cinecittà Studios (Roma), con un presupuesto de 3 M USD, aportado en gran parte como anticipo por la Paramount de los derechos de distribución. Gana el David di Donatello a la mejor producción. Producido por Fulvio Morsella para Rafran Cinema, Finanzia San Marco y Paramount, se estrena el 21-XII-1968 (Italia).

La acción dramática tiene lugar en la pequeña población de Redland y en la hacienda Sweetwater, del territorio de Arizona, poco después de la Guerra Civil. El colono irlandés Brett McBain (Wolff), viudo, padre de 3 hijos (Maureen, Patrick y Timmy) viaja a Nueva Orleans, donde conoce a la prostituta de lujo Jill “la Morena” (Cardinale). El acaudalado Morton (Ferzetti) trabaja en el desarrollo de su macroproyecto de línea férrea que ha de unir el Atlántico con el Pacífico. El territorio alberga a un número elevado de pistoleros profesionales, aventureros fracasados, forajidos, asesinos a sueldo, personajes vengativos y oportunistas sin escrúpulos, que desean aprovechar las últimas ventajas que brinda un territorio abierto con abundantes posibilidades de enriquecimiento. Entre los forajidos se cuenta la banda de Cheyenne (Robards), la del diabólico Frank (Fonda) y el solitario y enigmático “Armónica” (Bronson).

El film es un western de acción. Recuerda con nostalgia y homenajea los viejos tiempos de los pioneros, los colonos europeos llegados con la familia en busca de la ”tierra prometida”, la ampliación de las viejas líneas férreas de cercanías, las empresas titánicas de crear líneas de tren que, sin trasbordos, pongan en comunicación el Este con los límites del Oeste (California), la existencia de territorios como los de Arizona, sin medios suficientes para imponer el imperio de la Ley y la protección de las personas y las propiedades, la proliferación de pistoleros y matones profesionales al servicio de los más ricos o de los más ambiciosos. Los poblados de nueva planta, las nuevas vías de comunicación, las obras de ingeniería, la puesta en cultivo de tierras áridas y otras tareas colectivas que dan ocupación a mucha mano de obra, hacen que se respiren aires de cambio y de fin de una era, en la que muchas cosas se revelan incompatibles con el progreso técnico, social e institucional que se impone inexorablemente. Los personajes saben que apuran el final de un mundo en extinción. Los desesperanzados, desarraigados y errantes, el ambiente general, los ocres que saturan las imágenes, la precipitación con la que se trabaja, trasladan al espectador la idea y los sentimientos de un mundo llamado a desaparecerá antes que sus protagonistas.

SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama.

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