arrow
Críticas de opera 0
Críticas ordenadas por:
Arco del triunfo
Arco del triunfo (1948)
  • 6.2
    620
  • Estados Unidos Lewis Milestone
  • Ingrid Bergman, Charles Boyer, Charles Laughton, Louis Calhern, ...
6
Arco de triunfo entre sombras de derrota
Antes de que se desencadene la segunda guerra mundial, llegan a Francia huyendo del terror nazi personas como Ravic (Charles Boyer), un cirujano que se encuentra París de forma ilegal. La sociedad francesa vive en tensión ante la inminencia de la guerra a la vez que las relaciones personales se enturbian fruto de la confusión generalizada.

Ravic odia a un torturador nazi que dio muerte a cierta mujer a la que amó y, durante su estancia en Francia, no hace más que esperar el momento de su venganza. De manera fortuita conoce a una mujer (Ingrid Bergman) absolutamente desorientada y deprimida a causa de la muerte de su amante, de la cual se irá paulatinamente enamorando.



Su vida, como si de un péndulo se tratase, se moverá entre dos polos opuestos: la profundización en su relación con la mujer ( de futuro incierto debido a la incertidumbre que se avecina con la guerra) y su venganza contra el cruel nazi (Charles Laughton) que hasta ese momento había constituido su único objetivo vital.

Es Arco de triunfo un filme de difícil análisis por su extrema irregularidad en todos los aspectos: conviven en su seno virtudes de primera magnitud junto a defectos inexplicables e inesperados.

Entre las primeras se sitúan aspectos como su ambientación (lúgubre, decadente, opresiva fruto del admirable trabajo de Russell Metty ), las actuaciones del trío protagonista o el tono dramático que no cae en sentimentalismos gratuitos. Son sus defectos más destacables la notoria irregularidad en el ritmo, ciertos aspectos del guión nada afortunados (el personaje ruso encarnado por el gran intérprete Louis Calhern es tan superficial e impostado que desvirtúa el interesante dibujo realizado con los protagonistas, además la insignificancia de los personajes secundarios en general o las lagunas argumentales existentes dan una sensación de mediocridad que no se corresponde a mi juicio con la valía global del accidentado guión*) y cierta falta de intensidad cinematográfica provocada por la escasez de momentos de verdadero acierto en la puesta en escena por parte de Lewis Milestone durante el metraje.

(continúa en el espacio de abajo)
[Leer más +]
12 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Rebelde sin causa
Rebelde sin causa (1955)
  • 7.1
    17,300
  • Estados Unidos Nicholas Ray
  • James Dean, Natalie Wood, Sal Mineo, Jim Backus, ...
5
Anecdótica rebeldía cinematográfica
Leyendo el libro sobre Nicholas Ray escrito por Jean Wagner (Cátedra, 1994) volvió a asaltarme la sensación de que determinadas obras como Rebelde sin causa se benefician en exceso de interpretaciones metafísicas que tienden al debate extracinematográfico consistente en el análisis meramente temático o la búsqueda desesperada de mimetismos, rasgos de autor.

La excesiva proliferación de este tipo de análisis deja huérfano al diletante cinematográfico de verdaderos análisis sobre el contenido de las obras; puesta en escena, guión, fotografía, interpretaciones...

Rebelde sin causa es un filme sustentado en un sorprendentemente mediocre guión (confeccionado por el discreto guionista Stewart Stern) que, de manera pretenciosa, intenta crear un solemne melodrama desde situaciones, personajes y desarrollo artificiales y poco trabajados desde la base, dando la impresión de que su único fin es la transmisión de un determinado mensaje o tesis. Grandilocuente, convencida de su importancia, Rebelde sin causa fue resultado de una concepción despreciativa del espectador exponiendo un mensaje demasiado evidente, poco sutil, plano, que es subrayado hasta la saciedad.
[Leer más +]
9 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
Antesala del infierno
Antesala del infierno (1951)
  • 7.3
    1,698
  • Estados Unidos William Wyler
  • Kirk Douglas, Eleanor Parker, Lee Grant, William Bendix, ...
9
William Wyler y el espacio cinematográfico
William Wyler elabora en Brigada 21 una riquísima exposición de las bases del arte cinematográfico mostrando primeros planos que producen intensidad (cabe destacar el excelente trabajo de iluminación y matización llevado a cabo por el fotógrafo Lee Garmes), zooms de suave progresividad con el objetivo de lograr aumentar el grado de inmersión del espectador en lo narrado y subrayar los momentos de mayor intimismo, utilizando los escenarios con fines dramáticos: el filme transcurre mayoritariamente en un escenario, la sala principal de una comisaría (que por distintos motivos Wyler logra convertir en una asfixiante cárcel para los policías que allí trabajan), pero se utilizan habitaciones y espacios anexos al mismo para fragmentar la historia y abordar determinados asuntos con mayor detenimiento. Además, se utilizan escaleras, vehículos y objetos del escenario para explicar con mayor entidad algunos sucesos, se planifica exhaustivamente la colocación de los actores en el plano con plena coherencia dramática... Todo en Brigada 21 es fruto de una cuidada aplicación de la técnica a la narrativa.

El orígen teatral de la obra en la que se basa el guión de Philip Yordan no supone contratiempo alguno para William Wyler, excepcional director que había trasladado con significativo acierto otro texto teatral en el sobresaliente Callejón sin salida (Dead End, 1937), eludiendo inteligentemente el aspecto estático inherente a este tipo de textos.

Kirk Douglas, en un alarde interpretativo, se muestra patético, histérico, desdesperadamente enamorado, atormentado por los fantasmas del subconsciente, Eleanor Parker interpreta de manera formidable a un personaje de cierta complejidad dramática y los actores secundarios que los rodean (todos excelentes) realizan una labor de depurada técnica interpretativa que redondea el resultado del filme.

Brigada 21 es una muestra de pericia ténica y artística que, como cualquier gran tragedia, permanecerá vigente mientras existan indicios de sensibilidad y de apreciación profunda.
[Leer más +]
15 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
Reflejos en tus ojos dorados
Reflejos en tus ojos dorados (1967)
  • 6.8
    1,933
  • Estados Unidos John Huston
  • Elizabeth Taylor, Marlon Brando, Brian Keith, Julie Harris, ...
6
Reflejos en una cámara hustoniana
Reflejos en un ojo dorado es un drama sobre problemas conyugales, típico de la década de los sesenta, que reflexiona fundamentalmente sobre la represión sexual y sus consecuencias. Dicha temática es tratada de manera deficiente por un guión con ínfulas, que de manera presuntuosa y necia dibuja a unos personajes irrisorios (meras máscaras vacías), artificales,sin personalidad ni contenido alguno.

Afortunadamente John Huston lleva a cabo una realización muy afortunada que suple los defectos del pobre guión e incide en la faceta voyeurista del relato: un filme (su título es muy elocuente al respecto) en el que la mirada de los personajes es muy importante y en el que, en algunos momentos, la cámara se posiciona transmitiendo cierta subjetividad que denota la existencia de un punto de vista externo en la narración. Valgan los siguientes ejemplos:

* En el primer encuentro entre el personaje encarnado por Marlon Brando (Penderton) y el joven soldado, el primero observa, desde la ventana de su casa, la llegada del segundo. Penderton se levanta y va a recibir al soldado mientras la cámara permanece mirándoles en el interior de la casa, a través de la ventana.

* En la escena final la cámara enfoca (con suma crispación) de manera alternativa a cada uno de los personajes que intervienen en los dramáticos acontecimientos que tienen lugar.

Huston hace partícipe al espectador a través de un posicionamiento de la cámara que juega el papel de observador activo, personaje invisible dentro de un filme lleno de peronsajes invisibles.
Junto a la acertada dirección destacan la música (una especie de sardana con aires infernales que atribuye a la narración aires trágicos e incómodos de manera simultanea), la fotografía (una gran trabajo de iluminación y de utilización del color) y los actores.
[Leer más +]
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pasión bajo la niebla
Pasión bajo la niebla (1952)
  • 7.1
    765
  • Estados Unidos King Vidor
  • Jennifer Jones, Charlton Heston, Karl Malden, Josephine Hutchinson, ...
10
Pasión escénica
Después de haberla analizado exhaustivamente durante varios visionados, Pasión bajo la niebla ha resultado ser una obra maestra en la que King Vidor, en un momento de plenitud artística, dota del mayor contenido a todos los planos, planifica las escenas con intuitiva maestría dramática e imparte una clase magistral en la administración del ritmo cinematográfico.

La excelente puesta en escena elaborada por Vidor nos demuestra como se deben utilizar los fueras de campo, como se debe estructurar un filme, la utilidad de los movimientos de cámara, la función del plano general, medio y primer plano, nos señala la importancia de la iluminación y el sonido, el fin narrativo (no meramente estético) de la posición de los actores en la escena, la utilización del ritmo, de la perspectiva y la inserción, enriquecedora para la narración, de puntuales e inesperados recursos sonoros y visuales.

Pasión bajo la niebla es una lección de narrativa de aproximadamente 82 minutos, una obra de una profundidad y riqueza insospechadas que, para su comprensión profunda, debe ser revisada las veces que sean menester.
[Leer más +]
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
La luna y seis peniques
La luna y seis peniques (1943)
  • 6.4
    112
  • Estados Unidos Albert Lewin
  • George Sanders, Herbert Marshall, Doris Dudley, Eric Blore, ...
10
La búsqueda de la belleza.
Charles Strickland es un hombre casado que vive con aparente normalidad en Londres hasta que abandona a su mujer llamado por la poderosa voz de la pintura. De este modo se dedica de manera exclusiva a pintar, primero en París y después en Tahití donde finalmente encontrará lo que había buscado con empeño: la belleza.

Soberbia de Albert Lewin es una obra maestra que a uno le provoca una sensación de plenitud redentora de indescriptible alcance. El despliegue de rescursos técnicos (uso de la elipsis, movimientos de cámara, encadenamiento de las escenas, utilización de objetos con función dramática, planificación, composición de los encuadres...), intelectuales (extremadamente brillante guión que muestra a la perfección cómo debe construirse una biografía y que con suma delicadeza y matización capta la sensibilidad inherente al tema abordado) e interpretativos (un trabajo excelente de todos los actores) abruman al analista que intenta descifrar el filme haciéndole olvidar instantáneamante cualquier fallo (a mi juicio se produce un uso excesivo de la voz en off a pesar de su brillante concepción).

Existe, entre otros, un momento especialmente intenso y mágico. Es un momento en el que la esposa de un pintor (Dirk) sin demasiado talento pero abundantes ventas se mofa de la calidad de los cuadros de Charles Strickland, a lo que él responde:

<< Dirk: (quitándose las gafas) ¿Por qué te empeñas en pensar que todos pueden apreciar la belleza? La belleza es algo maravilloso y extraño que un artista crea en el caos cuando está atormentado. No es fácil reconocerla al principio. Hay que tener conocimientos, sensibilidad e imaginación. >>

Es necesario reseñar que, al margen del enjundioso contenido de la frase, el parlamento de Dirk tiene lugar mientras se quita las gafas (sin las cuales no puede ver, resaltando de este modo el plano metafísico) Albert Lewin realiza un suave zoom sobre él (recurso que intensifica la escena), viéndose al fondo del encuadre una pintura propia (señalando el amor al arte de Dirk), e introduciendo un contraplano del personaje encarnado por Herbert Marshall (de infinito significado).

Como en otras obras del director (ver mi reseña de Pandora y el Holandés errante), la cantidad de matices y observaciones a realizar sobre Soberbia desborda claramente el espacio y la función de esta reseña, quedando pues pendiente su análisis pormenorizado en otro espacio y hora más adecuados.
[Leer más +]
10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Toque de tambor
Toque de tambor (1954)
  • 5.9
    449
  • Estados Unidos Delmer Daves
  • Alan Ladd, Audrey Dalton, Marisa Pavan, Robert Keith, ...
7
La paz india
Tambores de guerra supone el regreso de Delmer Daves a la temática proindia que había abordado con éxito en su pionera Flecha rota en 1950.
Mientras en Flecha rota nos encontrábamos ante un cuento romántico de resonancias míticas, en Tambores de guerra observamos una minuciosa, realista y por momentos dura narración. En la primera se nos presentaba a un idealista protagonista que creía en la paz desde el principio, en cambio en la segunda el protagonista es un cazador de indios con ansias de venganza que va cambiando de parecer a medida que los hechos imponen la necesidad de buscar la paz.

Delmer Daves logra una narración matizada, sólida, de buena factura técnica tanto en las escenas de acción como en las intimistas. Se observa, fundamentalmente en sus instantes finales, cierta precipitación, falta de intensidad y esquematismo que son contrarrestados inmediatamente por elementos de interés que no permiten que la calidad general de la obra se resienta en demasía.

Con una correcta fotografía, una excelente (por momentos Wagneriana) partitura de Victor Young y unos actores que no acaban de dotar a sus personajes de la entidad necesaria, Tambores de guerra supone finalmente una muestra más del interés que reviste, aún en sus obras menores, la filmografía de Delmer Daves dentro del western.
[Leer más +]
13 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Seis destinos
Seis destinos (1942)
  • 7.0
    479
  • Estados Unidos Julien Duvivier
  • Charles Boyer, Rita Hayworth, Thomas Mitchell, Ginger Rogers, ...
6
El frac que desnuda.
6 Destinos o, con más fidelidad, Historias de Manhattan es un filme compuesto por episodios que tienen como trasfondo común el conflicto entre realidad y apariencia, entre convención y sinceridad, entre la integridad y el oportunismo.
Un frac irá cambiando de manos y servirá como elemento de cohesión y enlace entre historias que tienen como protagonistas a seres que viven en un mundo de sombras irreales, fantasmagorías provocadas por el advenimiento de la vida moderna e inseguridades en un presente de incertezas.

Una vida que ofrece innumerables ventajas y desventajas pero que, en todo caso, supone un cambio definitivo para el ser humano; el alejamiento de lo natural, de lo verdaderamente esencial, para sumergirse en las artificiosidades propias del progreso urbano.
[Leer más +]
2 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
El retrato de Dorian Gray
El retrato de Dorian Gray (2009)
  • 5.0
    16,105
  • Reino Unido Oliver Parker
  • Ben Barnes, Colin Firth, Rebecca Hall, Rachel Hurd-Wood, ...
2
Imágenes (retratos) de inusitada inmadurez intelectual.
El retrato de Dorian Gray intenta obtener cierta respetabilidad utilizando como reclamo la novela de Oscar Wilde para disimular su verdadera esencia: cine reiterativo, con un lenguaje tan explícito que resulta alarmante, superficial, carente de cualquier matiz, sensibilidad y de algún atisbo de verdadera reflexión más allá del efectismo vacuo y de la torpeza sonrojante que muestran sus imágenes.
Sin duda Oliver Parker no posee la suficiente entidad intelectual ni artística para abordar una obra rica en matices, sugerencias, metáforas y emociones. Lo que debería ser un filme catártico aparece como una obra pretendidamente seria destinada a necios que plantea serias dudas sobre el estado de la creación artística e intelectual contemporanea y deja clara la, cada vez más evidente, decadencia cultural que nos toca sufrir.
[Leer más +]
6 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los viajes de Sullivan
Los viajes de Sullivan (1941)
  • 7.7
    4,103
  • Estados Unidos Preston Sturges
  • Joel McCrea, Veronica Lake, Robert Warwick, William Demarest, ...
10
Excepcional ejercicio de cine puro.
En primera instancia Los viajes de Sullivan podría ser calificada como una comedia que narra las desventuras que sufre un director de cine que, con el objetivo de realizar en condiciones óptimas su siguiente filme, decide convertirse en mendigo para conocer de cerca la pobreza.

Preston Sturges logra en este filme un milagroso equilibrio entre crítica, drama, comedia disparatada o ligera, romanticismo, comedia ácida e incluso drama carcelario. Su excelente dirección se acompaña asimismo de otros aspectos no menos excelentes: una fotografía, especialmente en las escenas nocturnas, magníficamente iluminada, una partitura capaz de ser disparatada, romántica o incluso mística, y unas actuaciones repletas de naturalidad.

Obra maestra por la armonía existente en todos sus componentes, por la poesía nada afectada que destilan sus imágenes, por su natural profundidad, Los viajes de Sullivan se erige con grácil espontaneidad como una de las mejores obras que el cine, al margen de catalogaciones genéricas, nos ha legado.
[Leer más +]
8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
El ser del planeta X
El ser del planeta X (1951)
  • 5.7
    448
  • Estados Unidos Edgar G. Ulmer
  • Robert Clarke, Margaret Field, Raymond Bond, William Schallert, ...
6
El inocente extraterrestre y las inquietudes escenográficas de Ulmer.
Más allá de análisis irónicos y limitados por la coyuntura o la moda, por la cándida, vacua y esnob risa de lo teóricamente anticuado ( argumentación, esta sí, de vida efímera), El hombre del Planeta X plantea una premisa argumental simple con un enfoque lleno de matices interesantes (el ser extraño no es malvado a priori y sus motivación es salvar a su raza) que Edgar G. Ulmer eleva a lo notable gracias a su talento escenográfico y puramente cinematográfico.
Superior a propias obras del autor con similar presupuesto (el presupuesto, aunque añade lustre, no guarda ninguna relación con la excelencia artística o intelectual de un director), El hombre del planeta X cuenta con un apartado musical extravagante y apropiado, fotografía notable, actuaciones discretas pero dignas y un diseño del ser extraterrestre original (como se dice en el filme: "sus ojos parecen los de un pez muerto", un extraterrestre no tiene que poseer necesariamente la morfología agresiva que los más simplistas imaginan).

Singular y misteriosa propuesta, el filme, aunque no resulta excelente debido a cierta falta de intensidad, profundidad y calidad interpretativa, sobrepasa los cánones genéricos y reviste gran interés a pesar de sus evidentes limitaciones.
[Leer más +]
9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
La muchacha del trapecio rojo
La muchacha del trapecio rojo (1955)
  • 6.6
    260
  • Estados Unidos Richard Fleischer
  • Ray Milland, Farley Granger, Joan Collins, Glenda Farrell, ...
8
El trapecio
Un hombre maduro, respetado arquitecto de éxito, es envidiado por un caprichoso joven de aristocrática familia. El amor sincero de un cándida y bellísima joven hacia el primero agrava las envidias del joven provocando una situación sin retorno que marcará la vida de los tres...

Brillante drama rodado por Fleischer con pulso firme pero contenido dramáticamente(contención que sólo se rompe en el momento clave del filme que nos ocupa en el que aparece el trapecio como elemento liberador), con una utilización notable de los colores y de la música, en el que brillan con poderosa luz las interpretaciones de Ray Milland (crepuscular, enigmático, con una infinita gama de matices) y Joan Collins (excepcional delicadeza, sinceridad).

Filme profundo, alegórico, de una madurez intelectual digna de elogio, contemplativo, falla no obstante en varios aspectos; el desesperantemente mediocre Farley Granger y el dibujo que de su personaje hace el guión son de una sutilidad inferior que el resto del notable conjunto logrando desequilibrarlo.
[Leer más +]
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
El hombre perdido
El hombre perdido (1951)
  • 6.5
    267
  • Alemania del Oeste (RFA) Peter Lorre
  • Peter Lorre, Karl John, Helmuth Rudolph, Johanna Hofer, ...
10
Fantasmagorías vitales
El hombre perdido es un filme de difícil adscripción genérica pues se trata de una obra compuesta por elementos pertenecientes al cine negro (atmósfera, estética), al cine de terror (escenas de asesinatos) y al drama (temética de fondo).
Existe en él una indefinición genérica, una cierta confusión en lo formal, una aparente irregularidad en su desarrollo que resulta potenciar el rasgo fundamental que lo define argumental y filosóficamente. La confusión vital y la fatalidad marcan la vida del protagonista de El hombre perdido, un hombre que pierde el rumbo, que está confundido, que se convierte en un alma en pena en un ambiente dominado por la crueldad y el caos de la guerra. Un hombre perdido que ni entiende lo que ocurre a su alrededor ni es capaz de dominar sus instintos básicos. El drama íntimo se integra pues en el drama colectivo del mismo modo que el crimen individual se integra en el crimen colectivo.

Peter Lorre realiza una interpretación sobresaliente, de inusitada variedad de matices; patetismo kafkiano, drama, ironía, violencia, impasibilidad, demencia. Su personaje observa a los demás como meros juguetes del destino, como meras piezas de un sistema corrupto, absurdo, como meros juguetes de la corrupcion humana.
Pero la labor de Lorre en la dirección no es menos sublime; los emplazamientos de la cámara son adecuados a cada situación, siendo sus movimientos precisos y con finalidad narrativa. La creación de ambientes (pocas veces la realidad y la irrealidad se han entremezclado con tanta intensidad y acierto como en el caso que nos ocupa), el cadencioso pero inexorable ritmo, las decisiones narrativas (utilización de objetos y animales con fines matizadores, enlaces entre una escena y otra) y artísitcas ( la estética y el tono son de una originalidad sólo discutida por ciertas reminiscencias del expresionismo aleman ) son de máxima clarividencia. La banda sonora resalta convenientemente el drama y, en algunos de sus compases, expresa cierta irrealidad poética del mismo modo que la excelente fotografía.
Obra densa artística y temáticamente, requiere dos visionados como mínimo para ser comprendida en su totalidad, reflexiona sobre la existencia, sobre la violencia y el miedo, sobre el destino, sobre el ser humano y su lugar en la sociedad, sobre la libertad, sobre el recuerdo, con una grandiosidad tan poco subrayada, tan natural, terrorífica pero bellísima a la vez, que la coloca en una de las cumbres de la historia del cine sin temor a un exceso de vehemencia por mi parte.
[Leer más +]
9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pandora y el holandés errante
Pandora y el holandés errante (1951)
  • 6.6
    1,013
  • Reino Unido Albert Lewin
  • James Mason, Ava Gardner, Nigel Patrick, Sheila Sim, ...
9
El laberinto del minotauro
Pandora y el holandés errante es una obra demasiado elaborada como para plasmar aquí todas sus profundidades semánticas y descifrar sus múltiples referencias a la cultura griega.No es, por lo tanto, mi intención.
Se trata de una tragedia romántica, protagonizada por Gardner y Mason, en la que confluyen A) la mitología griega (Pandora;el equivalente a la cristiana Eva, madre de todos los hombres pero desencadenante de todos sus males,El Holandés, una especie de Prometeo eternamente castigado por su desafío a los dioses,El torero Montalvo;una especie de Rey Teseo luchando contra el minotauro (los Toros, y en un sentido alegórico, el destino)), B) la leyenda del Holandés errante (que se remonta al siglo XVII) y, C) contínuas referencias visuales a la cultura helénica y mediterranea en general.

Sin duda es un filme que no puede ser observado por mentes simples acostumbradas a lo literal ya que su contenido metafórico y surrealista es abrumador.
En el plano técnico, Jack Cardiff confecciona una excelente labor fotografica (aunque la copia desponible en DVD que poseo no permite observar con toda claridad algunas de las escenas nocturnas) resaltando el componente telúrico de los parajes retorcidamente románticos e incluso místicos de Tossa de Mar (llamada Esperanza en el filme que nos ocupa) y Albert Lewin realiza una magnífica y compleja realización y guión (con unos diálogos interesantísimos y llenos de significado oculto), el cual, en mi opinión y como gran fallo alegable contra él, insiste demasiado en la utilización de la voz narradora como herramienta progresión argumental.
También se observan alunos problemas de ritmo que son inevitables al querer sobrecargar al filme con tanto contenido metafísico.

Filme de orígen literario pero brillantemente visual a la vez, deberá ser descubierto poco a poco por los espectadores hasta poder encontrar su significado último; hasta poder encontrar la salida del laberinto en el que nos recluye.
[Leer más +]
22 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
El pirata
El pirata (1948)
  • 6.9
    940
  • Estados Unidos Vincente Minnelli
  • Judy Garland, Gene Kelly, Walter Slezak, Gladys Cooper, ...
10
Minnelli y el arte
El pirata es una experiencia catártica, una historia exótica, romántica, lírica, narrada con ritmo, perfección técnica y en la que se observan excepcionales valores artísticos (decorados, fotografía, vestuario, coreografías, el arte excepcional de Kelly...).
En esta historia de subime vitalidad el baile aparece como punto narrativo culminante y como abstracción de los sentimientos de los protagonistas.

El pirata es una muestra estilizada, artística, de la pericia y el gusto estético de Minnelli, director que realizaría otras obras maestras del género a lo largo de su carrera (vg; Un americano en París).
[Leer más +]
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
La ciudad sin ley
La ciudad sin ley (1955)
  • 6.0
    201
  • Estados Unidos Joseph H. Lewis
  • Randolph Scott, Angela Lansbury, Warner Anderson, Jean Parker, ...
6
Buen western de bajo presupuesto
El bajo presupuesto, para ser superado como dificultad, requiere por parte del director de un filme talento, imaginación y pasión. Joseph H.Lewis poseía estas características.

Acostumbrado a moverse en la serie B, Lewis nos muestra una sencilla historia exhibiendo un gran dominio de la técnica cinematográfica (ideas como la presentación de cada pistolero que llega a la ciudad y la manera de avisar de su llegada por parte de una lugareña, la violencia de los momentos de acción, las sombras proyectadas en la cárcel como metáfora de la situación del protagonista, diversos movimientos de cámara que dotan de dinamismo a una historia carente de ello...), con buenos actores (en especial Scott), pero carente de la brillantez de otras de sus obras en el cine negro (vg; Gun Crazy, Agente Especial).

Western dinámico (a pesar de lo estático de su planteamiento incial), bien dirigido, sorprendente por momentos, Una calle sin ley adolece de falta de profundidad en algunos de sus puntos argumentales, defecto que le impide situarse en el terreno de la excelencia.
[Leer más +]
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Billy The Kid
Billy The Kid (1973)
  • 7.6
    7,873
  • Estados Unidos Sam Peckinpah
  • James Coburn, Kris Kristofferson, Jason Robards, L.Q. Jones, ...
1
El subrayado reiterativo y el oeste.
Pat Garrett y Billy The Kid muestra una serie de escenas violentas protagonizadas por postizos pistoleros de chulescas poses y diálogos de tebeo tomados muy en serio por Peckinpah en primeros planos injustificadamente largos. Las dos o tres ideas que posee el filme se agotan en cinco minutos (crepúsculo del viejo oeste, teórica amistad entre los protagonistas y amistad traicionada por el dinero) y están expuestas de manera torpe, recurriendo contínuamente al subrayado y a lo explícito.

Espectáculo adolescente-barriobajero por la ridícula y burda reiteración temática, violentística manera de entender el cine (que esconde en el fondo falta de elaboración intelectual e incapacidad total de ser sutil o refinado) y por su inexpresiva banda sonora (nula elaboración compositiva adecuada para satisfacer a las coyunturales mentes más simples en vez de matizar convenientemente lo expuesto en la pantalla), Pat Garrett... anticipa una manera de entender el cine basada en el trazo gordo, en la estrafalariedad nihilista, que tendría a Tarantino como su principal heredero.
[Leer más +]
15 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil
El tesoro del ahorcado
El tesoro del ahorcado (1958)
  • 6.7
    755
  • Estados Unidos John Sturges
  • Robert Taylor, Richard Widmark, Patricia Owens, Robert Middleton, ...
9
Western desnudo
Jake (Taylor) rescata a Clint (Widmarck) de la prisión para saldar una vieja cuenta pendiente. Jake se ha reformado dejando atrás sus tiempos de forajido junto a Clint, mas aún permanece un recuerdo de su antigua vida: un botín de 20.000 dólares enterrado en la arena...

Western desnudo en lo físico ( paisajes descarnados, iluminados con luz crepuscular ) y en lo argumental (prescinde de todo elemento accesorio para centrarse en la esquemática línea argumental principal ), Desafío en la ciudad muerta es capaz de singularizarse superando su arquetípico motivo argumental gracias a la tensión emocional presente en cada gesto de sus personajes, a la intensidad dramática desplegada en su cambiante paisajística y a la magnífica planificación que de sus escenas hace Sturges.
Desafío en la ciudad muerta posee un suave tono melancólico desde su escena de apertura (música de emotivo melodismo similar a la compuesta por Victor Young para Raíces profundas que expresa la imposibilidad de recuperar, por diversos motivos, la amistad traicionada ) y muestra a los viajes como sinónimo de retroceso temporal (cada vez que Jake realiza un viaje es para adentrarse de nuevo en la vieja vida que quiere olvidar: el inicial para volver a por Clint, y el posterior para volver a la ciudad muerta que representa el pasado que se debe zanjar).
Contenidamente emotiva, precisa, bellísima a causa de lo anteriormente descrito, Desafío en la ciudad muerta es en mi opinión la obra más equilibrada y diáfana de su autor.
[Leer más +]
16 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
Quémese después de leerse
Quémese después de leerse (2008)
  • 6.5
    50,625
  • Estados Unidos Joel Coen, Ethan Coen
  • George Clooney, Frances McDormand, Brad Pitt, John Malkovich, ...
1
Estupidez revestida de supuesta crítica.
Filme epidérmico (insultos gratuítos, situaciones burdas, soluciones fáciles disfrazadas de parodia), insoportable por su cursi ramplonería, desordenado (sucesión de escenas en dudoso orden), falsamente crítico (pues lo que él crea es peor que lo que supuestamente critica), con malas actuaciones (sobreactuación hiriente para el espectador), poco ritmo y sobre todo mediocre, tan mediocre que resulta insultante.

Producto basura, en él no existen indicios de construcción de personajes ni situaciones, al margen de la gratuidad y exageración más absoluta. No se dejen engañar por el cúmulo de liantes que pretenden encontrar en ella una obra crítica (como si eso otorgara por sí solo carta blanca para enmascarar su poca elaboración a todos los niveles), "Quemar después de leer" es una fácil y poco elaborada tomadura de pelo.
[Leer más +]
18 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil
Doble asesinato en la calle Morgue
Doble asesinato en la calle Morgue (1932)
  • 6.4
    891
  • Estados Unidos Robert Florey
  • Bela Lugosi, Sidney Fox, Leon Ames, Bert Roach, ...
10
Excelente y oscuro relato sobre la naturaleza humana.
En París, a mediados del siglo XIX, un doctor realiza experimentos para demostrar el lazo de unión existente entre el ser humano y el simio. Tales experimentos conllevan prácticas delictivas.

París, ciudad que En doble asesinato en la calle Morgue, aparece retratada en toda su oscuridad, vileza y poder sugestivo. Entre cuyas brumas acontecen refriegas y crímenes cometidos por doctores en busca de superar su condición humana, erigiéndose en verdaderos creadores.

La fotografía expresionista germana de Karl Freund y la dirección de Florey nos ofrecen un magnífico filme de terror que posee una de las atmósferas más refinadamente sugestivas que se haya podido concebir e ideas que influenciarían obras posteriores (sin ir más lejos King Kong de 1933 se basa claramente en alguno de los pasajes de la obra que nos ocupa) . Lugosi, especie de Dr. Frankenstein, en una interpretación memorable, avanza en una de las escenas entre la bruma en busca de mujeres con las que experimentar, encontrándose con una prostituta que estaba atemorizada por haber presenciado una pelea mortal... Es tal la sordidez y perversión latente reinante en las entrañas de este filme que incluso se apuntan actividades zoofílicas (evidente excitación del gorila ante las mujeres que rapta Lugosi).

La expresividad visual, perfección formal, profundidad de contenido y magnífica construcción dramática de este filme le emparentan en cuanto calidad con los filmes de James Whale.
[Leer más +]
13 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil