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8
Cuando amanezca
Tercer y último film de Mitchell Leisen (1899-1972) realizado con la colaboración como guionistas de Billy Wilder y Charles Brackett. Adapta la novela “Hold Back The Dawn” (1940), de Ketti Frings (1909-1981), inspirada en hechos reales y referencias autobiográficas. Se rueda en escenarios naturales de Paramount Ranch (CA), L.A., Hollywood, Tijuana (Méjico) y en los platós de Paramount Studios (Hollywood). Es nominado a 6 Oscar. Producido por Arthur Hornblow Jr. para Paramount, se proyecta por primera vez en público el 11-IX-1941 (NYC, preestreno).

La acción dramática tiene lugar en Tijuana y alrededores, a lo largo de algo más de 5 meses, entre 1940 y 1941, antes de la incorporación de EEUU a la IIGM (diciembre 1941). El bailarín y gigoló rumano George Iscovescu (Boyer), que se mueve por Francia (Paris, Biarritz, Costa Azul...) e Italia (La Riviera, el Lido...). Frecuenta ambientes de las clases adineradas. A causa de la invasión nazi de Francia (10-V-1940) se encuentra con poco trabajo, por lo que emigra a EEUU. Para gestionar el visado de entrada en el país se acomoda en la pequeña localidad fronteriza de Tijuana (Méjico), donde se encuentra con su antigua pareja de baile, Anita Dixon (Goddard), que ya dispone de visado. Iscovescu es elegante, distinguido, se comporta como un galán europeo y sabe ganarse la confianza de las damas. El inspector de inmigración de la oficina norteamericana en Tijuana es el rígido, aunque de fondo humano, Sr. Hammok (Abel). El papel protagonista corresponde a Emmy Brown (Havilland), maestra en la pequeña ciudad de Azusa (L.A.).

El film suma drama, romance y crítica social. Destaca la solidez y la gracia de un magnífico guión, que aúna vigor dramático y abundantes lances de humor. Éstos se presentan en trazos rápidos y en momentos inesperados. Se sirven de expresiones ocurrentes, situaciones chocantes, reacciones extravagantes y dosis medidas de ironía, sarcasmo, burla, humor negro y crítica. La colaboración de los dos guionistas con Leisen concluye con este film a raíz de la supresión por el realizador de una escena tragicómica en la que Iscovescu daba muerte a una cucaracha “por querer entrar en EEUU sin visado”.

Es útil y rica en detalles la descripción del ambiente de saturación, miseria y desesperación de la colonia europea instalada en la frontera a la espera de una autorización que puede tardar 5, 8 o más años. También es antológica la descripción sucinta, pero eficaz, de la variedad de nacionalidades presentes, entre ellas la de una familia austriaca, los Kurtz, recordatorio de la situación que en Tijuana había vivido (1934) durante un tiempo el propio Billy Wilder.

No faltan las demostraciones de la afición de Billy Wilder a los coches, en especial los deportivos, las autovías modernas de 4 carriles, las persecuciones de coches y motos, los paseos en coche por el campo, las perspectivas de vías de intenso tráfico rodado, la pequeña ranchera que da cabida a una cantidad inverosímil de chavales.
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32 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
CLÁSICO DE LOS 40
Película que vimos cuando éramos muy jóvenes, y recuerdo que gustó a mucha gente. A la vista de cómo es el buen cine actual, podemos catalagorla como drama romántico al uso de aquellos años (se nos queda ahora como cine obsoleto, pero bueno), con un buen plantel de actores, destacando para mi gusto más las dos actrices principales (Olivia de Havilland en plan de mujer buena, ingenua y generosa; y Paulette Goddard como mujer "liberada" y con menos escrúpulos) que el hierático Charles Boyer, demasiado circunspecto y falto de la pasión en momentos cruciales, aunque actuando con exquisita corrección, tanto en la mayor parte inicial de la trama, donde debe representar a un hombre egoísta, dispuesto a engañar a la buena americana con tal de obtener su objetivo, como en las breves secuencias de un final precipitado en la que surgen el amor y el remordimiento. La historia es interesante y no aburre en ningún momento, aunque tampoco provoque entusiasmos excesivos, tal vez por el convencionalismo de su planteamiento y resolución.
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18 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
De lo mejor de los años dorados de hollywood
Gran película, poco conocida y algo extraña, que atrapa gracias a un guión muy sólido en el que sólo se puede reprochar un happy ending algo forzado. Buenas actuaciones y sobre todo una historia interesante: un casanova rumano intenta entrar en EE.UU. Para evitar una estancia demasiado prolongada en la frontera mexicana tiene que casarse con una estadounidense y se encuentra nada menos que a Olivia de Havilland en su camino... ¿un seductor sin escrúpulos se puede enamorar? Relativamente alejada de los tópicos durante casi toda la película sería enriquecida por un final (en sentido amplio) menos convencional.
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17 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Marchando una de romanticismo.
Los ingredientes son tan básicos como los de una ensalada: chica ingenua y virtuosa, chico malo no tan malo como parece y chica pérfida y sin escrúpulos. Lo que marca la diferencia es el aliño del tándem Wilder-Brackett, que dosifica el amargor del dramatismo con sabias dosis de humor y crítica social. SPOILER

Lo mejor: Los intérpretes son de 10 sobre 10. Mención de honor para el gran Boyer, hoy desconocido, salvo para cinéfilos curtidos.

Lo peor: el final me parece un poco forzado. Dos guionistas de la categoría de Wilder y Brackett deberían haberlo trabajado más. Creo que la película hubiera ganado con cinco minutos adicionales de metraje.
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14 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Soberbia Olivia
Extraordinaria película digna de un director infravalorado en la historia del cine. Mitchell Leisen dirige su mejor película con un excelente guión digno de Billy Wilder, aunque lo mejor es Olivia de Havilland que desarrolla un papel complejo y difícil demostrando una vez más la gran actriz que ha sido. Charles Boyer está a la altura de su compañera en el rodaje así como todos los actores secundarios como Paulette Goddard, que dan al fime un valor añadido que junto a la fotografía componen una producción digna de ver. Memorables los primeros planos de los protagonistas en momentos claves y la secuencia de una bellísima Olivia de Havilland a través del retrovisor del coche. Imprescindible.
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12 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
No podemos cambiar nuestro destino, como no podemos parar el amanecer
Melodrama que cosechó excelentes críticas y 6 nominaciones al Oscar: película, actriz, dirección artística, fotografía, banda sonora dramática y guión. No tuvo suerte y no fue recompensada con ningún premio de la Academia.

Tiene un comienzo prometedor, con un Charles Boyer rumano que huye y logra contactar con un director de cine, Mr. Saxon (el auténtico director, Mitchell Leisen) en pleno rodaje de una película, al que conoció y ahora intenta venderle el guión de su vida, contado en un extenso, detallado e irregular flash-back, en una muestra de cine dentro de cine. Los actores que aparecen rodando son Veronica Lake y Brain Donlevy.
Un Charles Boyer seductor, al que quizá falla lo directo de su procedimiento y la recompensa que obtiene casi inmediata. En otras palabras, puede resultar poco creíble lo fácil de su conquista.
El contrapunto a la belleza pura e ingenua de Olivia de Havilland, que aquí hace de maestra de escuela, es la pícara Paulette Goddard, con aires de femme fatale, pero con protagonismo relativo. La gran Olivia de Havilland estuvo nominada ese año al Oscar por esta película, pero se lo llevó su hermana, Joan Fontaine, por “Sospecha”. Al parecer la relación entre ambas no era de lo mejor, así que no hubo felicitaciones entre ambas.

El punto fuerte es el guión de Charles Brackett y Billy Wilder, tercero con Leisen tras “Adelante, mi amor” y “Medianoche”. Posiblemente basado en alguna experiencia de Wilder como emigrante en Estados Unidos. La cinta no deja de tener su parte de crudeza con la situación de los emigrantes que deseaban entrar en el país, algunos de ellos escapando de la Alemania nazi.

En su momento pudo ser pionera en el argumento,posiblemente una situación novedosa y repetida muchas más veces después en cine. Quizá que Mitchell Leisen no supo o no pudo sacarle todo el jugo al poderoso guión, por ejemplo en la relación de las dos mujeres o en el pasado de Boyer y Goddard, quién sabe si por no querer parecer ofensiva al público o no tener problemas de censura. No obstante, se advierten pequeños detalles de picaresca (¿marca de la casa Wilder & Brackett?) como la señora que tiene a su marido en el coche durmiendo o el baño de Olivia.
Quizá de ser una buena película, da la sensación de que podía haber aspirado a metas más altas.
En definitiva, una película muy interesante. Los amantes del melodrama no deben perdérsela y, por supuesto los fans de Olivia de Havilland tampoco.
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10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
El Casanova y la profesora.
Cuando ya había visto todas las películas de Billy Wilder decide visionar los guiones en los que este había intervenido junto con Charles Brackett, así es como llegue a las estupendas comedias "Medianoche " y "La octava mujer de Barba azul ".
Poco después a la que nos ocupa siendo un enorme placer el disfrutar por primera vez de una obra de este calibre.
El merito no solo es del guión, ahí que añadir la gran dirección de M.Leisen (se movía mejor en las comedias), las magnificas interpretaciones de la pareja protagonista, la fotografía de Leo Taver y la musica del gran V. Young.
En definitiva un excelente melodrama con varios momentos sublimes, que trata acerca de la relación que se entabla entre un Casanova Rumano exiliado en la frontera entre México y estados Unidos con una profesora Americana un tanto ingenua.
La obra la debería de calificar de excelente si no fuese por el final demasiado almibarado para lo que la historia presentía. (entonces para la taquilla era bueno un final feliz y las productoras casi lo imponían).
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7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Para ver en original
Y es que si Charles Boyer está en la película, lo importante es escucharlo, no verlo, que todos sus matices interpretativos van a estar en esa voz profunda como un pozo.

Por lo demás, película coherente, bien hecha, bien rodada y bien guionizada. El peso lo llevan los tres protagonistas -que para algo tienen nombre propio en la historia del cine-, pero como solía suceder en el cine clásico los secundarios son buenos personajes con su propia personalidad.

Película para los amantes del cine más clásico, no especialmente lacrimógeno aunque tenga sus momentos, es simplemene una buena historia.
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9 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Delicada y deliciosa
Pero que bonita es!!! Yo no sabía de qué iba, y poco a poco te van contando la historia. Luego, poco a poco te van rompiendo el corazón... te lo rompen de una forma tan delicada que incluso duele más.

No sé si es que estoy hoy más sensible de lo normal, pero me ha parecido una delicia. Hay errores, pequeños errores, pero se los perdono. Luego al final, como toda película hollywoodense de los años 40, tiene un final muy rápido y corto.

Las actuaciones han estado correctas, Olivia me gusta mucho, que cara, que gestos, que miradas...
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Fronteras Boreales
Detrás de una película como Si no amaneciera (1941) hay siempre un gran guión. Y eso se nota, pese a que Mitchell Leisen, el director de la película no esté a la altura de las circunstancias. El espectador puede paladear situaciones que parecen inverosímiles de ser realizadas hace tantos años, como diálogos en los que se pone de relieve la actualidad y modernidad de la película. Para ejemplo, un botón: La secuencia en la que uno de los inmigrantes que desea traspasar la frontera Americana para convertirse en ciudadano norteamericano le da una lección de historia involuntaria al controlador de inmigración de la frontera.

Si no amaneciera es una película que nos habla del racismo, la intolerancia y la frustración del sueño americano. Charles Boyer interpreta a un bailarín rumano que intentará colarse en los Estados Unidos, y que después de dejar la vía legal, tratará de realizar un matrimonio de conveniencia (sin que ella, interpretada por la maravillosa Olivia de Havilland lo sepa), obviamente, el amor acabará haciendo acto de aparición como redentor final. Un amor simple, sin complejidades, muy típico de Wilder, en el que dos personajes que simplemente desean amarse se ven traicionados por las situaciones de su alrededor, una trama que desde luego el guionista sabía desenvolver perfectamente. Por otra parte el ingenio y la sátira, así como el humor negro (quizá mucho más salidos de tono que nunca, y esto lo comprobamos en la irónica figura que interpreta Charles Boyer) forman parte del sello inconfundible de la película.

Detrás de una historia que desgraciadamente el director mezcla en demasiadas ocasiones con el tono folletinesco, nos encontramos con un guión que realmente merece la pena. Realizado por ni más ni menos que por Billy Wilder y Charles Brackett la historia nos muestra las mentiras del sueño americano (¿será una parábola del propio Wilder, que al fin y al cabo, era otro exiliado?) en una película que curiosamente ha quedado medio olvidada (su distribución en DVD es casi inexistente, pese a las múltiples nominaciones que recibió para los Oscars, incluyendo mejor película) por toda la crítica.

Narrada a través de un recurso muy parecido al de Sunset Boulevard (1950), que incluye la voz en off del personaje principal contándonos el relato a través de su propia visión, la película nos enseña como la buena gente no nace, sino que se hace. La obsesión de dividir a la gente mediante una frontera no natural, con apenas una línea. Esta misma frontera, secundada por decenas de policías americanos, será una obsesión y una constante en la película, que ejerce la máxima influencia sobre los personajes afincados en la pequeña población colindante, que esperan ansiosos la llegada de su pasaporte. Aún así algunos han visto una metáfora de la guerra (recordemos que la película está realizada en plena segunda guerra mundial) en la que Charles Boyer representa las ideas de intervención y como estas acaban engañando a los Estados Unidos (Olivia de Havilland) para que acabé entrando en la guerra. Semejante metáfora reaccionaria es descartada por absurda. Y es que la esencia de la película es totalmente la contraria y el final así lo demuestra (no me refiero aquí al final impostado, que parece colocado por la productora porque la historia estaba llegando a unos cauces demasiado dramáticos que el espectador medio de la época no habría sido capaz de admitir).

Sin duda el guión se impone con una modernidad apabullante. Seguramente Wilder acabó enfadado por torpeza con la que sus ideas se habían plasmado, y efectivamente estamos ante la última película en la que realizó un guión sin dirigir él mismo la película. A partir de 1941 Wilder estaba preparado para darle al mundo una serie de obras maestras que le han convertido en un icono del cine clásico.

Seguramente Wilder habría optado por no caer en la sensiblería romántica que en ocasiones se marca en la película (como las secuencias donde Havilland parece una caricatura romántica) pero Leisen consigue darle un empaque estético en la mayoría de la película. Escenas como la de la playa o la del hospital demuestran la sensibilidad de la película, en secuencias que logran integrarse como dentro de las mejores películas del género romántico.

Como anécdota, decir que la gala de los Oscars de aquel año estuvo llena de morbo, pues Jean Fontaine, hermana de Havilland también estaba nominada a la mejor actriz. Una de las salsas de la ceremonia del momento fue ver la competición entre las dos, que finalmente se llevó Fontaine, aunque dicen que Olivia de Havilland encajó el golpe con entereza.

http://neokunst.wordpress.com/2013/12/14/si-no-amaneciera-1941/
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Leisen no defrauda
Quizás Leisen no haya sido un cineasta demasiado alabado, pero era un director que mimaba la imagen, y que sabía desarrollar historias humanas mezcladas en un ambiente de comedia. En esta película, una vez más Charles Boyer en su inefable papel de conquistador cazafortunas, lleva el timón narrativo con un "flashback" e introduce con su voz en off algunas escenas, con textos redactados con poética prosa.
Salvando la repentina y sorpresiva forma en que los protagonistas llegan a esposarse, el resto del film se sostiene de forma notable, incluso con escenas finales con cuotas de acción.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
México vs USA
Algún día me sentaré a ver cuantas películas habré visto hasta el día de hoy, donde arranca con una declaración de uno de los personajes principales.

Mitchell Leisen nos trae esta vez una historia sobre asuntos nada nuevos, el afán de la gente en cruzar la frontera mexicana para llegar a Estados Unidos y también el arduo trabajo de los estafadores y aprovechados de la vida. En este relato uniremos ambos asuntos, creando algo muy interesante. Esos comienzos donde nos encontramos a un hombre desesperado que busca que alguien escuche su relato, a mi personalmente me ganan enseguida. El resto del relato se nos presentará con voz en off, haciéndonos caminar de puntillas por esta mezcla de sentimientos encontrados entre los protagonistas principales. Un hombre rumano necesita entrar en el país del Tío Sam, pero por problemas burocráticos tendrá que esperar entre 5 y 8 años. Después de estar un tiempo desesperado, se entera que si se casa con una mujer estadounidense obtendría la nacionalidad en 4 semanas como mucho. Con lo que a raíz de esa información, comienza al lanzar las redes sobre todas aquellas mujeres que cumplan su requisito. La dificultad está en hacerlo rápido y no levantar sospechas de interés.

Muy bien desarrollada y ejecutada, funciona perfectamente el personaje de Charles Boyer, como hombre con las ideas claras que se le vienen abajo según le informan de la dificultad para entrar en el mencionado país, sin embargo, esa desesperación se convierte en esperanza cuando descubre esa nueva opción. Veremos como nuestro protagonista como ave rapaz observa a sus presas y estudia si cumplen con lo que buscan. Curiosa la escena de la mujer en los toros con su marido esperando en el coche. Posteriormente la aparición de Olivia de Havilland le allana el camino con una mujer que no solo rellena las características oportunas y además le añade el plus de ser una mujer necesitada de amor. Este personaje suyo guarda muchas similitudes con el interpretado en La Heredera, pero aquí no es tan despreciada como allí, más bien es engañada y utilizada. Lo que no se espera el gañán es que esta chica le toque la patata del corazón y lo haga recapacitar en su comportamiento y sus planes. El desenlace a algunos les gustará, a mi me pareció un poco babas, pero para gustos los colores.

El entretenimiento está asegurado.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Buen melodrama
Quiero romper una lanza en favor de este director que no sé por qué ha sido ninguneado, por no decir directamente olvidado al rincón de las reliquias en favor de otros, a los que yo no quito ningún mérito, pero a los que este director no tiene nada que envidiar.
El gran Billy Wilder estuvo en su equipo de guionistas, de hecho, escribió el guion de ésta junto con Charles Brackett y tengo entendido, que mantuvo muchos desacuerdos con él, razón por la cual decidió dirigir sus propias películas, algo que todos agradeceremos siempre pero que no implica que no estemos ante un realizador de bandera.
De hecho, a Wilder siempre se le ha conocido por ser alumno de Lubistch pero no cabe duda, que el tiempo pasado con Leisen, también le reportó muchas enseñanzas que luego trasladaría a sus films.
Vamos a hacer un repaso de algunos de los títulos de Leisen: " Casado y con dos suegras", " Mentira latente", " Capitán Carey", " La vida íntima de Julia Norris", " La bribona", " No hay tiempo para amar", " Ella y su secretario", " Recuerdo de una noche", " Adelante mi amor", " Una chica afortunada" y la delicia de las delicias de la screwball comedy " Medianoche", sólo por citar algunas.
A la hora de hablar de los grandes maestros de las comedias de los años 30 y 40, la época dorada de la comedia creo yo, nunca dudamos en poner en el podium a Lubitsch, Hawks, Capra, Sturges, pero no sé por qué, éste siempre ha sido el gran olvidado en todas las publicaciones y televisiones del mundo y sus películas, no las encuentras ni a la de tres, por muchas videotecas que recorras. Luego quieren que no pirateemos. Pues pónganlo más fácil, señores distribuidores.
Yo tuve la suerte de disfrutar de sus películas en una retrospectiva que le dedicaron en el Festival de Cine de San Sebastián hace ya muchos años. Fue todo un descubrimiento para mí. Por eso miembros de esta página, animo a todos los usuarios interesados en el cine clásico a echar un vistazo a este director que, inexplicablemente, ninguna de sus películas alcanza el millar de votos en esta noble página. Es incomprensible la verdad. Y a los canales de televisión ( también a los de pago sí señor). Hagan el favor de hacer honor a su nombre y si se dedican a la difusión de películas, dejen de repetir una y otra vez las mismas que ya conocemos de memoria ( sí TCM, a ti me dirijo) y haz el favor de difundir obras menos conocidas que el cine clásico está lleno de ellas.
En cuanto a esta película, estamos ante un melodrama con ciertos toques de humor que trata un tema de mucha actualidad. La inmigración y los matrimonios de conveniencia.
Un guion estupendo ( marca Wilder y Brackett ), dos actrices estupendas ( la preciosa Paulette Godard y la admirable Olivia de Havilland ), junto con un siempre correcto y ambiguo Charles Boyer, conforman este triángulo para este melodrama a la antigua usanza, con toque de humor y bastante peculiar.
A ver amantes del cine clásico. ¿ Donde estáis?.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
A la gente buena solo le basta ser como es, para cambiar a los demás
En sus relaciones con las mujeres, existen tres tipos de hombres: Los primeros y sobresalientes, son aquellos que las conquistan con su solvencia moral, su simpatía, transparencia y compromiso… Estos son los que aseguran una relación duradera y en gran parte satisfactoria. Después, están los que sirviéndose de sus atractivos físicos o de su afilada lengua, las engañan con falsas promesas, transmitiendo una imagen artificial e idealizada… pero, pronto comenzará a descorrerse el velo, y el desencanto y la frustración entrarán por puertas y ventanas; y en el escalón más bajo, están los que no consiguen verlas como seres humanos con alma y sentimientos, y entonces, pagan por usar sus cuerpos (o las toman a la fuerza) y luego las desechan como cosas pasajeras. A éstos, también hay que decirlo, se suman los hombres de más baja autoestima que, incapaces de conquistar a una mujer bonita con bellas palabras y una personalidad atrayente, las pagan porque anhelan un poco de sexo que, en su pequeña ilusión, confunden indebidamente y por eso es que dicen: “Quiero hacerte el amor” … pero, el amor no se hace, el Amor se transmite, y surge desde el alma o para nada es amor.

Georges Iscovescu, es un inmigrante -como la señora Kurz y como Spizer- ávido de ingresar a los Estados Unidos de Norteamérica quien se encuentra en tierra mexicana sin poder realizar su mayor anhelo. Pero, su amiga Anita Dixon, le abrirá los ojos, y en la figura de la instructora de niños, Emmy Brown, Iscovescu verá la imagen que le permitirá cruzar por ‘la puerta de oro’. Una imagen galante, una lengua con suficiente filo y una actitud solidaria, pueden hacer “milagros” … y esto es lo que vamos a ver en este bonito drama que, con notable pulso, ha dirigido Mitchell Leisen.

Nominada a seis premios Oscar, <<SI NO AMANECIERA>>, partió de la historia, “Memo to a Movie Producer”, que, la estadounidense Ketti Frings, escribiera inspirada en su esposo Kurt, un refugiado que llegó a América casándose con ella… solo que no tuvieron tres sino solo dos niños, y su matrimonio se disolvería en 1963, tras 24 años de convivencia.

La trama comienza cuando Iscovescu (el carismático Charles Boyer), llega hasta los estudios Paramount, en busca del productor Saxon (representado por el director, Mitchell Leisen), a quien ofrece el guion de su historia, pues, anda urgido de dinero, y haciéndole un resumen de lo escrito, asistiremos a un largo flashback que comenzará, el 4 de julio en tierras mexicanas, muy cerca del umbral que conduce al “american dream”.

Olivia de Havilland, como Emmy, añade a su filmografía otro de sus conmovedores y muy sensibles roles; y Paulette Godard, luce muy efectiva como la astuta Anita, dispuesta a pelear por lo que considera suyo… pero, las mayores palmas se las lleva, sin duda, Walter Abel, quien, como Hammock, el aguzado inspector de inmigración, mantendrá a Iscovescu entre ceja y ceja.

Otra buena historia adaptada a guion por los inolvidables, Charles Brackett y Billy Wilder.

… y los dramas de los inmigrantes siguen siendo noticia trágica de cada día, como vergonzoso legado de los más obtusos gobiernos de la historia.

(Para: Óscar Alberto Martínez y Valeria, su hija de tres meses, salvadoreños víctimas de las aguas del Río Bravo, frontera natural en la que muchos han muerto en su ansia irrefrenable de querer ingresar a una nueva esperanza de vida… pero, aunque no lo sepan, es así como la logran)
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
NO BASTA LO BUENO
Nos encontramos ante un argumento muy interesante, incluso fuera de lo común, sugestivo, intenso y de gran valor cinematográfico.
Pero le falta capacidad para implicar al espectador y para convertirlo en su cómplice.
Salvo que éste se acepte, claro, la ingenua afectación del largometraje, esa lentitud que grava en exceso la primera parte del film, el juego algo ficticio y poco creíble de las personalidades que intervienen y ese punto lacrimógeno y un poco timorato que subyace a lo largo de toda la cinta.

En su favor hay que manifestar que es rica en rasgos de ternura, de candidez, de intimismo y que está cargada de buena intención.

Un argumento magnífico y un guión bueno producen como resultado una película buena.
Y eso, a veces, no basta.
El guión también debe ser magnífico.
Queremos películas excelentes.
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
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