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8
A GOLPE DE PURA ESPUELA
Un héroe crispado, Howard Kemp (James Stewart, perfecto en el registro exigido por la historia), intenta enderezar su destino, turbio por un episodio del pasado. Como cazarrecompensas ocasional, persigue a un bandido que vale una fuerte suma. Aunque metido de lleno en tal empresa, se ve que está fuera de su sitio —tiene torpezas, se cae, enferma— pero se espolea pensando en los objetivos. En su calvario sufre pesadillas, delirios; revive en sueños un trauma amoroso.
El antagonista, el asesino Ben (R. Ryan), cínico y taimado, maestro en añagazas y tretas, tiene puesto precio a su cabeza: ‘Wanted, dead or alive’.
El coro es muy escueto, de tres personajes: el viejo buscador de oro, el oficial renegado, la novia del delincuente.
Por azar o destino, todos ellos quedan reunidos en un viaje complicado.
La balanza de la tensión entre protagonista y antagonista oscila a cada instante, a golpe de contradicciones e intentos de fuga.

“Colorado Jim” transcurre toda en espacios naturales, al aire libre entre bosques y montañas, sin un vestigio de civilización: ni una casa, ni un carromato, ni un poblado a lo lejos.
Es un escenario humanamente desnudo. Mann no se entretiene en anécdotas. La supervivencia se da por resuelta: no es el tema. Los personajes no necesitan mostrar cómo arman una fogata y preparan los frijoles. Moverse consiste en vadear ríos, explorar cuevas y rutas, aguantar tormentas. Llevan la soga arrollada en la silla de la montura, la culata del winchester asomando en su funda, un pañuelo anudado en la nuca, camisa de franela a cuadros, sombrero con cordel para dejarlo caer hacia atrás…
Sobre los cimientos aventureros del 'western' se levanta un esbozo de tragedia americana, que incluye concesión comercial al tópico, la matanza de indios que el género se complace en mostrar, convertida la naturaleza en galería de tiro al pielroja: todos mueren, uno a uno, y a todos se les cae el caballo encima. Los blancos, apenas un rasguño.

Howard Kemp se espolea para alcanzar sus fines. Pugna en el nivel de la acción y de lo físico. Pero tal vez no sea ése el plano de su heroísmo y, acuciado por los escrúpulos de la chica, deba plantearse un dilema moral: ¿Basta con reunir una fuerte suma para enderezar profundamente el pasado? ¿Es suficiente con obligarse a conseguir esa suma?
Respondiendo poco a poco a esas preguntas, Mann teje la grandeza del drama, que resuena con fuerza imponente en la amplitud de un paisaje vivo y majestuoso.
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37 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La decisión de Lina Patch
Quinto de los 11 westerns realizados por Anthony Mann y tercero de los 5 en que colaboran Mann y James Stewart. Escrito por Sam Rolfe y Harold Jack Bloom, desarrolla un argumento original. Se rueda íntegramente en exteriores de Lone Pine (CA) y de Durango y Montañas Rocosas (Colorado). Es nominado a un Oscar (guión original). Producido por William H. Wright para la MGM, se estrena en febrero de 1953 (EEUU).

La acción dramática tiene lugar en 1868, poco después de la Guerra Civil (1861-65), a lo largo de una decena de días, en un territorio selvático, rocoso y abrupto, de Colorado. Howard Kemp (Stewart), apodado "Colorado Jim", granjero de Kansas, de unos 30 años, durante su participación como soldado en la Guerra Civil, fue abandonado por su novia Mary, que vendió sus tierras y desapareció con otro hombre. Para recuperar la granja perdida decide trabajar eventualmente como cazarrecompensas, lo que le lleva a perseguir a Ben Vandergroat (Ryan), asesino del sheriff de Abilene (Kansas). En el camino se asocian a su empresa el viejo Jesse Tate (Mitchell), buscador de oro sin suerte, y Roy Anderson (Meeker), ex-teniente de Caballería, despedido del Ejército por indaptación y desequilibrio. Localizan a Ben, que va acompañado de Lina Patch (Leigh). Jim es un antihéroe frustrado y amargado, vulnerable y vacilante, desesperado y obsesionado. Dispuesto a todo para recuperar su granja, vive al límite de sus fuerzas físicas y psicológicas. Lina, hija de un forajido fallecido, compañero de Ben, no tiene ni casa ni familia. Se opone a los planes criminales de sus compañeros y desea establecerse en California.

El film es un western dramático, itinerante y de grupo. Reúne a 5 personajes, unidos transitoria y accidentalmente por intereses crematísticos. Tras capturar a Ben, marchan en dirección a Abilene, en el marco de unas relaciones personales nada armoniosas y poco pacíficas. Por la supremacía y el liderazgo del grupo luchan Jim y Ben. El primero lo hace para mantener el control de la situación y garantizar el éxito de la operación. El segundo lo hace para desunir al grupo y debilitarlo en provecho de sus oportunidades de fuga y supervivencia. Las dificultades del grupo y el ambiente de tensión que se vive en él, quedan simbolizados y expresados a través de un paisaje escarpado, hostil e inquietante, que con inusual habilidad Mann integra en la acción.

La causa principal del drama radica en la codicia, el egoísmo y la avidez de los tres captores, ansiosos de cobrar una recompensa y compartirla con el menor número posible de socios. La desconfianza que se apodera de todos respecto de todos crea una atmósfera dominada por el temor a perder la vida a manos de los compañeros de viaje. La tensión aumenta cuando la simpatía que siente Jim por Lina deviene un motivo complementario de celos, envidia y desquite.
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23 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
SEÑOR MANN ¿ME CONCEDE USTED ESTE WESTERN?
Una de las “parejas de baile cinematográficas” - obviamente en sentido figurado - mejor conjuntadas es el tandem Anthony Mann - James Stewart y la especialidad de la casa es el baile al son de los disparos pues, de su estrecha colaboración han quedado para la posteridad obras del calibre de Winchester 73, Horizontes lejanos, El hombre de Laramie ó esta Colorado Jim en la que nos encontramos un Stewart menos caballeroso de lo habitual y un Mann igual de detallista que en el resto de su filmografía.

Porque estas dos cualidades son, a mi juicio, de las más destacables de esta película. Por una parte el rol de cazarecompensas aparentemente insensible muy bien interpretado por Stewart y por otra, el color y sobre todo los escenarios naturales de las Montañas Rocosas elegidos con auténtica profesionalidad por Mann y sobre todo por William C. Mellor, director de fotografía. Un apunte a este respecto: Los escenarios se eligen por su belleza pero sobre todo porque convienen a la acción. Fíjense sino en los múltiples salientes de las rocas que ocultan naturalmente a los personajes ó los elementos naturales del río que vienen como anillo al dedo de la acción, anillo nada casual por cierto sino muy pero que muy trabajado.

Una Janet Leight poco conocida por aquel entonces (Sed de mal ó Psicosis fueron posteriores) y además en tejanos, junto a un Robert Ryan siempre profesional y en uno de esos papeles que le va de perlas conforman un buenísimo trabajo y una obra de excepción, en el que también debe destacarse - no hacerlo sería injusto - ùn guión en el que se conjuntan un gran número de elementos típicos de los westerns tales como los indios, la búsqueda del oro ó las persecuciones en pos de recompensas, pero aderezados de una carga psicológica francamente original y por el que optaron al Oscar sin conseguirlo Sam Rolfe y Harold Jack Bloom.

En resumen, una obra que más que verse debe paladearse. Observar las reacciones humanas, cada risa, cada gesto, cada duda, cada mirada, pues no en vano la película profundiza en la psicología de los personajes. Y al mismo tiempo solazarse con unos parajes absolutamente bellos y fantásticamente fotografiados.
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20 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Western de cine negro
Si el género negro, cinematográfico y novelístico, es la recreación de un mundo inmundo de personajes sórdidos y violentos cuya conducta es, cuando menos, ambigua, The naked spur es un western plasmado en clave negra.

A priori, Howard Kemp es el protagonista destinado a absorber la afinidad en el espectador y Ben Vandergroat es el antagonista relegado a recibir el desprecio del público. Pero, en realidad, ambos son las dos caras de una misma moneda que comienza a bailar tan rápidamente que los dos personajes se solapan y devienen iguales.
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18 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
El Precio de un Hombre (1953) (9.5)
Magistral película de Anthony Mann. En esta historia no hay buenos ni malos, solo hombres con sentimientos encontrados y forzados por su destino, incluso marcados desde su infancia, el querer que otros nos devuelvan lo que alguna persona nos quitó. La ambición, el desamor, el deshonor, y el amor se nos muestran de una manera brillante. Grandes actuaciones, hermosa fotografía, y un guión profundo y humano. La moral humana cabalgando por caminos escarpados cerca a la profundidad. Cine profundo e inolvidable.

"-Sí, matarme en defensa propia es
mucho mejor que matarme por dinero.
-Es tu elección, Ben.
Un balazo aquí en el sendero,
o una cuerda en Abilene.
Elegir la manera de morir,
¿cuál es la diferencia?
-Elegir la manera de vivir, eso es lo difícil.
Eso es lo que te angustia, ¿no, Howie?"

-Fragmentos en el spoiler-
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12 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Stewart manda.
Tal vez, James Stewart sea el actor que mejores películas hizo en la historia del cine, y para comprobarlo basta mencionar algunas de ellas: Vértigo, La Soga, Ventana Indiscreta, It's a wonderful life, Vive como quieras, Anatomía de un crimen, El hombre de Laramie, y un largo etcétera, realmente una carrera impresionante y grandes aciertos a la hora de escoger sus papeles.
Esta cinta no es la excepción, Colorado Jim, es un muy buen western que combina muy bien la acción con el drama y el romance, añadiéndole excelentes actuaciones de los cinco participantes (destaco al mismo Stewart y a Millard Mitchell), una buenísima dirección y unas hermosas locaciones con las montañas rocosas adornando la distancia.
En pocas palabras, un western para no perderse y otro trabajo mas que sobresaliente de Jimmy Stewart.
Entretenida y recomendable. (7.6)
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11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
La espuela
Western sin demasiadas pretensiones pero que cumple perfectamente con sus objetivos: mantener la intriga, el interés y la tensión, porque si algo abunda en «Colorado Jim» es la tensión.

Aunque, claro, se entenderá que todos estén como gatos panza arriba cuando está en juego una recompensa de cinco mil dólares, tu propia vida y el corazón de una mujer. James Stewart es Howard Kemp, un protagonista que no termina de definirse por falta de información sobre su persona; este personaje hubiera requerido de más diálogos, por ejemplo. Su antagónico, y no por ello con menos peso, es un gran Robert Ryan, a quien da mucha alegría ver en papeles que le dejen lucirse. Como el presunto homicida Ben Vandergroat lo borda. Junto a ellos, otra estrella rutilante y rubia llamada Janet Leigh, posiblemente la más cabal de todos los personajes, que son, y esto tiene mérito, apenas cinco en total.

Sin embargo, Anthony Mann mantiene muy viva la película con esa escasez de rostros y medios durante la hora y media que dura. En lo personal, la historia de amor me parece demasiado endeble, no diré poco creíble porque en esta ocasión es bastante normal, pero que ocurra de un momento a otro no la mejora. Además, tengo la sensación de que la relación entre Vandergroat y Colorado Jim da a entender mucho más de lo que acaba siendo en realidad, quizá un pasado común poco explicado, y eso confunde durante toda la película.

Por lo demás, cinta aventurera con mucho sudor en el ambiente, una espuela providencial y un dilema moral sobre el dinero manchado de sangre que Mann, por cierto, recuperaría en su obra maestra «Cimarrón». Interesante.
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6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Un western agreste
Identificado siempre con el “western”, género en el que sin duda se sintió más cómodo sobre todo en su periodo para la Universal 1950-1955, Anthony Man forjó poco a poco un estilo conciso, seco, abstracto, de extremada belleza mineral, en el que el paisaje se convirtió casi siempre en detonante de las reacciones básicas de los personajes, acompañándoles simbólicamente en su degradación o superación, decorado vital y pauta narrativa al mismo tiempo. Mann elaboró su estilo con veracidad, contemplando a los personajes cara a cara, mimando todos los recodos de un paisaje que se palpa y se huele. Repitiendo cada vez con mayor riqueza una serie de situaciones temáticas y conceptos formales que configuraría la mirada del cineasta.

“Colorado Jim” es uno de los western más destacables de esta etapa, James Stwart encarna a Howard Kemp, un hombre resentido por su fracaso matrimonial – su mirada brilla honestidad, a veces encendida de cólera, a medio camino entre la solidaridad épica de Wayne y el hieratismo romántico de Cooper –, que persigue al forajido Ben Vandergroat (Robert Ryan), a través de las Rocosas para entregarlo a la justicia, a cambio de 5,000 $ para comprar un rancho y comenzar una nueva vida. El paisaje va ser recorrido por cinco personajes: Colorado Jim (Stewart), Ben (Ryan), la chica que acompaña a éste, Lina (Janet Leigh), grupo al que se une el viejo y codicioso buscador de oro, Jesse y un soldado expulsado del ejército, Roy (Ralph Meeker), violador de “squaws” y “licenciado en deshonor”, tal como figura en su hoja de servicios.

Todos salvo la chica que busca protección, se sienten tentados por el dinero, y por ello en su viaje, a través de las escarpadas montañas se vigilan unos a otros para aprovechar un momento de debilidad o distracción del adversario, es la lucha por la supervivencia en el cual se incrustan contrastes morales, pues ninguno es inocente: Colorado está de parte de la ley, pero le mueve el lucro; Ben se revela como un ser abominable, utilizando cínicamente al prójimo; el desconfiado Jesse es víctima de su desmedida ambición por el oro; lo mismo sucede con Roy, seducido por la recompensa. Mann sentía una atracción especial por los personajes ambiguos, torturados, que viven en estado de tensión. Apoyado en excelentes actores siempre mostrando una gran fuerza expresiva en compenetración con el paisaje y a la altura del film. La fotografía en color de William C. Mellor – uno de los operadores habituales del western – le da al film un itinerario físico de notable dureza, junto a un excelente guión con unos personajes que se debaten entre un problema de conciencia y un problema de codicia, todo ello en un territorio agreste.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Todo es grande en Colorado Jim
Ya lo dice mi primo: Colorado Jim es el mejor retrato sobre la condición humana que se haya hecho junto con El tesoro de Sierra Madre. Renoir, Hitchcock, Welles, Kurosawa, Tarantino, Eastwood y demás sobrevalorados no sabrán lo que es eso en sus largas carreras. De Colorado Jim lo grande es los diálogos: Es pura aritmetica. El dinero se divide mejor en dos partes que en tres. De Colorado Jim es grande los paisajes. De Colorado Jim es grande TODO. Todo es grande en Colorado Jim.
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8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Mann: el señor de los westerns.
Anthony Mann: el señor de los westerns. Un día, dijo el honesto, modesto y admirable John Ford un lacónico "Hago westerns" para sintetizar su vida y trabajo. Esto es aplicable a Mann de manera tan ajustada y grandiosa como a Ford. En Mann, en los westerns de Mann, hay un resumen de vida y aventura, un clasicismo imperecedero, una sabiduría serena y engrandecedora. "Colorado Jim" es el peor de la serie del director con James Stewart y aún así es magnífico, sabroso, estimulante. Y allí se aprecian todas las constantes del cine de Mann: los espacios abiertos, los horizontes, la importancia del ámbito geográfico y de la Naturaleza. La lucha de un heroe de pasado similar al villano a quien persigue, del heroe contra sí mismo, contra aquello que lo corroe y lo desestabiliza, que a la vez lo impulsa y lo enrabieta.
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6 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Impresionante film de antaño
Para mí este film llamado "The Naked Spur" ( Colorado Jim como título español), es una obra maestra sin lugar a dudas. Una de las mejores películas filmadas por el gran Anthony Mann con un como siempre sensacional James Stewart, un reparto de auténtico lujo con una joven Janet Leigh, el complejo y perverso personaje de Robert Ryan...
La trama se desarrolla magníficamente, con tensión, con intriga en todo momento, a cada paso, a cada instante, una palícula que no desmerece en absoluto de ser vista, con una atmosfera cuidadísima y donde se derriba el tópico de buenos y malos; aquí todo esto es mucho más complejo ya que el en teoría bueno James Stewart es un hombre cegado por el odio y por una recompensa con el único objectivo de entregar a ese hombre Ben Vandergroat (Robert Ryan) y así cobrar 5000 dólares.
En fin una maravilla de película que les gustará tanto a los amantes del auténtico y genuino Western como al buen cinéfilo general, un film en donde uno no se aburre y donde todo transcurre de manera imprevisible dejando entrever uno de los grandes westerns de la historia.
No se la pierdan un saludo.
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6 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Otra muestra correcta del tándem Mann-Stewart
Al que le gusten las del oeste tarde o temprano tiene que acabar viendo "Colorado Jim", bien sea por la afinidad hacia Stewart, hacia Anthony Mann o porque ambos nombres propios juntos suena a buen cine, que es lo que pienso yo y lo que me ha llevado a ponerme delante. Eso sí, una vez teniendo en cuenta el anzuelo, tan a menudo equívoco, hay que pasar a comprobar el contenido. En este caso la sinopsis tiene también suficiente atractivo como para tirar para adelante, y una vez comprobados los primeros veinte minutos de película (de verdad, estas cosas suceden muy raramente), el olor a obra maestra parecía señalar el descubrimiento de una maravilla nueva. No ha sido así finalmente, es una buena película pero para mi gusto no lo que parecía al principio, daré mis razones por supuesto.

La presentación de los personajes es ejemplar en "Colorado Jim", son unos primeros minutos de academia, inmejorables, de hecho ahora veo claramente que la película empieza con ritmo de final de película, algo que acaba pagando en su tramo central y que supone mi queja más amarga. "Colorado Jim" empieza alto, hace un valle y vuelve a acabar en alto, una lástima. Todo son opiniones pero las rencillas entre los tres hombres que llevan al reo y la visita incongruente de los indios me han parecido cuestiones mal presentadas, piezas que no han acabado de encajar. Yo la verdad, ver a esos indios tan ineptos en el arte de asesinar me ha parecido absolutamente decepcionante, pese a su superioridad numérica y a ir armados con escopetas.

En su parte final todo se acelera, suerte de ello, con el esperado destape del personaje que interpreta Ryan y la recolocación definitiva de las piezas, no diré quién pero alguno muere, otros acaban juntos y alguna espuela voladora hace un trabajo inédito. Todo bien en el final, buen regusto en la boca pero alejado de lo que parecía en principio. ¿Conclusión?: la pareja Mann-Stewart siempre supone buen cine.
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Western fuerte, duro, denso, sin compromisos.
“Colorado Jim” es una gran, gran película, un western de corte clásico que cuenta con unos personajes ricos en matices y fabulosamente interpretados por excelentes actores, un wetern que mete al espectador en situación desde la primera escena en los cinco primeros minutos, sin preámbulos ni adornos, algo que sabían hacer muy bien los maestros de los géneros clásicos del Hollywood, y uno de esos grandes maestros fue, sin duda, Anthony Mann, un director que supo imprimir a esta gran película un ritmo que crea una tensión constante desde ese arranque de primerísimo plano de la espuela de la bota de James Stewart hasta el final de la historia.

A destacar el trabajo de James Stewart, que nos brinda una interpretación memorable de este antiguo soldado metido por necesidad en el oscuro oficio de cazador de recompensas, un hombre frustrado, amargado, vacilante y consumido por la obsesión de recuperar lo perdido. Jimmy, al límite de sus fuerzas físicas y psíquicas deberá hacer frente a un temible rival, el taimado asesino Ben Vandergroat (Robert Ryan), Ryan compone espectacularmente su papel de malvado, dotándolo de gran aplomo y solidez, Vandergroat es un “malo” sin fisuras, capaz de usar las mentiras y la manipulación, sin ningún remordimiento, en su propio beneficio, es el único personaje de la película que se siente a gusto en su pellejo.

Un western fuerte, duro, denso, sin compromisos, y con una trama argumental propia del cine negro, no es una fantasía romántica, así era la vida por aquel entonces. No es sólo el mejor de los films que Mann rodó con stewart, sinó también uno de los westerns más excitantes de todos los tiempos, a lo que contribuye el hecho de que los protagonistas no son héroes, ni tampoco son presentados con simpatía. Por último no se puede dejar de citar al sexto (y destacado) protagonista del film, me refiero al paisaje, una vez más, magníficamente retratado en cinemascope por Anthony Mann, el film esta rodado íntegramente en exteriores, habiendo sido escogidos para ello los hermosos bosques de Lone Pine (California) y el agreste paisaje de las Montañas Rocosas (Colorado), la tensión, las dificultades del grupo, quedan simbolizados y expresados a través de este hermoso paisaje escarpado que se integra en la acción tornándose hostil y peligroso.

No os la perdáis, como buen cine clásico de género sigue unos códigos que a algún espectador poco acostumbrado pueden chirriarle, pero es que…,¡¡¡es tan hermoso ver una y otra vez este tipo de cine!!!.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Los odiosos cinco
Para mí este "western" es un excelente estudio de caracteres, y sin duda una de las cumbres del "western psicológico" de los años 50, así como una de las cumbres del cine de Anthony Mann. Se ha dicho que en el cine del Oeste de Mann hay a menudo violencia, sadismo, obsesión, etc., pero si se ve con atención esta película se verá que, tan importante o más que esos aspectos, es la descripción de los personajes, su desarrollo como tales, y cómo el guión y la acción profundizan en sus vidas.

La trama está construida prácticamente sobre cinco personajes: un cazarrecompensas (James Stewart), un fuera de la ley (Robert Ryan), la chica que acompaña al fuera de la ley (Janet Leigh), un militar expulsado del ejército (Ralph Meeker), y un viejo buscador de oro (Millard Mitchell, en uno de los últimos trabajos de su carrera). En los días que pasan juntos se verá el carácter de cada uno, sus debilidades, y sus fortalezas, empezando por el cazarrecompensas. Todos quieren salir bien de la aventura, y si bien los personajes masculinos son los que sin duda salen peor parados en el retrato -Robert Ryan sólo piensa en escaparse, los demás quieren su parte de la recompensa-, la chica interpretada por Janet Leigh tan pronto ayuda a Robert Ryan como a James Stewart.

Las excelentes interpretaciones de estos cuatro actores y esta actriz hacen que el resultado sea muy satisfactorio. La unidad de los escenarios, siempre localizados en plena naturaleza -la película fue rodada en las montañas del estado de Colorado, EE.UU.- y la focalización del guión en muy pocos personajes, dan aún más fuerza a las interpretaciones y al desarrollo de la trama, una trama que no se dispersa ni se despista en ningún momento, yendo a lo esencial.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Todos tenemos un precio.
Otro western sublime dirigido por el maestro Anthony Mann, y este gira por el precio que todos tenemos o nos ponemos, y ello en base a la captura de un forajido que tiene puesto precio a su cabeza, Robert Ryan, que es perseguido de cercas por James Stewart, a los que se le unen un viejo minero sin suerte y un soldado licenciado con deshonor, y claro, uno de los objetos, porque así la tratan y las trataban en aquélla sociedad eminentemente machista, por los que los hombres perdemos la cabeza, la atractiva Janet Leigh.

Inteligente como el forajido trata de poner en contra, merced a la avaricia humana, al trío de socios que se disputan los 5.000 dólares de recompensa, utilizando todos los medios a su disposición, incluida la chica.

Con una excelente fotografía, un gran pulso narrativo, un guión superlativo que incluso estuvo nominado para los Oscar, el producto manufacturado por Mann le sale redondo.

Notable, 8.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Tres hombres y un botín
Pero éste no es una bolsa de oro, aunque como tal lo toman, sino un forajido del que pende una recompensa de 5.000 dólares. Primero hay que seguirlo, luego atraparlo, conducirlo de vuelta a casa y repartirse la ganancia. Esto de por sí no es sencillo pero si le unimos tres socios a la fuerza llenos de ambición, un largo camino y un villano que es puro veneno, Ben Vandergroat (Robert Ryan), sembrando cizaña en el grupo, la cosa se complicará hasta al máximo.

Con esta historia Anthony Mann construye un atractivo western, que combina la aventura, la road movie, el drama psicológico y el cine negro. Buenos actores, espacios naturales y diálogos, la película destaca por su análisis de los personajes, llenos de contradicciones. Cierto que hay algún aspecto técnico en el que "Colorado Jim" se resiente algo lo mismo que algún fleco en el guión (¿por qué tanto odio del protagonista hacia el malo?) pero aún así, merece la pena.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Bizantinismo y avaricia
"The Naked Spur" (Colorado Jim, 1953- curiosa, por no decir alucinada, traslación del título original), es la tercera colaboración entre James Stewart y su pigmalión cinematográfico, Anthony Mann.
Se trata de un western áspero, dirigido con pulso firme por un autor, Mann, que no parece tenerle gran confianza al género humano. Y es que ahonda sin piedad en el proceso, casi herejía, de enturbiamiento del tótem familiar Stewart iniciado con la estupenda "Winchester´ 73" (Winchester 73, 1950). Porque si en aquélla buscaba venganza, aquí nada más que una generosa recompensa.
Pero más allá de la reconversión del gran héroe americano- punto de inflexión, no sólo en la carrera del íntegro Stewart, sino del propio arquetipo-; la misantropía de Mann, y su indudable mala baba, resultan palmarias en una galería de secundarios cuyas motivaciones son cualquier cosa menos virtuosas. Ni siquiera las de la angelical Janet Leigh- por cierto, Mann parece topar con las mismas dificultades que unos años después encontraría Hitchcock para disimular el prominente busto de la criatura, y eso que no tiene que sacarla en la ducha.
Ninguno sale indemne de la implacable visión que Anthony Mann parece tener de la banda de buscavidas, cuando no meros forajidos, que construyeron América. Y a la cabeza de todos, o en lo más bajo de sus consideraciones- según se mire-, un despreciable Robert Ryan, excelente en la piel del villano. Bizantino y taimado, antes que al revólver, apela cobardón a las pasiones más mezquinas de sus captores. Ambición, vanidad y avaricia no son características tradicionalmente asociadas a la figura clásica del héroe; y, sin embargo, son mucho más propias, casi definitorias, del ser humano. Más habituales- eso seguro- que, pongamos por caso, el altruismo, la humildad o el sacrificio- constructos morales con que sublimar aquéllas, me atrevería a decir.
Anthony Mann entrega, en definitiva, un maravilloso western psicológico, sofocante como pocos, e indudablemente sombrío. Una obra, en fin, acerada y punzante como una espuela desnuda.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Lo que pudo ser y no fue en un western del montón
James Stewart pierde su granja y en busca del dinero para recuperarla va a la caza de Robert Ryan acusado de asesinar un sheriff para cobrar la recompensa.

En la búsqueda y el cobro del dinero se unen un hombre mayor buscador de oro y un soldado desertor. Así mismo, el detenido va con una mujer que se une a la pandilla en su retorno a Kansas para la entrega y cobro de la recompensa.

La película va básicamente de cómo la ambición por el dinero puede corromper a las personas y el supuesto delincuente ya se encarga de buscar su libertad en gran parte sembrando la duda entre ellos e intentando que se enfrenten.

Por lo que podemos ver el carácter de cada uno, jugando la cinta con cual es la verdadera cara de cada uno y lo típico de si los buenos son tan buenos y los supuestos malos lo son en realidad o no.

La verdad que explicado así es una premisa muy interesante, muy bien ejecutada por ejemplo en la notable cinta de El Tesoro de Sierra madre, pero que en esta se queda en nada.

Con el buen material que tienen y pasan encima de ello y no profundizan en los personajes quedándose en torpes intentos de escapar del preso y buenas intenciones pero sin ejecutarlas en una cinta bastante desaprovechada.

@er_calderilla
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6 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
la espuela desnuda
No es seguro el mejor western de la asociación Mann-Stewart, pero es un western hermoso; los seductores paisajes de las Rocosas se mezclan con los claroscuros de rios, grutas y roquedales, como las almas de los hombres pueden ser espacios abiertos u oquedades sombrias, o ambas a la vez. Como en todo el cine del maestro Mann, todos tenemos esqueletos en el armario, cosas de que arrepentirnos o sencillamente dejar atrás. Aquí un ranchero amargado y abandonado, un buscador de oro sin suerte y un militar expulsado del ejército con deshonra, quizá también un violador pujan por huir de su pasado aferrados a la bolsa de dinero que es el personaje, cínico , manipulador e intensamente vitalista que interpreta estelarmente Robert Ryan. A mayor parte de esa "bolsa" mayores posibildades de renacer en un nuevo territorio, en una nueva vida. Y el último apunte; en realidad solo el amor redime ( el personaje de Janet Leigh es el más positivo en cuanto a humanidad de los cinco aunque tampoco es enteramente diáfano) o al menos hace al ser humano ver con esperanza el futuro superando las cavernas del pasado. Cine del que marca por toda una vida. Magistral.

P.D. .- Patética traducción al castellano del titulo original mucho más sugestivo y evocador que es "The naked spur", la espuela desnuda.
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3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La espuela desnuda
La tercera del tándem Mann-Stewart, y no podía ser otra cosa que un western elaborado y realizado más que notablemente.

James Stewart encarna a un personaje taciturno que ha perdido su hogar por culpa de la guerra civil y se ve obligado a convertirse en un cazarecompensas, hombre de pocas palabras, solamente con un objetivo, el dinero, pero no va solo en el viaje, los problemas, la traición, darán a luz rápidamente y todo por el mismo motivo...

Antohny Mann describe como nadie la ambigüedad de todos los personajes. Ese tipo de personajes acompañaría al género en muchos westerns posteriores.
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3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
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