arrow

Tener y no tener (1944)

Tener y no tener
Trailer
8.0
11,642
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Harry Morgan y Eddie son dos marineros que están en la isla de Martinica, esperando inútilmente que algún barco los contrate. Al final, se verán obligados a trabajar para la Resistencia. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
To Have and Have Not
Duración
100 min.
Guion
Jules Furthman, William Faulkner (Novela: Ernest Hemingway)
Música
Franz Waxman
Fotografía
Sidney Hickox (B&W)
Productora
Warner Bros
Género
Cine negro Intriga Thriller II Guerra Mundial
Grupos  Novedad
Adaptaciones de Ernest Hemingway
Obra maestra en la que intervino gran parte del talento de la Warner de la época: Howard Hawks en la dirección, Franz Waxman compuso la banda sonora, Sid Hickox en la fotografía y el dúo Faulkner-Furthman adaptando a Hemingway. Pero no sólo estos genios se consagraron: una jovencísima y sensual Lauren Bacall le dijo a Bogart: "Si me necesitas, silba"... y le enamoró. De paso, también a millones de espectadores que, al igual que sus protagonistas, vivían en plena II Guerra Mundial. Resumiendo: un clásico imprescindible del cine negro para ver en sesión continua con "El sueño eterno".
[FilmAffinity]
10
Estimulación oral
Se rumorea que Howard Hawks tenía por costumbre poner a jovencitas atractivas en sus películas y seducirlas luego, pero cuando rodó Tener y no tener le salió el tiro por la culata y la novata Lauren Bacall prefirió liarse con Humphrey Bogart (y parecía tonta).
Pero Hawks era un hombre de recursos y, en lugar de cortarse las venas, procedió a a) liarse con Dolores Moran, que es la otra guapa de la peli, y b) cambiar el argumento de la historia para darle mucho más protagonismo a la Bacall y redirigir la atención que la prensa rosa daba al romance Bogart-Bacall hacia la película en sí.

De la novela de Ernest Hemingway en la que se supone que se basa la peli ya quedaba poco, y encima tuvieron que cambiar de isla y ambientarla en Martinica, más que nada porque promover la revolución cubana quedaba poco hollywoodiense.

Y a pesar de los pesares, la peli es una maravilla.
El truco supongo que consiste en contratar a guionistas solventes como el mismo Ernest Hemingway y William Faulkner (un premio Nobel cada uno) para que se curren los diálogos.

Porque la peli tiene aventura, suspense, amor, idealismo, glamour, amistad, revolución y todo eso, pero lo que más mola son esos diálogos precisos (y preciosos) que encajan como suaves engranajes, y que -en una época en que a penas se podía insinuar que los personajes se besaban con lengua- están cargados de un erotismo fino fino y una sensualidad pillina pillina.

Concretamente ha pasado a la historia la frase en la que Bacall explica cómo quiere que le estimulen el clítoris: "¿Sabes silbar, no? Sólo tienes que juntar los labios y... soplar" pero mi favorita la que usa Bogart para reivindicar su filosofía vital: "Date una vuelta alrededor mío. ¿Ves alguna cuerda?"

Nota: matrícula de honor.
[Leer más +]
108 de 138 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
TENER, TIENE
Tener, tiene indudables semejanzas con “Casablanca”. Entre otras:

1. La Gestapo barriendo garitos con piano en las colonias de la Francia de Vichy, a la busca de resistentes.
2. Héroe determinante, escondido tras coraza de escéptico cinismo.


No tener, “Casablanca” no tiene:

1. El voltaje erótico de la pareja protagonista; las miradas oblicuas, hablar ronco y contoneo de la Flaca.
2. Un secundario tan desbordante como Eddie, el borrachín desmemoriado.
3. No sólo el personaje de Bogart suelta las frases memorables en los eléctricos diálogos (empezando por la de “¿Nacionalidad?: Esquimal”). También el de Bacall (las instrucciones para silbar, entre otras) y el de Brennan (y su pregunta sobre la picadura de una abeja muerta).
4. La misteriosa atmósfera dramática creada en tantas escenas por la extraordinaria iluminación tenebrista: velas, linternas, luz listada por persiana, focos bajos, candiles…

Lo que “Tener y no tener” comparte con “Casablanca” es bueno; lo propio, también.
[Leer más +]
65 de 73 usuarios han encontrado esta crítica útil