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España España · ALCALÁ DE HENARES
Voto de Inaki Lancelot:
6
Comedia. Romance. Drama Luisa (Inma Cuesta) y Alberto (Raúl Arévalo) se han visto obligados a irse a vivir al campo, pero la idílica vida rural enseguida empieza a mostrar su cara menos amable. A pesar de que la pareja no atraviesa por sus mejores momentos, Luisa está obsesionada con tener un segundo hijo, aunque el precio sea el sexo más apático imaginable. Quien ni se plantea pisar el campo es Juan (Alberto San Juan), el hermano de Alberto, periodista en ... [+]
26 de enero de 2015
28 de 35 usuarios han encontrado esta crítica útil
Álvaro Fernández Armero regresa siete años después de su anterior película. Una demora inhabitual en su trayectoria hasta entonces, expresada en siete largometrajes (uno de ellos documental) en trece años.

Director de comedias y alguna película de terror, su producción ha coincidido con la explosión comercial de Emilio Martínez Lázaro, el gran triunfador de 2014 con «Ocho apellidos vascos», precedida por el binomio «El otro lado de la cama / Los dos lados de la cama».

Vienen a colación estas dos últimas comedias porque «Las ovejas no pierden el tren parece la continuación cronológica de aquellas. Si hasta este momento, Fernández Armero se decantaba hacia el público joven, urbanita, no mayor de los treinta, en pleno explosión física, profesional y afectiva, ahora los personajes muestran una crisis vital de madurez mal digerida.

Si la triunfadora dupla musical de Martínez Lázaro recogía con gran acierto el espíritu expansivo de la primera década del siglo XXI, esos locos años veinte en los que nos comíamos el mundo, en «Las ovejas no pierden el tren» los personajes viven muy por debajo de sus expectativas juveniles. Los escritores que fueron estrellas mediáticas ruegan por un contrato de plumilla y han perdido la inspiración, las mujeres escuchan el tictac de su reloj biológico, los padres envejecen y los antes incipientes empresarios ahora comparten coche o cierran el negocio. Y prácticamente todos muestran una necesidad de afecto incumplida.

Protagonizan Inma Cuesta y Raúl Arévalo, cuya actuación es el hilo conductor que sostiene el argumento. Logra al fin actuar en una comedia Candela Peña, como era su deseo. Destaca por su credibilidad siempre Alberto San Juan y sobresale la espontaneidad y la arrebatadora alegría juvenil de Irene Escolar. Asimismo, es un gusto reencontrarse con los ilustres Kivi Manver, Miguel Rellán, Petra Martínez y Mariano Venancio

La séptima ficción de Fernández Armero es una comedia agradable, blanca y sin aristas. Discurre suavemente y describe con gran precisión el estado emocional de nuestra actualidad.

En su conclusión, curiosamente, lo que nació como comedia urbana encuentra la solución en el mundo rural, en la fría Valdeprados de la provincia de Segovia. La salida, parece decir con cierta candidez, está en vivir del campo.
Inaki Lancelot
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