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Crítica de Vivoleyendo
Huelva, España
6
La carreta fantasma
La carreta fantasma (1921)
  • 7,9
    2.538
  • Suecia Victor Sjöström
  • Victor Sjöström, Hilda Borgström, Tore Svennberg, Astrid Holm, ...

El Cochero de la Muerte

25 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
El director-actor sueco al que yo conocía por su intervención en “Fresas salvajes” de Bergman, contribuyó en la década de los veinte al cine pionero de quienes forjaban los primeros compases de un arte en gestación.
Técnicamente, su largometraje que desarrolla un relato de la galardonada con el Premio Nobel, Selma Lagerlöf, es sólido y muy destacable. La nitidez de la vieja fotografía sorprende agradablemente, tratada con matices de color de un modo semejante a como lo había hecho Robert Wiene en “El gabinete del doctor Caligari”. Emplea tonos azules para los gélidos exteriores y terrosos para los interiores. Y los efectos especiales son dignos de elogio, en las figuras semitransparentes de ultratumba.
Los actores interpretan con una naturalidad poco afectada, sin recurrir a la exageración. Sjöström, por lo menos en lo que yo he percibido en este caso, no se adscribió al expresionismo que se ponía en boga en Alemania. Sus escenarios son realistas, los personajes no están excesivamente maquillados, los gestos no se salen de los parámetros corrientes. Pero se consigue una ambientación difusamente fantasmagórica en esos planos nocturnos cargados de sufrimiento y amenaza, y en el relato de un borracho que habla sobre el Cochero de la Muerte. Crítica social, leyenda, mito y religión cohabitan en este cuento moralista sobre el bien y el mal
Y aquí viene el pero. La narración me recuerda a una edificante lección del catecismo carente de gracia. Es como impartir una clase de moralidad o religión sin chispa. David Holm se vuelve tan malvado y plano en su maldad y descreimiento que pierde interés. La monja Edit del Ejército de Salvación es tan sumamente buena e ingenua que acaba cayendo mal. El resto del reparto tampoco tiene demasiada miga, salvándose únicamente la esposa de Holm, cuyo rostro consigue transmitir lo que los otros no logran. Otro que también resulta atrayente es el conductor del carro, silueta atemporal y misteriosa con su guadaña y la carga de almas que recoge cuando acaban de desprenderse del cuerpo en el momento de morir.
Interesante la idea del cochero que es reemplazado cada Nochevieja por otro. La última persona que muere cada año es la que debe empuñar las riendas del carro durante el año siguiente y realizar la ingrata tarea de llevarse los espíritus al otro mundo. Interesante idea, sí, pero con un desarrollo poco arrebatador.
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