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Críticas de félix alonso
Críticas ordenadas por:
Don Camilo
Don Camilo (1952)
  • 6,4
    433
  • Italia Julien Duvivier
  • Fernandel, Gino Cervi, Vera Talchi, Franco Interlenghi, ...
7
DON TEODOSIO
La historia de Don Camilo tiene paralelismos en mi pueblo respecto al cura, “Don Teodosio” se llamaba nuestro párroco, pero no respecto al alcalde rojo. Desgraciadamente no había votaciones. Don Teodosio campaba a sus anchas, organizaba romerías, procesiones y todos le besaban la mano al pasar. Mi madre me contaba la anécdota de que me preguntó cuántos años tenía, y como yo llevaba manoplas le hizo mucha gracia que no pudiera mostrar los tres dedos que correspondía a los tres años.
Don Camilo hoy nos hace gracia, y sus diálogos con la cruz nos recuerda a Marcelino Pan y Vino, pero al mismo tiempo, la preponderancia del Nacional Catolicismo que llega a nuestros días en forma de “acogida en la Almudena” hace que no podamos imaginarnos en ningún pueblo de España que se pudiera despedir a un cura cantando la Internacional. Aquí sigue el besamanos.
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El elemento del crimen
El elemento del crimen (1984)
  • 6,2
    1.907
  • Dinamarca Lars von Trier
  • Michael Elphick, Esmond Knight, MeMe Lai, Jerold Wells, ...
9
TOMEMOS SALACINA
Nos reunimos para ver cine una vez a la semana un grupo de amigos, esta semana nos tocaba El Elemento del Crimen, después que la semana pasado viéramos El extraño amor de Martha Ivers.
Normalmente buscamos el fundamento del crimen sin preguntarnos siquiera si no estará en la naturaleza misma del hombre. Esto es justamente lo que nos propone Osborne, autor del libro que da título a la película.
Advertíamos en la convocatoria que se abstuvieran de verla los enamorados de los productos NEFLIX. La vi por primera vez en el Alphaville en el año 85, y luego en proyecciones con Diego en casa de mi hijo Alex. Diego, que ya estaba estudiando para director de cine, me sugirió que viera dos cuadros: “El sol naciente” de Giuseppe Peliza, y “Tras el silencio” de George Frederick, y que luego analizara los encuadres pictóricos de Tom Elling. No me he arrepentido de esa experiencia, como tampoco ellos se habrán arrepentido que les pusiera “la genoux de claire"
No se puede dudar de la creatividad visual de la peli, pero es cierto que la historia no se da masticada, y está contada con una sordidez de ambientes por laberintos sombríos. Sería para nota identificar a Von Trier como el recepcionista del hotel, pero el agua, el fuego, el aire y la tierra, nos tiene que llevar necesariamente a Tarkovski.
El aire estancado de la película es el aire estancado de Europa. Siempre está oscuro.Siempre es de noche. Parece que aquí ya no hay estaciones. Queda abolido el paisaje y queda abolido el tiempo.
Aquí viene la vela/ y en la cama te iluminará/ Aquí viene el hacha/ y la cabeza te cortará. / Chip Chop/ Chip Chop. / La última muerta estará/
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
El paso suspendido de la cigüeña
El paso suspendido de la cigüeña (1991)
  • 7,3
    874
  • Grecia Theodoros Angelopoulos
  • Marcello Mastroianni, Jeanne Moreau, Vassilis Bougiouclakis, Dora Chrisikou, ...
9
Metarrealismo en Angelopoulos
Un artículo reciente de Petros Márkaris recordando a Theo Angelopoulos y la realidad actual de los refugiados nos ha llevado a visionar nuevamente: “El paso suspendido de la cigüeña”, una profunda, a mi juicio, meditación sobre la historia contemporánea. ¿Cuántos helicópteros buscando polizones en el mediterráneo desde que Angelopoulos rodó su película allá por el 1.991? Nos duelen las imágenes y es inevitable la emoción, con la música de Eleni Karaindrou y el saxo de Gargaref.
El periodista, antes de iniciar el reportaje nos recuerda a Dante: “no olvides que otra vez, ha llegado el momento de viajar. El viento arrastra muy lejos tus ojos”. No se puede forzar mejor el límite de lo real cuando un joven recluta al pasar revista el coronel dice “Sólo me asusta el sonido del ruido por la noche” ¿algún militar de frontera diría esas palabras al paso de un superior jerárquico?
Si doy un paso más… y el coronel acompaña al periodista a unos arbustos, al lado del rio, de donde parte una música lejana, una balsa cruza una cinta de casete con los sonidos de una vieja canción: “el amor es una luna llena, trato mi cuerpo con locura, y sueño contigo”
La “sala de espera” llena de kurdos, albaneses, polacos, iraníes…, se amontonan en espera de un mundo mejor a “otro lugar”. Hay una escena memorable, en una película que he visto recientemente de Eugene Green que a la pregunta a un refugiado ¿Cuándo has salido de Irak? Éste le responde: “soy caldeo cristiano y me fui de Irak hace 1.300 años”. No hace tantos años que se fueron los personajes que, a modo de fotografías de Walter Evans, nos muestra Angelopoulos en una larga toma de los compartimentos de un tren a ninguna parte, mostrando familias de refugiados con sus trajes típicos y sus miradas silenciosas.
“La desesperación en el fin de siglo” es el título del libro del político que huye del parlamento y que juega un papel significativo y desconcertante en la película. El periodista, después de una relación amorosa rodada en silencio y con miradas de más de 70 segundos pero que parecen una eternidad, lee el final: “¿Cuáles son las palabras clave que podríamos utilizar para que un nuevo sueño colectivo se hiciera realidad? Sueño y realidad, con el único sonido del agua del rio, es la boda a distancia con una toma de cámara y secuencias sólo al alcance de los grandes. Iñaqui me sugería que el final de la película podía haber sido el final de la boda cuando todos los invitados se suben a un camión, que va desapareciendo lentamente por un camino y el padre (Mastroniani) abraza a su hija tiernamente. No le puede faltar razón, pues el libro “Imagen y Contemplación” de Andrew Horton dedicado al cine de Angelopoulos, tiene en la portada una fotografía de ese plano. A mí me parece más potente la iconografía bizantina del final, con esa conexión con la crucifixión, ese sacrificio que hacen esos hombre voluntarios de amarillo (iconos de Theo) que subidos a un poste como estilitas, llenan de comunicación a los hombres simbólicamente por medio de la colocación del teléfono. Si la película hubiera terminado cuando el reportero estaba sólo junto al rio o como el final “Iñaqui”, evocaría las escenas de la boda a la orilla del rio, pero habría excluido los otros grandes temas que transitan por la película. Al ver a los hombres de amarillo subidos a los postes, tanto el periodista como nosotros, somos trasportados más allá de nosotros mismos, de él mismo. Esa imagen final, leo a Horton, tiene fuerza como contacto, comunicación extendida, que nos hace recordar los cuerpos ahogados de los refugiados. El “mito” de cruzar la frontera es fundamental en la película, de ahí la importancia del plano final, concienzudamente elaborado por Angelopoulos, en el que nos muestra al periodista acercándose al rio mientras la cámara lo cruza. En una toma inversa, nosotros pasamos al otro lado de la frontera, casi como si nos estuvieran invitando, a ir más allá.

A Iñaqui
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Historia de mi muerte
Historia de mi muerte (2013)
  • 5,9
    570
  • España Albert Serra
  • Vicenç Altaió, Eliseu Huertas, Lluís Serrat, Montse Triola, ...
8
DE LA BELLEZA AL HORROR
En la presentación de su película en el Cine-Club de Sabadell, Albert Serra confiesa que los orígenes de la misma hay que encontrarlos en la lectura de “Historia de mi Vida” que la editorial Atalanta puso a nuestra disposición, además de una propuesta para hacer algo sobre Drácula. En el prólogo de la obra, que tiene el paréntesis de (hasta el año 1.797) Félix de Azua equipara al libro como una metáfora antropológica, del nacimiento, desarrollo, decadencia y muerte de un hermoso animal contada por él mismo. Pero es además un documento de singular importancia sobre la vida de Europa en el siglo XVIII y un relato que conmueve, exalta, y excita tanto la lujuria como el raciocinio. Albert Serra, que trabaja todas sus películas sobre mitos muy conocidos, como hizo con Don Quijote o los Reyes magos, en ésta ocasión lo hace sobre el fenómeno sexual de Europa, añadiendo en sus encuadres y diálogos al eclesiástico, al músico, al inventor, al político, al químico (o alquímico) pero presentándole, como así quieren la mayoría de los canovistas, como el anti-Don Juan, su contrario y su enemigo. Y lo consigue muy bien con la interpretación de Vicenç Altaio, que además de poeta y escritor estuvo cinco años al frente del Arts Santa Mònica. Serra no trabaja con actores profesionales, y esa naturalidad se agradece y se palpa en sus películas.
La audacia de Serra se pone de manifiesto en la segunda parte de la película, cuando aparece Drácula y crea entonces dos imaginarios contrapuestos, por un lado el racionalismo encarnado en el personaje auténtico de Casanova, y por otro el romanticismo esotérico del personaje de ficción. Personaje contra ficción a modo de una performance, para llegar a una película donde no hay nada real y todo se convierte en una fantasía que pasa de la luz a las tinieblas, del horror a la belleza y de la belleza al horror, de la injusticia de la belleza a la belleza injusta.
La parte última, la que nos lleva a las tinieblas tiene unas características técnicas muy notables, al conseguir, a base de contratipos unos colores altamente oscuros que tuvimos ya ocasión de ver en francisca de Oliveira, o en el Fausto de Sokurov. No era falta de luz, como algunos murmuraban en la sala, era una situación consciente para provocarnos el desagrado.
Reposada la película, después de unos instantes de desconcierto (que se agradece) la pregunta que nos surge es si eso es una película y que valor le damos a la misma. Partimos de la premisa de que las categorías del arte han sido desplazadas a lo largo del tiempo y por ejemplo las películas de Buñuel eran aborrecidas incluso en París. ¿Existe el arte? A esa pregunta le dedican muchas horas los filósofos, y yo a éste cine, que se sale de la Academia, pero que consigue inquietarme no le despacho con un portazo. Me voy a mi sillón y me pongo a leer las páginas que me quedan (son 3.577) de Historia de Mi vida, y si pueden ser en francés, mucho mejor.
Albert Serra, presenta cinco películas de Hong Sangsoo en un pack que me regaló mi hijo hace ya unos años, ahora a éste director coreano le han dado el primer premio ayer en el festival de Gijón por su mirada humanista de la película Right Now, Wrong Then. ¿La vemos? O nos ponemos a la cola de ocho apellidos… En la obra El Público de Lorca, recientemente representada, al director del teatro del aire le preguntan si sabe cómo orina Romeo.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Francisca
Francisca (1981)
  • 7,5
    148
  • Portugal Manoel de Oliveira
  • Teresa Meneses, Diogo Dória, Mário Barroso, Manuela de Freitas, ...
7
EL AMOR COMO FATALIDAD
Hemos elegido “Francisca” en el homenaje que hemos realizado en nuestro cine-club a Manoel de Oliveira por algunas razones, para nosotros contundentes. En primer lugar por tratarse de una adaptación de la novela Fanny Owen de Agustina Bessa-Luis, una de las figuras centrales de las letras europeas, y que en” Contemplación cariñosa de la angustia” nos hace disfrutar mucho con una excelente velada con seis escritores de su agrado (y del nuestro). En segundo lugar poner en primer plano la vida rocambolesca de Camilo Castelo Branco, una de cuyas novelas dio origen a la película del chileno Raúl Ruiz: ”Misterios de Lisboa”. Y por último, y como razón también afectiva, llevarnos a las tierras de Miguel Torga. Oliveira, con éstos ingredientes, nos pone delante de nuestros ojos la obsesión del romanticismo: la búsqueda del absoluto que rescatara a los hombres de la fragmentación para restituirles la unidad perdida. El amor podría ser ese absoluto si imposiciones sociales no lo desvirtuaran, fracasada la ilusión del amor sólo queda la muerte.
La película la concibe Oliveira a modo de “tableaux vivants” con una puesta radical en iluminación bajo mínimos, reivindicando los lienzos burgueses de aquella época, y dando mucho protagonismo a Elso Roque director de fotografía. La película hubiera tomado otra dimensión si la fotografía hubiera sido encargada a Nestor Almendros, al modo en que lo hacía con Rohmer, pero entonces ya no sería Oliveira, estaríamos hablando de otra cosa, y ese es precisamente el mérito, conseguir de cada plano un riguroso pictorismo y al mismo tiempo ser cine en toda su dimensión.
Hector Pandiella, en un excelente trabajo, nos aclara que los espacios quedan fragmentados por zooms o travelling que acomodan los límites del cuadro a la disposición y a la pose nueva de los personajes, pero el movimiento de cámara no coincide con la acción. El espacio exterior, cuando es pertinente, no se inserta en el discurso mediante el plano / contraplano sino a través del sonido (otro elemento primordial de la película, siempre puntual, puntuando) o del espejo. El recurso de la repetición (sobre todo cuando corresponde el plano a quien habla y el contraplano a quien escuche) es famoso gracias a Persona, de Bergman y reivindicado por el otro gran cineasta portugués, Monteiro, En el caso de la película de Oliveira, lo observamos con claridad en la secuencia del corazón de la amada .Muchos otros aspectos merecen ser observados con delicadeza en una película tan compleja como esta: el papel que la música adquiere, el tratamiento de las elipsis temporales mediante rótulos.
La riqueza del conjunto anima no sólo a pensar algunos elementos (pensamiento que ejerce tensión hacia nuevas formas de escribir/leer el cine) sino a disfrutar a cada instante, con mirada voraz y absoluta entrega, de esta obra maestra de Manoel de Oliveira.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Rosa Luxemburgo
Rosa Luxemburgo (1986)
  • 6,7
    251
  • Alemania del Oeste (RFA) Margarethe von Trotta
  • Barbara Sukowa, Daniel Olbrychski, Otto Sander, Adelheid Arndt, ...
8
UN COMPORTAMIENTO ETICO
No sé si la escena en la que toma la palabra Jean Jaurès, a los miembros del Buró Socialista Internacional, deliberando por la paz y la fraternidad de los pueblos, fue en París o en Bruselas, en cualquier caso vemos a Jaurès incansable abogar por una inaccesible complicidad entre París y Berlín. “Nunca he dudado en atraer sobre mi cabeza el odio de nuestros chovinistas por mi voluntad obstinada, y que no flaqueará jamás, de un acercamiento franco-alemán”, explica. Antes de hacer del proletariado instrumento de este acercamiento y último baluarte contra la guerra: “¿Queréis que os diga la diferencia entre la clase obrera y la clase burguesa? La clase obrera odia colectivamente la guerra, pero no la teme individualmente, mientras que los burgueses, colectivamente celebran la guerra, pero la temen individualmente. Por eso, cuando los burgueses chovinistas han conseguido que amenace tormenta, se amedrentan y preguntan si no van a actuar los socialistas para impedirla”. En un extremo del estrado, Rosa Luxemburg parece asentir con un discreto cabeceo. Viene de Alemania con el convencimiento de que muchos de sus compañeros están tomando la opción de apoyar el conflicto bélico, y esa es una de las claves de la película, el desgarramiento que va sufriendo, siempre acompañado de imágenes de su vida personal y amorosa, hasta su distanciamiento total creando el partido espartaquista.
La película no aporta ningún elemento que nos haga pensar que las tropas de asalto habían recibido órdenes de los socialdemócratas, como se sostiene en muchas ocasiones de forma interesada, el golpe de su cuerpo sobre el canal y las luces reflejadas en el mismo ponen fin a una historia realmente emotiva. Bertold Brecht nos dejó éstos versos, que hemos echado de menos, mientras buscaban su cadáver: la noche del 15 de enero de 1919:
La Rosa roja ahora también ha desaparecido.
Dónde se encuentra es desconocido.
Porque ella a los pobres la verdad ha dicho
Los ricos del mundo la han extinguido.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Días del 36
Días del 36 (1972)
  • 6,4
    141
  • Grecia Theodoros Angelopoulos
  • Vangelis Kazan, Kostas Pavlou, Thanos Grammenos, Christoforos Nezer, ...
7
LA HISTORIA COMO METODO
DIAS DEL 36

Cuando nos disponemos a visionar una película de Angelopoulos, debemos repasar las principales características de su cine para evitar las sorpresas que nos puede provocar un cine tan alejado de las concepciones del plano-contraplano y tan poco usual en las pantallas cinematográficas. En primer lugar es un cine que comparte las influencias de Ozu, Tarkovski y Jancsó, con fascinación por la historia de Grecia pidiéndonos en todo momento meditación sobre el momento que nos propone. En segundo lugar sus personajes son representaciones del exterior sin utilizar los primeros planos con un gusto en poner de manifiesto los peligros del abuso violento del poder, y por último un desarrollo de los planos secuencia con una duración en el tiempo al límite de lo soportable.
Las elecciones Griegas del pasado domingo día 25 nos pareció una buena ocasión para ver Días del 36, y de ésta forma poder ir a una tertulia con un bagaje potente para las diferentes argumentaciones. Días del 36 apunta hacía las fuerzas corruptoras del gobierno que llevaron a la dictadura de Metaxas. Rodada en una prisión verdadera de Creta, nos muestra los colores apagados de la cárcel, satiriza a toda la clase política y militar, sobre todo a la militar ya que Angelopoulos lo que pretende es poner en discusión la dictadura de los Coroneles, que es el tiempo en que rueda , buscando el pretexto histórico de la dictadura del general Metaxa, y ahí radica precisamente la complejidad de la película, y la necesidad de tener que ir en busca del historiador británico Woodhouse y meternos en la complejidad de los comienzos del siglo XX en Grecia.
La película se va configurando en secuencias con el argumento general de un preso político detenido y los chantajes a los que se ve sometido el poder. Además del ametrallamiento de un líder sindical y los muertos en las cunetas del final de la película, hay que destacar el pequeño grupo de oficiales y dignatarios que en campo abierto un orador hace exaltación de valores patrios, terminado el discurso y al toque de una banda todos se ponen a aplaudir, con un público escaso e insignificante. Es como un discurso del absurdo, con los dignatarios en un espacio vacío. No se puede encontrar mejor manera de representar la historia fascista en la pantalla
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
El Don apacible
El Don apacible (1957)
  • 7,2
    76
  • Unión Soviética (URSS) Sergei Gerasimov
  • Pyotr Glebov, Elina Bystritskaya, Zinaida Kiriyenko, Daniil Ilchenko, ...
9
CON NOSOTROS,EN EL DON,NO SE VIVE COMO ENTRE VOSOTROS
“Algunas estrellas brillaban aún en el cielo pálido, color ceniza. La brisa matinal soplaba empujando las nubes La Bruma se cernía sobre el Don, arrastrándose a lo largo de la margen cretosa, para descender en las torrenteras semejante a una serpiente sin cabeza…” Así nos describe Cholojov la región de Vechenskaia, una stanitsa donde se iban a producir los espectaculares combates entre la caballería roja y los guardias blancos, y donde viven, mueren y trabajan Grigori, Axinia, y toda la épica cosaca. La película de Gerasimov abarca desde 1.912 hasta l.922, y se evoca con unas imágenes llenas de vida y dolor, la Gran Guerra, la revolución de febrero del 17, la abortada intentona golpista de Kornilov contra el gobierno de Kerenski, el triunfo de los bolcheviques en octubre, la subsiguiente rebelión de los cosacos que querían la independencia, pero sin los soviets, la guerra civil con sus violencias y sus variaciones, unas veces aliados del Ejército Blanco y otras no, aunque siempre defensores de su libertad, y finalmente la descomposición del Ejército del Don, su intento de huída por mar hacía Turquía, la muerte de su amada , y en un final magistral, la sumisión de Grigori a los vencedores, llegando a su pueblo por el rio helado de color azul de marzo, entregando sus armas al agua por una grieta junto a la orilla. El acompañamiento de la música, mientras se limpia las manos en el capote, y se dirige a besar a su hijo es un digno colofón a una épica de casi cinco horas de cine.
Los cosacos de la película, muy bien caracterizados con sus rizos al lado de sus gorras, se instalaron en el Don seguramente procedentes de Ucrania, cuando fueron expulsados por Catalina II. Allí instalaron una sociedad democrática que elegía a su Atamán cada cuatro años con independencia de sus riquezas. El servicio militar era un estímulo para vivir, sabían unirse en grupo y elegir al jefe más capaz, fueron muy codiciados como guerreros para defender los intereses de Rusia, pero querían sobre todo su libertad. Jacob Sverdalov, les mandó a Siberia en el 19 provocando la desintegración del movimiento cosaco, y quizás como una premonición Grigorí dijo: “la libertad mala es siempre mejor que la prisión buena. El pueblo suele decir: la cárcel está bien construida; pero sólo al diablo puede proporcionarle alegría”
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Gertrud
Gertrud (1964)
  • 7,7
    3.384
  • Dinamarca Carl Theodor Dreyer
  • Nina Pens Rode, Bendt Rothe, Ebbe Rode, Baard Owe, ...
9
NO SABES TODO EL AMOR QUE PUEDO DARTE
Para que mis amigos del colectivo-rousseau degustaran mejor Gertrud les invité a que vieran algunas imágenes del pintor danés Hammershøi .Dentro del libro de José Andrés Dulce conservo propaganda de la exposición del 2007 que se hizo en Barcelona en el CCCB. En esa exposición se pretendía, dar a conocer a dos autores muy reconocidos por la historia de la pintura y la cinematografía, y mostrar las fuertes relaciones visuales y creativas entre ambos artistas, así como en sus métodos, su comprensión íntima del arte y sus similitudes estéticas.
• Ambos comparten la convicción de que es en los espacios interiores (de una casa, de una imagen, de un rostro) donde se produce la mayor intensidad dramática.
• La forma de tratar la figura humana y, en concreto, la femenina: las enigmáticas mujeres de espaldas situadas en interiores domésticos remiten a la contemplación y el éxtasis del personaje, a su drama a puerta cerrada, incluso contienen el aroma de la muerte.
• El dominio de la luz sobre la escena es impecable en ambos artistas. Hammershøi sabe pintarla, Dreyer le concede ritmo.
• Los exteriores. Por un lado, están los paisajes, cargados de una atmósfera muy especial. Por el otro, los exteriores percibidos a través de las figuras esculturales, las ventanas y las puertas ajustadas de los espacios interiores representados.
Mi afición por Dreyer, y una vez que tuve conocimiento de que la exposición no se realizaría en Madrid, me llevó a pedir a un amigo,con novia en Barcelona,que me llevara para ver la exposición.La muestra contaba con 36 obras de Hammershøi y 12 montajes audiovisuales que mostraban fragmentos de las películas de Dreyer. La exposición presentaba igualmente fotografías y documentos procedentes de los archivos privados de ambos artistas,que me permitieron apreciar el proceso de reflexión y elaboración de sus creaciones.
He visto Gertrud por tercera vez, es este caso coincidiendo con una proyección en la sala Medinaceli de “El mismo amor la misma lluvia” del conocido Campanela y la pregunta de uno de los asistentes que tuvo la fortuna de asistir a ambas proyecciones era la siguiente: ¿cómo es posible que al que le gusta el cine, ante el tema del amor como eje en ambas películas, no llegue a disfrutar hoy día de Dreyer y sí lo haga con la comercial “El mismo amor…”? Lo dejamos así. Cada cual que se responda.
Gertrud nos cuenta las tempestuosas relaciones con una terna de hombres a los que ama o ha amado, recordándonos a cada momento el teatro nórdico, siendo los espectadores, puestos en situación desde la aparición en escena del abogado Kanning,señalados con todos los motivos que han de desfilar en la obra. En la primera conversación entre Gertrud y Jansson se da paso a la interpretación de de un Lied de Schumann, preludio del encuentro sexual que Dreyer resuelve con un hechizo de música y sombras.
Cuando Lidman acude a despedirse de Gertrud para intentar recuperarla, el poeta enciende la vela situada a ambos lados del espejo, y serán las mismas velas que apaga Gertrud cuando decide no avivar la llama del amor.
La película termina con la inesperada visita de Nygran, emplazados frente a frente, la imagen nos lleva a una habitación ya sin decoración, antesala de la muerte, que se visualiza con una puerta que se cierra y el toque de las campanas .El amor lo es todo.
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9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Medea (TV)
Medea (TV) (1988)
  • 6,6
    623
  • Dinamarca Lars von Trier
  • Udo Kier, Kirsten Olesen, Henning Jensen, Solbjørg Højfeldt, ...
9
AMOR,PODER Y POLITICA
Lars Von Trier no es precisamente uno de mis favoritos, y sin embargo, cada vez que estrena una película consigue intrigarme y aunque su obra me produce desconcierto acudo a sus proyecciones.
Medea se realizó bajo el formato de una película para la televisión danesa DRTV, destacando su trasposición doble, que va desde el texto clásico de Eurípides al guión de Dreyer, y de allí al film de Von Trier, y para dar el grano y la textura que él buscaba, primero rodó en video de tres cuartos, luego lo paso a 35 mm, para terminar copiando otra vez a video, en esta ocasión de una pulgada. Los diálogos fueron incorporados en la última sincronización, y colocó unos intersticios que nos recuerdan, por ejemplo, a “Palabras del libro de Satán”
La fuerza inicial con el canto de los pájaros, y el sonido del agua nos traslada a Stalker de Tarkovski, el sonido de los caballos en busca de Medea a Bressón e inevitablemente el movimiento de los juncos a Morter Borgen gritando al enajenado por la Fe Johanes en Ordet. ¿Será por eso por lo que siempre le seguimos incluso en su Anticristo?
Medea, al igual que Gertrud, es una mujer que ama y sufre demasiado, y Von trier nos la dibuja a partir del contraste entre lo femenino y lo masculino, y entre la oposición pasión/razón, muy distante de la visión de Pasolini.
La película tiene momentos muy tiernos como cuando la cámara se acerca a la rodilla lastimada del hijo para mostrarnos el amor de Medea, un beso tierno le protege de todos sus males. Destaca también la muerte del caballo, una sirviente y Glouce, la amante de Jasón. Hilario J.Rodriguez en un libro que dedica a Von Trier dice que Medea es un estudio para perfilar a un ser humano a través de la relación con el entorno. La naturaleza se convierte en esta película en un factor determinante en cada plano. Medea también habla de política y poder, con unos planos de gran lirismo, contraluces con el cielo como único motivo, y sobre todo un gran sobresalto con la muerte de los niños, y eso a pesar de que al principio de la película ya se nos anuncia lo que va a pasar; la D del nombre de Medea se transforma en un árbol y de él cuelgan dos cuerpos infantiles, ahorcados. Con ese arranque el danés nos deja helados, como lo ha hecho después en muchas de sus películas.
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Paraíso: Amor
Paraíso: Amor (2012)
  • 6,8
    2.292
  • Austria Ulrich Seidl
  • Margarete Tiesel, Inge Maux, Peter Kazungu, Gabriel Mwarua, ...
7
PARAISO DE PLASTICO
Si la película amor de Haneke era una reflexión sobre la vejez, la primera de la trilogía de Seild lo es sobre la soledad, sobre la búsqueda desesperada de un Georges a cualquier precio, para ir apagando la mirada al mundo en compañía, aunque haya que hacer un viaje a las playas de Kenia.
El paraíso de plástico de Ulrich Seild es un documental hiperrealista de austriacas y alemanas, en edad madura,en busca del sexo, con planos geométricos y sobrios. Historia paralela a la que nos cuenta Corine Hofman en su novela: “La masai blanca”, donde una jóven suiza, después de un viaje por África, tiene la imperiosa necesidad de ir a la búsqueda de Lemalian, un masai que vive la dureza rural. Si en el caso de Teresa es recibida por el “hakuna matata”, Carola viaja hacia el sexo dejando atrás su vida burguesa, pero la pregunta que nos hacemos es: ¿hay libertad en la pobreza?
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
El espejo
El espejo (1975)
  • 7,9
    5.298
  • Unión Soviética (URSS) Andrei Tarkovsky
  • Margarita Terekhova, Philip Yankovsky, Ignat Daniltsev, Oleg Yankovskiy, ...
8
GLUTEUM NUBIS
El grupo de amigos, que los viernes nos reunimos en torno al Colectivo Rousseau, para ver cine de autor, fue convocado el día de difuntos para visionar El espejo, por si teníamos la suerte de encontrarnos con el alma de Tarkovski por alguna esquina de la sala.El nivel cinéfilo se demostró ya en la presentación, en torno a si era o no mejor traducción la de Enrique Banús o la de Hunter-Blair, referido al título del libro de Tarkovski sobre el cine como arte.Esculpir el tiempo o esculpir en el tiempo, fue el debate al inicio de la proyección. Y es que estaba claro que en El espejo, película de recuerdos, el movimiento por el que discurre toda ella, está claramente al servicio de la imagen tiempo.El tiempo está subordinado al movimiento, y como decía Gilles Deluze, el cine debe ser sobre todo imagen-percepción-acción-expresión.Ganó "ESCULPIR EL TIEMPO".
Con una gran maestría la vida real se transforma en mundo onírico, acompañado por las músicas de Bach,Pergolesi y Henry Purcell, sin olvidarnos de los sonidos que crea el compositor Artemiev. Los recuerdos son también imágenes de noticiario, con secuencias de dos acontecimientos aeronáuticos: el vuelo del globo tripulado por Fedosechenco, Vassenko y Ussyskin, en el 34 que terminó ene tragedia, y el retorno del aviador Chakalov después del viaje al Polo Norte.Niños de la guerra, tropas rusas cruzando el lago Sivash en 1.943, la revolución cultural de Mao, el conflicto ruso-chino de la isla de Zhenbao, son combinaciones visuales magistrales con los sueños y recuerdos de la infancia, acompañados en ocasiones con los versos de sus propio padre Arseni. La lectura de la carta de Pushkin a Chaadáyev sobre el destino de Rusia nos pone en bandeja lo que pensaba el autor de Nostalgia.
Campos de alfortón moviéndose por el viento, llamas en un granero, el regreso del padre que concluye con el cuadro Ginevra de Binci y que se funde con la imagen de Tereknova (guapísima en toda la película), el pequeño abriendo la puerta entre aires salvajes que producen efecto de nieve al caer hojas de los árboles, y un final prodigioso en el que la madre es vista por ella misma proyectándose su futuro, con un grito espectacular del niño, destilan poesía para disfrutar de la proyección una vez al año cuanto menos.
Comienza el film con Yuri Zhari delante de una logopeda y después de balbucear un rato dice YO PUEDO HABLAR. ¿Podemos hacer lo mismo nosotros?
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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
El asado de Satán
El asado de Satán (1976)
  • 6,4
    292
  • Alemania del Oeste (RFA) Rainer Werner Fassbinder
  • Kurt Raab, Margit Carstensen, Helen Vita, Volker Spengler, ...
7
TRAERÉ PATATAS DECORADAS
La película que nos ocupa, del “anarquista romántico”, como se le llama para celebrar un ciclo en Madrid por diversas instituciones, comienza y termina con una frase se Antonin Artaud, creador del teatro de la crueldad: “La diferencia entre nosotros y los paganos es que en el origen de sus creencias se esfuerzan…para no pensar como hombres…y estar en contacto con la creación…con la divinidad”, y es que precisamente ese teatro,( no hay que olvidar que Fassbinder rodaba haciendo teatro) era concebido para restablecer en la representación una vida apasionada y convulsa ,y en ese sentido el rigor violento y la condensación extrema de elementos escénicos son puestos de manifiesto muy acertadamente en ésta película demoledora donde la visión negra del dinero está muy presente.
Kurt Raab, que colaboró con Fassbinder en más de treinta películas, interpreta al poeta revolucionario de segunda fila que se ha quedado sin ideas, y que a cada situación grotesca da paso a una siguiente de forma inmediata. Vive en una casa con una esposa chillona y un hermano que intenta follar con las moscas, con secuencias sadomasoquistas y del absurdo.
Walter Kranz, procedente de la burguesía y que había tenido algún éxito con su obra como “poeta de la revolución”, tiene que reformar sus comportamientos, ¿cómo puede un hombre como Kranz, un artista, vivir de otra forma? si quiere conseguir el éxito tendrá que poner la pluma al servicio de la sociedad capitalista, convertirse en un ser manipulado arruinado e inhumano y lo consigue con la publicación de “No habrá ceremonia para el perro muerto del Führer”. Antes tendrá que padecer una pérdida de identidad pasando a ser el poeta Stefan George, representante alemán del simbolismo, con aires aristocráticos y espirituales, y que forjó su genio poético en contacto con Mallarmé, George articula un universo temático que incita a la renuncia y al sacrificio, lo que le viene bien a Fassbinder para completar esta rompedora película.
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7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Las páginas del libro de Satán
Las páginas del libro de Satán (1921)
  • 6,8
    350
  • Dinamarca Carl Theodor Dreyer
  • Helge Nissen, Halvard Hoff, Jacob Texiere, Hallander Helleman, ...
9
EL ASADO DE SATAN
La segunda película de Dreyer, con problemas financieros en la productora Nordisk, quería poner un contrapunto al grandioso poema cinematográfico de Griffith: “intolerancia”.Dreyer configura cuatro historias con un realismo y una documentación que será su carta de presentación para sus siguientes películas. Si en Ordet hace grabar los jadeos de parto de Birgitte Federspiel, quien realmente estaba embarazada, para incorporarlos a la cinta, y en la Pasión de Juana de Arco hizo caminar de rodillas a la Falconetti para rodar el dolor se su cara, en ésta película y por el módico precio de dieciocho coronas hace grabar en directo sobre el brazo de unos de los cuidadores de María Antonieta, el tatuaje con las famosas frases del proceso revolucionario. Así se las gasta Dreyer.
Del primer episodio de la vida de Jesús, su gran pasión cinematográfica que no pudo realizar a pesar de tener el guión terminado (publicado en la editorial Sígueme) destacamos sobre todo el plano del sanedrín político, y el avance de los soldados romanos para detener al rebelde. El contraste entre la asamblea de los “Caifás”, donde los sabios gritan pidiendo condena y la reunión de los seguidores de Jesús, con el tañido de fondo del arpa cantando al amor, marca el ritmo de éste capítulo con primeros planos geniales del Judas. La imagen de la cena, solo superada por Buñuel en Viridiana, es un cuadro, del que tenemos referencia por ser colgado en la mayor parte de los comedores de las familias españolas del franquismo. Familias que no pudieron ver la película gracias a la censura impuesta por la Iglesia Católica debido sobre todo al capítulo dedicado a la Inquisición. Dreyer, un cineasta de la trascendencia sin poder verse en nuestros cines. ¡Qué paradoja en un país donde el nacional-catolicismo estaba hasta en la sopa! No podían soportar ver que la persecución a la superstición tenía efectos perversos por la forma de combatir la heterodoxia a sangre y fuego. La antipatía hacía el clero quedaría constatada en la terrible secuencia del interrogatorio del monje Argote a Isabel, y como el Gran Inquisidor, haciendo de perfecto cínico le susurra: “que me importa el cuerpo de la hereje si su alma se salva” ¿pensarían así hoy algunos curas pederastas?
Vista la película en cine-club es inevitable que surja una lectura antirrevolucionaria y antipopular del episodio de la Revolución Francesa donde el mal se instala en el comisario político de la facción jacobina del terror. Si seguimos a Irene Castell el episodio francés se hallaría muy cerca de la historiografía contrarrevolucionaria:” penalidades de la familia real, tragedia de los inocentes, víctimas, los horrores de la barbarie popular”, pero nosotros decimos lo mismo que José Andrés Dulce y es que un artista, alguien que no juega con las cartas marcadas, nunca se dirige a los convencidos tratando de halagarlos con los argumentos que éstos desean escuchar. De Dreyer sabemos sobre todo que era un personaje aburrido y dedicado al cine por encima de todas las cosas. No es fácil conocer su pensamiento político, y en este caso vamos a seguir lo que nos dice Haneke, hoy de moda: “cuando leo un libro o veo una película no quiero saber nada del autor .Así permanezco autártico” Permanezcamos autárticos y analicemos. Dreyer en el planteamiento de la película se muestra próximo a Anatole France y a su novela “Los dioses tienen sed”. Colaborador del diario l'Humanité, se presentó a diputado en las elecciones legislativas de 1914. Cercano a la SFIO (Sección Francesa de la Internacional Obrera, futuro Partido Socialista Francés).Los dioses tienen sed, es un examen de lo cotidiano en la época de la guillotina. El personaje Gamelin es un hombre honrado que esconde a un monstruo, Kundera, dice que Anatole France no escribe para "condenar" a la Revolución, sino para examinar el misterio de sus actores. El misterio de una nación que se regocija viendo cortar cabezas .Cuando Eric Rhomer estrenó “La Inglesa y el Duque” también levantó una gran polémica enfrentándose a la lectura oficial de la revolución, y sin embargo no estaban en contra del proceso, recordemos que Dreyer comienza el episodio diciendo que la cabeza de Luis XVI rodó “sobre el altar de la libertad”.
Las preguntas que se hace hoy Peter Mcphee, en su reciente libro sobre Robespierre son las siguientes: ¿fueron las restricciones de las libertades individuales, y las detenciones y ejecuciones masivas de la época del Terror el precio que hubo que pagar para salvar la Revolución? ¿O fue ése año un periodo espantoso de muertes, encarcelamientos y privaciones innecesarias? Dreyer pudo anticipar estas preguntas a modo de imágenes, no olvidemos, en cine mudo.
El cuarto episodio, la rosa roja de Suomi, trascurre en el poblado de Hirola, durante la ocupación de Finlandia por tropas rusas, y está claro que a Dreyer no le gustan las ocupaciones sean o no revolucionarias .Se acordaba de la sufrida por los prusianos en sus propias carnes. Lástima que la música de fondo llegue a cansar en la edición que hemos visto.
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10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los pájaros de Baden-Baden
Los pájaros de Baden-Baden (1975)
  • 6,1
    310
  • España Mario Camus
  • Catherine Spaak, Frédéric De Pasquale, José Luis Alonso, Carlos Larrañaga, ...
8
NUNCA HABITARA SU CASA
Baden Baden es una ciudad alemana que estuvo de moda por la alta burguesía en el siglo XIX como ciudad de descanso por las termas, utilizadas ya por el emperador Caracalla, así que “los pájaros de Baden Baden” es una alusión que hace Ignacio Aldecoa a aquellas personas que veraneaban en el Madrid de los años 60.El film nos recuerda inevitablemente a Chabrol por la crítica a la burguesía, su tedio y su abulia, pero en este caso la vemos más de cerca por las imágenes realistas de la Gran Vía, los coches, la vestimenta y hasta la música. Lástima que la voz sea doblada, lo que a nuestro juicio pierde belleza en la historia simple, pero al mismo tiempo creíble. La hija de un abogado con dinero se enamora de un perdedor especializado en hacer cosas que no sirven para nada.
Destaco del conjunto de la película la secuencia en la que se van a bañar a la poza de un rio ( recuerdo a Miguel Ríos con su famosa canción y la novela de Ferlosio "El Jarama") y el amigo dice descubrir detrás de la belleza de Catherine Spaak el bienestar y la felicidad de los que desde el principio de los tiempos han perseguido a los poetas perdidos, momento en que a la solicitud de un poeta el amigo se pone a recitar: Yo quiero ver aquí a los hombres…Lorca, Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres…Dámaso Alonso, Como el toro, he nacido para el luto y el dolor…Hernández, Espronceda y sus cañones por barba, pero el momento cumbre es cuando le pide que recite un poema de Claudio Rodríguez y ambos intercalando los versos dicen: “Largo se hace el día a quien no ama y él lo sabe, y el oye ese tañido corto y duro del cuerpo, su cascada canción, siempre sonando en la lejanía.” Y terminan: “Día largo y aún más larga la noche. Mentirá al sacar la llave. Entrará. Y nunca habitará su casa”
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12 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
La balada de Narayama
La balada de Narayama (1983)
  • 7,7
    4.640
  • Japón Shôhei Imamura
  • Ken Ogata, Sumiko Sakamoto, Tonpei Hidari, Aki Takejô, ...
9
EL VIAJE
El mismo día que hemos visto la película de Shomei Imamura: “La balada de Narayama”, el actual ministro de finanzas de Japón Taro Aso declaraba que el sistema médico debe cambiar “para que los viejos se mueran pronto”. No sé si estas afirmaciones son fruto de secuelas del folclore y los relatos populares de Japón, pero desde luego tienen que ver con la cultura de la muerte en ese país. Ya nos sorprendió Marker en su película “Level Five” sobre lo ocurrido en los suicidios de la Batalla de Okinawa, aunque estamos seguros que a pesar de lo que dice el ministro, el proceso de industrialización y concentración de la población en áreas urbanas ha tenido que secularizar las creencias, sin embargo, el shintoismo debe estar aún presente en su cultura. La película hace contra planos con el mundo animal, como si quisiera demostrarnos que los personajes del drama rural también pertenecen a ese mundo. A primera vista nos puede parecer muy duro la aplicación de la ley, pero si analizamos determinamos tendencias modernas de lo que se ha venido en llamar derecho penal del enemigo, constataremos que hoy también se “entierra” a los malos.
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
El regreso
El regreso (2003)
  • 7,5
    5.664
  • Rusia Andrey Zvyagintsev
  • Vladimir Garin, Ivan Dobronravov, Konstantin Lavronenko, Natalia Vdovina, ...
9
LO OCULTO
Lo primero que sabemos de Andrei Zvyaginstev es que en su cine hay una relación espiritual en que las emociones no deben someterse a las palabras, y si somos capaces de encontrar analogías entre el cuerpo tumbado del padre cuando llega a su casa después de doce años de ausencia y el Cristo de Mantegna, la película nos muestra inmediatamente su dimensión “tarkoskiana” sobre la naturaleza humana, donde la admiración,el recelo,la valentía, la dignidad, el deseo y la desconfianza se ponen en primer plano, fotografiando paisajes gélidos y desérticos en tonos frios,conseguidos por el director de fotografía Mikhail Kritchman,quien nos cuenta en una entrevista al recibir el premio en Venecia que aprendió los secretos de la misma leyendo el American Cinematographer,la revista de la sociedad americana de directores de fotografía. Pero,a nuestro juicio no sólo eso, pues es indudable que el director de nombre impronunciable ha tomado como referencia," La Infancia de Iván", en el momento que los niños encuentran un pez en un barreño del barco," El Espejo" en las imágenes del bosque al finalizar la película, y la isla como la zona de" Stalker", la presencia constante del agua...Sin embargo,y a pesar de algunas críticas no veo a Sokurov por ningún lado.
El potente guión está realizado por los mismos de la película "Quemados por el So"l, y el ritmo dramático es conseguido a la perfección, con una interpretación excelente de los niños a los que se les nota su paso por una escuela de Teatro. La ausencia del padre en la vida de los hijos tiene, en la inmensa mayoría de los casos, repercusiones negativas que se manifiestan en diferentes planos del ajuste adaptativo de los niños, no sería ese el único planteamiento de la película, pero está claro que el tema de la ausencia mantiene una presencia constante, hasta en la caja encontrada que simbolizaría lo oculto, lo que no está.
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6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
El desierto rojo
El desierto rojo (1964)
  • 7,1
    2.458
  • Italia Michelangelo Antonioni
  • Monica Vitti, Richard Harris, Carlo Chionetti, Xenia Valderi, ...
8
LA NUBE NEGRA ENVUELVE EL SOL
La primera película en color de Antonioni capaz de colorear la realidad y la psicología de los personajes, nos transporta de forma inmediata a dos recuerdos, por un lado a los Cuartetos de Elliot: "la nube negra envuelve el sol", y por otro a la película de Angelopoulos: "Paisaje en la niebla”. Nube negra que Giuliana quiere compensar con una visita a la isla Budelli en el archipiélago la Madalena de Cerdeña, cuando le cuenta un cuento a su hijo engañosamente enfermo.
¿Es Giuliana presa de una forma de neurosis extrema? "...no sabe para donde mirar" "...no consigue engranarse", seguramente porque rechaza conscientemente ser una rueda del engranaje, se siente separada de la realidad. Conrado intenta llevarla a la realidad, pero ella contesta:"...sólo he conseguido convertirme en una mujer infiel".
Película con incipiente sentido ecológico, el amarillo de las chimeneas es un gas venenoso que los pájaros detectan, no pasarán por allí porque son listos. Tal vez los humanos tengamos menos habilidades que ellos.

A Alejandro Brocato
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Perceval le Gallois (Perceval el galés)
Perceval le Gallois (Perceval el galés) (1978)
  • 6,4
    268
  • Francia Éric Rohmer
  • Fabrice Luchini, André Dussollier, Arielle Dombasle, Pascale de Boysson, ...
7
DE VIATICO CON ROHMER
Para los que hemos seguido a Rohmer en cada uno de sus estrenos, le tenemos que disculpar por alargar ésta película con unas escenas sobre Gauvain, y la pasión. Y le disculpamos porque en el primer caso nos saca a Marie Riviere, la protagonista del Rayo Verde, y en el segundo el latín que aprendimos en el colegio ¡qué tiempos aquellos!
Mantener el octosílabo francés como en el original de Chrètien de Troyes, hacerlo con unas imágenes que parecen ilustraciones del siglo XII, y que nos mantenga atentos, al menos hasta la llegada de Gauvain, es de un mérito que está al alcance de pocos cineastas. Si en Bresson, con su Lancelot du Lac, el sonido de las armaduras nos penetra en nuestro interior, en el Perceval de Rohmer es el color y los decorados los que nos llaman la atención.
Destacamos de Perceval el episodio en el castillo del Graal, ya que es esencial en la novela de Chrètien, no en vano la titula “Li Contes del Graal. En el castillo se espera la llegada de un salvador que reparará la desgracia, el abatimiento y restaurará el antiguo esplendor, según nos cuenta Martín de Riquer, uno de los primeros traductores de la novela en castellano. Perceval es digno de portar la espada, dando paso a un cortejo, dos de cuyos elementos han de suscitar las preguntas del recién llegado, recuerdo, tal vez, del ritual de la Pascua Judía, en el que que las ceremonias no pueden proseguir hasta que un niño, o el más joven de la familia, formule cuatro preguntas. En la gran sala del castillo, y ante Perceval, lo que desfila es un viático, o comunión de los enfermos, en el que se lleva la eucaristía a quien no puede salir de la habitación. El viático va acompañado de luces (lucerna praecedente), lo que en la película corre a cargo de dos pajes portando diez candelabros cada uno. ¿Por qué Perceval no puede responder a las preguntas? Ese es uno de los enigmas de la obra.
Estamos pues no ante símbolos, sino ante la sagrada lanza de la Pasión, tan venerada en los tiempos de Chrètien, y nos tememos que también de Rohmer, de ahí que su añadido final tenga un sentido muy de su gusto. Chrètien se dirige a un público del siglo XII, y Rohmer a nosotros. Más allá del carácter historicista de la obra, me temo que en este caso el catolicismo de nuestro admirado director no cala en espectadores con una cultura laicista.
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5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ashik-Kerib
Ashik-Kerib (1988)
  • 6,7
    163
  • Unión Soviética (URSS) Sergei Parajanov, Dodo Abashidze
  • Yuri Mgoyan, Sofiko Chiaureli, Ramaz Chkhikvadze, Konstantin Stepankov, ...
8
LA SOMBRA DE LOS ANTEPASADOS OLVIDADOS
Decía Godard que: “En el templo del cine hay imágenes, luz y realidad. Paradjanov es el principal guardián de éste templo”.La película sobre el bardo Kerib es un deleite para los sentidos, un encuentro con el pasado y la memoria. Busca los ritos con un desfile de objetos sacros y profanos, ambientados en la cultura zaherí, con un acompañamiento prodigioso del saz o kopuz instrumento musical cordófono.
Kerib, pobre pero de buen corazón, está enamorado de Magul-Megeri, la hermosa hija de un hombre rico local. El sentimiento es mutuo (El TE QUIERO,ME QUIERE, debajo de un paraguas con unas palomas blancas detrás nos pone en la pista sobre el conjunto de alegorías que veremos después), pero el padre de Magul-Megeri preferiría que se casara con Kurshudbek, un hombre grosero pero rico. Ashik Kerib hace un trato: él va a viajar por el mundo durante siete años y ganar suficiente riqueza como para ser digno de la mano de Magul-Megeri. Todo termina con un final feliz como no podía ser de otra manera en un cuento de hadas .Cuento adaptado por Lermotov antes de publicar “Un héroe de nuestro tiempo”.
La película está concebida casi toda ella con una disposición frontal, borrando la profundidad, buscando el efecto de la pintura iconológica de las miniaturas islámicas, y mostrando los personajes como si fueran máscaras de un teatro de marionetas, muchas de las cuales se pueden ver en el museo dedicado a Parajanov en Yerevan, República de Armenia, donde también tienen todas sus películas, y se le conoce como "La sombra de los antepasados olvidados".
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil