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Críticas de keizz
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La caza
La caza (2012)
  • 7,7
    31.385
  • Dinamarca Thomas Vinterberg
  • Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Annika Wedderkopp, Alexandra Rapaport, ...
8
Perfecta para salir del cine con mala leche
Lucas vive en un pueblo danés. Se divorcia y trata de estrechar su relación con su hijo. Consigue un trabajo en la guardería del pueblo y está tratando de encauzar su nueva vida. Todo parece empezar a funcionar pero un día todo cambia. Una de las niñas lanza una mentira caprichosa, que se propaga poco a poco por todo el pueblo y que convierte a Lucas en culpable, a los ojos de sus vecinos, de uno de los más repugnantes actos que se pueden cometer.

Lo primero que hay que decir es que esta película no tiene nada que ver con “Celebración” ni mucho menos con el movimiento dogma, totalmente extinguido creo (afortunadamente, para mi gusto). Lo segundo, que me ha parecido una gran película, no me ha defraudado ni un ápice, y me ha reafirmado en la idea de que Vinterberg, cuando se pone detrás de una cámara, es capaz de hacer maravillas.

Desde el principio el argumento está claro. La película no es tramposa ni juega al suspense de si será verdad o mentira lo que dice la niña. En todo momento sabemos que la niña miente, y que Lucas es acusado equivocadamente, que es injustamente tratado por sus vecinos y amigos. Esto hace que pierda un poco el interés que podría haber tenido si no tuvieramos claro si la acusación es falsa o no, pero por otra parte, el hecho de que tengamos la certeza desde el principio de la injusticia de la acusación nos hace posicionarnos y empatizar completamente con Lucas y su desesperada lucha por recuperar su dignidad y por demostrar su inocencia ante la caza de brujas que se produce contra él en el pueblo.

Para ello, no es solo apreciable el fantástico trabajo de dirección, sino también imprescindible la loable interpretación del protagonista de la película, Mads Mikkelsen, que está sensacional. Si en “Un asunto real” dije que el trabajo de MIkkelsen era pobre y que sus compañeros de reparto mostraron un nivel superior, en esta película he de decir que lo borda y que hace un trabajo inolvidable.

A pesar de que no haya suspense sobre la culpabilidad del acusado, la película tiene una gran tensión, y mantiene al espectador atrapado completamente hasta el final, logrando transmitir emociones continuamente. Viendo la película sientes rabia, ira, ternura, impotencia, frustración… sentimientos entremezclados que te mantienen en vilo continuamente y que hace que vivas la historia, que la vivas de verdad, como pasa con las buenas películas.

Y si resalto el trabajo de Mikkelsen, he de decir que también es sorprendente la actuación de la niña. Me parece increíble que una niña tan pequeña pueda hacer una interpretación tan sutil, tan conmovedora. Está impecable y me parece un acierto definitivo.

La brillante actuación de la niña (Annika Wedderkopp se llama la criatura) consigue que, pese a que todos sabemos que el profesor es inocente, también seamos capaces de comprender las razones de odio de todo el pueblo contra él. No es de aquellas películas en las que muchos malos quieren hacer daño a uno bueno. No, aquí entendemos también a los “malos”. ¿Quien no sería capaz de creer a la niña, de la forma en que lo cuenta y con la cara que pone? Imposible. Comprendemos perfectamente a las dos partes, y eso es una de las cosas grandes que tiene esta película. Toma distancia y nos permite ver las cosas desde el punto de vista de todos, aunque, obviamente, es indudable que terminamos tomando partido por el injustamente acusado profesor, pero no llegamos a sentir verdaderamente cosas malas contra los que le acusan, porque los comprendemos. Incluso a la niña, la causante de todo el desaguisado, tampoco la culpamos con severidad. Hace una chiquillada, por despecho. No calcula las consecuencias. Es muy pequeña para eso, y demasiado angelical como para querer hacer daño.

El infierno en que se convierte la vida de Lucas nos desazona. Yo no se si lo soportaría. El lo soporta en un ejercicio de estoicismo y dignidad conmovedor. Vinterberg narra con precisión, con el tempo exacto, y vemos paulatinamente el efecto que va ocasionando en Lucas la hostilidad de sus amigos de toda la vida, del pueblo en que se crió, las dudas que termina despertando incluso en su novia, y el efecto que va produciendo en él, que pese a todo no se rinde. El mal rollo se va apoderando de nosotros y lo pasamos realmente mal, que en términos de espectador de cine, es pasarlo bien. Al cine vamos a sentir cosas, y a fe que en esta película sentimos.

Como detalles negativos (pequeños, eso sí) que evitan que la película sea perfecta, veo que la relación del padre con el hijo está un poco forzada y yo creo que por ahí falla un poco. Y además, el final lo encuentro gratuitamente desconcertante. ¿Se trata de dejar claro que la duda siempre estará ahí? Yo creo que no valía la pena. En cualquier caso, estamos ante un peliculón.

http://keizzine.wordpress.com/
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tierra prometida
Tierra prometida (2012)
  • 6,0
    7.211
  • Estados Unidos Gus Van Sant
  • Matt Damon, Frances McDormand, John Krasinski, Rosemarie DeWitt, ...
5
Moraleja ecologista
Steve (Matt Damon) y Sue (Frances McDormand) son dos empleados de una compañía de Gas, que llegan a un pequeño pueblo cuyos habitantes tienen serios problemas económicos, para convencerles de que les permitan instalar gas natural haciendo perforaciones en los terrenos que poseen. Como las ofertas económicas son buenas y el dinero hace mucha falta, al principio parece que será pan comido. Pero poco a poco las cosas se van complicando. Resulta que la técnica de perforación que usa la empresa (denominada “fractura hidráulica”) puede tener peligrosos efectos secundarios de tipo medioambiental.

Como ya os podeis imaginar, estamos ante la típica película americana con moraleja. A mi juicio, de un modo excesivo. Yo creo que las películas tienen que ser películas ante todo. Y bueno, está bien que algunas tengan un cierto mensaje, pero cuando una película pone por delante el mensaje de la obra de arte, no me suele gustar mucho. Este es uno de esos casos. El empleado de la empresa que tiene que convencer a los del pueblo para que instalen el gas, en principio es un trepa sin remordimientos éticos con tal de lograr su objetivo. Pero poco a poco, el ambiente del pueblo y su gente (así como los recuerdos de su niñez en una granja) le van minando la conciencia hasta conseguir crearle un auténtico dilema moral. Esto lo he visto un millón de veces en las películas, y muy pocas o ninguna en la vida real.

La dirección de la cinta corre a cargo de Gus Van Sant. Un director que me gustaba hace años, en sus inicios. Rodó interesantes peliculas como “Drugstore cowboy”, “Mi Idaho privado”, “Todo por un sueño”, etc. Llegó a la cúspide con “El indomable Wil Hunting”, aunque a mí me gusta menos que a casi todo el mundo, y a partir de ahí ha tenido una trayectoria errática. Para mi gusto, ha ido de más a menos y yo ya le he perdido la fe.

En cuanto a los actores, Matt Damon es mejor actor de lo que a mi me parece. Le tengo cierta manía, y por eso no soy muy objetivo, así que seguro que tiene algo más de talento del que yo le veo. Por su parte, Frances McDormand es bastante buena actriz, bien exprimida por los Coen, pero en esta película tiene un papel bastante discreto del que no había mucho jugo que sacar.

Como comprendereis, una película que propone la pelea cuestiones medioambientales versus dinero, ya nos está desvelando el final. Se trata de un film de cultura americana 100 %, tan aficionados ellos a los desenlaces típicos de cuento de hadas. Vale, es un desenlace positivo, esperanzado, pero …. ¿alguien puede creerselo? Yo, desde luego, no.

No me llegó nada de la película. Por momentos dudaba si estaba en una sala de cine o en un meeting ecologista. Solamente la aparición del gran Hal Holbrook en su pequeño papel me reconciliaba con el cine. Y no porque hiciera nada destacado, sino más bien por la alegría de verle todavía haciendo películas, por el recuerdo de tantas buenas interpretaciones. Siempre que le veo pienso que será la última vez que le veré en una película, y el cabrón siempre hace que me equivoque. Qué grande, ojalá vuelva a equivocarme esta vez.

Que se me entienda, la película no es un desastre. Se deja ver, es entretenida, no aburre, tiene un mínimo exigible. Pero claro, es totalmente increíble. Y en ocasiones, grotesca. No hay quien se trague que dos empleados que llevan toda la vida engañando a la gente para sacar beneficios, ahora vean la luz y se vuelvan éticos gracias a unos pueblerinos que, por supuesto, están más interesados en el medio ambiente que en ganar dinero. No hay quien se trague el triángulo amoroso que propone la historia, totalmente increíble. No hay quien trague tantos tópicos gigantescos en una sola película. La parte final de la cinta confirma todo lo que te vas temiendo a lo largo de toda la película. Deseas que no pase, que no sea todo tan obvio, pero lo es. Los buenos ganan. Los malos pierden. Algunos malos se convierten en buenos. La chica más guapa del pueblo (por supuesto, vive sola y sin novio) se queda con el chico de la ciudad. El chico malo se convierte en bueno por amor y no le importa perder el trabajo a cambio de poder quedarse en el pueblo y gustar a la chica. Vamos, lo de siempre. Lo habitual en la cultura cinematográfica americana que trata a los espectadores como si fueramos niños de seis años.
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8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Las ventajas de ser un marginado
Las ventajas de ser un marginado (2012)
  • 7,2
    35.330
  • Estados Unidos Stephen Chbosky
  • Logan Lerman, Emma Watson, Ezra Miller, Mae Whitman, ...
7
Película sobre adolescentes para adultos
“Las ventajas de ser un marginado” cuenta la historia de un chico de 16 años que llega de novato a un instituto en 1991. Se trata de un chico introvertido, que quiere ser escritor, poco sociable, que prefiere ver la vida desde cierta distancia, y que tiene buenos motivos para ser así. Unos los cuenta él mismo al principio, otros los vamos descubriendo durante la película y el más fuerte lo vemos en la parte final. Este muchacho tiene que afrontar la problemática de la adolescencia, las dificultades de llegar nuevo a un Instituto siendo introvertido, y su dificultad por encontrar un grupo de amigos en el que se sienta cómodo, aceptado, en definitiva, por encontrar su lugar.

Esta es una película sobre adolescentes, pero no para adolescentes. O eso me ha parecido. Creo que gustará mucho más a los que fueron adolescentes hace 25 años que a los que lo son ahora. Ciertamente tiene muchos clichés de las típicas películas de este estilo, aparece la habitual fauna de los institutos (americanos, claro) y algunos acontecimientos se vuelven previsibles, pero a pesar de ello, la película trasciende de todo ello y se alza a un nivel superior. Durante los primeros 15-20 minutos la ves caminando y dudas sobre si va a tomar el camino del telefilme de chicos inadaptados de domingo por la tarde o va a tomar el camino de las películas de verdad; afortunadamente no tardas mucho en ver que aquí hay sustancia y que la película va por donde tiene que ir.

Creo que una de las cosas más valorables de esta película es precisamente que no huye de los tópicos, se atreve con ellos, los usa como punto de partida de la fascinante historia, y a partir de ahí construye una narración auténtica, honesta y, a mi juicio, muy interesante. Y aquí tengo que decir, antes de que se me olvide, que Stephen Chbosky es el director y guionista de esta película, que a su vez es una adaptación de una novela escrita por el propio Chbosky. O sea, que no puede ser más personal.

El trío protagonista lo componen Logan Lerman (Charlie), Ezra Miller (Patrick) y Emma Watson (Sam), y hay que decir que están brillantes los tres. Especialmente Ezra Miller, realmente sobresaliente su trabajo. Y también quiero destacar la música, imprescindible para el buen funcionamiento de la película, pero de esto hablaré al final, porque merece un capítulo aparte.

La película, como dije antes, tiene sustancia. Y habla de muchas cosas. El argumento es el que es, y parece simple e inocuo, pero en la película se tocan mucho temas, muchísimos, tantos que parece mentira que se puedan colar tantas cosas, tantos matices, en una película, especialmente con este envoltorio. Veamos, se habla de problemas generacionales, de violencia, de problemas familiares, de enfermedades mentales, de problemas psicológicos, de amor, de amistad, de violencia de género, de sentimientos de culpa, de soledad, de homosexualidad, de problemas de timidez, de relaciones entre profesores y alumnos, en fin, de un montón de cosas. Claro, sin profundizar mucho, pero toca tantos temas y hay tanta relación entre unas cosas y otras, que estamos ante una de esas obras que no pasan por nuestro cerebro como un simple entretenimiento sino que penetran y dejan parte de sí en nosotros.

Y es que uno se siente identificado con algunas cosas, y no puede evitar la sempiterna nostalgia. A pesar de escenas manifiestamente mejorables como aquella en la que van los tres en el coche atravesando un túnel y de repente suena “Heroes”, de Bowie, y alucinan con la canción, y la chica se pone de pie en el descapotable. Eso ya lo habíamos visto en “Titanic”, seguro que había otra manera de hacerlo. Pero aún así no queda mal, y sin duda se hace creíble al protagonista mirando a la chica fascinado y pensando que seguramente el futuro les deparará cosas que en ese momento no quieren, pero que en ese preciso instante, mirándola, escuchando la canción, se siente eterno. Y ¿como no sentirse identificado con eso? ¿Como no sentir nostalgia? ¿Quien no se ha sentido eterno, perenne, inmortal? ¿Quien no se ha sentido invencible? Todos hemos tenido momentos mágicos en los que hemos tocado el cielo con los dedos y nos hemos sentido como si pudiéramos coger el mundo y metérnoslo en el bolsillo. Y qué bonito es recordarlo.

Por eso decía que me parece muy logrado convertir tópicos en buenos momentos. Otra parecida es ésta: El está loca e irremediablemente enamorado de la chica. Con esa pureza con la que solo te enamoras una vez. Pero claro, llegan los tópicos. Ella tiene novio. Y, por supuesto, el novio es un gilipollas. No solo eso, el novio de su hermana también es gilipollas. Por definición, los novios de las mujeres que te importan suelen ser gilipollas siempre. Por lo tanto, en este caso el tópico viene a cuento, porque es así, hay que poner al novio como un gilipollas porque es así como va a verlo el protagonista, no hay otra opción. Y cuando el chico pregunta porqué tanto su amiga como su hermana tienen novios así, cuando está tan claro que ellas valen mucho más, la respuesta es que: “las personas aceptamos el amor que creemos merecer”. Y me quedo con la frase, que es la frase de la película, porque no puedo estar más de acuerdo.

En fin, termino, que me está quedando esto deslavazado y caótico. Mejor que la veáis y que cada uno saque sus conclusiones. Lo que sí garantizo es que son 100 minutos que pasan volando y que la película es, como mínimo, muy entretenida, llena de fuerza, honesta y emocionante.

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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un asunto real
Un asunto real (2012)
  • 7,1
    6.332
  • Dinamarca Nikolaj Arcel
  • Mads Mikkelsen, Alicia Vikander, Mikkel Boe Følsgaard, Trine Dyrholm, ...
7
No han cambiado mucho los tiempos en tres siglos
“Un asunto real” es una película danesa cuyo argumento, basado en hechos reales, cuenta la historia del matrimonio del rey Cristian VII de Dinamarca con una adolescente inglesa (Carolina Matilde), aunque el verdadero protagonista es el médico personal del Rey, a quien toda la Corte odia excepto el mismo Rey, y a la Reina, que se enamora de él. A su vez, el médico tiene que intentar compaginar el amor por la Reina con la lealtad al Rey y su deseo de hacer de Dinamarca un pais moderno a semejanza de la Ilustración francesa.

Me gustó la película, pero salí con la sensación de que le falta profundidad. La historia de amor no llega demasiado, no está muy trabajada. No se percibe demasiado, no llegas a identificarte con el amor que el médico siente por la Reina. Creo que ese aspecto podría haberse mejorado. Falta pasión. O tal vez falta talento para transmitir esa pasión, no estoy seguro. Otro aspecto poco trabajado es el de la importancia del período histórico que retrata, la segunda mitad del siglo XVIII, en plena efervescencia de la Ilustración. Se hace referencia a Voltaire y Rousseau, pero de un modo muy liviano, sin profundizar realmente en ello, muy tímidamente. La gente que no sepa mucho de Historia y vea la película, saldrá más o menos sabiendo lo mismo. El aspecto político-histórico es un mero complemento. La película se centra más en la locura y excentricidad del Rey y en las intrigas de la Corte.

Pero estas carencias que expongo no significan que la película no me haya gustado. Considero que la película está muy bien a pesar de esas cosas que, a mi juicio, eran mejorables. Los actores, por ejemplo, están muy bien todos. Quizá el médico, un tanto hierático y poco expresivo, podría haber estado mejor. Pero el Rey y la Reina lo bordan. Muy bien ambos. Y qué decir de la puesta en escena, el vestuario, la caracterización de espacios y de personajes, excelente. La fotografía, impecable y espectacular. Y la música, perfecta. Una gran película. Que podría haber sido mejor, si, pero cual no?

Hay una prueba irrefutable, para mi, de que la película es buena. Si no sabes cuanto dura de antemano y te preguntan al salir, dirás que una hora y media o así. En realidad dura más de dos horas, y se hace corta, a pesar de que no es una película de ritmo rápido, sino más bien todo lo contrario, las relaciones y los sucesos se van desarrollando a fuego lento, y sin embargo la película transcurre de un modo ligero. Eso es un magnífico síntoma.

En definitiva, una película muy recomendable porque está muy bien narrada, muy bien interpretada, es plenamente creíble y disfrutable, aunque a mi juicio le falte algo de emoción, de chispa. Gustará a todo el mundo porque trata temas atemporales a pesar de estar ambientada en el siglo XVIII. Además, mantiene la atención del espectador durante todo el metraje. Todo un acierto y una agradable sorpresa. En estos tiempos de cartelera de bajo nivel, es una estupenda opción.

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5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Món petit (Mundo pequeño)
Món petit (Mundo pequeño) (2012)
  • 7,2
    764
  • España Marcel Barrena
  • Documentary
8
Todo infortunio esconde alguna ventaja
Món petit (Mundo pequeño) es un documental acerca de Albert. Un chico de 20 años que, a consecuencia de una leucemia que padeció, quedó parapléjico y tiene que ir en silla de ruedas desde hace varios años. Lo asombroso del caso es que este handicap no ha hundido a Albert en la depresión, ni quiere suicidarse, ni nada de esto. Al contrario, se dedica a hacer algo que seguramente muy pocas personas con las piernas en buen estado serían capaces de hacer: viajar por todo el mundo, sin dinero, sin nada previsto, durmiendo donde puede, viajando como puede, comiendo lo que le dan, haciendo de cada día una aventura.

Albert tiene la pasíon de viajar desde pequeño. Pero hasta los 15 o 16 años no le dejaron sus padres empezar a hacer estas aventuras. Ahora ha recorrido medio mundo haciendo autostop, colándose en los barcos o en los trenes, y durmiendo en casas cuando alguien le deja pasar la noche en la suya, o donde el día le lleve.

Su último sueño es ir a Nueva Zelanda, y más concretamente a un faro que hay en East Cape, que es el lugar más lejano que existe de su casa de Barcelona. Y, por primera vez, le acompaña su novia, Anna. Comienzan el viaje en un área de servicio a las afueras de Barcelona, y tienen que llegar hasta East Cape. La cantidad de dinero que llevan en los bolsillos asciende a 20 euros.

He visto documentales mejores, es verdad, pero este es entrañable. Albert es un valiente. Vive en silla de ruedas y es capaz de hacer más cosas que la gente a quien le funcionan las piernas. Siempre tiene una sonrisa, siempre es positivo, sus ganas de vivir son inacabables, siempre mira el lado bueno de las cosas. “Llevar silla de ruedas es como llevar gafas”, dice en un momento del documental. Para él no es nada malo, es simplemente una circunstancia a la que adaptarse, como tantas que nos da la vida. Incluso, puede ser una ventaja en determinados casos, y él lo sabe y lo utiliza para dar pena y que le recojan los autoestopistas, o le acojan en las casas, o para colarse en los barcos. Sabe convertir el problema en una solución, y esa es una virtud de un valor incalculable.

El viaje es alucinante, por supuesto. Da una envidia tremenda. Pero esa es la parte, a mi juicio, más pobre de la película. Hay menos imágenes del viaje en sí, de los paises y paisajes de las que debería haber tratándose de una odisea de estas características. Hay muchos paises por los que pasa y de los que no hay imágenes. Pero bueno, queda en parte compensado por los impresionantes paisajes de Nueva Zelanda, al final del trayecto. Verdaderamente precioso.

La imágenes del viaje están rodados con una cámara que llevaban ellos, por lo que a veces no son muy buenas, pero no importa. Estas imágenes están intercaladas con declaraciones del entorno de Albert, su padre, su madre, su abuela, los padres de Anna, unas amigas, y el médico que le trató, que se emociona al recordarlo.

Hay algunas cosas que sostiene Albert con las que no estoy de acuerdo. El abomina de los turistas, de los que viajan con hotel reservado, etc. Para él, el verdadero viaje tiene que ser plenamente improvisado, sin tener nada preparado ni previsto. Supongo que dentro de veinte años viajará de otra manera. Pero bueno, más allá de que esté o no de acuerdo, lo importante es que se atreve a hacerlo, y contagia su pasión por viajar. La cara que pone al subir a la muralla china o al cruzar una calle en Tbilisi es significativa. Y yo comparto esa afición, por supuesto, viajar es una de las mejores cosas de la vida.

En definitiva, un buen documental, que recomiendo sin duda, pero que creo que peca de centrarse excesivamente en Albert (hay, a mi juicio, excesivas imágenes del Albert niño, cuando aún andaba), y le saca poco partido a un viaje que sin duda fue una experiencia sensacional que el espectador no puede compartir del todo.
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6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Blue Valentine
Blue Valentine (2010)
  • 6,9
    23.397
  • Estados Unidos Derek Cianfrance
  • Ryan Gosling, Michelle Williams, Mike Vogel, John Doman, ...
7
Todo es provisional
No es nada nuevo tampoco, hay muchas películas donde se muestra un amor que nace, crece, se va pudriendo, y muere. Conozco muchas. Pero aún son muy minoritarias, y no hay muchas que funcionen bien. Esta lo hace.

“Blue Valentine” es la historia de una pareja que conviven durante seis años, a lo largo de los cuales la relación se ha ido deteriorando. Para intentar dar un impulso a la misma, él le propone a ella irse a pasar una noche a un motel temático, y elige la “habitación del futuro”. La cosa no resulta muy bien, y la película nos va mostrando a través de flashbacks la historia de la pareja, como se conocieron y como se enamoraron, haciendo un terrible contrapunto entre la situación actual y la que vivían en los días de vino y rosas.

Se nota que hay buena química entre Ryan Gosling y Michelle Williams, que son los actores que interpretan los principales personajes. Esto es imprescindible para que una historia de este tipo llegue al espectador. Si no hay química, no transmite. Ryan Gosling ya me había gustado en “Los idus de marzo” y “Drive”, y aquí confirma mis buenas expectativas sobre él.

He de decir que esta película es más para hombres que para mujeres, porque es ella quien queda mal. El la ama, desde el principio hasta el final, y lucha por ella desde que la conoce hasta el último momento, cuando ella se lo quiere quitar de encima como sea. Siempre lucha por ella. Es transparente, cariñoso, conciliador. Es sensible. Es todo eso que las mujeres dicen que les gusta de los hombres, y que algunos se lo creen.

Ella, por el contrario, es oscura, nunca da la sensación de estar enamorada, ni de éste ni de su novio anterior. Nunca se sabe muy bien lo que quiere. Sencillamente, se queda embarazada, le da miedo abortar, y se aprovecha del tonto que está loco por ella para tener a su hija con un padre. Pero nunca da sensación de quererle, de quererle de verdad, ni siquiera al principio. Esto es una cosa que no me convence en la película. El misterio sobre ella. Por qué ella es así, por qué actúa así, por qué esconde siempre los sentimientos. Es un personaje a medio acabar.

Claro, a uno le llega el dolor de él, su determinación, su afán por reconquistar aquello que, probablemente, nunca llegó a conquistar del todo. Uno no puede evitar sentir empatía ante esa actitud ciega de buscarla en esa claustrofóbica habitación de hotel. Uno no puede evitar sentir el drama de la desesperación del protagonista al verse despreciado por ella, que a su vez también sufre por tenerlo cerca. Ella transmite el asco que le produce cada vez que la toca o que la besa, solo quiere que pase pronto la noche y largarse de allí, y a él le sangra el corazón con cada desprecio, con cada mirada reprobatoria, el dolor traspasa la pantalla. Dan ganas en entrar, cogerle por a oreja y sacarle de allí, darle dos guantazos y hacerle ver la realidad. Que despierte del sueño, que la vea como en realidad es y no como él la ve.

Por otra parte, uno también la entiende a ella. No le quiere, nunca le quiso. Lo intentó, pero esas cosas no se pueden forzar. Y ahora no sabe como salir. El es bueno, muy bueno, con ella y con su hija. Pero debe ser muy estresante tener siempre a tu lado a alguien a quien no quieres, y que siempre está intentando amarte. Recibir amor de alguien no querido no es agradable, dan ganas de huir. Es mucho mejor ser valiente y afrontar la realidad, que es lo que hace ella cuando se ve acorralada.

Película honesta, realista, poco grata. Incluso diría que puede ser deprimente. Pero a la vez disfrutable.
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil