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Críticas de Pedro
Críticas ordenadas por:
Aniquilación
Aniquilación (2018)
  • 6,1
    20.280
  • Reino Unido Alex Garland
  • Natalie Portman, Oscar Isaac, Jennifer Jason Leigh, Gina Rodriguez, ...
2
Metamorfosis
Encendí el televisor con grandes esperanzas. Me habían hablado de una película de Ciencia Ficción recién estrenada para un canal de TV que tenía excelentes criticas. ¡Vaya si eran buenas! "Merecería verse en salas de cine", decían, "potente carga filosófica", "cine de género de calidad", "elegante propuesta", "protagonista fascinante", "apasionante", "estimulante, hermosa y brutal", "imágenes asombrosas", "inquietante y atrevida"... En definitiva, que esto era lo menos bueno que se leía sobre la película. O sea, que debía ser el no va más de la Ciencia Ficción, a la altura como mínimo de algunas de mis favoritas del género como "Blade Runner", "2001: una odisea del espacio" o "Alien, el octavo pasajero".

Para colmo era la segunda obra firmada por el director y guionista, Alex Garland, cuya ópera prima "Ex Machina" tuvo muy buena acogida y ciertamente me pareció un buen trabajo. Así que aquí debía superarse a sí mismo alcanzando el excelso parnaso de la cinematografía sólo reservado para unos pocos, para los mas grandes. Sin duda me disponía a ver una obra maestra.

Empiezan los títulos iniciales de las productoras con enseguida la primera escena de la protagonista, y con un bol de palomitas a mi lado, ya segrego saliva de la emoción mientras escucho los primeros acordes de una sugerente banda sonora. Poco a poco, según avanza el filme observo la pantalla distorsionada en mi televisor, como con un halo de colores que difumina algo la imagen. "¡Mierda!", pienso. "Ya se me ha fastidiado el plasma de 55 pulgadas, con la pasta que vale esto y caducada la garantía." Nervioso, paro un momento la película, y al cambiar de canal compruebo aliviado que ahí se ve bien. Así que sigo con la película intentando ignorar ese extraño fenómeno que la acompañaba.

Casi una hora después, comienzo a ver el halo de colores desplazándose sobre la mesa de mi salón y llegando a cubrir el sofá donde me encuentro. Para entonces ya sentía raras sensaciones en mi cuerpo. Lo sentía ensancharse y veía mis manos oscurecerse y hacerse viscosas. Hacia el final del metraje comprendí que algo me estaba pasando. En mi mesa no había un florero como siempre, sino varios idénticos, de hecho terminó habiendo tres mesas con floreros idénticos, el sofá también se multiplicaba, igual que el resto de los muebles, incluso el televisor, y al no caber en la habitación se apilaba cada nueva cosa sobre otra.

Coincidiendo con el final de la película, me levanté a mirarme en el espejo, que ahora eran siete espejos en los que vi siete imágenes que... ¡Horror! Aquello sí que era terrorífico, fantástico y profundamente filosófico. Se trataba de siete reflejos de un ser repulsivo y monstruoso. Pronto comprendí que el reflejo era yo mismo. Cual metamorfosis kafkiana mi ser había mutado las células, trastocado el espacio y el tiempo, retorcido mi propia mente que ya no pensaba igual, afectado sin duda por radiaciones de aquel extraño halo que acompañaba a la película, y ahora yo no era sino lo que veía en el espejo: una cucaracha gigante. Lo más fastidioso es que en ese estado ya no podía acabarme las palomitas, ni ninguna otra cosa, y estaba abocado a terminar mis días como le sucediera a Gregorio Samsa.

Aunque tarde, comprendí entonces la filosófica trascendencia del título de la película, que por otra parte era mala hasta decir basta, y que con ella si uno aguantaba hasta el final dejándose arrastrar por la propaganda y la comercialización de los días que nos ha tocado vivir, llevaba a la propia y definitiva aniquilación.
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9 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
Yo, Tonya
Yo, Tonya (2017)
  • 7,0
    15.043
  • Estados Unidos Craig Gillespie
  • Margot Robbie, Sebastian Stan, Allison Janney, Caitlin Carver, ...
8
Blancanieves sobre patines y sin príncipe
Una narración dinámica y absorbente unida a unos personajes peculiares bien desarrollados es probablemente el mayor aliciente de este trabajo cinematográfico. Margot Robbie recrea aquí el que es su primer gran personaje y una inteligente interpretación después de que su papel de reparto en "El lobo de Wall Street" la lanzara hace cuatro años a la fama. No en vano este papel de Tonya le ha supuesto excelente acogida entre críticos profesionales, prensa internacional y académicos recibiendo sendas nominaciones a mejor actriz principal tanto en los Oscars como en los Globo de Oro. Sin duda merecido al darle a la protagonista con solvencia el aire desenfadado a la par que dramático que requiere el personaje.

La actriz secundaria Allison Janney está igualmente sobresaliente en la caracterización de la madre de la protagonista, una mujer estrambótica que haría méritos para madrastra de Blancanieves, cuya mera presencia da a la película ese tono de comedia negra en lo que en realidad esconde una vida dura y más agria que dulce. La última escena en que aparecen madre e hija juntas dialogando en solitario es elocuente respecto a esto.

El montaje y el ritmo son esenciales para el disfrute de un guion que aprovecha unos hechos tampoco lo que se dice de gran calado para contarlo de modo sumamente interesante de forma que arrastra al espectador a estar pendiente del devenir de los personajes y el desenlace de la historia. La música acompaña agilizando este montaje de modo que se crea un efecto muy similar al de algunas de las más vívidas películas de Martin Scorsese. Aquí el director Craig Gillespie parece haber tomado buena nota y sorprende con este primer buen trabajo en su hasta ahora anodina filmografía desde que destacara con su comedia "Lars y una chica de verdad" hace ya más de diez años.

La película en definitiva nos muestra a Tonya Harding como una víctima de las circunstancias sociales y la mala suerte de dar en su vida con las personas poco adecuadas empezando por su propia progenitora. Quizás como la vida misma a la que cada uno de nosotros se enfrenta día a día, pero con el añadido de ser escrutado por la opinión social y la de los medios de comunicación que tan pronto elevan a las alturas como hunden en la miseria. De hecho se trata de eso, de una biografía real llevada a la gran pantalla, que hasta cierto punto redime para el gran público a la persona en que se basa la historia. No se la pierdan, que merece más la pena que algunas de las este año nominadas al Oscar a mejor película.
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2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La forma del agua
La forma del agua (2017)
  • 6,5
    37.961
  • Estados Unidos Guillermo del Toro
  • Sally Hawkins, Doug Jones, Michael Shannon, Octavia Spencer, ...
3
Remake para adultos de La Sirenita
Con unos cuantos desnudos de la actriz protagonista, alguna escena sensual light y buenas dosis de sangre, Guillermo del Toro nos revisa la más pueril "La Sirenita" de Disney, con algún que otro reflejo de "La bella y la bestia". Guión de buenos y malos de cartón piedra que no cae en más tópicos de todos los que ya contiene porque se acaba. Su éxito entre la crítica y las nominaciones a diversos premios es una broma de académicos, periodistas y jurados o un mal sueño del mismo género fantástico que el filme.

Lo mejor de la historia es el título, lleno de sugerencias y evocaciones. Pero ahí se acaba todo. En mi opinión sólo el trabajo de Alexandre Desplat en la banda sonora tiene algo que merezca la pena resaltar. Claro que es sólo mi opinión. Y habrá quien les hable de la maravillosa interpretación de la protagonista con grandes frases como decirle "jódete" al malo, o del increíble papel secundario de Octavia Spencer con profundas reflexiones como en la que dice que no sabe mentir salvo a su marido porque sino es difícil hacer que dure un matrimonio. E incluso encontrarán a quienes traten de glorioso drama romántico este trabajo con escenas cumbres del hum.., digo del amor, como la coreografía emulando a Ginger Rogers y Fred Astaire pero en versión más bien de "El jovencito Frankestein" de Mel Brooks. Para llorar con tanto dramatismo romántico.

En definitiva, si no puede usted resistirse a la tentación de ver esta película, yo le recomendaría que busque alguna forma de verla gratis sólo por aquello de opinar por usted mismo. Pero si quiere que no le defraude una historia romántica entre "bicho" y humano, y aún no las ha visto, mejor haría en emplear el tiempo con la clásica "King Kong" o con la muy sugerente e intrigante "La mujer pantera" de Jacques Tourneur.
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17 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
La llegada
La llegada (2016)
  • 7,3
    54.556
  • Estados Unidos Denis Villeneuve
  • Amy Adams, Jeremy Renner, Forest Whitaker, Michael Stuhlbarg, ...
9
Recuerdos de ti
Asistimos a una interesante mezcla entre una estética surrealista con imágenes y música sugerentes, que por momentos recuerdan en su fotografía a cuadros que bien podría haber firmado Magritte, un argumento que se mueve con soltura entre el drama de la protagonista y el suspense, y un planteamiento de ciencia ficción en el que se asocia el elemento fantástico al lenguaje como filosofía de la inteligencia y de la percepción del tiempo.

En el aspecto estético sobresale la combinación de espacios interiores en perspectiva con exteriores y paisajes casi oníricos, el uso del cambio de foco jugando con la presentación de objetos y personajes a diferentes distancias, y la cámara fija alternando con steadycam no abusivo en escenas donde se quiere aumentar la sensación de acción de modo más realista. En general hay una recreación medida en muchos planos que cuida la presentación dándole un carácter más artístico que funcional, pero sin perderse ni olvidar que está al servicio de contar una historia.

La historia que nos cuentan es por supuesto la esencia del filme, que se basa en un relato corto del escritor estadounidense de ciencia ficción y fantasía Ted Chiang, titulado "Historia de tu vida". Como en el relato, el guión se cuenta como una narración de una madre a su hija sobre unos hechos que marcan sus vidas. En general es una fiel adaptación, aunque con alguna licencia en cuanto a las relaciones y hechos entre los diferentes países del mundo que se enfrentan a los sucesos. Licencia que quizás está algo de más, pero que no interfiere en lo fundamental. Y lo fundamental es presentarnos unos hechos extraordinarios que influyen de manera profunda en la vida de la protagonista, de un modo sobrenatural que se termina explicando mediante la conexión de la lingüística con el desarrollo de la mente y con el conocimiento del tiempo como otra dimensión más, resultando todo ello en la resolución de un drama ante el que sólo cabe la resignación (ver abajo en zona "spoiler").

La interpretación creíble de Amy Adams resulta fundamental, ya que es ella la que carga con el peso de todo el argumento. Es protagonista absoluta, y el resto de personajes son en realidad secundarios que giran en torno a la "historia de su vida", incluido el solvente papel interpretado por Jeremy Renner.

Así que lo mejor es entrar en la sala de proyección sin expectativas, dejándose llevar, desde una secuencia inicial que ya nos resume una vida y nos emociona en apenas minutos hasta un final que se cerrará como un círculo dando sentido a una historia donde los extraterrestres son sólo una excusa para hablarnos de recuerdos del porvenir, sobre el amor como nexo de los tiempos que fueron, son y serán.

"Tu padre está a punto de hacerme la pregunta. Éste es el momento más importante de nuestras vidas, y quiero
prestar atención, captar cada detalle (...) -¿Quieres tener un hijo?" (Ted Chiang, "La historia de tu vida", 1998).
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216 de 259 usuarios han encontrado esta crítica útil
La habitación
La habitación (2015)
  • 7,7
    38.132
  • Irlanda Lenny Abrahamson
  • Brie Larson, Jacob Tremblay, Joan Allen, William H. Macy, ...
9
Sanos y salvos por amor
Para el espectador que termina de ver esta proyección será sumamente sencillo vislumbrar a priori dos películas en "La habitación". Una con cada una de sus partes claramente diferenciadas por el ecuador del metraje. Así aparentemente muy distintas en tono e incluso estilo, la primera se nos antoja un thriller dramático, de construcción inicial en la intriga y que lentamente desarrolla una creciente tensión que hacia la mitad de la cinta nos obsequia con una resolución trepidante. Es entonces cuando respiramos hondo y al mirar el reloj de reojo nos decimos: "Pero si queda otra hora, ¿y ahora?".

Pues ahora, en una segunda parte, vemos un drama en esencia, con un desarrollo de ritmo pausado, donde se ahonda en la psique de los personajes que vivieron lo excepcional para sus vidas en la primera parte. No exento todo ello de expectación quizás pensando que podría de nuevo suceder algo excepcional que aumentase la tensión hasta retornar al thriller, pero que sin embargo no sucede. Lo que sucede es incluso más sobrecogedor, sucede un milagro que con calma cierra la tempestad. Porque hay una esencia que une, suelda y da plenitud a ambas películas dentro de una.

Esa esencia es el sentimiento entre madre e hijo que nos muestra por encima de todas las cosas Lenny Abrahamson con una realización tan sencilla como cuidada. Madre e hijo que encarnados de forma intensa por la joven actriz Brie Larson y el jovencísimo actor Jacob Tremblay, dan todo un recital de interpretación que hace realista el sentimiento hasta dar sentido a dos vidas: la del hijo que aprende y descubre el mundo a través del apoyo y protección de la madre, y la de la madre que sobrevive física, moral y mentalmente gracias al hijo que llena, da sentido y valor a su existencia. Ambos aprenden a curar juntos y sosteniéndose en el otro sus heridas.

Aunque la historia aparece contada desde el punto de vista del personaje del niño Jack, que es el que en todo momento permanece en cada secuencia e incluso el que con voz en off narra sus sensaciones, es una historia de dos, pues cada uno se completa sólo con el otro aprendiendo a distinguir entre lo aparente y lo real, lo deseado y lo necesario. Ese contraste en este film es tan mágico que hasta la realidad quiso que la planeada nieve artificial en el final no fuese necesaria porque nevó de verdad.

Los diálogos, elaborados con el mérito de la autora de la novela y guionista de éste su primer largo cinematográfico -Emma Donogue-, lo son todo. Avanzan desde la asfixia de la protagonista femenina por verse privada de un universo que conoce y anhela, y el descubrir de un niño para el que ese universo es su madre y una habitación, hasta la apertura al mundo, a la realidad bella y dura, alegre y triste, también a ratos asfixiante y a ratos esperanzadora. Esos diálogos, esa viva interacción entre madre e hijo, ese aprendizaje continuo y ese intercambio de necesidad construyen el sólido cemento que aúna las dos partes: el amor.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Star Wars: El despertar de la Fuerza
Star Wars: El despertar de la Fuerza (2015)
  • 6,8
    60.152
  • Estados Unidos J.J. Abrams
  • Daisy Ridley, John Boyega, Harrison Ford, Adam Driver, ...
3
Abrams o el lado oscuro del cine
El realizador y guionista del montón no sorprendió cayendo de lleno en el lado oscuro de la cinematografía más dedicada a hacer dinero que buenos argumentos. J.J. Abrams, cuyo máximo logro hasta la fecha ha sido la dirección y guión del episodio piloto de la serie "Perdidos" -serie que después de mucho prometer terminó siendo un fiasco-, vive más de la propaganda que de sus logros. En pantalla grande, habiendo cumplido con entretener en trabajos como "Super 8", "Misión Imposible III", o algunas incursiones en el mundo de "Star Trek", no tiene mucho más que la mediocre escritura de "Armageddon" por el que estuvo nominado al premio Razzie (peor guión). Sin embargo, el marketing le postula como el sucesor de Spielberg, del que está a tantos años luz que ni en el Halcón Milenario podría alcanzar. Y así lo ha demostrado ahora.

La séptima entrega de "La guerra de las galaxias" se revela como un inmenso producto de propaganda para amasar divisas de una saga que ya es una franquicia empresarial. Lejos quedan las dos grandes películas míticas que abrieron la saga: "Una nueva esperanza" y "El imperio contraataca". Ahora uno empieza a comprender por qué George Lucas se distanció de este proyecto y por qué el guionista original de esta séptima entrega, Michael Arndt (ganador del Oscar por el guión de "Pequeña Miss Sunshine" y nominado por el de "Toy Story 3") abandonó el proyecto tras desavenencias con Abrams por el enfoque sobre el argumento. Y es que el argumento no es más que una repetición de ideas de "Una nueva esperanza" que lejos de retomarse cuanto menos con variaciones originales, se convierten en meros clichés a los que se añade el gancho de incluir a los viejos protagonistas interpretados por los actores ya entrados en años: Han Solo, Leia y Luke Skywalker, con el único fin de que el espectador se emocione con su aparición y eclipse la escasa imaginación y desarrollo de lo que le están contando.

Estamos ante la más floja de las siete películas, a la que incluso se le puede criticar en comparación con la segunda trilogía emprendida por George Lucas (la de los episodios I, II y III) refiriéndonos a que éstas cuanto menos sí cerraban una historia, contaban un pasado pendiente que desde el principio estuvo en la idea argumental de "La guerra de las galaxias", mientras que "El despertar de la fuerza" es absolutamente prescindible al no aportar nada al conjunto. Si al menos tuviese alguna chispa de originalidad o crease una apasionante e intrigante secuela..., pero lejos está de ello. Y lo peor es que si los episodios I, II y III fueron en progresión creciente, lo que nos apunta este VII no parece muy esperanzador respecto a los VIII y IX por venir.

Lo único salvable de esta película es el personaje de Rey y la actriz Daisy Ridley que lo interpreta. Le deseo a ella que la saga galáctica le abra las puertas a un futuro prometedor en su carrera como ya hizo con Natalie Portman tras interpretar a la Reina Amidala. Lo demás, para el olvido.
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24 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Interstellar
Interstellar (2014)
  • 7,9
    92.593
  • Estados Unidos Christopher Nolan
  • Matthew McConaughey, Anne Hathaway, David Gyasi, Jessica Chastain, ...
9
A través del espacio y el tiempo
"Mi padre era granjero, como todo el mundo en esa época".

Así empieza una voz a contarnos la historia de un planeta y una humanidad decadente en peligro de extinción. Una narrativa costumbrista nos muestra en realidad durante la primera parte de la película un mundo hipotético pero dentro de los parámetros conocidos. Una sociedad rural que sobrevive y que se nos fotografía con belleza mediante cielos plomizos, paisajes de polvo, plantaciones de maíz, libros en la habitación de una granja, y la relación entre un padre, sus hijos y su suegro, con por encima de todo la complicidad entre el padre y la hija de diez años.

El costumbrismo se asocia al misterio, mediante fenómenos extraños que suceden en la habitación de la niña, y pronto pasamos al thriller de intriga cuando las pistas misteriosas llevan a los protagonistas a seguir un hilo sin vuelta atrás.

En la segunda parte de la película la intriga, que de todos modos no abandonará el filme y que es la tela de araña que atrapa al espectador, da paso a la épica espacial. Una aventura cósmica hacia los confines del universo que desborda la imaginación, con la relatividad y el tiempo como conductores de los protagonistas, y donde la fotografía que ya era bella resulta exultante junto a la música aquí envolvente de Hans Zimmer: planetas, estrellas, agujeros de gusano, agujeros negros, radiaciones luminosas, una nave espacial surcando un vacío tan temible como hermoso..., y mundos sobrecogedores de agua y hielo. La inmensidad del cosmos en Panavision.

Finalmente, con la tensión dramática que ha ido aumentando según avanza el argumento, se llega a la tercera y última parte, cuando todos los parámetros conocidos e imaginarios se nos vienen abajo y surge lo inesperado, enlazando aquí la historia quizás con paralelismos del "2001: Una odisea del espacio" de Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke, pero dando incluso una vuelta más de tuerca y cerrando de modo original la historia interestelar que arrancó entre maíz, polvo y libros.

Como aliciente al desarrollo de la trama nos encontramos con personajes muy humanos, en lo bueno y en lo terrible, con el instinto de supervivencia, la amistad, y por encima de todo el amor. El amor como germen de la pervivencia no sólo del recuerdo, sino de la propia humanidad.

La dirección de actores no es uno de los fuertes característicos de la filmografía de Nolan, pero en este contexto un guión elaborado y medido a la par que de gran potencial, se ajusta como guante a unos intérpretes que parecen dar lo mejor de sí redondeando expresivas y sentidas interpretaciones sobre todo en los casos de Matthew McConaughey, Jessica Chastain, Anne Hathaway y Michael Caine. Bien desarrollada desde antes incluso de su aparición, aunque breve es muy intensa la puesta en escena del personaje encarnado por Matt Damon. En definitiva, actores entregados a papeles que probablemente marcarán un hito en el cine de ciencia ficción.

Se cierra el círculo entre versos de Dylan Thomas: "No entres dócilmente en esa noche quieta, la vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día; rabia, rabia, contra la agonía de la luz". Y en una tierra lejana, muy lejana, los ojos de una joven astronauta brillan con esperanza en la noche quieta mientras las luces de un campamento aguardan como faro para la humanidad sobre la arena.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Philomena
Philomena (2013)
  • 6,7
    13.456
  • Reino Unido Stephen Frears
  • Judi Dench, Steve Coogan, Sophie Kennedy Clark, Charlie Murphy, ...
7
Reconstruyendo a Anthony Lee
A través de un guión interesante que adapta el trabajo periodístico sobre hechos reales de uno de los dos personajes principales (Martin Sixmith), éste y Philomena Lee, en su recorrido para encontrar al hijo perdido de ella, no hacen sino reconstruir poco a poco a un personaje aparentemente secundario, apenas esbozado en imágenes del recuerdo o de archivo, que a pesar de los escasos minutos en pantalla termina siendo en esencia tan o más protagonista al menos que Martin: Anthony Lee. Porque ésta es una película de amor y búsqueda, un amor a destiempo, entre una madre y un hijo que apenas conoció pero que siempre tuvo arraigado en lo más hondo del alma.

Historia humana y emotiva, donde incluso el interés en principio comercial del periodista termina viéndose afectado por el carácter de la anciana Philomena, por lo que ha pasado en toda una vida y cómo lo ha asumido con entereza, y le hacen que ni pueda ni sepa permanecer indiferente.

Stephen Frears encauza el hilo argumental de modo pausado dentro de su estilo habitual, quizás algunas veces algo distante y rozando el límite de lo innecesario, pero sin decaer. Apoyándose sobre todo en su dirección de actores y en lo que es capaz de obtener de los mismos, fundamentalmente de una veterana Judi Dench que recrea a la protagonista demostrando estar a la altura de papeles de mérito en su carrera como el de "Iris" o "Diario de un escándalo", ambas de Richard Eyre.

La fuerza de la película está más que en su correcta puesta en escena en los propios hechos. Épocas de represión moral y religión omnipresente en la católica Irlanda, que sin duda labraron la forma de ser de Philomena, en contraste con un Martin escéptico, se mezclan con una personalidad bondadosa y llena de tesón que con el paso del tiempo ha encontrado el más profundo significado de una palabra que algunas veces empleamos por costumbre, otras evitamos o nos cuesta usar: el perdón. Porque asistimos a una narración que además de sobre las raíces del amor maternal trata en buena medida de cómo alcanzar la paz interior con el perdón: a uno mismo y a todos los que alguna vez nos han hecho daño.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando todo está perdido
Cuando todo está perdido (2013)
  • 6,1
    8.830
  • Estados Unidos J.C. Chandor
  • Robert Redford
7
Homero Redford
"Poseidón impulsando los vientos me cerró el camino, sacudió el mar infinito y con el oleaje no permitió que yo, mientras gemía incesantemente, avanzase en la balsa que al fin destruyó la tempestad." (Odisea. Canto VII)

Chandor escribe y desarrolla la épica de un hombre contra el mar sosteniendo la tensión dramática sin palabras. Sólo un viejo frente a los elementos y el infortunio. Emulando al Spencer Tracy de "El viejo y el mar" de John Sturges (1958) pero en reto más arduo si cabe, un inconmensurable Robert Redford aguanta de principio a fin, con cada gesto, con cada plano, la carga interpretativa de toda la película. Apenas unas frases de diálogo testimonial al comienzo, para después dejar sólo expresividad, la partitura de la banda sonora, y los ruidos del viento, las olas, el silencio de la calma, el tronar de la tormenta. Un guión sencillo, posiblemente escrito en pocas páginas, pero que mantiene la inquietud hasta el último suspiro.

El mérito del autor está principalmente en no dejar que decaiga el interés en un argumento que no da para demasiado metraje sin reiterarse. Lo hace avanzando en cambios paulatinos de la situación del personaje y centrándose en intentar interiorizar cómo le afecta todo ello: desde la sorpresa, la lucha, el ingenio o la ira, hasta la resignación. Tarea en la que sin duda el resultado depende mucho del actor, quien con apenas una mirada o un rictus transmite lo que el entorno le obliga a sentir: adaptarse o morir. Es tal el mérito del mismo en este caso que diría que destaca bastante por encima de una realización correcta y eficaz en el uso de los recursos del rodaje, donde es quizás la edición y efectos de sonido lo más trabajado junto a alguna que otra composición fotográfica.

Resultado no exento de valía por un entorno de rodaje marino tan bello -con localizaciones entre Bahamas y California- como difícil, donde se llegaron a usar y hundir hasta tres veleros del mismo tipo para representar al barco "Virginia Jean" en el que un hombre sin nombre luchará por sobrevivir. ¿Cuánto es capaz de resistir un mortal por su supervivencia? En el camino tal vez se conozca a sí mismo como nunca antes había hecho, y de paso nos traslada la angustia a los que observamos plácidamente a este lado de la pantalla y quienes desde luego no quisiéramos vernos nunca en tan homérica empresa.
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4 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Nebraska
Nebraska (2013)
  • 7,4
    28.539
  • Estados Unidos Alexander Payne
  • Bruce Dern, Will Forte, Stacy Keach, Bob Odenkirk, ...
9
Oda al padre
Por cada día que te levantabas y salías ahí afuera a buscar el pan.
Por cada hora de trabajo y de aguantar a otros para sacarme adelante.
Porque me enseñaste a nadar en el mar y a vencer las olas.
Porque contigo pasé del triciclo a la bicicleta.
Por ayudarme en mis eternas luchas laborales.
Porque sin ti no hubiese vivido en esta casa.
Por llevarme en brazos, incluso cuando te rompiste un dedo.
Porque me contagiaste las ganas de viajar.
Porque me llevaste a conocer mil y un rincones de nuestro país.
Por enseñarme la Mezquita Azul, la Grand Place, Brujas y los canales de Amsterdam.
Porque sin ti no hubiese conducido ni un Seat Ibiza ni un León.
Por hacer conmigo castillos de arena en la playa.
Por las fiestas que organizabas en el pueblo.
Porque cuando estuve perdido me ayudaste a regresar.
Por tus gruñidos, tus consejos, tus alegrías, tu ironía, tu amistad.
Por cada regalo de rey mago en Navidad.
Porque me enseñaste trucos con la baraja y a jugar al ajedrez.
Porque viniste conmigo a ver las montañas.
Por cada desayuno, cada comida, cada cena.
Porque no te has ido a pesar de la enfermedad.
Porque no te ha vencido el olvido.
Porque aunque te venza ya no importará.
Por lo que nos quede por pasar.
Por darme la vida.
Gracias, papá.

No cabe duda que el guionista de "Nebraska" ha escrito también una oda al padre. A la vez disecciona las hipocresías de la sociedad y de algunas relaciones de familiares y supuestos amigos, para discernir lo importante. Con cierta melancolía, nostalgia y algo de humor contenido, da sentido y hace entrañables a los personajes protagonistas.

Alexander Payne agarra este guión y con un estilo sencillo, sin estridencias ni efectismos, lo envuelve en una narrativa fílmica llena de encanto, con una fotografía muy trabajada, acertada en el blanco y negro y con composiciones interesantes de cámara fija o en movimiento, música sugerente y dirección de actores encomiable; obteniendo como resultado el que posiblemente sea su trabajo más cuidado hasta la fecha. A lo cual ayuda sin duda un reparto con carisma que se adapta a unas interpretaciones naturales y muy expresivas, donde a veces bastan los gestos y miradas para decirlo todo.

David aprenderá más cosas de su padre Woody mientras recorren la carretera entre campos de cereales, pueblos, ciudades y un omnipresente cielo salpicado de nubes, que quizás todas las de una vida; y Woody encontrará por qué todo ha merecido la pena mientras algunos espectadores posiblemente nos preguntemos si aún nos queda algo más por hacer. Si ustedes han tenido un buen padre y aún lo tienen cerca, no duden en darle un regalo que apreciará tal vez más que una camioneta o un compresor: un sincero beso.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
La vida de Adèle
La vida de Adèle (2013)
  • 7,5
    35.950
  • Francia Abdellatif Kechiche
  • Adèle Exarchopoulos, Léa Seydoux, Salim Kechiouche, Mona Walravens, ...
3
Ostras, lesbianas y otras cosas del querer
"Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad"
(Jean-Paul Sartre)

Hagamos un breve ejercicio de imaginación a partir de un drama romántico ya clásico que sea bien conocido. Por ejemplo, escojamos "Esplendor en la hierba" de Elia Kazan. Y ahora intentemos hacer un "remake" de la misma pero kechichezándola.

Lo suyo sería usar la homosexualidad, por hacernos los actuales y desinhibidos, pero no va a ser necesario en este ejercicio; ya tenemos sutiles historias de amor dignos en verdad de los elogios de la mismísima Safo en sus poemas desde la isla de Lesbos -"Tomates verdes fritos" de Jon Avnet, por citar mi preferida-. Así que dejaremos la relación original entre dos jóvenes de distinto sexo, sólo que le vamos a añadir aproximadamente una hora de metraje. Para lo cual vamos a dejar los planos medio, americano y general como recurso excepcional y añadiremos como técnica base muchos primerísimos planos, muchos, muchos en cada escena de Natalie Wood y Warren Beatty donde veamos hasta la más mínima espinilla y poro de sus rostros. Más planos de Natalie Wood sola, incluso estando la cámara un rato con ella mientras duerme, fuma, camina...

Ni qué decir que una cámara fija y una composición estática de fotografía es obsoleto, igual que la profundidad de campo o un estudio medido de cambios de plano, con lo que prima la modernidad del movimiento que sigue al personaje y una steadycam que termina por pegarse a la cara del actor y pasa a otra cara con balanceo.

No contentos con esto, añadimos más planos aún de lo mismo, pero para no exceder las tres horas, cortamos otras escenas sustituyéndolas por éstas. Suprimimos de este modo la mayor parte de las relaciones con las respectivas familias de cada uno, dejándolo todo acaso en una de cada, donde no veamos otra referencia de las diferencias que unas ostras a la mesa o poco más.

Ahora suprimimos escenas de diálogo entre ambos para ponerlos en pelotas en la cama y elaborar largas escenas de sexo explícito. Para que no digan que hemos quitado conversación ponemos unos cuantos "hola", "¿cómo te va?", "aquí ando" y similares en cada encuentro entre personajes antes de entrar otra vez a primeros planos con un poco de los diálogos que aportan contenido y bastante de temática de relleno no muy distinta de lo que cualquiera habla con otro un día aburrido cualquiera en el que no tienen nada interesante que decirse.

La música, la eliminamos, que distrae la atención y no deja apreciar los contornos de los cuerpos desnudos. O vestidos... La quitamos del todo y punto.

Finalmente para la última secuencia cuando ella va a visitarle, en lugar de la conversación original lo sustituimos por ella cogiéndole el paquete para ver si lo pone cachondo y así demostrarle todo su amor duradero... Y la escena de Natalie Wood alejándose en el coche y recordando los versos de Wordsworth -"aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en la flor, no hay que afligirse, encontraremos la fuerza en el recuerdo"-, la quitamos también, claro... Diálogo superficial..., nada que ver con un buen plano prolongado de un rostro con lagrimones y moqueando.

¿Qué nos queda?

Tres horas de obra maestra de Kechiche, por supuesto.
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10 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
La Venus de las pieles
La Venus de las pieles (2013)
  • 6,9
    8.548
  • Francia Roman Polanski
  • Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner
9
De diosas y hombres
Si en su anterior largo -"Un dios salvaje"- Polanski mostrara absoluta fidelidad a la obra teatral original pero añadiendo recursos cinematográficos y una sobresaliente dirección de actores mientras que encerraba a sus personajes en un único espacio escénico, aquí repite la fórmula aprovechando más si cabe los recursos del cine al prestarse mejor la escenografía a la búsqueda de la composición fotográfica, el posicionamiento de la cámara y los juegos de luces, sombras y colores.

No podía ser de otra forma la fidelidad cuando en ambos casos el guión viene también firmado por los propios autores de las obras teatrales: en la primera Yasmina Reza y en ésta David Ives; ambos entre los más cotizados autores de la dramaturgia contemporánea.

El peso principal de este filme recae sobre los dos únicos actores que llenan todo el metraje. Unos entregados Almaric y Seigner dan todo un recital interpretativo de principio a fin, siendo especialmente revulsiva quien en la vida real es pareja del director y a la que la obra parece ajustar como guante para su lucimiento. Una Emmanuelle que en sus inicios profesionales deslumbrara sobre todo por cómo la cámara parecía adorar su belleza -"Lunas de hiel" y "Frenético", ambas también de Polanski-; recientemente, tras papeles sobre todo secundarios y trabajos distanciados en el tiempo, ha resurgido para el mundo cinematográfico y lo ha hecho aunque envejecida con una madurez interpretativa destacable y un hálito de belleza impertérrito que parece grabado con parsimonia en cada arruga de su rostro hoy más expresivo que antaño.

La fuerza del argumento sin duda es mérito de David Ives, y la mano de Polanski tanto en el guión como tras la cámara no hace sino darnos una versión a la altura o mejor que la que triunfase ya en Broadway. Algo tiene que ver también la novela de Leopold von Sacher-Masoch que inspiró a Ives, así como buena cantidad de referencias artísticas y de la mitología a las que alude esta historia.

Estamos ante un brillante duelo de poderes donde se entrelazan sumisión, dominación, sadomasoquismo -más mental que físico-, machismo y misoginia, feminismo, sensualidad..., con las esencias de amores y odios entre el hombre y la mujer, y un desarrollo que se muestra como un juego psicológico en el que nada es lo que parece y camina hacia un desenlace inesperado.

Pero lo realmente significativo y que más originalidad aporta a la trama es el traspaso de la pared escénica, la mezcla del mundo de la representación de una obra durante su ensayo con el mundo real, la simbiosis que se produce entre ambos mundos paulatinamente encarnándose en la relación de los protagonistas hasta identificarse realidad y ficción, ficción y realidad. Incluso llegando un paso más allá en una escena final abierta a interpretación, a la que luego me referiré en zona "spoiler" para no desvelar aquí nada, pero donde bien podríamos decir que irrumpe de modo sobrecogedor el elemento fantástico. Entre hombre y mujer, entre diosas y hombres, 96 minutos que cuando menos te lo esperas han pasado y uno ni nota que todo ha sucedido en el mismo escenario con un par de actores.

"A mí, como a todas las diosas, me habéis transformado en una diablesa".
(Leopold von Sacher-Masoch, 1870)
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97 de 108 usuarios han encontrado esta crítica útil
La gran estafa americana (American Hustle)
La gran estafa americana (American Hustle) (2013)
  • 6,3
    44.870
  • Estados Unidos David O. Russell
  • Christian Bale, Amy Adams, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, ...
6
From hustle to sting
Es fuerte la tentación de usar el título de la película para definir cómo me he sentido tras su visionado, pero no lo haré (tal vez acabo de hacerlo, je...) Lo cierto es que se trata de un trabajo de Russell -otro más- que me decepciona muy probablemente por las altas expectativas a las que lo eleva la crítica profesional y buena parte del público.

La trama que se supone con cierto misterio se deduce sin mucha dificultad. La culpa posiblemente sea ajena a los responsables del filme y la tenga en gran medida el traductor a español del título, quien debiera llevarse la medalla cuanto menos de plata (el que eligió el título en castellano del "Rosemary´s baby" de Roman Polanski no tiene rival) en el pódium de candidato a guillotina por "cómo reventar una trama en pocas palabras, cobrar por ello y ni despeinarse". La palabra inglesa "hustle" es ambigua; dependiendo del contexto puede referirse a algo ajetreado, y a lo sumo lo más cerca de la traducción que se ha elegido en relación con el mundo de los timadores, a un chanchullo en sentido coloquial. Lo cual sin duda es más sutil con el argumento y no hace que el desenlace sea tan predecible.

La narrativa es algo confusa fundamentalmente en los comienzos, y aunque se entiende, se antoja precipitada la sucesión de los hechos, donde se echa de menos un desarrollo y presentación pausada de los protagonistas de la historia. No sólo esa sensación se encuentra en el guión, sino en la propia realización, donde además los recursos técnicos no pasan de ser lo correctos que cabe esperar con un presupuesto sin complejos ya en el siglo XXI.

El punto que mantiene no obstante el interés se encuentra en las interpretaciones del cuarteto de personajes principales -Bale, Adams, Cooper y Lawrence-. Todos ellos con cierto mérito en sus roles, caracterización y expresividad, ayudan sin duda a que el hilo argumental, aun al límite, vaya remontando.

Recordar a Robert Redford, Paul Newman, Robert Shaw..., con los acordes inolvidables de Marvin Hamlisch, sirven para que George Roy Hill le propine un buen golpe a David O. Russell y de paso le enseñe a cómo darlo conjugando con alma la intriga, el drama y la comedia. Las algunas veces inevitables comparaciones debieran ayudar a poner cada cosa en su sitio.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Dallas Buyers Club
Dallas Buyers Club (2013)
  • 7,5
    49.746
  • Estados Unidos Jean-Marc Vallée
  • Matthew McConaughey, Jennifer Garner, Jared Leto, Steve Zahn, ...
6
Comprar la vida
Interesante testimonio sobre un episodio de la lucha de un colectivo por la supervivencia dentro de un mundo de burocracia al servicio del capital. Aunque la película quizá adolece un poco de falta de cauces llenos de toda la garra y dramatismo que merece la historia que cuenta, el intenso trabajo de su protagonista -Matthew McConaughey- hacen que uno no se arrepienta de haberla visto.

El actor se esforzó en preparar concienzudamente su papel llegando incluso a adelgazar considerablemente para hacer realista la apariencia de un enfermo de SIDA. Esto unido a un amplio registro interpretativo y expresivo para elaborar un carácter peculiar, rebelde, luchador, descarado, a veces desagradable, lleno de prejuicios pero al que las circunstancias le llevan a sacar lo mejor que lleva dentro, completan una meritoria construcción del personaje.

Por lo demás, a parte de otra interpretación destacable -la de Jared Leto- en un no fácil papel de travesti, la realización es lo suficientemente correcta como para que aunque pase desapercibida tampoco muestre carencias o errores. Se logra cierta tensión dramática y se mantiene el interés del espectador por el desenlace de unos acontecimientos que se saben basados en sucesos reales.

Cuando uno lleva fecha de caducidad, y no lo acepta, aprende a vivir al límite para cambiar las cosas. E incluso puede encontrarse con que las cosas al límite también pueden cambiarle a uno.
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Capitán Phillips
Capitán Phillips (2013)
  • 7,0
    42.014
  • Estados Unidos Paul Greengrass
  • Tom Hanks, Barkhad Abdi, Mahat M. Ali, Barkhad Abdirahman, ...
8
Sin alternativas
La tensión dramática vuelve a ser el principal arma de Paul Greengrass para traernos otro de sus trabajos en clave semidocumental. Y lo hilvana sin fisuras, manteniendo al espectador pegado a la pantalla de principio a fin.

Tom Hanks le da total credibilidad a un personaje y unos hechos, aunque dramatizados y con algunas licencias, que se basan en un suceso real. Con pocas palabras, sólo con un plano de sus ojos, un gesto, una mueca, nos transmite toda la inquietud en cada instante. Más realismo si cabe en el resto del reparto, fundamentalmente en los actores que encarnan a los piratas somalíes; uno, aun sabiendo que no es así, diría que los han contratado en esos poblados hundidos en la miseria de las costas de ese país.

El montaje y un buen guión hacen el resto. Un resultado que ha venido creando escuela en algún otro autor, como por ejemplo la directora Kathryn Bigelow, y que además de como apasionante entretenimiento y piezas del séptimo arte, sirven para dejar constancia de la época convulsa en que vivimos.

Paul toma su habitual posición de la cámara y la narración como observador neutral, para contar a modo de crónica una historia intentando recoger todos los puntos de vista. Desde la crueldad de quien irrumpe con violencia hasta la crueldad que le conduce a irrumpir con violencia. Aunque sobre todo en esta ocasión nos deja ver las consecuencias y como muchas veces personas que jamás lo creyeron se ven involucradas en un infierno.

- Hay otros caminos para que un pescador salga adelante que no sea secuestrar a alguien.
- En América tal vez, aquí no.

Contundente.
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Blue Jasmine
Blue Jasmine (2013)
  • 6,8
    37.983
  • Estados Unidos Woody Allen
  • Cate Blanchett, Alec Baldwin, Sally Hawkins, Bobby Cannavale, ...
8
El blues de Cate Blanchett
Podría decir que Sally Hawkins brilla en su actuación, si no fuese porque Cate Blanchett resplandece en la suya de tal modo que eclipsa cualquier luz que la rodee. Woody Allen así vuelve a mostrarse como autor fetiche a la hora de consagrar a actrices escribiendo personajes femeninos con sustancia para ser interpretados.

"Blue Jasmine" es un trabajo algo más amargo de lo habitual en la cinematografía de Allen. Está, aunque dentro de su sarcasmo habitual, más alejado de lo cómico y más introspectivo en el alma de su personaje femenino protagonista hasta ser implacable, casi despiadado con ella. Sin salida, sin la más mínima esperanza.

El argumento alterna entre los recuerdos de una mujer de pasado rodeado de comodidades, lujo... y el contraste con su presente cercano al común de los mortales, mientras va revelando los porqués del cambio, las relaciones de la protagonista con su antagónica hermana, y una disección casi freudiana de su personalidad. Sin prescindir, claro, de esos lugares comunes en el mundo del autor: el enrevesado mundo de la pareja, el engaño y desengaño amoroso, las reflexiones sobre la existencia y la búsqueda de la felicidad, los celos, rivalidades, amistades y enemistades, remordimiento... Pero, como antes señalaba, en esta ocasión sin perdón, aunque no ausente de ironías, con pluma que parece querer ensañarse con los personajes que va esbozando sobre el papel.

Todo en la película, desde su inicio hasta su final, parece escrito por y para Jasmine, para el desarrollo de un rol que le sirve a Cate para desplegar un registro lleno de matices y acabar en una escena, sola, llena de un contenido y una expresividad que mueven a la compasión por el personaje y a la admiración por la actriz.

Los acordes del blues y jazz llenan la sala, como en la vida de la protagonista, para cantarnos una triste melodía sobre la locura, la culpa y los anhelos escritos en una canción.

"Blue moon,
now I'm no longer alone,
without a dream in my heart,
without a love of my own."
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Her
Her (2013)
  • 7,5
    68.397
  • Estados Unidos Spike Jonze
  • Joaquin Phoenix, Scarlett Johansson, Amy Adams, Rooney Mara, ...
9
Polvo enamorado
Sofisticada película de autor en la que Spike Jonze plasma una elegante realización donde música, dirección artística y fotografía se entrelazan para envolver su original y meticuloso guión a través del que nos muestra toda una disección filosófica del amor.

Buena idea, muy interesantes reflexiones sobre el amor como algo ideal y como algo material, que al mismo tiempo usa un ocurrente vehículo dentro de la ciencia ficción y la inteligencia artificial, intentando analizar cómo sería no sólo el amor entre las personas, sino el que se adentra más allá de lo tangible, y tocando multitud de cartas de la baraja: soledad, relaciones, enamoramiento, sexo, amistad, alegrías, penas, posesión, celos, liberación, nostalgia, aprendizaje... Todo ello, que así sin más pudiera llegar a rozar lo empalagoso al prolongarse algo más allá de la hora y media, se ve sin embargo realzado por esa expresión artística entre lo que entra por las sensaciones de la partitura y las de la composición de imágenes donde casi cada secuencia alterna con un cuadro de colores entre claros y oscuros, bellos fondos de ciudad con sus rascacielos en amaneceres, atardeceres, multitud de luces en la noche, contrastando con los bosques y parajes nevados...; en ocasiones todo visto estáticamente tras grandes ventanales de habitaciones o dinámicamente por ejemplo desde ventanas de un tren o ascensores en movimiento.

Completa la película una dirección de actores elaborada, con una interpretación intensa y exhaustiva de Joaquin Phoenix, al que la cámara retrata con gran variedad expresiva mientras le acompaña en todo momento, y un meritorio trabajo de Scarlett Johanson que debe dar todos los matices a su personaje valiéndose exclusivamente de su voz -sobra decir pues que para apreciarlo hay que ver la película en su versión original-. El resto del reparto se encuentra igualmente acertado, especialmente Amy Adams en el rol de complicidad con el protagonista.

Pinceladas de ironía y algún que otro sarcasmo que pueden llegar a dibujar una sonrisa, se suceden entre diatribas, diálogos y reflexiones, conduciendo al espectador a un final abierto a interpretación, pero que trasciende dejando una firme idea de que quizás para aprender a amar, si es que eso puede hacerse, debiéramos creer profundamente en algo que un simple humano escribió con un soneto bastante antes de que apareciese el primer computador sobre la faz de la Tierra:

"Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso lisonjera;

mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado."
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
El lobo de Wall Street
El lobo de Wall Street (2013)
  • 7,5
    94.589
  • Estados Unidos Martin Scorsese
  • Leonardo DiCaprio, Jonah Hill, Margot Robbie, Kyle Chandler, ...
6
Contrastes
Tres horas de metraje, quizás sobrecargados de extravagancia y momentos de delirio casi surrealistas, pero donde Scorsese deja entrever su personal estilo de rodaje, que con un montaje de mérito al servicio de un DiCaprio interpretando en su salsa completan una interesante adaptación.

Martin Scorsese parece llevar su "Uno de los nuestros" a Wall Street. Otro tipo de delincuentes, pero con vida de excesos y consecuencias a la medida. Es inevitable la comparación, y tal vez por esto "El lobo de Wall Street" pasa más como una entretenida frivolidad, algo sobreactuada, donde no llegas a empatizar con estos sinvergüenzas del capital como uno lo hacía con esos gánsteres de Brooklyn, ni a envolverte en ese ritmo endiablado que aquí se intenta aproximar pero sin alcanzarlo. Quizás porque el argumento realmente no da para tanto metraje y hay instantes en los que se reiteran escenas con el mismo fin de mostrar un hábito de vida pero sin ayudar mucho a avanzar la trama.

A pesar del esfuerzo y buen hacer del protagonista casi absoluto -Leonardo DiCaprio-, son los personajes de menor aparición: su mentor en los inicios de la película -Matthew McConaughey- y el agente federal -Kyle Chandler- quienes mejor sabor me han dejado y de los que he echado de menos un desarrollo más ambicioso. Me quedo no obstante con dos escenas de ambos... El primero con el discurso que al comienzo engancha al protagonista con ese "himno" que podría ser el lema de la ambición, y el segundo con una corta escena sin diálogo alguno hacia el final de la película viajando en un vagón de metro que como dice la frase popular: "vale más que mil palabras".

Contrastes. Los mismos que hay entre los mundos del corredor de bolsa Jordan Belfort y el agente Patrick Denham. Los que separan las vidas del común de los mortales de quienes manejan los hilos de la corrupción.

Al final las sensaciones están divididas. Por una parte minutos de sobra centrados demasiado en la vida frenética del protagonista al mismo tiempo que se desaprovecha profundizar en personajes interesantes, y por otra parte una visión de la historia y una realización con la marca de la casa Scorsese que además de dinamismo deja algo en lo que pensar.
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33 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil
La mejor oferta
La mejor oferta (2013)
  • 7,1
    22.560
  • Italia Giuseppe Tornatore
  • Geoffrey Rush, Jim Sturgess, Sylvia Hoeks, Donald Sutherland, ...
9
Una original falsificación
"La mejor oferta" nos presenta a un Tornatore resurgido mediante un potente guión escrito por él mismo. Una mezcla de thriller de suspense unida a un drama romántico y salpicado todo con algunas gotas de sorpresa. A lo que se añade un interesante desarrollo de los dos personajes protagonistas que caminan ciertamente hacia lo imprevisible.

Tan fundamental como la escritura de los protagonistas y la dirección de actores es su interpretación. Geoffrey Rush plasma tal intensidad en un Virgil Oldman que se mueve entre el patetismo y lo humano, entre el éxito y el alma de solitario perdedor, que consigue que el espectador empatice con él como si fuese un ser real que necesita compasión. Y Silvia Hoeks llena su papel de Claire con un misterio y seducción que atrae al público cual imán de principio a fin tanto o más como atrae al personaje de Virgil. Además cada rol secundario se muestra en su justa medida encajando en su momento y tomando sentido cual engranaje de autómata una vez completado.

La estructura narrativa es impecable, un hilo con tensión bien hilvanada que mantiene en todo momento la atención, y que junto a una fotografía en 35 mm y una dirección artística cuidadas donde el mundo pictórico y de las antigüedades tiene especial relevancia, con la música de un Morricone que no necesita presentaciones y que conserva lo sugerente de sus mejores composiciones, termina por rubricar una de esas producciones que últimamente se echan ya de menos.

Noche y día... En un restaurante de Praga se reúnen todas las sensaciones, toda la melancolía, todos los recuerdos, todos los anhelos, todas las pérdidas, todos los sueños y también los fracasos. Las emociones son como las obras de arte, pueden falsificarse. Y esto es "La mejor oferta": una emocionante y original -pese a la contradicción- falsificación. ¿Alguien da más?
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
El mayordomo
El mayordomo (2013)
  • 6,6
    24.411
  • Estados Unidos Lee Daniels
  • Forest Whitaker, Oprah Winfrey, David Oyelowo, Cuba Gooding Jr., ...
6
Del algodón a la presidencia
No deja de ser interesante el repaso de unos hechos históricos que no deben caer en el olvido aunque sea mediante una película que al menos a mí no termina de convencer. "El mayodormo" es un ejercicio vestido de cierta complacencia. Una película correcta; tan correcta que termina por no destacar en nada y volverse anodina a ratos.

Siguiendo la estela ya manida de otras producciones, dentro y fuera de EEUU, tanto en cine como en series de televisión, de contar la historia de un país a través de las vivencias de una familia, termina por no encontrar el equilibrio perfecto entre lo que debiera ser el contexto histórico y la trama principal. De este modo termina importando más lo que rodea a los personajes principales que los propios personajes, lo cual hace que no se comunique igual la tensión dramática y que parezca todo en cierto modo prefabricado.

A ratos se consigue ahondar en el desarrollo de personajes, pero en otros ratos todo queda difuso. Lo cual conduce a un resultado irregular. En estas circunstancias mientras alguna escena aislada comunica sentimiento, otras muchas se quedan en sentimiento demasiado artificioso que no causa sino sensación de sensiblería.

Un fondo interesante y necesario -la lucha por aquello que es clamorosamente justo-, pero que no ha sabido encontrar una forma lo suficientemente expresiva. Es como intentar condensar una serie documental de muchos capítulos en un par de horas de ficción y pretender que el resultado tenga la misma potencia. No es fácil, y en mi opinión Lee Daniels no lo logra aunque deje algunas secuencias que lo parecen.

Del algodón a la presidencia, hay comparaciones inevitables como "Matar a un ruiseñor", "Arde Mississippi", "Criadas y señoras", "El color púrpura", "En el calor de la noche", "El sargento negro", "Tomates verdes fritos", "Adivina quién viene esta noche"..., e incluso un producto de TV como "Raíces". Frente a la garra de estas producciones, "El mayordomo" no pasa de la simple anécdota.
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8 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil