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Críticas de The_End
Críticas ordenadas por:
Ejecución de un elefante (C)
Ejecución de un elefante (C) (1903)
  • 2,6
    1.238
  • Estados Unidos Thomas A. Edison
  • Documentary
7
Y de pronto, el monstruo cobró moral
Todavía no andaba.
Todavía no hablaba.
Apenas podía moverse.
El monstruo en su cunita, no tenía ni pasado ni futuro, ni espacio ni tiempo. Era una ventana por donde se veía vida.

Al menos, hay que reconocer que el monstruo nunca estuvo sordo, y desde su nacimiento, por mucho que se pueda pensar lo contrario, le acompañó la música.

El monstruo era, ante todo, inocente.

Hasta que un día, de pronto, el monstruo cobró moral.
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7 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sharktopus (TV)
Sharktopus (TV) (2010)
  • 2,9
    421
  • Estados Unidos Declan O'Brien
  • Eric Roberts, Sara Malakul Lane, Kerem Bursin, Liv Boughn, ...
6
Más allá de la serie Z
Hubo un tiempo donde la ciencia ficción era un género de serie B, un género menor, hecho con poco dinero, con muchas prisas y "normalmente" con directores a los que podríamos clasificar de impersonales. Un género sin glamour. Un género que no iba a los Oscars, iba a los autocines de Texas. Era la época de la amada serie B y su cine de terror o de ciencia ficción y el cine para adolescentes que deseaban más meter mano en el coche que ver la peli que tenían delante. Y Roger Corman era su rey.

También se comenzó a explotar determinados subgéneros. Bueno, no llegaban ni a esa categoría (o subcategoría.). Filones. Se descubría un filón que daba dinero y durante unos años se explotaba al máximo. El Blackploteixon me viene a la cabeza. Sexo y violencia, ante todo.

Luego llegaron "tiburón" de Spielberg y "La guerra de las galaxias" de juguetitos Lucas y todo se fue a tomar viento. Lo cambiaron todo. Hollywood se lanzó a hacer las típicas películas que Roger Corman hacía por dos perras pero con millones. Corman, el rey de la serie B americana durante mucho tiempo, tuvo que emigrar y con él toda una forma de entender el cine. Se refugió en el VHS. Pero a veces esas películas ni llegaban a serie B. Eran demasiado casposas incluso para ello. Ya circulaba un término, pero fue cuando se dio a conocer. Serie Z. Más adelante, Trash cinema. "Cine basura", literalmente.

Esa cinta que uno ve con colegas para echarse unas risas de tan mala que es. Eso es el trash cinema. Ese fue el único margen que le dejaron a Corman, el tipo que había dado su primera oportunidad a gente como James Cameron, Coppola, Scorsese, Bogdanovich, Dennis Hopper, Joe Dante, Jack Nicholson y tantos otros; una estantería cutre en el videoclub al lado del porno.
Pero Corman siempre fue Corman. y supo darle la vuelta a la situación. Y con ello llegamos a algo más allá que la serie Z. Pues, ¿Qué diablos es una cinta cutre donde las carcajadas son provocadas a posta? Es decir, la cinta tiene momentos tan vergonzosos que sólo podemos reírnos. Pero vaya, resulta que esta pensado así.

Y es que no hay forma de tomarse en serio a la cinta. Pero la clave es que ni desde la producción se la plantearon así. Así que sin ser comedia, es mucho más cómica que otras y ojo, a drede. Te ríes cuando ellos quieren que te rías.

No hace que me tomen en serio. La cinta es mala, claaaro que sí.

¿Quién intentará pillarse la próxima entrega para verla con los colegas y unas cervezas?

Pues eso.
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16 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Kill Me Please
Kill Me Please (2010)
  • 6,0
    214
  • Bélgica Olias Barco
  • Aurélien Recoing, Virginie Efira, Benoît Poelvoorde, Bouli Lanners, ...
7
Yo quiero suicidarme. No que me maten.
¡Buenas noticias, chicos! El suicidio asistido es legal en algún recóndito lugar de Suiza. Si estás deprimido o simplemente la vida te da náuseas y tienes la enorme suerte de ser millonario, puedes pasar tus últimos días retirado en un hotel entre los Alpes y suizos y satisfacer tu última voluntad; acostarte con una estudiante, morir como en una peli del Vietnam, etc.

Así empieza el relato del cineasta Olias Barco. Hasta allí se dirige la cámara y nos presenta un variopinto grupo de pacientes y trabajadores que habitan en el lugar y al que se desplazan unos nuevos inquilinos. Huelga decir, que todos están como putas cabras.

En un inicio, uno puede sentir curiosidad por saber cual es la filosofía de la cinta, pues se plantean varias dudas e interrogantes sobre el funcionamiento del suicidio, y encontramos tanto defensores como detractores al mismo. Pero la película juega a plantear preguntas que luego va a resolver de un tiro o directamente las deja en el aire. Pero esto no es negativo, ya que en todo momento se es consciente de lo que se hace. Al final todo ayuda a la comedia más negra vista por un servidor en mucho tiempo, sin huir tampoco de ciertos toques absurdos.

Puede que al principio tarde en arrancar, o mejor dicho, tras situarnos en la cinta no parece que pueda ir mucho más allá en su desarrollo y tiene momentos mejor definidos que otros, sin embargo, a mitad de película comienza verdaderamente la acción (entendida como la que hace avanzar el relato), con muertos por todas partes. Y es que, una cosa es suicidarse y otra que te maten. Comienza entonces un auténtico espectáculo circense entre suicidas y asesinos, donde la línea de cada uno está más que difuminada para el regocijo del espectador.

En definitiva, relato negro no, negrísimo. De esos que mucha gente ni se ríe ni le encuentra maldita la gracia. Grata sorpresa.
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9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
4:44 Last Day on Earth
4:44 Last Day on Earth (2011)
  • 4,9
    731
  • Estados Unidos Abel Ferrara
  • Willem Dafoe, Shanyn Leigh, Natasha Lyonne, Paul Hipp, ...
7
"Que el fin del mundo te pille bailando"
Últimamente están muy de moda las cintas sobre el apocalipsis en cualquiera de sus formas. Es un autentico filón que inevitablemente ha resurgido después del 11 de Septiembre Yanki y todo lo que después ha venido con él. Han cogido un subgénero surgido con el miedo de la guerra fría, un producto típico de serie B y lo han actualizado tanto como redibujado.

En esta ocasión Ferrara maneja un fin del mundo algo inusual. La gente está tranquila. Han tenido tiempo para aceptar el fin de la existencia humana, y pasan la última noche sobre la tierra como si fuera un fin de año más. ¿todos? Todos no. Willem Dafoe es un hombre que duda y siente miedo ante lo que se avecina. Parece ser el único. Su personaje en cambio si comparte con el resto de la gente también cierta rabia hacía aquellos que han provocado la catástrofe ecológica que va a terminar con todo signo de vida humana. Pero es una rabia pequeña, una tímida protesta por pagar el pato de los poderosos.

Por momentos, más que hablar sobre el fin del mundo, parece un tío algo molesto por la crisis financiera del mundo capitalista. Pero su personaje nunca es un rebelde, tan sólo alguien que se lamenta sin gritar muy fuerte y sólo cuando ya todo es inevitable.

Este paralelismo sobre como la sociedad afronta el fin del mundo y como parece que actuamos ante la debacle financiero sin echarnos a los cuellos de los culpables activos (nosotros seríamos más bien pasivos, como deja entre ver la cinta) es un punto fuerte de la cinta y la obra puede ser entendida desde este punto de vista. Pero no se queda ahí.

Porque Abel Ferrarra no podía dejar la ocasión de hablar de la falta de fe y del choque religioso que se produce entre la pareja que afronta lo inevitable. Dafoe hace ejercicios de Yoga, pero no encuentra la paz que en cambio si consigue su novia budista. Dafoe se mueve en la última noche como el último católico vivo buscando una redención que sabe que es imposible de encontrar. Se mueve buscando un confesor o un Dios al que implorar, llorar e insultar.

Todos los habitantes de la tierra ante el final, se muestran más humanos que nunca, con muestras de bondad por todas partes, arreglando sus vidas antes de la hora fatídica. ¡Ojalá hubiera más finales del mundo!

Un Dafoe atormentado y sin paz tiene dudas, menos cuando hace el amor. ¿Dudará al final? O mejor dicho. ¿En el final?
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6 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Trust
Trust (1990)
  • 7,2
    1.825
  • Estados Unidos Hal Hartley
  • Martin Donovan, Adrienne Shelly, Merritt Nelson, John MacKay, ...
10
"Smells like an independent movie"
Es una lástima lo del reciente cine independiente americano. Ha terminado por ser una marca, una etiqueta para vender mejor. "Cine Indie", que lo llaman ahora. Pero a principio de los noventa, ayudados por el soplo de aire fresco que fue el festival de Sundance (como en los 70 fue el festival de Nueva York) el cine independiente americano se hizo un hueco el las salas y en los corazones de los cinéfalos. Algunos, en tono irónico, podrían reprocharme que ya entonces el cine independiente tenía poco de independiente. Razón no les falta. Pero todos no pueden ser Cassavettes.

Lo cierto es que no queda ni rastro de esa influencia. Sus máximos representantes o andan perdidos y hace tiempo que claudicaron (Kevin Smith), han terminado por diluirse (Richard Linklater) o han acabado por ser unos francotiradores de los que es imposible saber sus próximos movimientos (Steven Soderbergh).

Luego está Hal Hartley y su huida hacia adelante en forma de triple salto mortal. Es curioso, es el único que ha acabado por ser verdaderamente un cineasta independiente. Pero su cine se ha vuelto más inaccesible y prácticamente marginal.

Hace más de 20 años no era así. Hartley construía un relato apoyado en los personajes y sus diálogos hasta crear una maravillosa obra, que tenía mucho que decir y que podría considerarse una radiografía de la sociedad del momento. Influido por los europeos y en especial la Nouvelle vague (esa secuencia final, con uno de los saltos de eje más bonitos de la historia del cine, dando dos significados distintos a la finalización de la obra) su creador edificaba una obra armoniosa que algunos han resumido como "personas que hablan y fuman". Y aciertan.

La historia tarda en tomar forma. No parece que vaya en ninguna dirección. Nuestros protagonistas pasean, definen el amor sin decir palabras pomposas, hablan sin escuchar a otra gente, buscan un bebé entre gabardinas, juegan con una granada... Los personajes de Hal siempre se han caracterizado por dejar huella.

La dirección es brutal. Es sencilla, y siempre parece que está acompañando al guión (a los paseos y charlas de los personajes, vaya), pero Hal le da una intención a cada diálogo, a cada gesto (ejemplo tonto; la mujer se quita el gorrito de enfermera y entonces actúa más como..."mujer" que como enfermera, alcohol de por medio incluido) y a cada mirada.

Su prólogo y títulos de crédito son brillantes. Con tan poco se crea mucho. Siempre me ha parecido uno de los mejores inicios del cine. Te deja totalmente enganchado.

Pero los noventa murieron. y El aire fresco que trajo su cine independiente, también.
Kurt Cobain, al menos, se pego un tiro. El cine independiente americano, en la mayoría de los casos, prefirió traicionarse.

Hal Hartley no. Sigue por allá, en algún lugar (Berlín, creo). Si lo ven, díganle que vuelva.

Algunos no hacemos otra cosa que esperarle a él y al regreso del cine independiente americano. Lo buscamos en cada película.
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13 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mi vecino Totoro
Mi vecino Totoro (1988)
  • 7,7
    41.074
  • Japón Hayao Miyazaki
  • Animation
9
La inocencia perdida del niño que llevamos dentro
Mi vecino Totoro es el buque insignia del estudio Ghibi y de su creador, el cineasta Hayao Miyazaki. La película es el resumen perfecto de las mejores virtudes de su cineasta.

Por eso, mucha gente cuando se enfrenta ante esta obra se lleva una sorpresa. Y es que la cinta no queda especialmente en nuestra memoria por el guión, o por la historia, bastante sencilla e incluso en buena parte de su tramo, simple. El dibujo tampoco sobresale por encima de la media, teniendo en cuenta quienes son las manos que están detrás del proyecto.

El mundo mágico de Miyazaki sigue estando presente en la obra, pero a diferencia de otras obras suyas, no es lo más significativo. No es un desfile visual de elementos sobrenaturales que aturde al espectador. Es otra cosa lo que aturde.

Y esa otra cosa es el tono de la cinta, claramente nostálgica, bañada de añoranza en cada fotograma por esa inocencia de la niñez. Los niños disfrutaran de la obra, de las motas de polvo, de Totoro y de ese maravilloso gatobús. Los mayores recordaran, por un espacio breve de tiempo, que hasta ellos, con sus responsabilidades y problemas del mundano mundo, una vez fueron niños.

Es una película que ojalá hubiera visto de pequeño. No me quiero ni imaginar lo que tiene que ser revisar el filme ya de mayor.

Miyazaki consigue una obra vitalista, con elementos dramáticos que difícilmente se puede hoy en día ver en el cine infantil y con un ritmo poco usual para el bombardeo de imágenes que sufren los pequeños en la actualidad. Una obra mínima, maravillosa, asombrosa. Y triste.

Porque todos los adultos sabemos que el gatobús no existe.
Aunque a veces, en sueños...
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6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Henry Fool
Henry Fool (1997)
  • 6,8
    1.200
  • Estados Unidos Hal Hartley
  • Thomas Jay Ryan, James Urbaniak, Parker Posey, Nicholas Hope, ...
8
El verdadero artista y el artista verdadero
Llevo unos meses descubriendo a Hal Hartley. Llevo unos meses entusiasmado con el cineasta. Adoro sus historias, sus personajes de perdedores perdidos que caminan (y fuman) sin rumbo fijo, su dirección, discreta pero presente, su música compuesta la mayoría de la veces por él mismo...estoy enamorado de su cine, ya sea como de auténticas maravillas fílmicas (trust, Simple Men), raros experimentos (Flirt) o películas algo más fallidas pero con encanto (Amateur, The Girl from Monday). Si bien, en conjunto, me quedo con su primera etapa.

Henry Fool es, según todo el mundo, el final de dicha etapa. No es que después el bueno de Hartley haga un cine alejado de su estilo, sino, más bien, que desde entonces parece haber decidido que todo lo que tenía que contar de cierta manera ya estaba dicho, y que mejor seguir hacía adelante saltando desde lo alto de un trampolín e intentando hacer un triple salto mortal. En otras palabras, una vez ganado el cielo por parte del público y de la crítica, ir más allá, arriesgar más.

Pero nosotros estamos con Henry Fool, así que al lío, que me pierdo. La cinta es menos "sencilla" que sus anteriores filmes. Pero no se le puede negar que Hal lanza su mirada de manera más afilada que otras veces. Henry Fool es un escritor, o algo por el estilo, que un día llega a la vida de un desgraciado basurero. Pero resulta, que la basura puede ser un diamante.

Comenzamos el film estando con el basurero, con su caótica familia, para progresivamente irnos alejando hacía Henry, y como se produce cierta metamorfosis entre ellos a la vez que evolucionan. Hal nos engaña, y lo que parecía ser otra cinta amable con sus personajes se transforma en un retrato desolador sobre la figura del artista.

Por supuesto que tenemos las habituales constantes de su cine, pero Henry Fool termina por ser mucho más sabia, madura y amarga que sus predecesoras. Una obra donde las eternas (y odiosas) preguntas "¿Qué es arte?" y "¿Quién es artista?" terminan por destrozar todo a su paso sin ninguna respuesta plausible que pueda satisfacernos.

"Que las musas te pillen trabajando".

Y mucha mierda.
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6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Domino
Domino (2005)
  • 5,3
    10.628
  • Estados Unidos Tony Scott
  • Keira Knightley, Mickey Rourke, Edgar Ramirez, Delroy Lindo, ...
7
"Cinéma d'auteur"
Probablemente el bueno de André Bazín (el padre espiritual de la Nouvelle Vague) no pensaba en Tony Scott a la hora de hablar de su teoría de la política de los autores, ni Alexandre Astruc (otro franchute, por supuesto) llegaría a pensar que alguien como nuestro amigo Tony pudiera participar en aquello que denominó "Cámera-Stylo".

Y hoy en día nadie parece aceptar que Tony (que tiene otro hermano también cineasta y que incluso hasta hace poco era conocido como el hermano de ese cineasta, por mucho que desde hace unos años es al revés para los verdaderos cinéfilos de pro) es un autor como la copa de un pino. No. Esa afirmación escandaliza a más de uno.

Tony tiene su sello, y no lo traiciona. Tony tiene sus manías, sus ticts reconocibles... "un travelling es cuestión de moral", que dijo una mañana Godard mientras godardeaba, y Tony le respondió que no, que la moral es una cuestión de zooms y de retoques digitales de imagen en postproducción.

En todo autor, siempre, hay una película-resumen de él como eso; como autor. No suele ser la más reconocida, o incluso la mejor, pero es precisamente la que mejor refleja al autor. No estoy seguro de esto, debido a que el termino autor está ligado de manera irremediablemente al tiempo y que esta nos da una visión más amplía de la obra del cineasta, pero creo que Tony ha hecho aquí su película más Tony Scott. Su hermano, por el contrario, sigue perdido, dando tumbos de un lado a otro intentando reinventarse en cada cinta. Intentando, en resumen, que la gente diga que es un autor.

Tony ha conseguido tener un hueco en la esquina derecha de Hollywood, obteniendo total libertad creativa, con opción al montaje, metiendo en sus cintas a sus colegas y rodando videoclip tras videoclip como le sale de los cojones y lo que le da la gana. A ver que director puede presumir de ello. Tiene su estilo, en cada peli lo perfecciona más y jamás se ha traicionado. Sus pelis se hablan unas a otras, se le puede reconocer no sólo estéticamente, sino que tiene ciertos toques... "morales" o "políticos" que están allí. Y no, no hace falta que te guste o incluso que sea bueno para admitir que es un autor; nunca estuvé de acuerdo con François Truffaut y su idea de que todo cine de autor, por el hecho de ser de autor, era buen cine. Ni mucho menos.

¿La peli? Zooms, retoques digitales, cámara vibrante al hombro, barridos de cámara por doquier, reajustes de planos, unos tíos duros por ahí con armas, gafas de sol y chaleco antibalas soltando frases lapidarias, "hispanasblacks" asaltando furgos blindadas vestidas de damas de honor, mafiosos, Egdar Ramirez hablando todo el rato en español, el rubio ese de Sensación de vivir, Keira desnuda por exigencias del guión...En fin, entiendo que a muchos les parezca una mierda rodada por un epiléptico. Pero hablamos de Tony, del hermano listo, del tío que hace los videoclips más largos. Y sus pelis me encantan.
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18 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
La melancolía de Suzumiya Haruhi (Serie de TV)
La melancolía de Suzumiya Haruhi (Serie de TV) (2006)
  • 7,4
    1.213
  • Japón Tatsuya Ishihara, Kazuya Sakamoto, ...
  • Animation
9
Y al séptimo día, dios creó a los Aliens, a los viajeros en el tiempo y a los hombres con poderes
Con esta serie se ha conseguido huir de cierto esquema repetitivo de muchas series animes. Para empezar, se le da la vuelta a todo lo que huele a tópico o a lugares comunes en cuanto a creación de personajes. Sí, son los de siempre, pero sé es consciente de ello. En última instancia la serie se ríe de ello y lo añade de forma brillante a la trama. Es decir, en la serie "tienen su razón de ser" gracias a Haruchi, que busca precisamente estos clichés, acompañándolo de robots, viajeros atrapados en el tiempo y entes con superpoderes.

Por otro lado, la historia de amor es más secundaria, o mejor dicho, no sale a relucir en cada capítulo. La serie no depende tanto de ella, dando alas a otras tramas y situaciones. El humor está muy bien conseguido, dejando buenas secuencias y situaciones harto disparatadas.

El resumen de esta historia me sigue pareciendo una genialidad; dios es una colegiala que desconoce este hecho y crea todo lo que sucede en el universo gracias a su subconsciente. Luego, como ya he dicho, han cogido a los tópicos personajes de manga/anime japonés y los han puesto al lado de esta diosa. Realmente el único personaje "humano" en todos los sentidos es el protagonista, que siendo el personaje menos raro o especial, es el que está mejor definido, siendo bastante cercano para lo que nos tienen acostumbrados los japos. Un tipo normal, a parte de su mordaz sentido del humor (genial el uso de la voz en off).

La segunda temporada, si se le puede llamar tal, es una genialidad. A muchos les resulta un mal chiste repetido hasta el infinito. Se repiten 8 capítulos casi de la misma manera, pero tiene un motivo argumental, lo que hace que lo pase pipa en su visionado. Por mucho que algunos cuando vieron el último episodio de la segunda temporada, tiraron el ordenador por la ventana y luego ellos mismos saltaron.

Creo que la clave de la serie es que se ha llegado a cierto punto del manga y del anime (ojo, esto que voy a decir puede ser la mayor de las cagadas, sobre todo debido al poco manga que he consumido) que podemos catalogar de madurez.

Ojalá sigan así.
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5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bienvenido a la N.H.K. (Serie de TV)
Bienvenido a la N.H.K. (Serie de TV) (2006)
  • 7,6
    421
  • Japón Yusuke Yamamoto
  • Animation
10
Bienvenidos a la soledad de la conspiración
La serie empieza con un humor negro con un personaje genial, Satou, un tipo que no puede evitar ser un hikikomori por mucho que luche contra ello. Poco a poco, y gracias a los personajes secundarios que pueblan el particular universo de la serie, nos adentramos en la mundo de los otakus y compañía, con juegos de rol masivo, juegos eróticos, quedadas suicidas por internet y hasta sectas dispuestas a sacarte todo el dinero posible al más pintado. Siempre con una risa al ver al bueno para nada de nuestro protagonista tratando de salir de su infierno de mundo para terminar más bajo y peor que antes, para desesperación de Misaki, la ¿ heroína? que intenta salvar a Satou.

Y todo bañado con un humor negruzco que le sienta de maravilla al relato, no extenso de cierto humor absurdo con situaciones disparatadas, por mucho que uno tenga la sensación de cierto realismo que no se suele encontrar en los animes. Y tampoco sin olvidar, que a medida que van pasando los capítulos, y sobre todo después de los 10 desternillantes episodios, se va llenando de un cierto halo de derrota y amargura que lleva a la serie a otro nivel y que no abandona hasta esos capítulos finales.

La serie sabe que a parte de contextualizar la trama en un mundo poco explotado (realmente se llega a conocer muchas cosas de la cultura japonesa) y otorgarle un humor y un tono de fina amargura, el éxito está en los personajes. Y ahí es donde logran el cielo, pues cada uno de ellos dejan bastante huella en el espectador. Son personajes muy vivos y que se pueden sentir fácilmente. Se dejan querer, por mucho que todos tienen su tono de gris y sus problemas. precisamente tal vez sea por eso.

El final es de una lucidez espectacular, no extensa de cierta halo de tristeza en ciertas subtramas, demostrando que el anime puede llegar a ser bastante maduro y alejado del cliché al que nos tienen acostumbrados desde el Japón.

Serie muy recomendable (o la novela corta o el manga, también), divertida, amarga e inteligente. Genial banda sonora.

Todo forma parte de una conspiración.
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14 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Outrage
Outrage (2010)
  • 6,2
    3.381
  • Japón Takeshi Kitano
  • Takeshi Kitano, Tomokazu Miura, Kippei Shiina, Ryo Kase, ...
8
Una pura formalidad
Kitano ha vuelto, gritan muchos. Nunca se fue del todo, responden otros.

Y yo, tras las noticias de su celebrado regreso, fui personalmente a verlo. Kitano, ese viejo amigo que tras un largo viaje, parece por fin descansar en sus orígenes. Pero algo ha cambiado. Me acerco a él y lo encuentro, como decían en ese libro de aventuras de piratas, islas y tesoros, más viejo, más cansado, y algo más sabio. Y mucho más cruel. No, este no es el Kitano que nos dejo hace 10 años. Ni él, ni sus Yakuzas, son ya los mismos.

No hay rastro de romanticismo, no queda nada de esos Yakuzas que podían identificarse como samuráis urbanos con pistolas que siguen un código. El código ha muerto. ¡Viva la Yakuza! Ya no hay fidelidad, ni amistad, ni amor, ni una muerte triste y dulce a la orilla del mar. Kitano ha vuelto, el de siempre, más cambiado que nunca.

En un momento de la cinta queda explicado verbalmente por si alguien no se ha enterado de que va la cosa; la vieja Yakuza ha muerto. Todo ha cambiado. Todo es más negro, más cruel y sin atisbo de cierto romanticismo al que nos tiene habituados Kitano. Los viejos códigos ahora son una pura formalidad. Recuerda y mucho a Brother, la anterior cinta de Yakuzas del director hace diez años, pero es (incluso) mucho más negra que esta. Kitano ha dejado algo aparcado el humor que le caracterizaba, por mucho que sale con cuenta gotas en determinados momentos de la cinta.

Todos se matan sin pestañear, formando parte de un juego del que no son más que peones. Muerte, muerte, muerte y más muerte...una pura formalidad.

Ya es oficial. Kitano ha vuelto.
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12 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Por qué morir en Madrid?
¿Por qué morir en Madrid? (1966)
  • 3,2
    54
  • España Eduardo Manzanos Brochero
  • Documentary
2
Francisco Franco Bahamonde con el Movie Maker haciendo un apaño para subir un video al youtube
A Franco no le hizo mucha gracia la proyección internacional de la cinta francesa "Mourir á Madrid" sobre la dramática contienda española que destrozó el país, por lo que impulsó una réplica para convencer al mundo entero de lo que había pasado realmente; una lucha a la desesperada por salvar a España del comunismo.

El documental es básicamente una réplica a la película gabacha, dando los argumentos que en aquel entonces imperaban en el régimen (pues recordemos que no siempre mantuvo la misma postura y que podemos encontrar un claro desplazamiento de ideas más fascistas y anti democráticas en las películas y documentales de los primeros años hacía un frente netamente anti-comunista con el paso del tiempo, si bien este último componente del franquismo siempre estuvo presente).

Las primeras imágenes son esclarecedoras de lo que vamos a ver; mientras observamos un mapa de España, una voz en off nos dice, textualmente, "que España no es el ombligo del mundo, pero es el puente entre Europa, América y África, en resumen; el centro de Occidente", al mismo tiempo que hasta 4 flechas señalan a Madrid (llega a ser en 3D y habría más flechitas), para luego concluir que "España es un país abierto y moderno" mientras vemos postales de una playa llena de gente y el Valle de los Caídos, entre otras.

En fin, la cosa avanza, se insulta a Frédéric Rossif (al que llaman "Don Federico", ignoro si por ironía o es que realmente creen que se llama así) todo lo que se puede por mentir en su documental y el comentarista, ese típico comentarista del NODO y los documentales de la época, suelta, como si nada, que lo de Guernica fue "un azar de la historia". Entre medio, lo ya comentado, La guerra civil fue una lucha necesaria para derrotar al comunismo de España.

Le pongo un dos por la musiquita de buen rollito que suena en buena parte del metraje que le da a todo el conjunto un aire de humor absurdo.

Injustamente olvidada en los Oscars del 66.
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35 de 42 usuarios han encontrado esta crítica útil
Punto límite: Cero
Punto límite: Cero (1971)
  • 6,8
    2.376
  • Estados Unidos Richard C. Sarafian
  • Barry Newman, Cleavon Little, Dean Jagger, Victoria Medlin, ...
9
El camino recto de un hombre libre
Una de esas películas que me han llegado muy hondo, donde por encima de todo, se habla de la libertad y de la disyuntiva de los 70, donde mucha gente lucho contra los códigos establecidos por la sociedad (esa gente que 30 años después se convirtieron en Yuppies en el mejor de los casos). Una cinta, donde los polis, representando lo que representan, son peor que Satanás, acatan ordenes y jamás y de los jamases se preguntan por las motivaciones. Ellos sólo obedecen ordenes, nunca reflexionan o piensan. Borregos al fin y al cabo, como buen policía que se precie. Una policía racista y cruel; como la sociedad a la que representa.

La carretera es la vida y uno puede elegir seguir el camino recto y no molestar demasiado o pisar el acelerador y no detenerse ante nada. Pero la vida de cada persona está marcada por encuentros fortuitos de personas que nos cambian sin darnos siquiera cuenta.

La película no tiene ninguna motivación, Kowalski, totalmente puesto de speed decide no hacer caso a un policía montado en su moto y comienza una aparente absurda persecución por dominar al hombre que ha osado revelarse contra el sistema. Pero es que Kowalski, después de años sirviendo al sistema, por fin es libre. De eso va la cinta.

Un ciego guía a otro ciego mientras se suceden las canciones.

Al final no hay escapatoria, sólo queda arder rápidamente antes que consumirse lentamente.

Imprescindible, maravillosa, auténtica. Dadle una oportunidad.
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5 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Vaya par de idiotas
Vaya par de idiotas (1996)
  • 5,0
    7.414
  • Estados Unidos Peter Farrelly, Bobby Farrelly
  • Woody Harrelson, Randy Quaid, Vanessa Angel, Bill Murray, ...
7
Perdonadme chicos.
Le debía una disculpa a la película de los hermanos Farrelly. Fui un mal amigo y peor espectador. No solo les traicioné a ellos sino que también a mi mismo.

El caso es que haciendo el idiota por FA, pasando de película en película, he topado con la ficha de Vaya par de Idiotas. Tengo muy buenos recuerdos de la cinta y la he visto en numerosas ocasiones. Pero cosas de la vida, le tenía un mísero 5. Y he recordado que no me atreví en su momento a darle una puntuación más alta porque se suponía que era una peli "tonta" para pasar el rato. Para entendernos, me condicionó la nota media de la cinta y también la de mis amigos.

Pero he recordado que la película, si bien con una primera parte algo irregular, consigue en su parte final tocar el cielo. El personaje de Woody Harrelson lo hemos visto muchas veces, pero es aquí donde mejor está desarrollado, donde realmente es un auténtico perdedor, de esos con los que inmediatamente te pones de su lado y le animas en todo momento. Y luego, bueno, que decir de Bill Murray, en uno, atentos señores, en uno de sus papeles más divertidos que un servidor recuerde. Simplemente maravilloso ese McCracken   suyo.

La secuencia del campeonato de bolos está muy lograda, realmente te preguntas como diablos va a terminar, dejándote el corazón en un puño. En serio, la he vuelto a visionar y es cojonuda. El duelo Harrison-Murray es de los que no se olvidan fácilmente.

Comedia de perdedores. Pero de perdedores de verdad. Tiene discursillos tontos de libros de auto-ayuda, hay partes que no funcionan del todo, pero es fresca, y teniendo en cuenta de que hay miles de filmes con la misma premisa o parecida, es un autentico logro. Randy Quaid acompaña a Harrelson, aunque queda eclipsado por aquél. La Vanessa tiene un buen personaje que no destroza. A mi en mi época de adolescente primerizo me encantaba esta chica. No sé que habrá sido de ella, aunque volviendo a ver la peli no me parece que fuera tan guapa como veían mis ojos adolescentes.

En fin, seguro que todos tenéis alguna cinta a la que pedir perdón. Ya estáis tardando.
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17 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hobby
Hobby (2008)
  • 5,6
    310
  • España Ciro Altabás
  • Documentary
7
La visita del erizo azul
La primera vez iba andando por la calle. Llovía. Terrassa no es una ciudad bonita, pero al menos nunca lo ha intentado ocultar ni tampoco esconde de donde viene, de ahí sus altas chimeneas por buena parte de su paisaje, que le dan cierta personalidad sin esconder su fealdad. Aunque, para alguien acostumbrado a que "la lluvia sea una pura maravilla", gana enteros cuando las nubes descargan agua. De hecho, es en esos momentos cuando más me gusta pasear por sus calles, con pocos transeúntes y las aceras mojadas. A riesgo de quedar pedante o falso poeta, he de admitir que la lluvia me encanta, me pone contento y de buen humor, y sobre todo, por mucho que suene idiota, me hace sentir atractivo, por la misma regla de tres de que todas las chicas que van en bici son más guapas que las que van andando.

El caso es que yo volvía del trabajo. Un trabajo basura, temporal. Muy basura y muy temporal. En el Burguer King. Iba con mi primer sueldo de verdad en el bolsillo, pensando en que gastármelo cuando apareció él.

He de confesar que fue algo violento. Hacía muchos años que no sabía nada de quien había sido tan buen amigo en mi infancia. Seguía igual, salvo que se había puesto lentillas verdes y estaba menos pixelado. Estuvimos hablando, sobre los viejos tiempos y lo bien que nos lo pasábamos.
Al final, quedamos en volver a vernos próximamente. Fue la típica despedida entre dos personas que llevan mucho tiempo sin saber nada el uno del otro y que antaño estuvieron muy unidos. Pero algo paso. Hablar del pasado me había puesto nostálgico, así que, con mi primer sueldo, me compre una consola. La primera que yo, con mi dinero, me compraba.

He de admitir que desde entonces mi viejo amigo y yo nos volvimos a encontrar todas las noches, de regreso del trabajo, a partir de las dos de la mañana. Encontrarme con él tenía algo de masoquista, que podríamos resumir como comprar pequeños frascos donde se guardan las sensaciones del pasado; frascos de felicidad. Era como volver a leer "Opiniones de un payaso" (uno de mis libros favoritos) después de mucho tiempo y encontrar en cada página las sensaciones del aquél tiempo.

Básicamente en eso consiste el retro-amor a los videojuegos. Más que un juego en sí, compras, recuperas mejor dicho, los recuerdos del pasado con todas sus sensaciones.

Hubo una época en el que llegue a recuperar la Mega Drive para conseguir con más autenticidad esas sensaciones del pasado. Craso error. No se puede hacer eso. O no se debe. No sé. Lo que sé es que ahora, en un mismo día, veo pelis, leo algún libro, salgo a tomar una copa o quedo para ver al Barça ganar, pero me sigue encantando llegar a casa por la noche, y si puedo o no tengo nada que preparar para el día siguiente, me sigue encantando quedarme un ratito con el mando.

No mucho, para sufrir un poco y llegar la noche siguiente con más ganas.
Es mi hobby. Uno de tantos.
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6 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Scott Pilgrim contra el mundo
Scott Pilgrim contra el mundo (2010)
  • 6,6
    42.577
  • Estados Unidos Edgar Wright
  • Michael Cera, Mary Elizabeth Winstead, Ellen Wong, Kieran Culkin, ...
8
“Los videojuegos no pueden hacerte llorar”
El fontanero jadea. Mareado, se lleva su mano a la mejilla, que le arde. Es entonces cuando descubre su sangre. Le duele todo el cuerpo. Maldita sea, daría cualquier cosa por una estrella. El reino champiñon por una estrella. Observa a su alrededor. Hace tiempo que no sabe que fue de su hermano. Se pone bien la gorra y mira a su adversario. Se frota el bigote. Quien sabe si por última vez.

El erizo se toca los dientes. No los nota al tacto. De pronto le da una arcada y se descubre a si mismo escupiendo sangre. Sonríe. No queda nadie. Bueno, no exactamente. Queda ÉL. No va a ser fácil. Y no le quedan aros. Apenas puede correr ya. Se pregunta que será de Tails. No deja de sonreír y contempla a su némesis.

Solo quedan ellos dos.

A su lado, el cuerpo ya sin vida de Yoshi ha sido acribillado a balazos por Niko Bellic y los mafiosos de Liberty city. Su sangre llega hasta lo que queda de Wario, despedazado por los zombies del Resident Evil. También cerca, Kirby murió aplastado por uno de los gigantes del Shadow of the colossus. Pac-man se sacrificó por su buen amigo Pikachu, atacado en el último momento por violentas hordas de Lemmings. Larry fue herido de muerte por un ataque kamikaze de un pequeño gusano mientras le hacía el boca a boca a una Little Sisters. El tentáculo morado fue atravesado por la espada de Sefirot (o Sephiroth) y nadie pudo impedir que muriera desangrado contemplando como Link se abría paso, malherido, entre hordas de esqueletos andantes salidos del Diablo hasta caer muerto frente a Jefe Maestro y su secuaz Guybrush Threepwood. Los paladines cayeron en la emboscada de el boina verde y nunca más volverán a ver su castillo, ni siquiera su héroe de nivel 13, Gordon Freeman.

Lara Croft peleó en el barro contra Chun Li hasta que un maldito “camper” la atravesó el cráneo de un certero disparo. La princesa Peach intento escapar con su amado Solid Snake, pero Bomberman se interpuso entre ellos, para siempre. Rayman sucumbió en su batalla personal contra los locos pacientes del Theme Hosital que se lanzaron desde los aviones de 1942.

Todos están muertos. Ya solo quedan el fontanero y el erizo.
Cara a cara.
El mundo dividido en dos.

Como en los buenos tiempos.
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39 de 56 usuarios han encontrado esta crítica útil
La mujer con la nariz rota
La mujer con la nariz rota (2010)
  • 6,3
    186
  • Serbia Srdjan Koljevic
  • Nebojsa Glogovac, Anica Dobra, Branka Katic, Vuk Kostic, ...
7
Un pasado sin futuro
El productor, guionista y director ocasional Srdjan Koljevic nos presenta una cinta de historias cruzadas con un mismo denominador común; el dolor por el pasado nos impide avanzar. Por tanto, aunque se puede entender simplemente como lo que es, no se nos puede dejar pasar que se trata también de una radiografía del estado de ánimo de la Serbia actual, más si cabe que suele ser una de las temáticas para recurrentes del citado cineasta.

Los personajes de la historia andan precisamente atrapados por sus acciones de antaño, sin decidirse a dejarlo atrás y mirar hacía delante o vivir con ese pasado. Se encuentran en tierra de nadie, en el momento que deben tomar por una vez una decisión. Son personajes muy humanos, que quedan unidos irremediablemente por un acontecimiento, el suicidio de una chica con la nariz rota. Los tres personajes principales son los únicos que deciden bajar del coche para tratar de ayudar, mientras que a su alrededor, aunque todos han visto lo sucedido, nadie se detiene.

Lo que sigue es un seguimiento de las vidas de estos personajes y poco a poco, vamos conociendo sus historias. La narrativa está impregnada con cierto sentido del humor bastante habitual en el autor, de la misma forma que se rodea de actores y actrices con los que lleva años trabajando.

Desgraciadamente, como siempre pasa en estos casos al tratarse de varias historias, las hay que atrapan más al espectador que otras. En este caso, la historia de la mujer que ha perdido a su hijo es algo más floja que las otras dos, aunque contiene escenas y momentos realmente emotivos. En el otro lado, el siempre genial Nebojsa Glogovac tiene entre manos los mejores momentos y la historia que deja más huella, el refugiado bosnio que se hace cargo temporalmente del bebé de la suicida.

Las tres historias terminan por guardar más de un parecido con el acontecimiento desencadenante. Pero solo aquellos que puedan dejar atrás su pasado saldrán adelante. Termina por tanto siendo una imagen más optimista de Serbia de lo que nos tiene acostumbrados su cineasta en particular y el cine de dicho país en general.
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7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mr. Nice
Mr. Nice (2010)
  • 6,3
    716
  • Reino Unido Bernard Rose
  • Rhys Ifans, Chloë Sevigny, David Thewlis, Elsa Pataky, ...
7
¿Hay algún puto policía leyendo esta crítica?
Podríamos meter la película en el grupo de cintas donde se nos muestra la ascensión y caída, con posible redención final, de un personaje singular que se mueve al margen de la ley.

Y es así. Por tanto estamos ante lugares comunes y sin poder evitarlo, ciertos clichés, sobre todo en lo que se refiere a la parte final del relato o a la mujer del delincuente (magnifica Cholë Sevigny, como siempre).

No obstante, la vida de ese hippie que vendía marihuana al IRA protegido por el servicio secreto de su majestad es lo suficientemente entretenida para mantener enganchado al espectador todo el tiempo al relato. Un montaje al golpe de videoclip y algunos personajes memorables, en especial ese David Thewlis haciendo de terrorista del IRA totalmente desquiciado, hacen que se pase en un suspiro la cinta con una sonrisa constante en el rostro. La elección de la banda sonora también me parece otro acierto, así como las actuaciones de los actores.

Antes de continuar, vuelvo a preguntar...¿Hay algún puto policía leyendo esta crítica? ¿No?

Bien, porque tampoco podemos olvidar, que se trata de una defensa a ultranza de la libertad de consumir marihuana, de la que el protagonista siempre fue un firme defensor. Una droga que en la cinta en consumida por todos, terroristas o agentes secretos, mostrando así la hipocresía que rige no ya a los personajes (tampoco se salva el prota, contrario a los asesinatos pero negociando con el IRA), sino a la sociedad en general.

Bien. Por última vez, ¿Hay algún puto policía leyendo esta crítica?
¿No?

Joder, que bien.
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15 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
White White World
White White World (2010)
  • 5,4
    51
  • Serbia Oleg Novkovic
  • Uliks Fehmiu, Hana Selimovic, Jasna Djuricic, Boris Isakovic, ...
7
Sin un mañana con futuro (Segunda parte)
La pareja sentimental y artística formada por el director Oleg Novkovic y la guionista Milena Markovic vuelven en su tercer trabajo conjunto (después de la maravillosa Tomorrow Morning y una serie de TV basada en In Treatment) a retratar la imposibilidad de escapatoria de sus personajes, en esta ocasión en la ciudad de Bor, antaño la joya de la corona de la industria yugoslava, hoy una ciudad maldita, donde se juntan ex mineros parados con infinidad de problemas de salud derivados de las minas.

Las constantes de la pareja siguen intactas, con un montaje no lineal, un mimo por los personajes y una radiografía de la Serbia actual, en este caso de la deprimida ciudad de Bor. Para la ocasión han decidido arriesgarse y para evitar escenas realmente lacrimógenas o que pararían la acción, se ha optado porque los personajes canten sus motivaciones y sus miedos al espectador, un recurso que si bien es claramente del cine musical, no hace que dicha película sea de ese género.

En el festival de cine de Sevilla se hizo una película muy difícil para los espectadores, con deserciones y risas nerviosas en determinadas escenas. El mencionado recurso del musical, que a un servidor le puso la piel de gallina, no fue muy bien recibido. Esto unido a su larga duración y a que casi nadie entendió la relación entre la historia y la ciudad (y la mina y sus mineros), acabo por hundir cualquier aspiración del filme por agradar o hacer reflexionar a la audiencia.

No obstante la película tiene momento de gran interés, con fuertes conflictos humanos, algunos tal vez llevados al campo del melodrama, por mucho que el guión trate de darle a todo una sutilidad que desesperará a más de uno. Es una película mucho más "pesada" que la anterior del cineasta, donde todo fluía de manera más espontánea. Está cocinada a fuego más lento.

A pesar del fuerte rechazo que ha suscitado la cinta, creo que a más de uno puede agradarle gratamente. Aunque tampoco vamos a negar que siempre se me ha tachado de Fan boy de tres al cuarto de todo lo que huela a los Balcanes.
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9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sound of Noise
Sound of Noise (2010)
  • 6,7
    869
  • Suecia Ola Simonsson, Johannes Stjärne Nilsson
  • Bengt Nilsson, Sanna Persson, Magnus Börjeson, Marcus Boij, ...
8
¡Qué nadie se mueva! esto es un concierto
Más de una vez uno asiste a una película que comienza con una historia supuestamente original y como al cabo de pocos minutos el creador ya no sabe por donde tirar, echando por tierra todo el planteamiento.

En Sound of Noise no ocurre nada de eso, sobre todo porque en ningún momento el dúo de creadores se tomen su obra como algo realmente extraordinario. Algo excéntrica tal vez, poco más.

Con esto quiero decir que es cierto que el principio de la cinta es rompedor, pero el éxito final se debe a unos buenos personajes, un buen desarrollo de la historia y a unos números musicales muy divertidos. Y en cuanto a los personajes, tal vez a excepción de nuestro protagonista que tiene varios conflictos por resolver a lo largo del filme, son bastante simples y no por ello dejan de ser maravillosos. Uno no se cansa nunca de ellos.

La cosa va de un policía que debe capturar a unos “terroristas” musicales mientras ellos desarrollan sus golpes. Es la mil veces contada historia de policías contra ladrones, donde el espectador observa a ambos grupos y puede sentir empatía por todos ellos. Se juega con el tópico, y se hace a las mil maravillas.

En el mundo del cine ya está contado absolutamente todo. Pero a veces uno da en el clavo y te cuenta lo de siempre de manera diferente. Y se agradece.

Poco más se puede decir de esta obra que destila encanto y sencillez a partes iguales.
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21 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil