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7
La antología de Lanthimos
Yorgos Lanthimos es un cineasta cuya esencia radica en presentarnos un microcosmos absolutamente ilusorio y ajeno a nosotros, pero que, a medida que se desenvuelve, acaba resultándonos referente al mundo que habitamos. Su cine, a través de sus planteamientos iniciales surrealistas y su humor negrísimo, parece una especie de broma de mal gusto, ante la que no nos queda más que reírnos, al constatar que su universo no difiere tanto del nuestro y somos unos incompetentes viviendo en este.

En ‘Kinetta’, ‘Canino’, 'Alps', ‘Langosta’ y ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’ nos presenta situaciones que podrían ser ubicadas en el presente, pero que son estiradas como chicles y nos terminan resultando tan inverosímiles como inherentes al ser humano. Podría sospecharse que con ‘La favorita’ esto no sería así, puesto que es su primera película en la que no participa como guionista y se trata de un drama de época. Sin embargo, aparentemente no es una trama verídica y, en esta ocasión, Lanthimos deforma el realismo sirviéndose de diálogos, bailes y música en ocasiones anacrónicos, dotando el inicial planteamiento anclado en el pasado con un aire contemporáneo. De esta manera, el director griego nos vuelve a sugerir que ese microcosmos supuestamente tan lejano tanto en el tiempo como en verosimilitud al nuestro quizás tenga bastante que decir sobre el mundo en el que vivimos consiguiendo así su propósito de oprimirnos y perturbarnos mediante su cinismo.

Sí que se percibe más evolución en su cine en cuanto a forma. Los planos opresores cerrados, herméticos, claustrofóbicos y asfixiantes típicos del cine europeo de sus inicios, se han ido sustituyendo por planos más amplios conforme ha ido extendiendo sus conocimientos y sus medios. En ‘Canino’ abundan planos medios, primeros planos y planos detalles, mientras que en sus dos últimas obras, estos han sido reemplazados por más planos generales y enteros. En esta ocasión, utiliza objetivos grandes angulares –incluso en ocasiones ojos de pez–, movimientos semicirculares haciendo de contraplano para mostrarnos a los personajes y toda la ornamentación que les acompaña, planos simétricos, slow motion y suntuosos travellings propios de un cine dotado de mayor presupuesto y con reminiscencias a Kubrick.

De este modo, se nos plantea un escenario en el que Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone –las tres están estupendas– combaten por saciar necesidades. Así, el personaje de Emma Stone intentará medrar socialmente, ganándose la confianza de la reina y su ayudante para recuperar el prestigio que le fue arrebatado. Para conseguirlo, acabará compitiendo contra Rachel Weisz por ser la favorita de una reina que tampoco termina de verse saciada y feliz debido a sus traumas, complejos y deseo de ser querida. De este modo, surgen tanto amoríos como traiciones con tal de lograr sus propósitos, reflejando lo cruel y retorcido de nuestra existencia y dando lugar a un universo con tanta luz como oscuridad, tanta comedia como tragedia, tanto corazón como raciocinio, tanta calidez como frío, tanto sexo como violencia. Así, se consigue desnudar mediante escenas incómodas las relación y condición humana entre las protagonistas, que dan como resultado un sistema claramente representativo de una estructura social tendente a la corrupción, el deseo, la violencia y cuyo único afán es verse a uno mismo realizado, independientemente de las consecuencias que pueda tener en las otras personas –o estamentos–.

En ‘La favorita’ aparecen, además, los temas que obsesionan a Yorgos Lanthimos y recurrentes en toda su obra: los rituales de control y dominación de ‘Canino’, la complicación de la asimilación de la muerte de ‘Alps’, la imposibilidad y superfluidad del amor puro de ‘Langosta’, la tragedia griega de ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’ o la relación del individuo con la sociedad presente en todas ellas. Estos temas se ven especialmente reflejados en el personaje de Olivia Colman.

En conclusión, me parece una gran película, es una producción mastodóntica, con unas formas muy manieristas y que toca todos los palos de su cine. A pesar de ello, la escasez de primeros planos y la excesiva profundidad de campo, impide implicarse tanto con los personajes como en otras de sus obras, dando como resultado un gran film, pero al que le falta el alma de otras películas pictóricas similares que retratan las miserias y condición humana como ‘Barry Lyndon’ u otros dramas de época sobre las altas esferas como ‘El gatopardo’, ‘Doctor Zhivago’ o ‘Fanny y Alexander’.
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126 de 145 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
"Must the duck be here?", o: El discreto olor a podrido de la burguesía
Al mismo tiempo, una farsa histórica delirante y un drama de época fidedigno. Yorgos Lanthimos balancea su más reciente película entre esas relaciones aparentemente opuestas con el equilibrismo del que sólo es capaz un gran director, relaciones que durante dos horas nos van a mantener siempre con una mueca en la cara y sacar muchas carcajadas. Sus personajes son líderes y son más bien niños con rabieta. Su puesta en escena es suntuosa, preciosista, y Lanthimos la sacude con su cámara siempre en un ángulo raro, distorsionado, electrificante. De esa dualidad construye este pequeño mundo de apariencia majestuoso, pero que basta ver un segundo para olerle lo podrido.

Me cuesta trabajo decidir que es lo que hace más seductor este mundo podrido de Lanthimos, si su impecable estética o las actuaciones. Hasta The Favourite, ninguna película de Lanthimos contenía actuaciones que uno pudiera admirar por separado, que se sostuvieran por sí solas. Eran actuaciones de película de Lanthimos. Aquí, sin rebajar su estilo las actuaciones brillan, en parte gracias a la locuacidad regia del guión (por primera vez no escrito por Lanthimos para una de sus obras) que da peso a cada oración y la presencia de sus tres actrices principales. Gran parte de la diversión que ofrecen estas dos horas consiste en ver a Stone y Weisz enfrentarse en duelos de diálogos a velocidad de metralleta. O si no, ver a Colman caer en sus rabietas de niña vieja. Es de una delicia retorcida.

La película es juguetona en sí. No hace declaraciones. Muestra crueldad, decadencia, pero sobre todo ridículo y deja que el espectador se haga las ideas. Es muy inteligente para caer en un clímax obvio. No hay un enfrentamiento final entre Stone y Weisz. Una se hunde en la propia podredumbre y la otra alcanza una extraña dignidad en su derrota. Pero nada más.

Lo mejor de todo, sin embargo, es presenciar la forma en que Yorgos Lanthimos habita y hace suya la película. Hemos visto estos dramas palaciegos con guiones ahogados en famoso ingenio británico hasta el hastío. The Favourite se las arregla para sentirse nueva y original aunque no lo sea. Cada detalle está saturado del amor por lo grotesco, el espacio entre lo real y lo surreal que habita Lanthimos, los diálogos inexpresivos lanzados con justo la fuerza necesaria, los choques de poderes observados como si se trataran de juegos de niños.

Su estilo es suavemente pirotécnico. Su gracia queda establecida rápidamente, en los primeros diez minutos de película que disparan con todo. Lo difícil es mantener esa energía por las siguientes dos horas. Lanthimos lo consigue y ese es su triunfo. The Favourite es deliciosa. ¿A cuántas películas podemos llamar deliciosas sin exagerar?
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82 de 102 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Su trío protagonista es lo más destacado de esta sátira sobre la ambición
Mucho se ha hablado esta película, dejándola como una de las mejores películas del año pasado, y un clara favorita a los Premios Oscar de este año. En los Globos de Oro sólo se ha llevado un (merecido) galardón, aunque la crítica, y otros festivales, se han rendido a los pies de esta sátira sobre el poder y la ambición. 

No había visto, hasta ahora, ninguna película de su director, Yorgos Lanthimos, responsable de "Langosta", que, por lo que se ve (y escucha), no dejó indiferente a nadie. Pues bien, su última película es, de momento, la más aplaudida. 

He tenido oportunidad de visionarla, y debo decir que, una vez más, los críticos y yo, jamás llegaremos a un consenso, porque me ha parecido una película que, sin resultarme mala, si me ha resultado una más, con algún elemento interesante, pero poco más. Pero como siempre, no adelantemos acontecimientos.

La dirección de la película se nota que está hecha con cuidado y mimo (hay algunas escenas a cámara lenta, tan hilarantes como necesarias), y, técnicamente, no se le puede encontrar ningún pero. A destacar el vestuario, los decorados, la música... todo impecable, sin reproche alguno.

En cuanto al guion, nos trae a tres personajes complejos y llenos de matices, y hay escenas y diálogos muy logrados, pero queda un regusto amargo al finalizar el visionado, como que falta algo, aunque eso es algo que me suele suceder con las películas que los críticos ponen por las nubes, como con "Roma". Serán cosas mías.

Sí por algo destaca esta película, es por su fabuloso y excelente trío protagonista. Olivia Colman (a la que vi en persona, aunque de lejos, en un rodaje) ganó el Globo de Oro, y merece el Oscar, de forma incuestionable. Su interpretación es la mejor de la película, y es impresionante lo que puede hacer con un personaje tan difícil. Lo mejor de la película.

En cuanto a Emma Stone, cumple a la perfección como joven damisela llena de ambición, que no dudará en pisar a quien sea para conseguir sus objetivos. Luego tenemos a la siempre estupenda Rachel Weisz, en otro papel complicado, del que sale victoriosa y con nota alta.

Como ya digo, esta película no sería lo mismo sin sus tres protagonistas principales. Ha tenido suerte el director de contar con tanto talento. Por otro lado, los secundarios también están muy impecables, destacando a un sorprendente Nicholas Hoult.

En conclusión, y siempre para quien esto escribe, estamos ante una película más, que considero que en unos años se habrá olvidado, pero que, si por algo destaca, es por su excelente reparto. No me ha parecido una mala película, pero tampoco nada destacable ni digno de tanto elogio. Cuestión de gustos.

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47 de 73 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
DIEZ RAZONES PARA VER "LA FAVORITA"
01. Por los tres personajes principales, todos femeninos, que llevan la historia como uno solo, en perfecto equilibrio, hasta el final de esta obra triangular del barroco tardío.

02. Primer vértice del triángulo, la Reina Anne (Olivia Colman) debilitada por la enfermedad y la tragedia, incapaz de apartar de sí un nuevo pedazo de pastel. El mismo pedazo que acabará, a medio digerir, en el fondo de la palangana real, como bien sabe ella.

03. Segundo vértice, Lady Sarah (Rachel Weisz), el pulso necesario para acompañar el giro del arma y dar justo en el corazón. Cota de malla para sostener el cuerpo y la mente de Anne.

04. Cierra el triangulo, Abigail (Emma Stone), abierta a la ambición, aquella que la mezquindad eleva a grado de supervivencia. Lobo en piel lechosa y mirada inocente de cordero.

05. Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone, una sinergia donde la pasión se desborda. Tres actrices sin corsé al que sujetar todo lo que encierran sus personajes. Y el director Yorgos Lanthimos que mima a esos tres personajes y los destroza y los recompone entre mimos y… Sí, los vuelve a destrozar. Con la falta de cariño que adolecen Anne, Sarah y Abigail.

06. Voluntad de poder desmedida. Lucha política, lucha de amor. Lucha. Todo es lucha.

07. Animales: conejos, palomas, pavos, caballos, langostas, tejones, marmotas… y, por supuesto, los seres humanos. Tal vez, el más animal de todos. Lección para esos días de lluvia, cuando lo antropológico se inmiscuye sin reservas dentro del campo de la zoología. Aquí, Lanthimos inserta su sello personal.

08. Drama histórico, conspiraciones palaciegas donde los hilos de la manipulación recorren pasillos secretos y conectan salas, bibliotecas y alcobas.

09. Oscuridad nocturna que rodea el exiguo globo de luz ambarina procedente de la llama de una vela. Iluminación sin artificios, es la apuesta del director de fotografía, Robbie Ryan.

10. La vanidad de una corte, la inglesa de comienzos del siglo XVIII, que pronto se avendría a escuchar, más allá del Canal de la Mancha, el agudo deslizar de la hoja por los rieles de la guillotina.

Más razones para seguir viendo cine en: https://diezrazonesparavercine.home.blog/
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19 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
La Favorita. Hermosa crueldad.
Después del chasco al ver el biopic sobre el vicepresidente Cheney, me aburrió tanto que la dejé a la hora de metraje, he podido relamerme con lo nuevo del griego Yorgos Lanthimos, The Favourite, cuarto largometraje enteramente en inglés del autor de Langosta o Canino.

Esta joyita de 120 minutos de duración es una delicia turca, barroca sin caer en excesos, mordaz, inquietante a veces, hermosamente grotesca y en definitiva quizás la más “accesible” cinta de este director que en mi opinión es de los pocos autores que crean historias, cuentos, fábulas de manera magistral y con un marcado sentido tragicómico.

A mi Lanthimos me gusta bastante, tiene su propio sello y cada vez que me siento a ver algo de su autoría me quedo siempre pensativo y con una sonrisilla pícara en mi rostro. Es un autor por el que merece la pena ir al cine aunque no toda su obra es perfecta, eso sí.

Normalmente es un autor que crea sus propias historias en estrecha colaboración con el guionista también griego Efthimis Filippou, pero en esta ocasión toma un guión ya escrito y gestado varios años antes por otros dos guionistas y lo lleva a su terreno, imprimiéndole su lenguaje, con otro ritmo, más cálido y en otro espacio temporal. Aún así se respira Lanthimos desde el principio hasta el final de la peli, planos cortos y cerrados, un macabro sentido del humor y un finísimo sentido del montaje que hace de La Favorita un drama histórico que deambula entre la más pura comedia y la más hermosa crueldad.

Para el director griego no es lo más importante hacer una crónica histórica, sino un drama, como ya mencionamos antes,de personajes donde los hechos verídicos, históricos que ocurrieron a su alrededor sirven tan solo como marco emocional, como un contexto más que creíble para el desarrollo de las protagonistas. El contexto histórico es siempre mostrado a partir de la mirada de ellas. Es como esas fotos retratos donde nuestra cara queda iluminada y el fondo difuminado.
La Favorita es un drama de personajes solitarios en estancias muy amplias, el uso del “ojo de pez” por ejemplo, además de ser muy raro en el cine histórico, consigue eso mismo, que los espacios queden distorsionados, el contraste de las salas iluminadas con luz natural contraponiéndose con pasillos a oscuras e iluminados con velas ayuda a crear ese ambiente viciado que se respira en toda la película.

Las interpretaciónes son mayúsculas y Olivia Colman está sublime, es curioso como está actriz se ha hecho un nombre como actriz de carácter al saber moverse entre personajes que oscilan entre la comedia y el drama.
Stone y Weitz están de dulce también en sus respectivos papeles.

En resumen, La Favorita es en mi humilde opinión la mejor y más accesible película de Lanthimos, con un humor grotesco a veces, finísimo en otras, con una trío de actrices sublimes y que conseguirá mantenerte con una mueca constante en tu butaca.
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11 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
El favorito
Lo mejor del cine histórico es la posibilidad no sólo de arrojar luz sobre oscuros eventos del pasado, sino también la de podernos esclarecer y hacernos comprender nuestro propio obtuso presente. Desconocía la existencia de la Reina Ana de Gran Bretaña y desconozco si el retrato que se hace de ella, de su época y de su corte se ciñe a la realidad histórica o es una fabulación fantasiosa, pero más allá de los muchos logros artísticos de la cinta – que es una delicia tanto visual como humorística – nos sirve como metáfora del barrizal nacional español, en la persona del Favorito de los Dioses y los Electores, el ínclito y sin igual Pedro Sánchez, ese emisario de la Buena Nueva de un mundo más justo, más igualitario, más inclusivo, más dialogante, más femenino y celestial.

La cinta nos habla de la caída en desgracia de la favorita de la Reina, Lady Sarah Churchill, Duquesa de Marlborough y la paulatina sustitución por una nueva favorita, la trepadora Abigail Masham, prima de la anterior y mujer de un terco objetivo: su beneficio personal. Antes de su advenimiento sólo existía oscurantismo e intolerancia, tras su fulgurante ascenso comienza la verdadera HISTORIA de la HUMANIDAD. ¿A alguien le resuena esta vanidosa matraca indigesta de autopromoción? No hay mejor ciego (o sordo) que el que no quiere ver (o entender). Lo mejor de esta película es su contagioso sentido del humor, sus chispeantes diálogos llenos de aristas y mala leche y su capacidad de crear personajes de carne y hueso que iluminan los recovecos más siniestros del alma y que buscan por cualquier medio atornillarse a un puesto en el que sentirse insustituibles y guarecidos en esta vida llena de decepciones, fracasos y humillaciones.

No me suele gustar el cine de Yorgos Lanthimos, pero en este caso le ha salido una obra redonda. El guion es excelente, el tono bascula entre la parodia hilarante y una respetuosa reconstrucción estética, llena de meticulosos y suculentos detalles que nos acercan a los albores del siglo XVIII como si fuéramos testigos privilegiados de la corte y sus quebrantos diarios. Y sobre todo gracias a contar con tres actrices excelentes que dan lo mejor de sí mismas. Están tan perfectas, tan mimetizadas con sus papeles que se hace imposible decantarse por ninguna de ellas: Olivia Colman es la encarnación de la regente sin mando, Emma Stone es la favorita incombustible, sólo atenta a su medro personal, mientras que Rachel Weisz (inconmensurable) es la estadista caída en desgracia que se consolará con una larga vida envuelta en riquezas y nostalgia.

Pregunta para el negro de Pedro Sánchez: ¿Quién de las tres es una mera nota a pie de página?
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9 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Trío de damas
En un comentario intento no incluir opiniones de otras películas, aunque sean del mismo director, porque el estar de acuerdo en unas y en contra de otras, podrían desvirtuar la crítica en sí. En esta ocasión me temo que me resultará imposible, aunque desde luego no me explayaré en los motivos.


Lo primero que quiero dejar claro es que “La favorita” me parece una buena película, con muchos peros y a pesar de sus pretensiones. La más académica de su director, pero la mejor, aunque no con mucha diferencia del resto porque debo confesar que Yorgos Lanthimos vende mejor que nadie lo que hace, pero carece de toque maestro. Quien alucinó con “Canino”, que fue la que le catapultó a la fama, es porque previamente no había visto “El castillo de la pureza” de Arturo Ripstein, de la que toma bastante. Su supuesta audacia se repite con “Langosta” y con”El sacrificio de un ciervo sagrado”, para mí la más fallida de todas. Ahora con “La favorita”, y gracias a que no participa en su guión, parece que recobra pulso, aunque persiste con sus toques estridentes: sus reiteraciones musicales, su excesiva utilización de tomas con “ojo de pez”, contrapicados y ciertos movimientos de cámara, por lo que algunos quieren seguir viendo en él un sucesor de Kubrick, cosa que ya pasaba sobre todo con su anterior film. Y nada más lejos de la realidad. Una cosa es Kubrick, con un estilo inimitable y que, por desgracia, a fecha de hoy, no ha encontrado sucesor, y otra que se le emule. De hecho ha habido quien compara “La favorita” con “Barry Lyndon”, supongo que por el mero hecho de ser “de época”. El parecido es casi insultante, ni siquiera por la iluminación de las escenas de interiores. “Barry Lyndon” es una obra rotunda y “La favorita” se encuentra a millones de años, es como si se la quiere comparar con “Amadeus” o “Todas las mañanas del mundo”, por el hecho de recrear una época. Este tipo de comparaciones gratuitas no le beneficiarán y, en todo caso le veo más conexión con “María Antonieta” de Sofia Coppola, “Orlando”, de Sally Potter o con “El contrato del dibujante” de Peter Greenaway a la que recuerda en algunos instantes y que, casualmente, se trata de uno de los films favoritos de su director, aunque también carezca de la frescura de tenía el film de Greenaway. Sin duda las manos de Frears o Ang Lee, por ejemplo, la hubieran eximido de detalles “hipsters” y nos hubieran dado un peliculón, quizás más académico, pero menos gratuito. Esto último ya es presuponer demasiado, es cierto, pero al menos nos conformamos que los logros que Lanthimos ha conseguido, aunque sepan a poco.


El guión de Deborah Davis y Tony McNamara está bien tramado y bien desarrollado. Hay quien ha querido ver que es una especie de “Eva al desnudo”, algo que se le ocurrió a Rachel Weisz en una entrevista, pero yo tampoco me lo tomaría muy en serio. Sus diálogos incluso mantienen un buen equilibrio entre el cinismo más puro y la comedia negra, sin caer en el chiste fácil, aunque pequen de cierta crudeza que no viene mal. Pero en algunos momentos se echa en falta ese “hilar fino”, la doble lectura que la época lo daba y era tan común entre seres intrigantes e inteligentes. Para darle vida se ha elaborado una buena elección de actores, aunque sin duda el plato fuerte, no ya en el apartado de actores, si no de la película en sí sea su trío de damas protagonista: Olivia Colman, como la Reina Ana, Rachel Weisz, como Lady Sarah y Emma Stone, como Abigail. Creo que es la mejor interpretación de todas ellas hasta la fecha. Habrán disfrutado de lo lindo, y se nota. A pesar de sus casi constantes planos medios y generales cada una, en un momento determinado, poseen su primer plano. Queden como ejemplo esos primeros planos para demostrar que han hecho unos notables trabajos. Quizás, el cometido más difícil sea el de Colman por no poseer ese alma de arpía tan lucido en estos casos, pero no es impedimento para su resultado. El haber obtenido el premio al mejor reparto en los Critics Choice Award es prueba de ello, porque su labor en conjunto es estupenda, y cabe señalar, lo que son las cosas, que Weisz estuvo acertada al llevarse el ansiado papel que rechazó Kate Winslet. Por eso he utilizado como título al comentario una película de Lazaga de 1960 y que nada tiene que ver, porque, insisto, el trío de damas es lo mejor.


Como no podía ser de otra forma, tanto su dirección artística o su vestuario son muy bonitos y es elogiable el uso que le dan los actores al no dar la impresión de aparecer encorsetados. A pesar del bajo presupuesto han hecho un gran esfuerzo para que no se notara que no había un gran despliegue de medios, lo cual es muy meritorio.


En fin, tenemos a una de las que más nominaciones cosechará para los próximos “Oscars” pero también pudiera ser que sean pocos los premios que finalmente pueda obtener, como le está ocurriendo en la mayoría de los premios, por ahora. Nos alegramos de que sus recaudaciones vayan viento en popa, porque se echa de menos films que se desarrollen en épocas pasadas y que se alejen de los telefilms, pero no hay que dejarse engañar, ya que “La favorita” no será del gusto del público más comercial, de esa clase de gentuza, que la había en la sala, que engulle bolsas de fritos o gusanitos, tanto da, de mierda al fin y al cabo, bolsas que hacen mucho ruido mientras se relamían sus pezuñas pringadas para consultar la hora en el móvil y ver si le quedaba mucho para acabar. A vosotros, evidentemente, no va dirigida.
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8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
LOS CONEJOS DE LA REINA
Grandes expectativas con las que me puse delante de la pantalla. LANTHIMOS es un director diferente, una bocanada de aire fresco para lo que por desgracia se nos vende en los últimos tiempos. Sus anteriores trabajos no dejaron indiferente a nadie y si a eso sumamos las excelentes críticas de LA FAVORITA, la confianza en que el film me llenara eran máximas. Desgraciadamente no fue así.

Una trama ambientada en el S.XVIII, en el que podemos apreciar las luchas de dominio y las relaciones de tres mujeres bien diferenciadas, son el hilo conductor de la película.

Los 2 platos fuertes son sin duda, el poder y originalidad del director y el excelente trabajo del trio de actrices.

Por un lado, tenemos a un LANTHIMOS más maduro, más sosegado, que vuelve a su manida estructura de dividir sus trabajos en pequeños capítulos. En esta ocasión, las histriónicas situaciones a que nos tiene acostumbrado aparecen en menor medida, con menores excesos, para formar parte de un todo que envuelve una trama de conspiración, ambición y poder.

Para dicha exposición, el director cuenta con un triángulo de actrices encargadas de sostener la historia, magnifico el trabajo de ellas.
OLIVA COLMAN es la REINA ANNE, con un carácter débil, inestable y enfermizo. Para expresar dicho temperamento, OLIVIA se esfuerza en cada escena, dejando unos excelentes registros, impregnados de gestos que describen a la perfección la condición de la reina.
RAQUEL WEISZ es LADY SARAH, en un papel retorcido que nos describe una persona controladora y con grandes ansias de poder.
Finalmente está el trabajo de EMMA STONE como ABIGAIL que desde el primer momento da muestras de sus intenciones.
Este triunvirato tiene una potencia admirable, dejando patente los roles de cada una desde el primer momento, gracias a su buen hacer e interesantísimo trabajo.

Otros puntos interesantes son el vestuario de época y el gran poder visual con el que el director trata la historia, todo mezclado con una música machacante que en ocasiones crea un efecto claustrofóbico y jugando con la luz dentro y fuera de la mansión. A destacar un hermoso baile en el que LANTHIMOS deja su particular sello.

La historia está contada de una manera inteligente, pausada y sin tiempo para la desconexión pero tristemente, quizá como apuntaba al principio, me costó entrar en la trama, afortunadamente el poder del film va de menos a más, aun así, mi decepción ante lo que esperaba.

Finalmente reseñar que el humor al que nos tiene acostumbrados el director, es un humor distinto pero muy eficaz en muchas secuencias. También muy interesantes y destacables son las situaciones en la que se nos describe la decadencia de los ricos de dicha época.

SOÑE QUE TE APUÑALABA EL OJO
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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Cortejando a la reina
Hay cineastas cuyo cine se aleja de la convencionalidad, y uno de ellos es el griego Yorgos Lanthimos, que alcanzó la fama dentro del círculo del cine independiente con " Canino (2009) " que logró colarse en el quinteto de nominados al premio Óscar 2011 en la categoría de película de habla no inglesa, siendo derrotada por la danesa " En un mundo mejor (2010) ", y desde ese momento se ha convertido en una cinta de culto y, aunque poco a poco ha ido perfilando su estilo haciendo sus películas más asequibles a todo tipo de público, cada vez que se estrena una de sus películas es indispensable su visionado. En sus últimos trabajos, " Langosta (2015) " y " El sacrificio de un ciervo sagrado (2017 ) ", ha contado con la producción de cinematografías con más poder económico como las del Reino Unido y Estados Unidos, lo mismo que en esta otra propuesta que ha contado con el apoyo de la crítica desde su estreno el pasado mes de Septiembre en el festival de cine de Venecia, en donde obtuvo los premios a la mejor interpretación femenina protagonista (Olivia Colman) y el gran premio del jurado, y fue alabada tanto en Gijón, donde inauguró la quincuagésimo sexta edición del FICX.

La propuesta sabe mezclar bastante bien el drama y la comedia, y tiene varias situaciones con ironía, mezcla de surrealismo y sátira social y política que me hicieron reír, y por otro lado cuenta con unas escenas de gran intensidad dramática, apoyándose en el talento interpretativo del trío femenino, que están excelentes, en especial Olivia Colman, en el papel de la reina británica Anne que quiere mantener su estatus pese a estar enferma. A su lado aparecen dos mujeres que luchan por ser " La favorita " de la monarca, como dice el título de la película, y que no escatimarán esfuerzo e ingenio para lograr el favor de esa reina tan debilitada que parece dispuesta a todo por tener una persona en la que confiar. Esas dos intérpretes son Emma Stone y Rachel Weisz, que vuelven a demostrar su talento en los papeles de Abigail y Lady Sarah respectivamente. Las tres han estado presentes desde el inicio en la carrera de premios norteamericanos 2018-2019, al igual que la película en otros apartados llegando hasta lograr ser la más nominada en los premios Bafta (con 12 candidaturas) y de los Óscar (con 10, los mismos que " Roma (2018) "). Es difícil quedarse con una de las dos secundarias, pero me decanto por la segunda, ya que me parece una interpretación más compleja y con un cambio de registro más creíble.

La película destaca por lo que cuenta y como lo hace, y recrea bastante bien esa época en la Europa del siglo XVIII con Fiona Crombie que logra su primera nominación al Óscar por su trabajo en este apartado. Los personajes son irreverentes, tienen unas reacciones en algunos momentos inesperados, y hay un toque de surrealismo, que puede alejar al gran público que se acerque a las salas pensando que es una propuesta mucho más convencional, pese a que es la más asequible de las últimas 5 películas de Lanthimos (no puedo hablar de los trabajos anteriores a " Canino (2009) " por no haberlos visto). El cineasta griego demuestra su talento en la dirección, ya que además de dejar su sello propio en algunas escenas como en el empleo del ojo de pez, que ya mostró en su anterior película, y que no me molestan, estando muy bien insertados en unas pocas escenas, y al mismo tiempo consigue sacar lo mejor del reparto, tanto de las tres grandes actrices como de Nicholas Hoult (El " Bestia " en la saga de superhéroes " X-Men ") en el papel de Harley, y esa labor de dirección en este proyecto no se ve complementada con la de haber escrito el guion, ya que en esta ocasión, a diferencia de sus anteriores películas, los escritores han sido Deborah Davis y Tony McNamara.

En la película aparecen animales de diferentes especies, y como curiosidad hay una escena en donde la langosta, la especie que da título a uno de sus proyectos, tiene una gran importancia. Parece que el cineasta quiere contar con animales para el argumento de sus proyectos o simplemente el título de alguna de sus películas. Otro de los puntos fuertes de la película, y quizás la categoría en donde es más factible que gane el premio Óscar es el de diseño de vestuario, con unos vestidos de gran belleza del que es responsable la británica Sandy Powell, tres veces ganadora del Óscar. La fotografía de Robbie Ryan es magnífica, también candidata al premio de la Academia de Hollywood, y sabe jugar muy bien con las luces y las sombras, además de la belleza del empleo del gran angular, y por supuesto la dirección de Lanthimos. Por poner dos pegas serían la música y el sonido, sobre todo durante la primera mitad en el inicio de cada uno de los capítulos, que es bastante monótona y en algunos momentos excesivos. En la segunda mitad se insertan mejor otros tipos de sonido y sobre todo el silencio que se agradece para poder disfrutar sin interferencias del gran trabajo interpretativo de ese gran reparto. Además el final me dejo un poco frío y no me convence la manera de terminar una notable película que no se pueden perder, aunque advirtiendo que no es sencilla por alejarse del cine convencional.

LO MEJOR: El reparto. El diseño de vestuario.
LO PEOR: El sonido y la música durante la primera mitad. El final.

Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net y http://habladecine.com/
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Las reinas y sus peones.
Ana Estuardo, reina de Inglaterra, Escocia e Irlanda, padece de gota severa y no es capaz de gobernar en plenas facultades. Es por ello que se apoya en su amiga y consejera Sarah Jennings para tomar cualquier tipo de decisión, da igual la importancia del asunto que se trate. Hasta que la prima de Sarah aparece en palacio en busca de trabajo y pone todo patas arriba.

Una de las mejores películas de 2018 para abrir con fuerza la 56 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, en un abarrotado y glamuroso Teatro Jovellanos. El controvertido director heleno Yorgos Lanthimos (Canino) nos muestra los tejemanejes de la corte inglesa del Siglo XVIII, cuando en plena Guerra con Francia, la reina Ana Estuardo, interpretada por una enorme y frágil a la vez Olivia Colman, tiene que lidiar con sus enfermedades físicas y psíquicas, lo que le impiden gobernar el país como sería menester. Su bastón para apoyarse es su amiga Lady Sarah, a la que da vida con mano de hierro Rachel Weisz, una mujer de armas tomar, dentro y fuera de palacio. Entre las dos entablan una amistad que va más allá de lo estrictamente laboral y, que a pesar de tener diferencias de criterio en varios aspectos, los logran solventar con sus finos apaños posteriores. La vida en palacio siempre supone mucho trajín y nunca sobran manos para ayudar y trabajar dentro de sus paredes, lo que hace que Abigail, un lobo con piel de cordero al que interpreta Emma Stone, aparezca en escena pidiendo trabajo ayudándose de su parentesco con Sarah. Una vez están las tres reinas sobre el tablero, solo puede quedar una, poniendo cada una todo su esfuerzo y empeño en conseguir el poder absoluto y ser pieza importante en las decisiones de todo un país. La película es una constante provocación al espectador, es lujuria y perversión, es dolor y ambición elevadas a su máxima potencia. Muestra como cada persona que aspira a llegar a la cima debe sortear muchos obstáculos, saber moverse con cautela en un peligroso juego de espejos y que deben tener unos escrúpulos a prueba de bombas. En una época como la actual en que el feminismo busca su sitio en la sociedad y en donde la igualdad ya no se discute sino que se ejecuta, esta película es un canto al poder de la mujer y un puñetazo en la boca del estómago a quién se quiera oponer.

Sacapuntas de Oro: Su potencia y descaro. Los grandes angulares de cámara mostrando como respira y late el palacio por dentro. Las soberbias interpretaciones de las tres actrices protagonistas. Su macabro y ácido humor negro apuntalado por una punzante banda sonora.

Sacapuntas de madera: Algunas concesiones, libertades y errores en relación a la historia real de los protagonistas. Que los personajes masculinos sean reflejados como auténticos floreros.

Nota: 8 Sacapuntas.
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14 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
En el reino de la manipulación
La crítica suele crear nuevos genios cada dos por tres. En algunas ocasiones existe una base sólida para ello; en otras, hay que esperar, analizar y reflexionar. Viene esto a cuento de Yorgos Lanthimos, un espabilado realizador griego que, de la noche a la mañana, ha pasado de ser un francotirador a convertirse en el niño mimado de la industria. Y no lo veo claro. Porque ni Canino ni Langosta me parecieron grandes maravillas, sino pedantes ejercicios de estilo que ocultaban detrás una nada avasalladora.Pero en Langosta ya contó con Colin Farrell y Rachel Weisz (y con Olivia Colman, cuidado), se rodó en inglés, y lo mismo cabe decir de El sacrificio de un ciervo sagrado, con Colin Farrell de nuevo y Nicole Kidman. Todavía no la he visto, pero teniendo en cuenta mis tendencias masoquistas, no me cabe duda de que lo haré en cuanto caiga en mis manos. Se rodó en Estados Unidos, por cierto.
El nuevo encargo de Lanthimos, porque de eso se trata, es una tragicomedia de tema histórico sobre la desdichada reina Ana Estuardo y sus dos amantes, Sarah Churchill, antepasada directa de sir Winston, y la advenediza Abigail Masham. El mismo realizador ha declarado que la precisión histórica no le interesaba demasiado, sino las relaciones entre los personajes. Esta vez, el público se ha aliado con la crítica, y La favorita ya huele a Oscar en diversos apartados, siempre que Alfonso Cuarón y su Roma lo permitan. Se trata de una cinta calculadamente pretenciosa y salpicada de morbo, en que importa más la tensión entre el trío protagonista que el contexto histórico. Mandan las mujeres, y los hombres son simples comparsas de la trama y de las intrigas cortesanas, personajes de erección pronta y escaso cerebro. Por supuesto, se nos ofrecen pinceladas de ese curioso Parlamento en que la reina tenía la última palabra, y lo que se legislaba por una parte se descomponía en privado con un simple cunnilingus. La ambientación, los decorados, el apartado de vestimentas se llevarán alguna estatuilla, por supuesto, y muy mal tendría que ir para que al menos dos de las estrellas vuelvan a casa acompañadas del hombre calvo , aunque mi corazón está con Yalitza Aparicio. Es difícil destacar a una sobre las otras dos: Colman está poderosa y contenida, Weisz magnífica como de costumbre, y Stone magnética con sus ojos de gata. La fotografía, que toma prestada la luz existente sin recurrir a artificios, contribuye a situarnos en ambiente, y los diálogos mezclan lo literario con lo vulgar, como en toda buena pieza de época que se precie. El uso del gran angular me irritó en algún momento, pero caramba, Lanthimos es un autor y ha de dejar su huella, a pesar de que sea la primera cinta en que no participa en el guión. Ahora veremos cómo le sienta el éxito a nuestra joven promesa. Espero que no acabe rodando una de superhéroes con ínfulas de tragedia griega.
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5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Gran actuación, muy buena realización pero.....
Lanthimos nos introduce magistralmente a una visión de la realeza británica a principios del siglo 18 que es válida mayormente, por momentos deslumbrante y en algunos otros algo caprichosa y poco creible. Estamos en el reinado de Ana, la última Estuardo, allá por las primeras décadas del 1700. Luchas palaciegas en medio de la guerra entre Inglaterra y Francia, y la disputa entre quienes quieren seguir con la guerra y aquellos que ven que la aventura bélica les está costando muy caro (los terratenientes). Pero la película parece utilizar su reconstrucción de época mayormente como un escenario para mostrar un drama en un círculo de poder entre, principalmente, tres mujeres (una de ellas la reina). Colman (magnífica) interpreta a una pobre mujer que es reina. Sin luces, con un pasado signado por tragedias sucesivas y una salud pésima, sus facultades mentales disminuidas y a veces claramente alteradas. Ella será el botín de sus "favoritas", pero un botín solo parcialmente pasivo y solo a veces. La realización es excelente y el tema interesante, aunque finalmente no nos involucre demasiado el destino de las protagonistas. La visión de Lathimos de una aristocracia movida solo exclusivamente por el interés personal es lúcida, pero la presenta de manera tan explícita que uno empieza a esforzarse para creer que eso podía realmente suceder como lo muestra el film (si comparamos por ejemplo con la inigualable Relaciones Peligrosas, donde las formas exteriores no se alteraban, uno nota una artificialidad en La Favorita que no la favorece). Unos pocos anacronismos (el uso de cierto lenguaje como "OK", o una danza fuera de época) tampoco ayudan. La lucha entre las favoritas y como juega caprichósamente la reina dentro de sus enormes limitaciones conforman la médula del film. Muy bien hecho, disfrutable, pero finalmente frío y algo estático, con un lenguaje fílmico muy pulcro pero no demasiado original. Una película buena a muy buena, pero con algún sabor final en la boca de que podría haber llegado más alto.
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4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Crítica de "The Favourite"
Lanthimos regresa con una electrizante tragicomedia isabelina, nos ofrece otro de sus microcosmos de reglas propias donde mostrar la auténtica esencia de la naturaleza humana. Un melodrama de época inusual, que enfoca la historia desde la contemporaneidad al tiempo que contrasta y enfrenta lo elegante con lo absurdo, la refinada grandilocuencia con la innata zafiedad, el poder con la humillación y la degradación del cuerpo y el alma.
La intriga palaciega de falsos halagos, miradas traicioneras e infidelidades reconvertida con humor -y sustancia- en un infantil toma y daca de consecuencias muy reales.
La excelente fotografía de Robbie Ryan (donde prima la iluminación natural de las velas) y la dirección de Lanthimos, con esos agresivos paneos de cámara o su empleo del ojo de pez como si estuviésemos espiando a través de una mirilla, enriquecen una película que además de darle frescura a un género anquilosado le permite al director arrojar afiladas reflexiones sobre el presente y algunos asuntos universales.
Hablamos por tanto de un filme mordaz, inteligente y moderno, con que el Lanthimos se muestra más accesible que nunca (abierto si se prefiere), pero sin renunciar a sus señas de identidad. Este cambio, positivo en muchos sentidos, puede estar motivado por el talento puro de ese trío de actrices que domina la propuesta de principio a fin sin dar ni un solo paso en falso hasta convertirla en algo deslumbrante (Colman, Stone, Weisz...un Oscar para todas) o quizás se debe a que por primera vez Lanthimos se ha permitido crear una película que es fundamentalmente divertida, aunque sea desde su óptica hiriente, sibilina e irremediablemente trágica.
Comienza la partida de ajedrez más maliciosa y divertida del año, y como en toda tragedia, al final no hay ningún ganador.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
Subpelícula del Infrabritish World
Disculpen el enrevesado título de esta crítica; pero me ha parecido tan fatua, pretenciosa y truculenta que no encuentro un título coherente para un film tan incoherente como este.
Desde el inicio se la ve venir: planos con gran angular gratuitos, iluminación casual, encuadres casuales otra vez. Eso se ve en el minuto cinco. En el minuto diez empiezas a enterarte de la trama y en el once te das cuenta de que es inexistente. En el minuto quince escuchas un ruido que empieza a ser muy molesto; en el dieciséis percibes que ese ruido es la música, que no está en la onda de tu onda tal y como avanza la narración.
No quiero aburrirles...al menos tanto como me ha aburrido esta película tan pretenciosa.
Desconozco obras anteriores de este director y quiero pensar en modo positivo, y creer que se trata de un nuevo Ken Russell, pero lo dudo ya que Rusell, a pesar de sus desvaríos a veces resultaba divertido (Tommy por ejemplo).Pero este fulano director resulta infumable.
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33 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
3 Mujeres luchando por el poder
Rachel Weisz, Emma Stone y Olivia Colman luchando y destruyéndose por la cuota de poder en el siglo XVIII. Algo que se sigue repitiendo, con algunos cambios, en los tiempos actuales.
Grandes interpretaciones, pero sin embargo a mí no me cautiva lo suficiente como valorarla tanto como la crítica he dicho de ella.
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16 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
TRES ALHAJAS FAVORITAS.
Está dotada de todas esas características, que al final enganchan al espectador. Ciertamente, nos encontramos ante una producción manipuladora, libre, excesiva, compleja y retorcida. Y eso mismo es lo que nos abruma, divierte y hace que abandonemos el cine satisfechos.

El talento, cuando surge, puede mostrarse en cualquier momento y proyecto. Da igual que nos interese o no, porque solemos descubrirnos ante él, al hacer una reverencia despojándonos de nuestro sombrero.

Me ha gustado, mantiene vivo el factor sorpresa, y las interpretaciones logran trasladarnos a un mundo tan irreal como bellamente retratado en el absurdo.
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5 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
El complaciente Lanthimos
En contra de lo que se precia, The Favourite de Lanthimos no remueve ni agita conciencias, apenas provoca reacciones en el sistema simpático. Bien al contrario, es un cine acomodaticio, que se aviene al discurso de estos tiempos, compactando lo masculino a lo débil, lo humillado, lo bufonesco.
Los personajes van vestidos de época, pero danzan e insultan e incluso se comportan como se hace actualmente, para satisfacer al espectador poco exigente con el rigor histórico y la verosimilitud.
En definitiva, un cine bien actual: excéntrico y reverente, en sintonía con el paladar Netflix.
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
PUÑALADAS TRAPERAS, PELUCAS AMPULOSAS Y ANIMALES PELUDOS.
Comenzaré diciendo que Lanthimos, pese a parecerme un director interesante, siempre me ha estragado un poco. Y es que su escritura es aspergeriana, opaca y algo espesa para un servidor. Y en éste caso, el guión (excelente por cierto) es de otras personas. Y se nota. La trama se entiende. La historia es legible. Y hay puntos extraños, metáforas made in Yorgos más un elemento wierd nada desdeñable. Así que el resultado es un film realmente equilibrado y un buen punto de acceso para quien no conozca el trabajo del cineasta griego. Es, con mucho, su largo más accesible y fácil de seguir.

Pero ojo - eso no significa que sea un film corriente para nada - para bien - el humor abunda más de lo que uno esperaría en un largo así, el drama también (de una manera tan solvente que no es difícil empatizar con personajes a ratos antipáticos) y el estilo visual lo complementa todo.

Por no hablar de su trío principal, un grupo de mujeres complicadas que tiran y aflojan ora sí y ora también las unas de las otras mientras dos personajes masculinos igual o más puñeteros que ellas van y vienen metiendo cizaña sin parar.

¿Qué más puedo decir? Pues que es un largo de época de lo más inusual; una rara avis de sandunguera mala baba y un tono tan complicado como conseguido.

En fin - a mí me ha gustado. A ver qué hace Lanthimos en su próxima película.

NOTA - en cuanto al Óscar de Olivia Colman -- más que merecido.
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Mujeres perversas
“La Favorita”, del director griego Yorgos Lanthimos, otra de las candidatas al Oscar, tiene como antecedente la disputa de los favores de la reina inglesa por parte de dos mujeres dispuestas a todo en esta comedia que se mezcla con la farsa y la perversión.
Cuando ves este tipo de films europeos tienes asegurado una excelente ambientación de época, destacado vestuario, cuidada fotografía y atractiva banda sonora. Solo falta una buena trama y buenas actuaciones, y esta cinta, las posee de sobra por parte del excelente trío de actrices que han arrasado en muchos festivales de cine. Se trata de “La Favorita” del director griego de moda llamado Yorgos Lanthimos, que había sorprendido con dos buenos films como “The Lobster” con Colin Farrel y “El sacrificio del Ciervo Sagrado”, protagonizada por Nicole Kidman
El film está ambientado a principios del siglo XVIII en la cual Inglaterra está en guerra contra Francia. Una reina debilitada por una enfermedad y depresión, Anne (Olivia Colman), ocupa el trono, mientras que su amiga especial Lady Sarah (Rachel Weisz) gobierna en la práctica el país en su lugar, debido al precario estado de salud y al carácter inestable de la monarca que tiene a todos sorprendidos con su poca capacidad de liderar un país más en el momento en que se encuentra. Al poco tiempo aparece en escena una nueva sirvienta llamada Abigail (Emma Stone), aparece en palacio con claras intenciones de salir de su condición de sirvienta tratando de ganarse a punta de esfuerzo los favores de ambas mujeres que serán sorprendidas con las maquinaciones provocando celos que incluso podría poner incluso en peligro al reino y la secreta relación de la reina y su ayudante.
Lanthimos coge este material y lo lleva adelante como una tragicomedia de época y lo hace de manera brillante y original. Utiliza muchas tomas con lentes gran angulares para trasladarnos a un sueño o deformación de la realidad por momentos suele verse en pantalla. La cinta se siente cruel absurda por momentos y cuenta con un carácter trasversal en torno a temas como la ambición y acceso al poder a cualquier época o nacionalidad. La trastienda del poder ridiculizada y desgastada por una corte lujuriosa que disfruta de su posición social mientras se pretenden subir los impuestos del pueblo para financiar la guerra. Es clave la visión y posiciones que otorga Lanthimos para desmenuzar esta perversa y a veces torpe trama que provoca un poco de desconcierto por parte del espectador.
La cinta me recordó a “Relaciones Peligrosas” de Stephen Frears, donde Glenn Close y John Malkovich, llevaban sus correrías y desafíos malvados por oscuros pasadisos secretos en palacios y dobles intenciones para jugar con los seres humanos. “La Favorita” a diferencia de ese drama no se toma muy en serio a veces, trabaja a veces en comedia negra, onírica este tema de la pervención y la fascinación por la carne que es débil tanto para hombres y mujeres.

La cinta recientemente gano el BAFTA, como mejor película inglesa y va a la disputa por los premios Oscar en 10 categorías y de seguro las protagonistas serán reconocidas por sus loables interpretaciones de mujeres perversas.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
El poder en las mujeres
La reina tiene el poder porque es la reina, las otras dos... Distribución del poder pero también distribución de poderes, es decir ¿qué poder quiere cada una de las protagonistas?

A mi gusto no es la mejor película del señor Lanthimos probablemente porque es la más digerible o apunta más a un formato clásico de contar historias y porque además este director nos suele contar historias mucho más locas o absurdas en microuniversos o micromundos que son, en mi opinión, lo mejor de este cine (véase Kynodontas, Alps, Lobster, entre otras). Sin embargo la exquisitez fotográfica, el desparpajo de los personajes, el humor ácido y el ritmo me parecieron muy disfrutables. Las actrices trabajan maravillosamente cualquiera de las tres y el resto acompaña dejándolas hacer. La recomiendo.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
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