arrow
7
Reloj, no marques las horas
Todos lo saben arranca en las tripas de un campanario. Mientras leemos los títulos de crédito, el engranaje viejo del reloj de una iglesia se pone en marcha. Con el repique de las campanas, una paloma empieza a agitarse e intenta escapar por la pequeña brecha de la esfera. Luego, la imagen cambia y vemos unas manos con guantes de látex recortando las noticias de unos periódicos. La historia comienza segundos después, pero Farhadi para ese entonces ya ha dejado su simiente. La promesa de una tragedia que, efectivamente, no tarda en llegar. Un estilo, en esencia, que sólo le pertenece a él y que en esta ocasión se traslada hasta la España rural, sin que por el camino acuse las diferencias culturales e idiomáticas. Es más: se diría que el iraní evoca al mismísimo Lorca, al fatum clásico, al tiempo en todo su simbolismo. Más español, imposible. También universal.

Lo que sigue a ese prólogo es, probablemente, lo mejor que ha rodado Farhadi en toda su carrera. La llegada de Laura (Penélope Cruz) a su pueblo para asistir a la boda de su hermana pequeña sirve de contexto para mostrar las interioridades de toda una familia. El ojo del director filma miradas que poco a poco irán cobrando sentido, los reencuentros de todos los miembros y las estancias de una casa llena de recovecos. Farhadi rueda con curiosidad y nervio, e incluso en esas estampas de aparente felicidad se intuye un malestar extraño. Cuando Laura coincide con Paco (Javier Bardem), su antiguo amor, la paloma del prólogo sale definitivamente de su cárcel. El mensaje es claro: el caos reina y ya no hay vuelta atrás. La luz anaranjada da paso a la penumbra, el sol se convierte en lluvia y el enlace termina en una partida de Cluedo en la que todos sus participantes tienen mucho que perder. Los mecanismos del reloj siguen funcionando.

Por desgracia, con la irrupción del drama Farhadi pierde parte del control de su historia. Las saetas avanzan, aunque desbocadas. La trama se ralentiza en un sinfin de conversaciones cruzadas, revelaciones más o menos sorprendentes y la aparición de personajes poco interesantes (el policía retirado que encarna José Ángel Egido, el padre beato que defiende Ricardo Darín). Hay, efectivamente, pequeñas muestras de lucidez, pero el relato no puede evitar caer en cierta estructura, ya no de culebrón, sino de teleserie, con macguffins que no llegan a ningún lado, suposiciones que luego no se llevan hasta sus últimas consecuencias y minudencias que, a la postre, resultarán cruciales, a riesgo de que el espectador, para ese entonces, las haya olvidado por completo. Se diría que Farhadi, pese a su innegable vena humana y humanista, constriñe tanto a sus personajes en la matemática del guión que deja la película sin oxígeno. Una pena.

Farhadi subraya la duda que se cierne sobre todos y aquello que antes había evocado por la vía de la metáfora se vuelve evidente, literal, un poco fácil. Lo que no quita que el director, por el camino, permita a sus actores desplegar todo su potencial interpretativo, empezando por la angustia de Cruz y la introversión de Bardem, siguiendo con las aportaciones más secundarias (excelentes Fernández, Lennie, Barea y Mínguez) y acabando con las apariciones más testimoniales (cómo olvidar las caras de esos ancianos que miran el convite con frialdad, puede que con indiferencia o con rabia). Todos lo saben, en esencia, convence por la veracidad de su reparto. La impecable dirección de arte también merece mención: en ningún momento se le ven las costuras a una historia que parece enraizada en la España profunda, con subtextos que evocan un país de señores y campesinos, con la rémora del franquismo a cuestas.

El relato termina con el personaje de Mariana (Elvira Mínguez) sentada en la plaza del pueblo. Nada volverá a ser como antes, o tal vez no. La mujer pide a su marido (Eduard Fernández) que se acerque para hablar con ella. Un operario limpia la calle con una manguera y el agua, enésima metáfora, se extiende como una cortina que poco a poco va difuminando sus siluetas. El telón se baja y aparecen los créditos finales. Muy al fondo, el reloj sigue marcando las horas. Y la sensación que resta es que Farhadi, sin llegar a alcanzar las cuotas de Nader y Simin, una separación, ha facturado una buena película. El tiempo, eso tan caprichoso que la película toma como símbolo y que luego pervierte en su segundo tramo, dirá qué lugar merece ocupar Todos lo saben en el cine español. Porque, con sus aciertos y sus flaquezas, Todos lo saben nace destinada a ser un hito en nuestra cinematografía. Quedémonos con lo mejor: no todos los años podemos presumir de tener nuestros mejores artistas y técnicos bajo la batuta de uno de los cineastas más importantes del momento.

@CinoscaRarities http://cachecine.blogspot.com
[Leer más +]
16 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Vox populi
Farhadi, reforzado tras ganar un segundo Oscar, sale de su zona de confort para su nuevo proyecto. Por primera vez ha rodado en España y con dos estrellas internacionales como protagonistas: Cruz y Bardem. Un pueblo de la meseta, todo lo contrario a las historias urbanas que ha rodado en Irán, será donde un magnífico elenco deberá descubrir el autor de un crimen. Eso sí, el triste acontecimiento será tan solo una excusa para que descubramos los secretos y los rencores del pasado, aún presentes aunque se escondan bajo una sonrisa. Aquello que todos saben, pero que nadie dice.



Aunque se trata de un marco único para el director, aún así podemos reconocer su estilo personal según la historia se va desarrollando. Los descubrimientos y las complicaciones del relato se nos presentan con toda naturalidad y sencillez, sin golpes de efecto, sin música, sin planos reveladores, en silencio y con toda calma. Al igual que ya ocurría con Una separación, El pasado o El viajante, parece que la reacción ante las revelaciones pertenecen únicamente al espectador. En cualquier caso, nunca a los actores, que, pese a su tono relajado, lejos del tour-de-force, sus actuaciones son más que solventes y precisas, sobre todo las de Penélope Cruz y Bárbara Lennie. Esta contención parece ser la clave del éxito de las historias de Farhadi: Un hilo narrativo que se expande con total suavidad sin obstáculo alguno.



Asombra comprobar lo bien que el director conoce la vida en los pueblos que retrata rechazando además ir a lo fácil: el exotismo y el folklore. Ecos del cine de Saura resuenan de principio a fin. Farhadi nos presenta un marco agradable, cordial y tranquilo donde el mínimo roce desencadenaría consecuencias fatales, una hostilidad oculta en el reverso de la postal. Esto es, cada conflicto que se repite en todos los pueblos: disputas de tierras y herencias y rumores que siempre son verdad. Gran sorpresa de comprobar Farhadi, de paso en España, haya osado plasmar un retrato tan verosímil sin intentar meterse al público español en el bolsillo. Una decisión arriesgada que se convierte en su mayor valor.

Por último, señalar que según el relato avanza, nos damos cuenta que la identidad del criminal no importa en absoluto, quedando relegada casi a un MacGuffin. El interés recae en saber todo lo ocurrido en el pasado entre esos personajes. Cada revelación golpea sutilmente la trama y la herida hace mella en el desarrollo de cada personaje. Cuanto más nos acercamos a la solución del caso, mayor destrucción entre ellos. Inevitablemente, pese a la solución del problema, esos secretos y rencores impedirán un final tan feliz como nos gustaría. Y a su vez, la identidad del criminal será otro secreto que todo el mundo sabrá en el pueblo aunque nunca lo dirán.

hommecinema.blogspot.fr
[Leer más +]
12 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Lo sabemos, lo saben.
"Todos lo saben", que inauguró con todos los honores el Festival de Cannes, es, en efecto, España. Somos nosotros y las cosas que pasan, lo hacen en un pueblo castellano. Pero también es Irán, puede serlo perfectamente. El arranque de Cannes, con esta película fue notable, Penélope Cruz encarna admirablemente el vértigo de quien puede perder lo que más ama.
La película reúne a un elenco brillante de actores encabezado además por Javier Bardem en un thriller familiar inspirado en la historia real. El realizador iraní Asghar Farhadi, ganador del Oscar a la Mejor Película Extranjera con "Nader y Simin, una separación" (2011) y "El viajante" (2016), se ha empapado de la cultura española para rodar un interesante thriller familiar en la que la alegría que rodea una boda acaba en tragedia. Penélope Cruz encarna a Laura, una mujer que viaja de Buenos Aires a España junto a su hija para asistir al enlace matrimonial de su hermana pequeña (Inma Cuesta).

Es una narración dura, tensa y realista de la que no puedo desentenderme en ningún momento, en posesión de clima y misterio
Lo que Farhadi describe de la gente y de sus sentimientos es universal, pero podían albergarse dudas sobre si ese hombre se desenvolvería con idéntica fuerza expresiva fuera de su ambiente, si su lenguaje sería igual de penetrante al rodar en países e idiomas que le son ajenos. Se trasladó a Francia para crear la terrible "El pasado" y sus señas de identidad artísticas se mantuvieron intactas. También la fascinación y el temblor de los espectadores con paladar de cualquier parte ante los dilemas morales y los tormentos anímicos que retrata este auténtico y complejo humanista.
La lógica ha funcionado en los Oscar y en los infinitos premios internacionales que ha recibido su cine. Y no tengo ni la mas remota idea el porqué y los motivos por los que Farhadi decide ambientar en un pueblo de España su última historia, pero está claro que hace verosímil y apasionante lo que quiere contar, que su estilo, su voz y eso tan ampuloso (aunque cierto) conocido como universo propio serían identificables si rodara en Laponia, en Nigeria, en Nueva York o en Marte, que no hay fronteras para su arte.

Sea como sea, pueden ellos. Incluso más ella. Javier Bardem vuelve a demostrarse capaz de todo en su voracidad. Desbordante y desbordado en la ilustración del dolor. Y Penélope Cruz (en pie) sencillamente regresa a lo mejor de "Volver" (la de Almodóvar) en su instintivo manejo de los tiempos y los acentos (entre el argentino y el español), en su facilidad para romperse ante la tragedia y en su perfecta apropiación del espacio siempre claustrofóbico que le rodea. Ella dice que a los dos personajes, a Raimunda y Laura, les une el afán de superviviencia. Y la creemos. Se diría que los dos son tan perfectamente españoles que parecen iraníes. O al revés. Penélope Cruz llena la pantalla como la encarnación de la española por excelencia. Nos la imaginamos mordiendo una aceituna (la española como ninguna). que parezca salida de "Volver" no creo que sea casual si pensamos en lo mucho que se adora a Pedro en Francia (y en Cannes) y en que El Deseo, la productora de los hermanos Almodóvar, estuvo en un principio implicada en el proyecto (no se sabe por qué se retiraron).
La crema de los intérpretes españoles, ¡están perfectos todos!, Barbara Lennie, Eduard Fernandez, Elvira Mínguez, Inma Cuesta... con el lujo añadido de Ricardo Darín, se entrega con sensibilidad y convicción al arte del persa torturado, de ese humanista consciente de que todo Dios posee sus razones aunque la consecuencia de sus actos pueda ser devastadora.

Se podría decir que a Farhadi se le va la mano con alguna simbología tópica (esa paloma que escapa), y que la película hubiese ganado acortando esas escenas en las que los actores se regalan con la exteriorización de sus sentimientos, en beneficio de un ritmo más trepidante. Pero "Todos lo saben", una película elegante, transparente, no sólo cumple de sobras con los requisitos de glamour y prestigio de una inauguración cannoise, sino que además se le augura un espléndido taquillazo ahora que llega a nuestras salas, lo sabemos, lo saben.
[Leer más +]
7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Todos lo sabíamos
En el año 2009, un cineasta iraní quiso romper con los postulados habituales del cine de su país, y demostrar que la cinematografía del país persa podía consistir en algo más que niñas yendo a buscar agua a un pozo con sus abuelitas (es un decir...) y con ese -al parecer inevitable- estilo contemplativo que nos solía ofrecer el por otra parte reputado y festivalero cine producido en Irán, tan tradicional en sus formas y contenidos como el propio país del que provenía, el de los ayatolás y el régimen islamista.

El nombre de ese talentoso y revolucionario cineasta era Asghar Farhadi, que años después le consiguió al país los dos únicos Oscars que ha obtenido en su historia. Uno de ellos con una de las obras maestras del cine de los últimos tiempos, 'Nadir y Simin, una separación'.

Pero él mismo debió considerar que ese incuestionable talento para escribir diálogos y situaciones, inventar historias llenas de grandes ideas, y especialmente dirigir magistralmente a sus actores no se podía limitar a las fronteras de su patria, y comenzó un ¿tour europeo, visto lo visto? realizando en Francia la estupenda 'El pasado', con una Bérénice Bejo de moda tras el triunfo mundial -Oscar incluido- de 'The artist'

Y años después de su aventura francesa, los cinéfilos españoles nos llevábamos la sorpresa de que había elegido nuestro país para situar aquí la siguiente de sus certeras, observadoras e interesantes historias que tiene en la cabeza. El resultado ya está aquí, y es 'Todos lo saben', para la que está claro que solicitó a su productora española un casi inmejorable elenco de actores y actrices que se encuentran entre lo mejor del país, interpretativamente hablando, además de uno de los mejores directores de fotografía nacionales, Alcaine, y un resto de equipo técnico y artístico solvente y de contrastada garantía.

Y lo cierto es que, como se podía esperar, su película española también está muy bien. Ha sabido captar, sin que nada rechine, la idiosincrasia y mentalidad de una nación y una cultura desconocidas para él, y contar certeramente una tremenda historia localizada en nuestro atávico medio rural. Una historia cuyo final (o futuro, más exactamente) ha querido, inteligentemente, que complete o intuya el espectador.

Farhadi sigue demostrando que es uno de los grandes del cine contemporáneo, ya sea en la zona de confort de su cultura y país, o fuera de sus fronteras. Todos lo sabíamos.
[Leer más +]
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Érase una vez en un pequeño pueblo...
Tras ver "Nader y Simin: Una separación", "El pasado" y "El viajante", me declare fan del cine del iraní Asghar Farhadi. La sorpresa fue grande cuando leí que estaba rodando una película en España con Penélope Cruz y Javier Bardem. Así que, tenía muchas ganas de ver como casaba el universo de Farhadi dentro del cine español y la película me ha entusiasmado.

A mi modo de ver, no llega al nivel de "Nader y Simin: Una separación", que, de las que he visto de su filmografía, me parece la mejor. Sin embargo, "Todos lo saben" tiene muchas de sus virtudes que la convierten en una película brutal. Es tal su sencillez y sutilidad, que atrapa con un argumento ínfimo ( y prácticamente destripado en el trailer), que da por pensar en las capas que en realidad esconde. La España rural tiene mucho del Irán que retrata Farhadi en sus películas. Sus correspondencias son muchas, lo que no deja de sorprender.

Cuando se desata el drama, tras un necesario prólogo donde se presenta a los distintos personajes, asistimos a un vaivén de acontecimientos, mezclados con el dolor más desatado y la convicción más recalcitrante, donde se junta todo y todo, el pasado especialmente, sale a la luz como una arma arrojadiza. La alegría, el alboroto y la felicidad desbocada del principio deviene dolor y frustración, desconfianza y miedo, después. Los secretos se van revelando a los personajes y al espectador y los reproches y las súplicas surgen como un mecanismo de defensa y también de supervivencia. Todo vale cuando la vida de un ser amado corre peligro, hasta se pueden remover los cimientos que se prometieron no remover.

Así da que pensar que ese "hecho" no es más que una excusa para poner a unas personas, con las que nos identificamos, en un aprieto tras otro, preguntándonos como reaccionaríamos nosotros en tal situación, de quien nos fiaríamos y de quien desconfiaríamos, qué haríamos o no. Una jugada perfecta de Farhadi: no importa que estemos en Irán, Francia o España, todos, seamos de donde seamos, podemos ver que este conflicto es universal y que hay personas que reaccionarían visceralmente, hay otras que razonarían y otras que renunciarían o se lo jugarían todo con tal de volver a la normalidad. He ahí la fuerza de la propuesta del director: la universalidad de lo cotidiano; la fuerza de lo sencillo.


Sublimes los actores, sin una sola fisura. Extraordinarios los principales (Cruz, Bardem y Darín), con la fragilidad y la sutileza necesaria para hacerlos creibles. Los secundarios no se quedan atrás, entre los que destacaría a Bárbara Lennie, Eduard Fernández y Elvira Mínguez, que casi roban el protagonismo a los principales. Si esta película es así es en buena medida por el trabajo brutal de sus actores.

Dicho esto, es una película muy recomendable, de las que te dejan pegado a la butaca hasta su resolución, aunque ésta, por ponerle algún pero, siendo coherente, no tiene la contundencia que ha envuelto el planteamiento y el nudo. Al igual que el final, un poco a lo "Nader y Simin..." que queda a la interpretación del sufrido espectador, envuelto en ese poderoso y desaforado drama rural y humano.
[Leer más +]
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Secretos a voces
Pues sí, no me extraña que Penélope Cruz haya quedado exhausta después de tener que sufrir (nada fácil además) durante tres cuartos de película al menos, por más actriz que ella sea... Por suerte Bardem la ampara, a distancia, con ese papel tan bonito que Asghar le ha confiado y que él logra dotar de enorme sensibilidad -tan a distancia de Escobar-. Pero en realidad es toda ella un festival de actores y cada cual en su rol, sea más o menos destacado, lo llena de significado y aporta veracidad a la trama, a veces tan sólo 'estando', como es el caso de Cuesta o Casamajor. Es llamativo, por cierto, que el director diga que su familia es muy normal y que no sabe de dónde le vienen toda esa retahíla de problemas al idear sus historias, quizás sea por ello precisamente añade, pero diría que esta es sin embargo para mí, dentro de su filmografía, donde los problemas me parecen más plausibles, quiero decir asimilables y con las dosis mínimas de sobresaltos y/o sorpresas a que nos tiene acostumbrados. La de aquí se ve venir -una de ellas en concreto- al menos es lo que yo opino aunque compartiría con Farhadi una duda razonable que tengo con respecto a un raptor, ejem, pero no puedo, ni debo, exponerlo más abiertamente aquí que los secretos, a voces, tienen que seguir ocultándose... aunque todos lo sepamos.

(Por cierto, la vibrante escena inicial de la boda me ha recordado a "El cazador", con toda su gran potencia y enorme vitalidad, un gran momento de alegría en las vidas de todos ellos antes de que los acontecimientos cambien inexorablemente de rumbo.)
[Leer más +]
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Notable
Farghadi construye un thiller psicológico capta la esencia española. Con un puñado de buenos actores que creen su personaje todo es mas fácil.... La historia de una mujer que va a la boda de su hermana y un hecho cambia todo. Penélope Cruz una vez mas está soberbia. Lo mismo que Bardem y Eduard Fernández. Darín hay momentos que no me creo su personaje. Aunque esta mas que correcto. La historia se centra y van saliendo secretos ocultos. Algunos buenos giros argumentales y estar pendiente para no perderse. A pesar de todo Farghadi saca con nota alta su aventura española y esperemos que no se detenga aquí y que quiera volver a rodar en España.
[Leer más +]
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Lo mejor el trailer
El problema de "Todos lo saben", es que le falta emoción para ser un thriller, no hay momentos de desasosiego, ni de morderte las uñas, ni siquiera de tensión. Es mas una historia de secretos familiares que de intriga.
Para mayor gloria de un Javier Bardem que siendo el más protagonista, parece que este con resaca toda la película, moviéndose como un bloque y con cara de pasmaó todo el metraje, desde luego no es su mejor papel. Quizá el personaje no de más de sí. Esta mucho mejor Penelope porque aunque empieza pareciéndose a la prota de "Volver', enseguida repunta dando credibilidad a su sufrimiento. Ricardo Darin realmente tiene poca presencia en la historia pero siempre está bien.
Los que se salen son Eduard Fernandez que siembra duda e interés y un soberbio Ramón Barea, el mejor de todos. El resto del reparto cumple bien con los roles que les han asignado en una historia más teatral que cinematográfica.
Desde luego el tráiler promete más que el resultado
[Leer más +]
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Admitamos lo que ya sabemos.
La gran película esperada por todos, con el director extranjero más laureado y con el mejor elenco de los últimos años; nada podía salir mal y digamos que casi se han cumplido las expectativas.

Empecemos hablando del guión, de la trama, y es que aunque parece simple es una gran historia llena de originalidad. Asghar Farhadi consigue crear una atmósfera de dudas, de misterio y de odio; es increíble como te manipula a su antojo y te hace llegar a sentir verdaderas calamidades hacía los personajes. Sin embargo, no todo es bueno; después de tanto giros, el final (en mi opinión) es decepcionante, ha querido engañar demasiadas veces y se ha pasado.

En cuanto a la técnica, aunque algo extraña, es eficaz y original, los planos se suceden ahogándote hasta no poder respirar, hay belleza y tensión, hay harmonía y forma dramática que muy pocos directores consiguen. Se podría comparar con los thrillers españoles, ese ambiente tan turbio imposible de respirar pero que Farhadi consigue hacerlo cinematográfico y nada forzado; una ansiedad y horror creíbles. Por otro lado, si es cierto que Farhadi peca de algunos planos extraños y que no terminan de funcionar, la escena de la boda incluso puede llegar a marear, es un cine demasiado frenético, la cámara no se está quieta, y como se suele decir: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno".

Y ahora hablemos de los actores porque sin ese elenco tan excepcional, sublime y fuera de serie, el film se habría quedado en una gran decepción para el espectador. Empecemos por Cruz y Darín, no hará falta que diga que hablamos de dos grandes actores, inmersos; ambos consiguen introducirte en la historia, sentir el dolor que sienten ellos, la desesperación más profunda. Pero si hay alguien a quien destacar es al señor Bardem, la naturalidad de este histórico actor es una obra de arte, solo verlo a él actuar ya merece la pena ver la película. Es una actuación que muy pocos en la historia del cine consiguen y no solo es este papel sino todo a lo largo de su carrera, es algo poético verle, te hace ser él en la película, sufres por lo que le puede pasar, te asfixia, es puro cine.

Por último, el resto del elenco es más que notable, Cuesta y Fernández demuestran que son actores de categoría internacional.

En resumen, "Todos lo saben" es una muy buena película en la que falta una pizca de algo que no se termina de saber, te quedas con un sabor agridulce nada agrio pero que no acaba de convencer. Eso si, si quieren ver la película, fíjense en la escena de la búsqueda bajo la lluvia, y piensen en cuantas obras más han visto tanta intensidad y perfección.
[Leer más +]
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
EL PASADO SIEMPRE VUELVE
Diferente a sus films anteriores, tanto en lo conceptual (elige la mezcla de géneros) como en la producción (francesa y española), Farhadi, rueda en España, con un trio de notables actores (Javier Barden, Penélope Cruz y Ricardo Darín), un thriller cuyas virtudes están en la calidad de su nivel interpretativo y un sostenido ritmo lleno de tensión y suspenso que el director dosifica sabiamente a lo largo de todo el film.
Clásico film de género que navega entre el policial negro y el melodrama clásico, no solo lucen los actores sino también es notable la capacidad de Farhadi como guionista y director. Son conocidas las habilidades del director iraní en estos rubros, no obstante, sorprende su ductilidad y capacidad de adaptación a un medio tan diferente como es España respecto de Irán.
Si bien el argumento adquiere características universales toda vez que en el film se habla de amor y de dinero, Farhadi tiene la habilidad de crear tensiones, resolverlas, y volverlas a continuar en forma diferente durante todo el transcurso del film manteniendo al espectador pegado a su butaca tratando de discernir un “judonit” (quién lo cometió) hasta el final mismo de la película en una especie de montaña rusa emocional. En muchos aspectos este film recuerda a “A Propósito de Elay”, un film suyo de 2008 en el cual desaparece la joven Elay en medio de unas vacaciones familiares.
La cuestión viene de antaño. Un terrateniente que ha perdido sus tierras como consecuencia de llevar durante años una vida disipada. Una familia con orígenes feudales propietaria de tierras e incluso pueblos medievales. Generación tras generación han perdido dinero y tierras que los coloca en la actualidad en una dificultosa situación económica en medio de una España que ha cambiado, se ha modernizada formando parte de una Europa pujante. En esta situación, el director subraya una clásica oposición producto de la perdida de posición social afectada por la tenencia de propiedades y dinero como si acaso posición social y nivel de riqueza no fueran un sinónimo en nuestra época.
Farhadi plantea que el pasado siempre vuelve, ya sea por el recuerdo o por la cuestión irresuelta. Es entonces cuando aparece ese poderoso caballero llamado Don Dinero, algo fungible, a diferencia del amor que no lo es. En el film hay amores que no encuentran su pasado, que se perpetúan en el tiempo sin solución de continuidad. Y también hay cuestiones pecuniarias irresueltas o que no se aceptan resolver. La carga es explosiva dejando poco lugar para el final feliz.
No estamos ante la mejor película de Farhadi pero estamos ante una película sólidamente desarrollada, claramente resuelta, que mantiene las tensiones planteadas de principio a fin, que se maneja correctamente dentro de cada género, logra mantener la atención del espectador, y que por sobre todas las cosas tiene un alto nivel de actuación que hacen absolutamente creíble y hasta emotiva la historia que nos está contando.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Explora con intensidad y magníficas interpretaciones el sufrimiento por un secuestro
El nombre de Asghar Farhadi empezó a sonar en los círculos cinéfilos gracias a ‘A propósito de Elly’, por la cual se llevó el Oso de Plata al mejor director del Festival de Berlín, aunque fue ‘Nader y Simin, una separación’ la que realmente disparó su prestigio. Dicha cinta ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, triunfo que volvió a conseguir con ‘El viajante’, su anterior largometraje.

Ahora el iraní da el salto al cine español con ‘Todos los saben’, una película que también se está vendiendo por contar en su reparto con Penélope Cruz y Javier Bardem. Ambos actores -y pareja en la vida real- ya coincidieron hace poco en la deficiente ‘Loving Pablo’, pero aquí ofrecen su mejor cara en un intenso thriller que confía más en la fuerza de las relaciones entre los personajes que en ofrecer escenas vibrantes por las cosas que suceden en ellas.

‘Todos los saben’ comienza con una familia reuniéndose para una boda que se va a celebrar en el lugar de origen de la mayoría de ellos. El hecho de ser una ocasión tan especial lleva a que el primer acto de la película tenga un elemento más costumbrista, aunque sin excederse nunca en ello, para que así vayamos conociendo a los personajes y empecemos a hacernos una idea de qué lazos les unen exactamente.

Eso sí, Farhadi lo hace todo con una claridad indiscutible, dejando que sean los pequeños detalles o alguna conversación aquí y allá lo que vaya permitiendo al espectador sumergirse en la historia. Ni siquiera necesita adelantar lo más mínimo sobre lo que nos espera, ya que su acercamiento de corte realista a los hechos -la música queda reservada a lo que suena durante la fiesta- es una forma de potenciar el trabajo de los actores, todos ellos impecables.

Sin embargo, es evidente que todo va encaminado hacia un interés mayor, algo que se concreta cuando la hija del personaje interpretado por Cruz -deslumbrante cuando ha de exteriorizar su dolor pero también cuando se enfrenta de forma más contenida a una decisión que va a afectar de forma clara a su posible rescate- y el relato se transforma, acercándose al thriller pero manteniendo en todo momento sus raíces en el drama de personajes.

Ahí Farhadi corría el riesgo de que todo se diluyera por tener que atender tantos personajes o que varios de ellos quedasen relegados a un segundo y tercer plano frustrando al espectador. No se puede negar que opta por la segunda opción, pero manejándolo de tal manera que uno entiende que personajes que parecían importantes pasen a ser un mero apoyo o en algún caso poco más que un elemento decorativo.

Lo que interesa Farhadi es cómo acepta ese secreto a los personajes implicados y su reacción tras salir a la luz la verdad. Hasta entonces el trabajo interpretativo había sido estupendo, pero ahí sube un escalón más.

De hecho, la verdadera intensidad de la película, lo que logra mantenerte en vilo en todo momento, es lo bien dirigidos que están todos los actores -Cruz necesita especialmente un director inspirado en esa faceta y lo ha encontrado en Farhadi- y lo centrada que está la puesta en escena en potenciar ese elemento. Por ello, Farhadi prescinde de cualquier artificio propio del thriller, optando por una planificación más austera, recreándose sin caer en el deleite innecesario en las emociones de los protagonistas.

Eso también redunda en que el misterio quede en segundo plano y el impacto de saber quién está detrás de todo sea menor, pero Farhadi había optado por una forma de desarrollar la historia y se ciñe a ella hasta las últimas consecuencias. El resultado es una película intensa por motivos diferentes a lo habitual en este tipo de relatos y que logra atraparte en todo momento pese a ser consciente de que haya elementos que podían haberse explorado más y mejor.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Bajo la piel de la España profunda
"Todos lo saben" (2018) de Asghar Farhadi. Magnífico thriller donde el epicentro está en las relaciones más profundas de una familia, y su unión con la tierra, el entorno y la historia de este país, España, que salen a flor de piel a través de un trágico acontecimiento. Te mantiene tenso y expectante durante todo el metraje, sin saber a ciencia cierta cuál será la resolución del conflicto. Con una realización a fuego lento, donde poco a poco vamos descubriendo el papel familiar de cada uno de los personajes y su pasado, el cual es muy importante para el futuro de los mismos. Y aunque el "gran" secreto de la película, como su título indica, pronto "todos (incluido el espectador) lo saben", no le quita ni un ápice de intriga al relato. Finalmente destacar las actuaciones de todos y cada uno de los actores y actrices que son sencillamente maravillosas. Como punto negativo, para el que esto escribe, es el final algo anti climático y simplón, demasiado rápido, cortante y que tal vez pedía de más desarrollo, como había ocurrido con el resto del film. A pesar de ello es una magnífica película totalmente recomendable.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La familia es lo que importa
Asghar Farhadi tiene la habilidad de llevar al límite la moral y las convicciones de las personas antes situaciones que hacen tambalear la estructura de las relaciones personales, familiares y de todo tipo.
Partiendo de una boda tradicional en un pueblo español, con lo ello conlleva en cuanto a lo costumbrista del relato, los cotilleos, los forasteros, el reencuentro familiar.... Una situación inesperada cambia completamente la realidad, arranca caretas, convenciones y libera las contradicciones y las oscuridades escondidas en la memoria.

Tiene muchos puntos de similitud con otras de sus películas, pero en este caso, ambientada en la sociedad española, y con actores españoles, los matices socioculturales cambian totalmente y ahí brilla especialmente la dirección de Farhadi, enriqueciendo la historia y añadiendo prejuicios, rencillas, envidias, apariencias muy propias de lo que podríamos llamar la 'cultura rural española'.

El magnífico elenco de actores españoles, con lo más brillante y talentoso que ha dado este país en los últimos años, desde los hollywodienses Javier y Penélope a los más locales Elvira Mínguez Barbara Lennie, Eduard Fernánez ... etc .. y el grandísimo Ricardo Darín, hacen que la película parezca en muchos momentos, que se haya rodado al estilo Loach, sin un guión previo, con una orientación de por donde tiene que ir la escena, dejando improvisar e inventar, tal es la naturalidad y el talento que demuestran en esta película.

En su posible debe, si me viese obligado a ponderar algo, (que no es que lo vea necesario, pero si quizás, me choca un tanto, viniendo de Farhadi y su filmografía anterior), pondría, determinados giros argumentales que, aunque potencian la historia, dejan la historia en un cierto nivel de convencionalidad que quizás ensombrece un tanto el resultado final.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Asghar Farhadi firma un melodrama-thriller muy interesante
Interesante película que tiene los mimbres del suspense en una familia del mundo rural en la que todos conocen las cosas que ocurren, aunque no las digan. En el mundo capitalino este fenómeno no es tan claro como en el microcosmos de las pequeñas poblaciones. Así, la trama y la acción transcurren en este tipo de colectividad donde todos se conocen, incluso más allá de lo imaginable.

La historia se inicia cuando Laura (Penélope Cruz), se desplaza desde Buenos Aires a su pueblo natal en España para asistir a la boda de su sobrina. Todo va de perlas y se adivinaba una visita familiar de poco tiempo. Mas todo ello se ve seriamente perturbado por acontecimientos inopinados que harán sacudir los cimientos de la familia y adláteres, o sea, agitará niveles profundos de las vidas de los implicados y también de los no implicados.

Pero veamos. El gran director Asghar Farhadi es de la opinión de que su historia es universal, o sea, que habría podido ocurrir en Irán, o en Italia, y por supuesto en España. Farhadi ha declarado: “Estoy convencido de que es mucho más lo que une a las culturas que lo que las separa".

Tanto en su forma de dirigir el film como en el magnífico libreto que el propio Farhadi firma, nuestro hombre busca los universales humanos en los más ocultos secretos locales. Hay en la manera farhadiana una forma de aproximarse a la singularidad rural castellana, que por momentos sorprende y te atrapa. Su acierto está en la certera manera de recrear la visceralidad y el resentimiento. Ese odio tan de pueblo de piedra al sol mesetario. Pues lo que más interesa a nuestro director en la vida y en su arte es descubrir las razones por las que los hombres actuamos como lo hacemos.

El reparto es de primera división con actores y actrices en lengua española, que tienen una importante proyección internacional. Por empezar por algún lado Penélope Cruz está superlativa en uno de los mejores papeles de su carrera; mujer que hace de madre desesperada, gravemente dolida con un dolor que traspasa la pantalla y con una cara limpia, sin maquillaje; una mujer desolada que puede perder lo que más ama. Javier Bardem está superlativo en el rol de un hombre normal, algo rudo, un tipo cabal que de manera progresiva se ve a si mismo cada vez más confuso y atravesado por un padecimiento insufrible. Ricardo Darín es el actor que atraviesa la pantalla y nos traslada credibilidad. Está igualmente un Eduard Fernández que siempre hace gala de un enorme registro. Y hablando de mujeres sufrientes, dos actrices de primer orden como Elvira Mínguez o Bárbara Lennie, a cual mejor. O Inma Cuesta que alegra el plano inicialmente para luego pasar a la angustia de la intriga propia del thriller. Y así, todo un elenco de secundarios geniales, un dream team de actores ‘formidables’.

En este melodrama lleno de infelicidad, aspereza y ternura, Farhadi extiende su poder artístico sentimental y nos traslada al pasado de los personajes y a las imborrables huellas que ha dejado en quienes lo gustaron o lo sufrieron, con cotas de enorme dolor y quebranto que quedaron encubiertas tras en una aparente normalidad. Temores y la necesidad de aprehender a los malhechores, de ahondar en sórdidas connivencias. Y es que Asghar Farhadi, como han dicho los actores del film: “Está en todos los detalles, en los más mínimos, en los más insospechados… De cómo llevabas el pelo, de tal o cual mirada…”.

Amigos que leéis estas letras, no cabe duda alguna de que Farhadi maneja más que mejor un lenguaje que expone con enorme potencia y perspicacia esa mezcla de pensamientos, actitudes o sentimientos que habitan en el ser humano.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Un buen director, una historia poco creíble
Un buen director sin ninguna duda. El tema es la desaparición de una chica y los conflictos familiares y personales que emergen con eso.

Un guión poco creíble ( mitad thriller , mitad folletín ) que logra salvar el director con su magnifica fotografía, unos actores muy buenos en sus papeles y un ritmo que no decae. Maravillosas escenas de alegría en los tramos iniciales.

Un acierto la ausencia de música.

Recomiendo verla.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
No es de lo mejor de Farhadi, pero cuenta
Everybody Knows está dirigida por Asghar Farhadi y no llega a ser tan potente como El viajero, que ganó el Oscar a mejor película extranjera, pero sí nos deja su impronta. El retrato de un pueblo, de unas costumbres muy nuestras; el ser humano en estado puro, con sus envidias, chascarrillos y venganzas. Una familia, con Penélope Cruz a la cabeza y sus dos hijos, llega desde Buenos Aires a España para asistir a la boda de su hermana. Todo se presenta con un ritmo bajo, donde el espectador comienza a conocer a los personajes y atisba las relaciones que tienen entre ellos. Después se sucede la boda y la celebración, hasta que llega el momento en el que todo estalla y el ritmo se incrementa.

A TODOS LO SABEN la salva en buena parte el gran elenco de actores españoles que lo protagonizan. Comenzando con una inmensa Penélope Cruz, que retrata el dolor como nadie, desde la visceralidad más pura, pasando por un Javier Bardem con el que, una vez más, sintoniza a la perfección. El Goya llamarán a la puerta de ambos, probablemente. Ricardo Darín, Bárbara Lennie, Eduard Fernández e Inma Cuesta son algunos de los secundarios que les acompañan. Casi nada. Sin embargo, el filme batalla entre el melodrama y el thriller y acaba por no aportar esa dosis de emotividad que acostumbra el iraní.

Un rapto provoca que las mentiras de toda una familia, y de un pueblo, salgan a la luz. Lo más tenebroso del ser humano, las rencillas, el odio, la venganza y la manipulación. Todo ello aflora en una situación que se descontrola hasta tal punto que el espectador no tiene ni idea de cómo se resolverá el filme. Pablo (Javier Bardem), un hombre respetado y bueno, excesivamente; en contraposición con el personaje de Penélope Cruz, desgarrada de dolor y dispuesta a todo. Una familia que se desangra y un pueblo que habla y que conoce. Pocas veces nadie ha sabido retratar mejor a la sociedad española como ha hecho el iraní Ashgar Farhadi. Sello español cien por cien.

En definitiva, TODOS LO SABEN es una película que se toma su tiempo en ser contada, que engaña en ocasiones y cuyos giros de guion pueden ser cuestionables. Pese a no ser su mejor película, tiene su sello y el de una Penélope Cruz que se come la pantalla junto a Javier Bardem. No es para todos los públicos porque es del que deja huella. Un retrato social del pueblo español de interior realizado por un iraní que no os podéis perder.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Decepcionante
Tenía muchas esperanzas en esta película. Me encanta el director y la mayoría de los actores, entre los que no incluyo a Penélope Cruz, quien no parece haber evolucionado nada desde Belle Époque. Bárbara Lennie, desde luego, la supera con creces, tal vez deberían haber invertido los personajes... Javier Bardem, que normalmente se sale en sus papeles, aquí da lo justito tirando hacia abajo. Elvira y Eduard cumplen bastante bien, aunque es una pena no haberles sacado más partido. Ricardo Darín está inmenso, como siempre. Ramón Barea y Carla Campra me resultan excesivamente histriónicos. Y el resto cumple más o menos sus pequeños papeles. Pero, tal vez, lo más reprochable de la película sea que el conjunto no funciona, que no consigue hacerte cómplice del drama, no emociona, resulta un tanto fría y distante, incluso la primera parte -la boda- con exceso de ruído, no transmite alegría y resulta un tanto enervante. Me pregunto si esa falta de veracidad es a propósito (en cuyo caso le faltaría una buena dosis de sutileza), ya que no hay que olvidar que, después de todo, es la historia de un engaño y un secreto a voces... Pero, entonces, sería demasiado burda... No sé, de cualquier forma, he salido muy decepcionada, lo siento.
[Leer más +]
4 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
Larga, lenta y hueca
La película, ya solo por el reparto que tiene, promete, pero el resultado en mi opinión, es muy flojo. En general, yo resumiría la película como larga, lenta y falta de contenidos.

La ambientación está bien, es muy mediterránea, tal vez recuerda más a Italia o Grecia que a España, donde se desarrolla la historia. Penélope Cruz, Javier Bardem, Eduard Fernández y en general, todos los protagonistas, ofrecen una muy buena interpretación, algo que cabe esperar de actores de semejante talla, creo yo. No obstante, en mi opinión hay detalles y momentos de la película excesivamente desarrollados, que alargan un argumento más simple del que cabe esperar y que aportan poco o nada. El campanario, las tierras, los temporeros, la boda...

La película es larga y lenta hasta que llega el final, que de un plumazo acaba con todo, así sin más.

Si vas con ánimo y predispuesto a ver la película, lo normal es que ese título te haga sospechar de todo mientras la estás viendo y esperas algún desencadenante que lleve a un final de impacto. Pues nada tiene que ver con el de la película. Así creo que nos quedamos todos cuando se encendió la luz en la sala, con cara de póker.
[Leer más +]
3 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
LOS BARDEM.
Buenas actuaciones de los Barden de la "Pene" y su "Javi"... La película es un proyecto fallido, rutinario, con esencia a rancio... y eso fue lo único positivo que saqué, al observar que no gustaba... Ya sabéis: Ese ruidillo de fondo, movimientos en las butacas y poca atención, todo ello te hace sacar conclusiones, y es que la gente no ha conectado con ella.

Pero no os fiéis de mi crítica, que podría calificarse de tendenciosa. De las 28 críticas recogidas en esta página, escritas por los profesionales del medio, 17 no son positivas, o la valoran negativamente, y de las 11 restantes que podriamos calificar como benevolas, la mayoría incluyen algún comentario, destacando aspectos desfavorables.
No creo que a la gente más joven le interese. Es un proyecto muy trillado aunque de una ejecución atractiva y a la vez alejada de lo que se busca en el cine a finales del 2.018
[Leer más +]
2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Insólita luna de miel
Esta película nos muestra cuán lejos puede llegar en sus maquinaciones un pueblo madrileño entero (si bien centrado en una familia, aquí están conchabados todos porque todos lo saben), con tal de fastidiarle la luna de miel a un catalán.

Asghar Farhadi, ilustre creador de varios peliculones (si me estimáis, no dejéis de ver la portentosa "Nader y Simin"), se marca un Woody Allen y se viene a España a rodar con Pe y Ja. En este caso muy bien flanqueados por pesos pesados de la interpretación como Bárbara, Elvira, Darín y Eduard. Aquí nadie se quería perder la fiesta.

La película no está mal, de hecho es muy buena hasta que aparecen los móviles. A partir de ahí empieza a flojear hasta terminar disolviéndose como un azucarillo, expresión rancia donde las haya, por cierto.

A mí me hubiera gustado ver más Penélope, que lamentablemente se ve obligada por el guión a cederle protagonismo de vez en cuando a los gallos. Reconozco que no me importaría ver una película con Penélope en todas las escenas.

Gustará a: torrelagunenses, policías retirados, Pedro Almodóvar
No gustará a: wedding planners, policías en activo, terratenientes
[Leer más +]
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ver críticas con texto completo