arrow
7
N¨17
Una joven ladrona de joyas se enamora del detective que persigue a sus socios. A punto de ser asesinado, ella no duda en salvarle. La banda entonces, decide vengarse. La muchacha y el detective se ven obligados a huir de sus enemigos y se refugian en el número 17 de una calle en los suburbios de Londres. Los ladrones saben que en esta casa está escondido un collar muy valioso

Distendido argumento, de apenas una hora de duración, basado en una novela de Joseph Jefferson para uno de los primeros trabajos sonoros de Alfred Hitchcock. La historia, bien analizada, se muestra un tanto irregular, en cuanto a ritmo se refiere; a pesar de que la pareja de guionistas formada por Rodney Ackland y Alma Reville intenta implantar un ritmo in crescendo, que llega a su clímax en la persecución al tren, lo cierto es que la trama se muestra demasiado confusa y diluida durante los compases iniciales de la cinta. En este aspecto se achaca la mala presentación de los personajes, que aunque en su conjunto comportan un elemento de tensión y duda, no se esbozan de manera aceptable en líneas generales. A favor del desarrollo tendré que recalcar, eso si, el maravilloso final, toda una sorpresa, y la magnifica combinación de humor e intriga tan característica del director británico.

Estéticamente hablando, este título resulta bastante original; el bajo presupuesto no supuso, al parecer, un gran problema para Hitchcock, quien intenta compensar los malos medios con una vistosa puesta en escena. El ritmo, ya mencionado anteriormente, condiciona la técnica usada por el director; mientras que en los primeros minutos de metraje se emplean planos largos (sensación de sosiego), en la segunda fase, marcada por la aparición de la banda de ladrones, la técnica pasa a un uso mucho más ágil de planos (gran tensión dramática), llegando incluso a cambiar la velocidad de fotogramas, denotándose todavía la influencia muda. La fotografía de Jack E.Cox y Bryan Langley, también merece ser desglosada: por una parte encontramos la buena utilización de sombras, teñida en algún que otro boceto expresionista, junto con el sabio empleo del factor climático (mucho viento y cielo nubloso) para lograr un inquietante ambiente, y por otra parte hayamos el pobre color, dirigido al tono más claro por encima de las zonas más oscuras. La historia no da cabida a un rotundo protagonista dentro del reparto, si bien Leon M.Lion y Anne Grey son los más explotados durante los momentos clave. Entre los secundarios podríamos recalcar a John Stuart y a Donald Calthrop. La banda sonora, bajo la batuta de A.Hallis, hace acto de presencia en el transcurso de los minutos iniciales con unas exaltadas composiciones que subrayan el sentimiento de angustio y confusión.

Peculiar largometraje de comienzos de los años treinta, que nos regala algunas secuencias muy curiosas, como la persecución en tren. Recomendable por su rareza y por su labrada filmación.
[Leer más +]
14 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Se le puede disculpar
Se le puede disculpar a Htchcock que las metiera cuadradas en los años 30. Ya que en los 40, 50, 60 las metió igual que el balón de la NFL. El número 17 no es el número de veces que las metió cuadradas en su vida. El número es posible que fuera mayor. El número 17 es el número en que se desarrolla la trama. No es la trama de La casa de la calle 92; pero por lo menos tiene el número 17 que es muy bonito. A destacar las persecuciones. Y se acabó lo destacable.
[Leer más +]
11 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Un discreto esbozo del futuro maestro
Un ensayo artesanal, deslavazado e imperfecto de thriller en clave de comedia, perteneciente a la incipiente carrera exitosa del joven Hitchcock en Inglaterra. El maestro desestimaba el film alegando que adolecía de numerosos defectos, entre ellos su desastrosa construcción (pocos autores han sido tan severos con su obra como Hitchcock). Aunque se atisban algunas constantes de su futuro estilo personal, donde podemos apreciar que las cosas no son lo que parecen, el pretexto o “macguffin”, en este caso un collar de diamantes, el humor socarrón, el misterio y las sombras amenazantes heredadas del expresionismo alemán.

Su falta de coherencia argumental, que nadie pone en duda, es la causa del rechazo mayoritario: casi nada de lo que se ve tiene demasiado sentido, todo parece un chiste cuando no una burla descarada, y además, no resulta atractivo. Pero, aún siendo una obra mal construida, la película posee bastante interés, la falta de prejuicios con la que el maestro realizó esta sencilla obra de compromiso hace más 80 años, pone en evidencia la falta de necesidad de ser narrada. Gracias a ese extraño tono conseguido, inspirado principalmente por el hecho de que las sombras de los actores parecían interesarle más que los personajes, los gestos y sus miradas más que sus palabras.

Puede verse también como un mundo absurdo en el que un hombre, persiguiendo su sombrero arrastrado por el viento, entra en una casa donde también se ha entronado lo absurdo: un cadáver que aparece y desaparece, una sordomuda que se expresa correctamente, un bandido que se finge policía y resulta ser un bandido distinto al que simulaba, un paseante que es policía, malvados con fino bigote y un vagabundo metomentodo. Divertidísimas persecuciones entre gloriosas maquetas con sentido del ritmo y una cierta distancia irónica. El resultado no es bueno, pero tampoco tan despreciable como se ha dicho.
[Leer más +]
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Curiosa. Ingenua pero con cierta gracia.
Obra menor del maestro del suspense con una parte final muy conseguida que contiene una apasionante y vertiginosa persecución con un tren y un autobús como principales protagonistas.

La película está basada en una obra de teatro, lo cual se observa claramente en toda la primera parte de la misma, desarrollándose entre el rellano y la escalera de una casa de varios pisos, con entradas y salidas por las puertas laterales, como si estuviéramos asistiendo a una representación en un clásico teatro. Al final la acción se vuelve frenética y se produce esa persecución antes mencionada en la que prácticamente todos los trenes, las estaciones, etc., que aparecen son maquetas, pero muy bien conseguidas para la época en la que se rodó.

En fin, curiosa e inquietante cinta de Alfred Hitchcock, absurda y a su vez, extrañamente atrayente, ingenua pero con cierta gracia, a pesar de que a veces la dirección del maestro resulta un tanto tosca (aún se notan restos de cine mudo en algunas imágenes del filme). Como película no está mal, como parte de la historia del cine y para ver su evolución y la del director, realmente interesante.
[Leer más +]
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Casi una del montón
La historia es sencilla, aunque da las suficientes vueltas como para que el final sí que sorprenda algo. Las interpretaciones son suficientes, aunque haya un personaje bastante carismático como es el vagabundo metepatas, que le da mucha vida a la película. Los escenarios y los efectos especiales son bastante básicos, pero en momentos están muy logrados (teniendo en cuenta que la película es del 32). Y el juego con la luz tiene sus fallos, pero son los propios de la época, porque la verdad es que el juego con las luces y con las sombras está cuidadísimo.

Vamos, que la película es del montón, pero con algunos detalles (como los descritos y otros) que la sacan de ese montón.
[Leer más +]
4 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Una joya
Dentro de la filmografía del director británico, "El número 17" no goza de gran popularidad. Constituye un gran trabajo dentro de lo que los puristas llaman "obras menores".

60 minutos de duración que desarrollan una trama de manera vertiginosa, diálogos que destilan gran comicidad, escenarios que ayudan a crear una atmósfera idónea, son características que conforman "El número 17".

Película que, entre otras cosas, aprecio por anticipar ideas que más tarde Hitchcock desarrollara de manera más profunda en otras obras de su filmografía.

Gran película.
[Leer más +]
7 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
De casas abandonadas y veloces ferrocarriles
"El número diecisiete" es una película mala que salva la cara gracias al talento que Hitchcock vierte en algunas de sus escenas. Desde luego, lo que más llama la atención de este film, último trabajo como director de Hitchcock para la British International Pictures, es su enorme confusión argumental. El guión deja malherida a una historia por lo demás interesante. Todo pasa demasiado rápido. De repente, un hombre desconocido llega a un casa abandonada, se encuentra con un mendigo y un cadáver, y los acontecimientos se precipitan. Empieza a aparecer gente por todos los lados. Se nota que Hitchcock quiso contener un poco la narración introduciendo planos cortos expresivos. Pero la pausa no es suficiente y la película es, como admitiera su director, "un desastre".

Por otro lado, Hitchcock introduce elementos propios de su cine que dan esplendor a la cinta, creando suspense y tensión a pesar del tremendo lío. Destacan los juegos de luces del comienzo de la película; los toques de humor -sobre todo a través del personaje de Leon M. Lion, un mendigo de buen corazón aunque algo patoso-; la tensión de los encuadres en que los personajes se miran con recelo; y la más que notable persecución en tren de la última parte. El propio final de la película, aunque ingenuo, cierra de forma correcta esta desvencijada historia de ladrones y detectives -y chicas-.
[Leer más +]
2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
¿Quién se ha quedado con el collar de diamantes?
La primera película que, alguna vez intentara realizar Alfred Hitchcock, llevaba por título “Number 13”, llamada así porque era la décima tercera película en la que él participaba de alguna manera. Por razones, posiblemente de tipo presupuestal, la producción no fue más allá de los dos primeros rollos, pero Hitchcock quedó con la idea en la cabeza… y no es difícil suponer que, sumada “Mary” (versión alemana de “Asesinato”), “NÚMERO 17” aluda entonces a la cifra de filmes completada como director.

En el filme que nos ocupa, dicho número aplica también al cuarto de un edificio (puesto en venta o alquiler) donde está escondido un valiosísimo collar de diamantes en el que mucha gente está interesada. Así es como allí llega un hombre, “arrastrado por el insólito destino”, que al subir las escaleras tropezará con un vagabundo que pernoctaba allí… y ambos descubrirán el supuesto cadáver de quien pareciera ser un policía. Aparecerá entonces la hija que busca a su padre… Entrará luego una pareja que se presenta como posibles compradores, y tras ellos, un nuevo observador… y así estará completo el grupo de interesados en hacerse con el collar, fingiendo una y otra cosa, suplantando personalidades y haciendo cuanta maraña se les ocurre, mientras que, el vagabundo –sin duda, el mejor personaje del filme- ve con sorpresa todo lo que pasa y consigue estar siempre donde más tiene que estar.

“NÚMERO 17”, luce bastante imperfecto para ser un filme de un director que ya tenía suficiente bagaje y que contaba en su haber con unos cuantos filmes tan relevantes como “The Lodger”, “The ring” o “Blackmail”). Da la impresión de que hubiese sido hecho con grandes limitaciones humanas y económicas o que simplemente se suma a ese punto bajo de la vida en que las cosas nos salen algo infortunadas.

Al filme se le notan las fallas en la edición; al guión de Hitchcock, su esposa y Rodney Ackland, otra vez le falta consistencia; la puesta en escena no sobrepasa la suerte de cine que hacíamos en la escuela (excepción hecha de la secuencia del tren donde el director puso bastante esmero, aunque el resultado apenas merece un seis) y de nuevo, en todo este inglorioso período (1930-1934), lo más resaltable son las actuaciones, pues de nuevo, el maestro inglés se hace con un conjunto de actores bastante profesionales y nombres como Leon M. Lion (Ben, el vagabundo), John Stuart (el detective Barton) o Anne Grey (la chica silenciosa), tenían ya un solvente historial.

Por esta razón, y sumado que la obra en que se basa la película, “Number seventeen” de J. Jefferson Farjeon, contiene algunas interesantes cartas muy bien guardadas, el filme consigue resultar bien entretenido y hasta alcanza a motivarnos unas relajantes sonrisas.

Basta no pensar en Hitchcock, no se nos pueden pasar por la mente, en afán comparativo, las obras tan brillantes y sorprendentes que haría años después en La Meca del cine… y dispuestos solo a pasar un buen rato, es seguro que, “NÚMERO 17”, nos permitirá tenerlo.
[Leer más +]
Sé el primero en valorar esta crítica
7
Lograda cinta del maestro Hitchcock, buen preludio de lo que vendría más tarde
Muy entretenida película del mago de suspense, en su etapa, logicamente, inglesa.
Se aprecian las constantes que siempre mantendría de clímax in-crescendo, intriga bien sostenida y suspense en algunas escenas.
Bien dirigida, sí se pueden apreciar hoy en día, lo cual hace verdadera gracia, la utilización de maquetas, como por ejemplo en la intensa escena del tren y el autobús yendo en paralelo. Pero hay que tener en cuenta el año en que está dirigida.
Humor y acción bien combinados y corta duración, como se estilaba entonces.
Deja buen sabor de boca.

http://filmsencajatonta.blogspot.com.es
[Leer más +]
Sé el primero en valorar esta crítica
4
Trabajo de fin de curso
Dicho por el propio Hitchcock: "Fue un desastre", "bastante divertida, pero la historia fue bastante confusa".

La vi por primera vez el 8 de enero de 2012 y también opiné que es una historia mal contada. AL final no se sabe quien es quien. Bueno al final sí, pero a veces te pierdes.

Repito lo que comenté en su día: lo bueno es la ambientación: la casa, las sombras, las luces, el misterio, el tren, las maquetas... aquí ya se nota un Hichtcock en toda regla y se ve asomar a lo que sería en un futuro.

Parece más bien un trabajo de final de carrera. Porque las imágenes están bastante bien y el manejo de la luz hay fallos pero para un 1932 está bastante bien.

Las actuaciones son un poco malas. Los desmayos de ella muy mal hechos y las tortas también. Se notan que alguien está haciendo palmadas. Algunos cambios de imágenes están mal montadas o filmadas. En fin... como curiosidad del nacimiento de Hichtcock de lo que sería después, pues está bien recordarla.

Le subo 1 punto porque el momento maqueta me ha gustado bastante.

1 de 1 usuario encontraron mi primera crítica útil.
[Leer más +]
Sé el primero en valorar esta crítica
7
Un poco confusa, pero acertada
La casa del número 17 esta vacía y a la venta, cerca de la medianoche un transeúnte (1) que pasa por ella nota a través de la venta de cristal que algo cae del piso superior, al entrar se encuentra con un gamberro deambulante (2) y los vecinos del número 15, padre e hija (3,4).

A medida que avanza la noche llegan un hombre y una mujer sordomuda (5,6) que para ver la casa que está en venta, casi a la vez llega otro hombre (7), pero sin que nadie se dé cuenta entra otro individuo (8). Todos ellos desconfían uno del otro, cinco de estos personajes andan detrás de algo muy valioso que está en la casa, para ello en un momento dado cuatro ocultaran su identidad y finalmente el resultado será inesperado.

Aunque el film pudiera ser confuso y difícil de entender, lo cierto que es un verdadero desafío poder seguir la trama y las acciones de sus personajes, pero al final por su grado de suspenso, misterio y acción se disfruta a cabalidad. El film destaca por la escena de la larga persecución entre un autobús y un tren, para la época que se filmo las maquetas estuvieron de lujo.
[Leer más +]
0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ver críticas con texto completo