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9
7 en 1, A cascoporro pero fino
Realmente después de ver este biopic de mi artista favorito, puedo decir que estoy satisfecho, casi al igual que lo estuve con el de Ian Curtis (un poco más con este último). Pero también puedo decir lo que opinará quien no tenga ni idea de la vida o de las canciones de Dylan: Menudo desorden! Que desastre, no me entero de nada. Me aburro...

Las secuencias no son calcadas a las que pasaron realmente pero sí algunas muy fidedignas. En ocasiones con diálogos completamente idénticos a los que salieron por la boca del ausente protagonista.

Las partes más divertidas son, por supuesto, las del Dylan por la mitad de los años 60 con su visita a Inglaterra, etc. Interpretadas por una más que sobresaliente Cate Blanchett. ¿Las más aburridas? Pues hombre, las de Richard Gere diría yo, pero en fin qué se podía hacer en ese contexto tan sosete.

Uno es fan de Dylan y puede pensar: "Bah, muy bonito esto pero ya tenemos las películas 'Don't look back' y 'No direction home', que ahí sí que sale el auténtico y es lo bueno, o me pongo sus discos. No he de escuchar a nadie suplantando a su voz en sus canciones y destrozándolas...". En fin las malas notas que vengan de ahí son respetables, yo en algún momento también lo he pensado.

Pero la película está hecha con un tono de humor, sarcástico, misterioso, simpático. Muy original para ser un biopic. Y es una visión ligeramente diferente a la que ya tenemos, ¿y por qué no disfrutar con ella también y dejarse llevar por las imágenes y la música?

El que quiera disfrutar al máximo de lo que ha dejado esta persona a su paso por el mundo, bien. El que se enfade porque Dylan se vende, y que estas cosas sobran, bien, aunque ya sabemos lo mucho que le importa a Dylan que la gente se enfade por considerarle un traidor, sabemos que él te diria 'How does it feel?'. Cada uno hace lo que quiere y es respetable en unos márgenes y lo demás es envidia. Y el que no le interese para nada este hombre, bien, que pase de largo.

Yo no puedo estarle más agradecido por sus canciones (por 'Desolation Row' en especial).
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57 de 71 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Dios, Satán, Angus Young, o quién sea... Don't let me follow Todd Haynes down
Tres cosas que es imprescindible saber antes de ver I'm Not There (después también vale):

1. A Dylan sí le gritaron "Judas" en el Royal Albert Hall.

2. Después nadie se subió al escenario; él y The Band se marcaron un pedazo Like a Rolling Stone.

3. Por tanto, esta película no sirve como documento biográfico sobre Dylan. Sirve como desconstrucción de su personalidad.

Cosa como la que no funciona.

Las canciones de Bob Dylan son cojonudas, y este señor es un personaje más que interesante para centrarse en él, pero utilizar como idea central de este experimento al cantautor y acompañarlo con sus canciones es como comerse algo que está bueno, cagarlo, echarle un poco de caviar, y después pretender que alguien se lo vuelva a comer.

No sé si me se entiende la metáfora, pero creo que tiene más sentido que la película.

El envoltorio de modernidad que disfraza al retrato de Dylan estropea la película al convertirla en un todo que no funciona como un todo. Historias que se entrecruzan aleatoriamente, con un montaje llamativo pero inútil, absurdo, vacío, que le vuelve a uno loco... Una desestructura crónica que:

a) Dificulta el entendimiento de algo porque sí.

b) Intenta enmascarar de genialidad (o de algo) una carencia de ideas que bien podría haberse guardado el señor Haynes para sí mismo.

Para bien, está la notable actuación de Cate Blanchett (que interpreta a la parte más atrayente de Dylan), y algún momento interesante, como la enorme Ballad of a Thin Man. Y para de contar.

La historia de Richard Gere no está al nivel un producto ya de por sí flojo.

Poco más que decir. Irregularidad y aires de transgresión para una obra que al cuarto de hora pierde todo interés. Lío superficial aderezado con incomprensibles escenas surrealistas (una señora quemándose la cabeza, Los Beatles haciendo el subnormal, unos negros dándose un masaje que paran una canción...) que no vienen a cuento, gratuitas, que dificultan aún más la separación entre lo biográfico -o lo mínimamente real- y lo que es estúpido ingrediente para dárselas de innovador.

Película que se hunde bajo su propio peso.
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52 de 69 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
I'm not there (I'm gone)
Todd Haynes es una de las perlas del cine americano actual, y ya demostró en “Velvet Goldmine” que era capaz de afrontar el cine desde una lógica más musical que narrativa. Y lo hace en esta obra, inspirada en “la música y las múltiples vidas de Bob Dylan”, como confiesa al principio, a través de seis personajes distintos, interpretados por tantos actores, que cubren las personalidades y épocas más representativas del genio de Minnesota. Es, como dicen por ahí, un lienzo, pero puramente abstracto, en el que Haynes vierte todas sus influencias experimentales para contar la historia de una forma desordenada, sin linealidad temporal, con cambios a veces bruscos entre personajes y tonos, narrando hechos reales pero también leyendas y fragmentos inventados sobre Dylan para dar forma no sólo a su historia, sino para reflexionar sobre el arte y el propio artista, palabra para la que el señor Zimmerman es probablemente el mejor representante del siglo XX. Haynes juega a despersonalizar a la persona, a universalizarla, a mostrar el conflicto y el compromiso del artista con su gente, que muchas veces se acaba oponiendo a la propia innovación artística a la vez que compromete su vida personal.

Pero no pretendo asustar con lo anterior. Con todo el caos narrativo, “I’m Not There” no es una película difícil. Es divertida, emocional y brillante en estilo, con una dirección sobria y elegante, y una fotografía adaptada a cada capítulo aportando un contraste entre sus diferentes vidas que lleva al principal problema del film, su irregularidad. Abarcando tanto es obvio que haya pasajes algo menos interesantes y que palidecen al lado de los mejores, sobre lo que hay que destacar obviamente el de Cate Blanchett, por su enorme interpretación y sobre todo porque se centra en la época más fascinante, creativa y polémica de Dylan, la segunda mitad de los sesenta; aunque personalmente también me ha cautivado el Dylan “forajido” de Richard Gere, sin duda el capítulo más extraño y abstracto pero también encantador y mágico de la obra, con el actor americano encontrando el punto exacto al tono del fragmento con su interpretación lacónica y la imaginativa dirección artística.

Puede que esta película no sea el biopic que los fans de Dylan esperaban, pero eso no quita el mérito a un film al que hay que alabar su ansia de innovación y su innegable calidad artística. Ahora le doy un 8, pero probablemente acabe subiendo su nota, porque es una de esas películas que ganará mucho con el tiempo. Haynes lo ha vuelto a conseguir
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23 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
It ain´t me, babe
Que la película se centre en personajes diferentes entre sí y sin ningún nexo en común, pero que todos ellos representen una etapa de la vida de Bob Dylan, es el mayor acierto de I´m not there, y al mismo tiempo, uno de sus grandes inconvenientes. Porque para los que desconocen la vida del artista les va a resultar difícil seguir el ritmo de la película sin caer en determinados momentos en el aburrimiento. Incluso para los Dylanitas la sensación, en general, no deja de ser agridulce. Me parece que a veces Todd Haynes piensa más en él mismo que en la persona objeto de la película, pecando de pretencioso en más de una ocasión, lo que hace que la película sufra de partes bastante irregulares. Como la incomprensible e innecesaria parte de Richard Gere, con el símil de fondo de Pat Garrett y Billy The Kid, o ciertas metáforas trasnochadas, como la de Dylan ametrallando al público.

No obstante, se trata de un biopic arriesgado, que rompe los cánones del género, consiguiendo muchos momentos más que notables. Es de agradecer que el director no se haya dedicado únicamente a esa imagen estereotipada que se tiene de Dylan relacionada con la canción protesta (término que él mismo aborrecía) y que se haya centrado en aspectos más atractivos de su persona, como su actitud de rebeldía permanente y a contracorriente, la etapa en que, a pesar de los insultos, enchufó la guitarra eléctrica y revolucionó el rock and roll, su lucha contra la mala prensa, o su intento de alejarse de la fama y dedicarse a su familia a finales de los sesenta.

En cuanto a las interpretaciones, destacar las de Cate Blanchett, en el papel del Dylan más identificable de la película, el del Blonde on Blonde y estrella del rock; y la de Heath Ledger, en una de sus últimas actuaciones, dando vida al Dylan de mediados de los setenta, en plena ruptura matrimonial. Ambos actores consiguen unas notables y creíbles actuaciones, y es en ellas donde más nos acercamos a la figura de Bob Dylan y donde la película se hace más interesante. En contraposición, las actuaciones de Christian Bale y Richard Gere son más frías e indiferentes.

Con todo, estamos ante una película irregular, pero a tener en cuenta, especialmente para los seguidores del músico. Es una película interesante, valiente e independiente, además de resultar ser un buen documento sobre la época. Por otro lado, el hecho de que Dylan siga vivo hace suponer que no será la película definitiva sobre el artista. También puede servir a aquél que quiera introducirse en la música del artista, pues la banda sonora de I´m not there es estupenda, con algunas versiones de temas como Tombstone Blues realmente buenas.
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15 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Snob busca autoafirmación, estrella busca prestigio
¿Cree alguien que una película presentada como una pieza de arte y ensayo sobre Bob Dylan podría no contar con la pleitesía de la crítica? Por supuesto que no, y el snobismo más recalcitrante está de enhorabuena. El principal requisito para disfrutar de I'm Not There no es pues ser fanático del músico, sino poseer una elevada capacidad de autoengaño.

En cuanto al cacareado reparto, no ha habido un sólo segundo en el que creeyera que alguno de ellos era realmente Dylan. En todo momento veía a Richard Gere, a Heath Ledger, a Cate Blanchett o a Christian Bale, nunca a Bob Dylan. En el caso de Blanchett, sencillamente es tan obvio que es una mujer que incluso resulta extraño que los personajes le den tratamiento masculino cuando hablan con ella; en el caso de Bale, habla con un acento de paleto tan acentuado que es difícil no reírse. Pero claro, ser una estrella y estampar tu nombre en este tipo de experimentos da tanto prestigio...

Y aún así no todo es malo amigos. Hubo unos dos minutos en los que este caos narrativo captó mi atención: el famoso momento en el que enchufó la eléctrica y traicionó a los talibanes del folk. Dos minutos de entre más de dos horas de metraje, con dos cojones...
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36 de 61 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Todos somos Bob Dylan
Todd Haynes no lo iba a poner tan fácil: entre la sobredosis de películas y la resurrección de los ‘no-muertos’, en su vida y obra biográfica y musical, “I'm Not There” se erige como algo completamente nuevo. «La película no está concebida como una relación exacta de los acontecimientos de la vida de Dylan, no es una lista de sus infidelidades o de las drogas que tomó. Dicho esto, en la película aparecen todo este tipo de cosas, sus indulgencias, excesos, agresiones, opiniones polémicas, etc. Pero por suerte, su agencia de management nos animó en todo momento a dar nuestra visión del asunto, algo que no ha dejado de sorprenderme y es algo a lo que la película debe su franqueza y su complejidad».


Aporta respecto al resto de la moda del biopic un exceso de aventura en afrontarlo tal y como se planea, pero pierde la batalla en el resquicio y aparente punto flaco de la competencia: no emociona como en esos vestigios pretendidos y prendidos de superación, camino al Oscar.
Tal vez me siga quedando con “No Direction Home” pero los méritos del filme de Todd Haynes son tan amplios que se convierte en una película que continuará caminando pasado los años.
Como si Bob Dylan fuese un santo y esta su hagiografía el cruce de múltiples versiones de sí mismo y de la América que vivió su ebullición en las décadas de los setenta y sesenta. Como si fuese la mismísima Tabla de la Pasión en cada una de las escenas con actores y vidas diferentes del icono, con juego de espejos brillantes y resplandecientes donde todos son uno—como una clara transformación de un artista.

“I'm Not There” es un viaje caótico y aventurero de seres cambiantes con el tiempo donde el poeta encuentra a la estrella del rock, y el cristiano al profeta. De niño superdotado al cantautor protesta que se aleja de todo. Y hasta llegar al actor pasando por ese aficionado a las motos y a las raíces de la música americana.
Con una única confirmación: Dylan no es Dios pero debe de ser pariente suyo por regalarnos joyas indestructibles como “Like a Rolling Stone” , “Tangled Up in Blue” o ese “Memphis Blues Again” al timón de los títulos de crédito.
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13 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
...Y Cate se convirtió en Dylan
Cate Blanchett, no precisamente una de mis actrices preferidas, se ha convertido en un milagro hecho realidad al ser la imagen y semejanza de Bob Dylan en esta película. Merecida nominación al Oscar.
Por lo quese refiere a la película en si, refleja a través de 6 historias y 6 personajes, 6 lados y aspectos de la vida del músico. Buena película que empieza mejor de lo que acaba. El papel de Christian Bale también es digno de admiración.
El resto del reparto, entre los que se encuentra el desaparecido Heath Ledger, están a la altura.
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17 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Todo lo que puedo hacer es ser yo mismo. Sea quien sea eso.
Inspirada en las verdaderas /falsas/ autenticas/ exageradas/ reales/ imaginadas historias del mas grande artista/ luchador/ agitador/ poeta/ genio/ radical de nuestro tiempo.

Christian Bale, Cate Blanchett, Richard Gere, Heath Ledger, Ben Whishaw, Marcus Carl Franklin. Todos ellos son Bob Dylan.
Él es todos.
Él es ninguno.

Un regalo para los fans de Dylan. Pero aviso a navegantes. Esta película no es al uso de las demás biotics. Y puede resultar confusa y lenta en la mayoría de sus tramos.
Un curioso experimento que si no eres fan, dudo que sea de tu agrado.



Había una época en que te vestías tan elegante
Arrojabas una moneda de diez centavos a los vagabundos
En la primavera de tu vida, ¿no es así?
La gente gritaba, decía, «Ten cuidado muñeca, te la vas pegar»
Pensabas que estaban tomándote el pelo
Solías reírte de todos los que te rodeaban
Ahora no hablas tan alto
Ahora no pareces tan orgullosa
De tener que mendigar para tu próxima comida.

¿Qué tal sienta
Qué tal sienta estar sin hogar
Como una completa desconocida?
Como una bala perdida

Has ido a los mejores colegios, de acuerdo, Señorita Solitaria
Pero tu sabes que lo único que solías hacer allí era chismorrear
Y nadie te enseñó nunca cómo vivir en la calle
Y ahora descubres que tendrás que acostumbrarte a hacerlo
Decías que nunca te comprometerías
Con el misterioso vagabundo, pero ahora te das cuenta
de que el no vende ninguna coartada
Mientras miras fijamente el vacío de sus ojos
Y le preguntas ¿quieres hacer un trato?

¿Qué tal sienta
Qué tal sienta estar sola sin un hogar
Como una completa desconocida?
Como una bala perdida

Nunca te giraste para mirar el ceño fruncido de los prestidigitadores y los payasos
Cuando venían a hacer sus trucos para ti
Nunca comprendiste que eso no estaba bien
No debiste permitir que otros se dieran los golpes para divertirte
Solías montar con tu diplomático amigo en su brillante moto
Que llevaba(tatuado)sobre su hombro un gato siamés
¿No es duro descubrir que no era lo que parecía
Después de que te robara todo lo que pudo?

¿Qué tal sienta
Qué tal sienta estar sola sin un hogar
Como una completa desconocida?
Como una bala perdida

La princesa en el campanario y toda la gente guapa
Están bebiendo, piensan que han triunfado
Intercambiando toda clase de preciosos regalos y cosas
Más vale que te quites el anillo de diamantes y lo empeñes
Solías divertirte tanto con el andrajoso Napoleón y el lenguaje que empleaba
Ve con él ahora, te llama, no puedes negarte
Cuando no tienes nada, no tienes nada que perder
Eres invisible ahora, no tienes secretos que ocultar.

¿Qué tal sienta
Qué tal sienta estar sola sin un hogar
Como una completa desconocida?
Como una bala perdida
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13 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
LIKE A ROLLING TOSTÓN
Esta cosa amorfa se mueve entre el falso documental y la peli rebuscadamente extraña y fardona, amenizado todo con canciones de Dylan, ese poeta, esa leyenda, ese pelmazo megalómano.

Debió de ser por el año 2004, creo, que el bueno de Bob dio un concierto en Alcalá de Henares, al que asistí con unos amigos. Se situó en un rincón al fondo del escenario, de perfil, sentado al piano, no dio ni las buenas noches, no presentó a la banda, se puso a tocar algo de su último disco pendiente de editar o yo qué sé, algo que él sólo conocía… a la media hora estábamos todos sentados en corro en el suelo, charlando de nuestras cosas y pasándonos minis de cerveza, mientras el cataplasma se cantaba otra más, y terminó la cosa con que, tras salir del escenario, volvió a entrar y se hizo un bis que nadie le pidió y que nadie le aplaudió. Chico, qué desgana. Si no te apetece dar el concierto, no lo des, pero déjanos tranquilos. Pues la peli ésta es igual que el concierto aquel. Dylan tampoco estaba allí.

El rollo éste destaca, sobre todo, por tener un montaje defectuoso. Da igual lo bien que ruedes si luego no lo sabes dar forma.

Y respecto a Cate Blanchett, más que a Bob Dylan parece que esté interpretando a Bunbury. Clavadita, oiga!

Dylan lo que dylan, esta peli es un tueste y un sindiós.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Vida y obra de un genio no apta para todos los públicos
Tras dos años y medio de espera (el film fue estrenado en los Estados Unidos en noviembre de 2007) y después numerosos problemas con distribuidoras, este viernes 19 de febrero llegará a los cines españoles, por fin, I’m Not There, el aclamado “biopic” (resaltemos el entrecomillado) sobre Bob Dylan dirigo por Todd Haynes (Velvet Goldmine, Far From Heaven).

Antes de nada, y como aviso a navegantes, no podemos dejar de decir que I’m Not There no es una biomovie al uso. No es una película que, centrándose en un único personaje principal, relate o nos muestre, de manera más o menos cronológica, parte o la totalidad de la vida y obra del protagonista en cuestión. Olvidad un metraje al estilo de Walk the Line (James Mangold, 2005) o Amadeus (Miloš Forman, 1984), por poner dos joyas como ejemplo. Tampoco penséis en Last Days (Gus Van Sant, 2005). La cosa no va por ahí. I’m Not There es un proyecto mucho más experimental y complejo de lo que, aparentemente, pueda parecer desde fuera. Aquí no hay un único protagonista recreando lo mejor posible al maestro de Minessota, imitando sus gestos, forma de hablar y vivencias. En I’m Not There son seis personajes distintos interpretando seis facetas diferentes (algunas incluso bastante desconocidas) de Robert Allen Zimmerman.

El jovencísimo Marcus Carl Franklin interpreta a un particular Woody Guthrie, el famoso cantautor folk de los años 30-40, quien fue una grandísima fuente de inspiración (casi obsesiva) y, en gran medida, precursor de todos los pasos posteriores de Dylan. En el film, Guthrie nos presenta los primeros años de Dylan: las mentiras y fantasias que tuvo que ingeniarse sobre la marcha para poder llegar a Nueva York, a finales de los 50, y empezar lo que sería su apabullante carrera musical.

Christian Bale personifica dos etapas distintas de Dylan: su principio acústico (la fama inicial que obtuvo con discos como ‘Freewheelin’ Bob Dylan’ o ‘The Times They Are a-Changing’) y su crisis religiosa (el periodo de ‘Slow Train Coming’ y ‘Saved’). Como sabemos, Dylan ‘pasó’ del judaimo al cristianismo a finales de los setenta. En el film se nos muestra algo parecido.

Richard Gere es ‘Billy the Kid’, en referencia al papel que Dylan tuvo en el film de SamDylan2 Peckinpah ‘Pat Garret and Billy the Kid‘, película para la cual compuso uno de sus más famosos temas: “Knockin’ On Heaven’s Door”. El forajido, el bandido y, a su vez, el incompredido vagamundo.

Ben Whishaw recrea la controversia de Dylan como poeta y agitador, bajo el nombre de Rimbaud (en alusión al poeta homónimo). Aunque sus apariciones son casi anecdóticas, y siempre detrás de una mesa de entrevistas, da gusto oír algunas de las grandes frases de Dylan como contestación a supuestas preguntas que la vox populi le va lanzando. Por poner un ejemplo, “I accept chaos. I don’t know whether it accepts me.”
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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Para Dylanólogos
Personalmente creo que el problema de I'm not there reside en su excesiva complejidad narrativa. Se hace necesario ser un gran conocedor de la vida y obra del genio Dylan para encontrar la esencia del film. Incluso conociendo los detalles, la película te desubica constantemente en su afán de trascender, incluso por encima de la personalidad real del artista. No obstante, contiene momentos para el recuerdo, casi todos ellos con Blanchett como protagonista.
Disfrute más con No Direction Home, aunque en favor de esta I'm not there, he de decir que creo tiene más valor desde el punto de vista de la experimentación cinematográfica.

Si no sabes nada sobre Dylan, ni te molestes.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Decepcionante
Sinceramente, creo que la declaración de intenciones de la película se puede resumir en lo siguiente: Las diferentes etapas de la vida y personalidd como historias a priori independientes entre sí. Con ese planteamiento, bastante prometedor, me dirigí yo al cine para ver I'm Not There. Y eso es lo que ofrece al inicio la película con un joven chaval con espíritu de Woody Guthrie y pasión por el blues y un falso Rimbaud, que dejan claro ser las inspiraciones de Dylan. Bueno, hasta ahí quizás puede llegar claramente a un 7.

Pero entonces viene Todd Haynes y la caga, pero bien. Y es que Haynes es muy moderno, tan moderno que seguro que para hacer semejante cúmulo de chorradas pseudo modernas se ha liado un porro con las hojas de las obras completas de Allen Gingsberg, ha leído tropecientas veces El Movimiento Beat Para Dummies y ha visto Renaldo y Clara tantas veces como ha hecho falta para impregnarse de la estupidez que muestra Dylan al dirigir semejante mojón. Y es que coger una buena idea y pretender crear una trascendencia incluyendo sinsentidos totalmente prescindibles o haciendo un videoclip de Visions Of Johanna. Y es que es entonces cuando la película se convierte en una succesión de anécdotas tiradas al suelo por las pretensiones de Haynes de hacer su película diferente con un discurso compuesto por monólogos de poesía barata que pretende tener todas las respuestas y un uso de la cámara que cada ve se está poniendo más de moda y que la mayoría de las veces acaba resultando una mierda: la camara en mano.

Y no sólo esto es para mí lo criticable; el hecho de pifiar una buena idea de tal forma; sino que además, y como cada vez se suele dar más el caso en las películas sobre músicos o bandas, aparece un curioso fenómeno, en este caso: Sé de Dylan más que tu. Este cada vez menos extraño fenómeno consta en introducir canciones poco conocidas del artista. Vale que sí, Todd Haynes que sabemos que te encanta Blonde On Blonde y Blood On The Tracks, pero leñe, un Blowin' In The Wind, un Knockin' On Heaven's Door es capaz de levantar hasta al público más reservado. Aunque vamos, parece que haya que darle las gracias por poner Like A Rolling Stone y un par más que además no están cantadas por él.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
No he entendido nada.
Menudo bodrio de film. Nunca he seguido la carrera de Bob Dylan, ni tan siquiera se diferenciar alguna de sus canciones. Si toda la música de la película es de él, que creo que si, es lo único reseñable. No he entendido nada, con tanto entresijo de historias, es muy difícil seguir el hilo argumental. Sinceramente para mi esto no es cine, no he sentido más que ganas de que finalizara, pero claro era un DVD, lo cual me ha costado verla unos cuantos días y a ratos. En fin, que ya está olvidada y no creo que la idea de su director sea que el espectador la olvide tan rápido. Total que tengo un "cacao mental" que me iré a Wikipedia para conocer realmente cuál es la verdadera biografía de Bob.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Las caras de Bod Dylan
Grandísima osadía la de pretender retratar a Dylan en una película, siendo él, probablemente, el músico (rock, folk, blues, … lo que quieras) contemporáneo más mitificado y de personalidad más equívoca y escurridiza. Parecía poco probable realizar un biopic sobre él que no supusiera una decepción por simplificación de su poliédrica personalidad. La solución adoptada por Tod Haynes para solucionar este problema es, en mi opinión, el gran hallazgo de esta película. Bob Dylan es definido por varios personajes que representan algunas de sus múltiples caras. Así, se nos muestra al joven Dylan admirador de Woody Guthrie, al cantautor comprometido que se convierte en Mesías de la generación hippie, al genio revolucionario del rock que rompe con su pasado, al mujeriego, al maduro músico convertido al catolicismo, al poeta mago de las palabras, etc. Realidades, invenciones y leyendas.
Todas estas facetas se nos muestran como si de diferentes personajes se tratara, con el acierto además, de no buscar una representación física perfecta; Dylan es joven, viejo, guapo, feo, blanco, negro, hombre, mujer (Cate Blanchett genial!!!). Ni tampoco musical, pues casi todas las canciones aparecen en versiones ajenas hechas para la película (casi todas más que correctas e, incluso, con algún gran descubrimiento).

En definitiva, genio, ególatra, visionario, hombre de familia y picha brava,... Ángel caído que se alza traicionando a sus fans y que, sin embargo, se arrodilla ante el Papa.

Pd. Quizá la película no sea tan recomendable para alguien ajeno al mundo de Dylan ya que está plagada de guiños personales (viejas declaraciones, historias personales, fragmentos de letras,...).
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7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Bob Dylan, Cate Blanchett y los demás...
Os anticipo que es una película difícil... Mi consejo es que al que no le guste el señor Zimmerman, que no la vea directamente porque se iba a perder miles de referencias sobre su música y su vida que es lo que la hacen interesante.
Independientemente de esto, Cate Blanchett está apoteósica no, lo siguiente. Hacía muucho tiempo que no veía un papel tan destacado como el suyo a modo de alter ego de Bob Dylan.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
No Dylaniano
Partiendo de la base de que no soy fan de Dylan (ni siquiera podría decir que soy seguidor de su carrera), no puedo hacer una crítica a fondo de este film, aunque si me he informado por encima (wiki) para saber si la película tenía algún tipo de acercamiento a la realidad y parece ser que en general está "basada" en su vida, los momentos y etapas más importantes.
A partir de este punto y valorándola como espectador "superficial" del film, he de decir que la películame es muy original, la idea de reunir a todos estos grandes actores (Richard Gere no aparece mucho) y hacerlos partícipes de la vida de Dylan en sus diversas etapas creativas es cuanto menos curioso y digno de ver, sobretodo por Cate Blachett, que se come la malloría de la parte entretenida del film, dejando las migajas para Bale y Ledger.
La parte técnica está muy bien, sin quejas, pero la realización de Todd Haynes peca a la hora de la narración de confusa en muchas ocasiones, sobretodo cuando mete esas "idas de olla" de los personajes, lo cual hace, que si la película ya es fría y cuesta conectar con ella hasta que aparece Cate, estas escenas nos echan literalmente del film, haciendo que cada vez que aparezcan nos entren ganas de no terminar de verla.

A ratos tediosa, fría, confusa e incluso inverosímil, se va dejando ver, pues va compensando los altos y los bajos, aunque muy finamente. Recomendable verla por lo original del enfoque y sobretodo por Cate Blanchett, pero para un "no Dylaniano" no deja de ser una curiosidad con grandes estrellas.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Las muchas identidades de Dylan
I'm not there es lo más alejado a un biopic musical al uso. Lo característico de esta película es que el personaje de Bob Dylan está segmentado en 7 personajes diferentes, interpretado por seis actores diferentes. Cada uno de los personajes hace referencia a una etapa o a una faceta de la vida de Dylan, con un nombre y una estética completamente diferente. El montaje va intercalando las historias, de modo que todas acaban relacionadas entre sí. Puede ser un poco difícil de seguir en el primer visionado, especialmente si no se conoce la biografía del artista. Voy a desarrollar un poco estas siete identidades como guía:
-Jack, el profeta. Interpretado por Christian Bale, esta historia trata sobre los primeros años de la carrera musical de Dylan, cuando se convierte en el profeta del folk.
-John, el cristiano renacido. También interpretado por Christian Bale, este personaje hace referencia a la conversión al cristianismo que tuvo Dylan en los 80. Bale hace aquí una interpretación mucho mejor que con Jack, el joven Dylan. El fanatismo religioso que muestra es realmente espeluznante (y cierto).
-Woody, el farsante. Este personaje hace referencia a la infancia inventada que Dylan contaba a la prensa en sus primeros años de carrera. Woody es un niño afroamericano que viaja en trenes de mercancías, vagabundea por el país y actúa tocando canciones de su héroe, Woody Guthrie.
-Jude, el mártir del rock&roll. Cubre la gira europea de Dylan en el 65, en la que es acosado por sus antiguos fans por pasarse a la guitarra eléctrica. Esta es la única historia en la que el personaje se parece físicamente al verdadero Bob Dylan, lo que tiene bastante gracia ya que le interpreta una mujer. Cate Blanchett hace una interpretación prácticamente perfecta, logra parecerse a Dylan más que él mismo. La historia es un homenaje a 8 y 1/2 con claras referencias estilísticas y sobre todo por la situación del protagonista, un artista en lo alto de su carrera y en la más profunda crisis personal.
-Arthur, el poeta. Un joven Ben Whisaw da vida a un Dylan recién salido de la adolescencia que mantiene sus primeros enfrentamientos con la prensa. Todos los diálogos de este personaje son verdaderas citas de Dylan.

(sigo en Spoiler por falta de espacio)
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
This film kills Dylan's supporters
Grandisima decepción para mi, humilde seguidor de dylan, del que ha escuchado mucho y leido algo, del que ha visto documentales y reportajes.
Con que alegría adquirí esta película que, por lo que escuche previamnte, iba a darle un toque de frescura e iba a aportarme una nueva visión de la vida del cantautor, empleando para ello ni mas ni menos que siete personajes distintos (seis personajes y una personaja, para ser politicamente correcto). Y con que primera sonrisa la recibí, a porta gayola, mientras aparecía Woody Guthrie de crio, negro, con una guitarra. Joder si, por fin, parecía que de verdad iba a ver algo novedoso pero..............dos horas después acabas extenuado de ver un gran sinsentido, por momentos no entiendes nada, como si tu cabeza se adentrara en terrenos llenos de humo y lisergia en los que nada es lo que parece, no sabes si es Joan Baez, si es Dylan, si los persoajes son los que parecen (vaya Beatlles), si son jóvenes o viejos, a veces aparecen cosas que pasaron en la realidad y otras totalmente inventadas, frases sin sentido, situaciones metafóricas, escenas cubistas.....
Y ahi estas tu, que por ser fiel a uno de tus idolos continuas en el sofa, ojos entrecerrados, pero no dormidos, Dylan se merece un respeto aunque sea tocado con un organillo. Y sigues ahí, autoengañándote de que en algun momento la peli dará un giro y todo se ubicará como debe, y te resistes porque mientras esperas que esto ocurra de fondo va sonando alguna canción de Dylan y eso es suficiente, y ahí vas sufriendo, molesto, con el barro a la altura de los ojos pero sin sobrepasarlos, para que puedas al menos seguir viendo la peli y esperando el milagro, pero nada de eso ocurre. A las dos horas falleces. Si la funda de la guitarra de Guthrie decía "this machine kills nazis" a esta peli le podemos decir lo comentado en el título, "this film kills dylan's supporters"
Si quieren una peli sobre Dylan vean "No direction home". Se lo pasarán enormente mejor y les quedará todos mas nítido y claro.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
nunca entenderé a los críticos de cine
Con esta película los críticos profesionales me demuestran que al igual que los políticos, están alejados de la realidad. Menudo bodrio por dios¡¡¡¡ pagar por ver esto¡¡¡ casi mejor meterse dos lingotazos y coger una buena cogorza...por lo menos es similar a lo que nos trae el Director de esta película, porque parece que se haya metido cuatro pastillas de esas que te hacen volar¡¡¡ Si a los amantes de Dylan les sirve esta película, allá ellos, pero no me digais que no parece paranoias mentales del realizador......
en fin....una obra maestra para los críticos que cobran....un patatal para mi¡¡¡
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8 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Solo para enterados.
Si no tienes ni idea de la vida de Bob Dylan, no la veas.
Es algo que me aplicaría a mi misma, vaya, porque solo tenía una vaga idea de su conversión repentina al cristianismo y poco más. Conclusión: No me he enterado de nada, excepto de que el pobre estaba hecho un asco y de que Cate Blanchett es una actriz INCREÍBLE que no necesita su belleza para hacer papelones como este. Bale y Ledger también lo dan todo, eso sí.
Volviendo a la trama, me di cuenta de qué iba el rollo "vidas diferentes de una misma persona" a la mitad de la película, más o menos, ha sido un desastre por mi parte he de reconocer, pero, a pesar de no haberme enterado, ha sido algo interesante y bastante diferente.

Lo mejor: Blanchett, y Blanchett haciendo el tonto con los Beatles (un puntazo)
Lo peor: Muy difícil de seguir si no eres un Dylanmaniáco.
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4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
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