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Al Este del Edén: Tripulación, prescindible...
Francamente, es incomprensible el mutismo e indiferencia que los medios han dedicado a la catástrofe del Kursk, de hecho, han tenido que pasar la friolera de casi 20 años hasta que alguna productora se ha atrevido a abordar sin tapujos ni conspiranoias, el auténtico drama de una tripulación que se vio triturada por las entrañas de un Estado decrépito y atormentado. El mismo Estado que se vio azotado por la masacre de Beslan en 2004, (una vez más, la falta de escrúpulos de las autoridades rusas, significó la pérdida de 334 vidas humanas, de las cuales, 186 eran niños)

El 12 de Agosto del año 2000, el mundo asistió impávido a otra tragedia imposible del otrora imperio ruso: una nueva catástrofe de un sumergible que, en principio, debía erigirse como el nuevo músculo de la renacida madre Rusia.

Tras el desastre económico, social y geopolítico de las políticas de apertura soviéticas de la glasnost y la perestroika, el sistema ruso se tambaleó, de tal forma, que un desastre como el del Kursk, eran un hecho consumado: Rusia posee el PIB de Italia y sin embargo carecía de recursos para mantener su sobredimensionada capacidad militar de la otrora superpotencia.

Sin embargo, Vladimir Puttin intenta retomar el antiguo prestigio y poder ruso a través de medidas más enfocadas a alimentar marketing y el nacionalismo interno: retoma los ejercicios militares mastodónticos de la era soviética. Y en esa pieza, el Kursk era la joya de la corona. En uno de esos ejercicios algo fue mal: de repente, el sumergible se perdió en el abismo, y con él, la angustia de un mundo que asistía impertérrito a la muerte, a cámara lenta, de 24 vidas humanas.

Nadie sabe a ciencia cierta si las víctimas de la catástrofe podrían haber sido salvadas. De lo que si estamos seguros, es que los mandos, el gobierno y el propio engranaje del establishment ruso terminó de triturar y silenciar el clamoroso socorro de los marineros.

"Kurks" es una magnifica representación de aquella agonía y de cómo la impotencia y el orgullo de una nación pueden ser los peores enemigos de su propio pueblo. El destino de aquellos marineros estaba sentenciado y tras las miradas despiadadas del sistema, se escondía la profunda incapacidad de asumir la titánica tarea de rescatar a los marinos y, lo que es peor, entonar el mea culpa y aceptar la ayuda del "enemigo occidental".

Sin grandes interpretaciones ni elementos grandilocuentes, Kurks funciona a la perfección como drama que pone lo pelos de punta.
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9 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
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Crítica de Kursk por Cinemagavia
Dirección/Narrativa

Vinterberg, mucho más realista que fantasioso (no tendría sentido de otro modo tratándose del co-fundador de una corriente cinematográfica cimentada en la total ausencia de artificios), aborda un acontecimiento plagado de dolor, miedo, dudas y supervivencia de una manera armoniosa, sinfónica, haciendo de esos sentimientos los pilares de su propia narrativa.

Todos en balance, sin extras ni aditivos, confeccionando un mar de frecuencias bajas, donde lo íntimo, liviano y sutil se mece a su compás. Y en un relato de estas características, más dado al exceso y la exaltación, es poco común.

Da la sensación de ser una película sencilla, simple (en el mejor de los sentidos), y puede serlo. Pero no significa que sea fácil. Es caustica cuando ha de serlo. Firme, seca y eficaz. Fría quizá. Pero dentro de un todo que suena a mar, a vida, muerte y melodía. Ritmo.

Cast/Crew

Los tripulantes del Kursk no son simples compañeros, son una familia. Y sus parientes pertenecen a esa misma familia. Los ecos de Howard Hawks suenan muy alto. La camaradería, el sentimiento de pertenencia, la exposición al peligro en beneficio del de al lado. Trazos de definición en el primer tercio de metraje en tierra. Sembrando el carácter de aquellos que acompañaremos en su agonía pero que no lograremos conocer a fondo.

La planicie de los personajes se hace patente conforme avanzamos, pues sus actos y decisiones a un bagaje previamente explicado. Existen amagos de profundizar en sus anhelos, en sus circunstancias y sus porqués, pero son solo eso, amagos.

Matthias Schoenaerts (‘La chica danesa’, ‘Gorrión rojo’) no es precisamente Cary Grant, y aunque entregado, es complicado que sustente un protagonista con holgura. Está, se le ve, nada un poco. Léa Seydoux, como esposa en desespero sostenido, está, pone caras de mucha preocupación y siente como una madre (es madre). Quizá no sea un papel muy propenso al lucimiento y si al arquetipo. Colin Firth y Max von Sydow recogieron sus cheques. Confirmado (¡el reclamo internacional!).

Lectura política y diseño de producción

El año 2000 no será uno de los más recordados por el pueblo ruso. El telón había caído hace tiempo, al mismo tiempo que su repercusión e importancia en el mundo. El ejercicio naval que tuvo lugar aquel año y en el que participaba el Kursk fue el de mayor envergadura de la era post soviética. Se vieron superados por la tragedia, subyugados por el orgullo y el hermetismo de sus secretos, dejando a cielo abierto sus carencias e incompetencias.

Y la película no hurga en lecturas socio-políticas de ninguna clase. Ni trata de trazar una línea entre el bien y el mal, los buenos y los malos. No es su intención (Vinterberg dixit). Y puede que juegue en su contra, pues se percibe como algo deliberado (que lo es) que le resta contexto y contextualización a un hecho ya de por si con multitud de connotaciones políticas. Vinterberg opta por centrarse en lo narrativo, en las emociones y relaciones, en lo puramente sensorial o sentimental. Tuvo lugar en un momento, lugar y contexto concretos, y omitirlo sabe a reduccionista. A jugar al ajedrez sin varias fichas.

Conclusión

Kursk te sumerge en las profundidades de un frío mar al son de unas notas clásicas y equilibradas. Efectiva, seca y caustica cuando ha de serlo, hila la desesperación y la ineptitud de una manera casi natural, como si se diese espontáneamente. Puede que de manera distante, principalmente narrativa, sin apenas contexto pero con una firme ambición por no tomar parte de ningún modo, si acaso en lo emocional.

El diseño de producción y la mezcla de sonido (excepcionales ambos) son un elemento unificador del relato, cohesionan un todo donde nos sitúan junto a los marineros que vivieron (y murieron) aquella tragedia. Vinterberg verité, pero con focos.

Escrito por Álvaro Valdés Fernández
https://cinemagavia.es/pelicula-kursk-critica-vinterberg/
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7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
La caída del comunismo! (Si, otra vez)
El film nos narra lo sucedido días posteriores al accidente del submarino nuclear Kursk a través de 4 miradas; interior de submarino, los familiares afectados y los ejércitos de la marina de Gran Bretaña y Rusia.

Si bien el film nos trae virtudes como una cámara nerviosa y viva, ya característico en el cine del danés Thomas Vinterberg, consiguiendo con esto acercarnos más a sus personajes. O unas convincentes actuaciones del reparto. Quizás la mayor virtud de la película resida en la existencia de un maravilloso plano secuencia subacuático complejo, ejecutado con gran destreza téctica y sabiendonos transmitir toda su atmósfera claustrofóbica de forma brillante.

Lástima que todas esas virtudes no se reflejen tambien en un guion más trabajado, queda todo inundado de tópicos y clichés ampliamente conocidos por el público sobre la decandencia del comunismo. Dando más peso al carácter político del film y dejando en segundo plano la parte humana de este, condenandola al hundimiento.

Y es que Vinterberg, uno de los creadores del Dogma 95 junto a Lars Von trier, deja apartadas esas convicciones fílmicas para contentar con este film solo a fans del género político-social con toques de acción y ritmos narrativos del Hollywod mas simple.
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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Kursk – Encierro abisal
Cuando se acaben los libros, los relatos y las ideas, la vida misma siempre seguirá nutriendo al cine de historias. Son tantas las narraciones sorprendentes que nos da la vida, y tantas personalidades de interesante recorrido, que el biopic siempre será un género con mucho éxito entre el público y amplia difusión. Es común que estas películas recurran a fórmulas argumentales rígidas y estancadas, y planteamientos formales conservadores y carentes de riesgo o ingenio visual. Pero la comunión de relatos de interés, altos niveles de producción y profesionales talentosos siempre puede dar fruto a películas de enjundia. Por ello mismo siempre tuvimos curiosidad en juzgar por nosotros mismos la película que hoy nos ocupa. Principalmente, por el prestigio de su realizador. Hablamos de Kursk, nueva película de Thomas Vinterberg que se presentó en el último Festival de Toronto. Una película europea de reparto multinacional y llamativo y narración intransitada en la gran pantalla. Un registro que confirma el alejamiento del danés de los preceptos del Dogma 95 para hacer un cine más clásico, sobrio, académico. Nada sabíamos de esta película, que se estrena en nuestras salas en pocas semanas. Por ello confirmamos asistencia al pase de A Contracorriente Films con ganas pero con reservas e incertidumbre. Teniendo por tanto en cuenta las circunstancias, el balance final es mayormente positivo. Kursk es una película potente y bien producida, interpretada con eficiencia y meritoria en su producción, pero también débil y automático en su estructura narrativa, lo que resta considerable fuerza a su alcance emocional. Unas declaraciones que es de rigor glosar.
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4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Negligencia o dejadez
Adaptación de la novela "A Time to Die", tras un proceso de investigación llevada por Robert Moore, junto con el guionista de "Salvar al Soldado Ryan" Robert Rodat, en el que no solo cuenta las historias de los hombres en el submarino, sino el sufrimiento de sus familias y la idiotez burocrática que los rodea. Todo muy bien conjuntado para ofrecernos una buena película de desastres.

La película comienza con una boda de uno de los integrantes del submarino nuclear (recuerda mucho a El Cazador) y todos sus compañeros. Al día siguiente (12 de agosto de 2000) se incorporan para unas maniobras y prueba de armas. Pero la disolución de la Unión soviética afectó muchísimo al mantenimiento adecuado de la flota.  Como resultado dio que uno de los torpedos en mal estado estalló, causando una reacción en cadena con los otros explosivos, de los 118 tripulantes, solo una veintena de hombres sobrevivieron quedando hundidos en el mar de Barens. La operación de rescate empieza...
La película (rodada en inglés) se ve con tristeza y con rabia, ya que ves que el orgullo militar y la ineptitud están dilatando la supervivencia de los pocos sobrevivientes, su protagonista ficticio Mikhail Kalenkov, interpretado por el belga Matthias Schoenaerts (quien también interpretó un ruso en Gorrión Rojo) es el que adquiere más protagonismo, también su mujer Tanya Averina interpretada por la actriz francesa Lea Seydoux hace un papelón. En secundarios de lujo están Max Von Sydow, Colin Firth y Michael Nyqvist en su último papel antes de fallecer por cáncer de pulmón.

El film está producido por Luc Besson y originalmente la iba a dirigir Martin Zandvliet que nos asombró mucho con su película "Land of Mine", pero por problemas fue sustituido por Thomas Vinterberg "La Caza", "La Comuna" y el remake de "Lejos del mundanal ruido" (También protagonizada por Matthias Schoenaerts). La banda sonora es espectacular del gran Alexandre Desplat.

Recuerdo seguir las noticias cuando ocurrió el accidente y el final que tuvo, pero no lo cuento para los que no lo recuerden. Uno de los mayores logros de  "Kursk" es la forma original que tiene de contar una historia semi-ficticia, basada en un incidente de la vida real y lograr un buen entretenimiento como película de desastres a la vez que te deje poso para pensar en el sufrimiento humano y las consecuencias que pudo tener otra desastre nuclear como Chernobil.
Destino Arrakis.com
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Triste destino
La tragedia del Kursk, submarino nuclear ruso que se hundió en Agosto del 2000 mientras realizaba unas maniobras militares, es contada por Thomas Vinterberg en esta cinta, que da por buenas investigaciones independientes, entrando en contradicción con las explicaciones vertidas por el gobierno ruso, acerca de la suerte que corrieron los 118 marineros que conformaban la tripulación del desdichado sumergible.

Meterse en la cabeza de los supervivientes a la explosión no parece tarea trivial, ¿qué pensamientos tendrían encerrados en un amasijo de acero a cientos de metros de profundidad?, ¿cuáles serían sus esperanzas?, ¿eran conscientes de su triste destino?, ¿cómo fue la convivencia entre ellos en aquellas últimas horas? Vinterberg hace una propuesta marcada por la sobriedad, sin caer en el exceso, dosificando la carga dramática para resaltar la dignidad de estos hombres y sus familias.

En contraposición, la indigna actuación de las autoridades rusas es mostrada con toda crudeza. Un gigante con los pies de barro, gobernado por rancios burócratas exhibiendo unas razones de estado mal entendidas, y un orgullo patriotero que oscila entre lo patético y lo criminal. Quedaran siempre en mi retina aquellas imágenes, que dieron la vuelta al mundo, de una enfermera inyectando Dios sabe qué, a una mujer desesperada ante continuas mentiras y evasivas.

La escena de un niño, negándose a dar la mano al que considera uno de los verdugos de su padre, muestra el desprecio hacia un estado de cosas calamitoso. Triste es la desventura del pueblo ruso, salir del feudalismo de los zares para caer en más de setenta años de comunismo, y caído este, vivir bajo el régimen de Putin. Las desgracias nunca vienen solas
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Tragedia en alta mar
Cuando se estrena una nueva película del director Thomas Vinterberg es un aliciente para ir a verla al cine. Es un director que tiene mucha repercusión, fue cofundador del movimiento Dogma 95. Aquí trabaja mano a mano con el guionista Robert Rodat. La película describe los acontecimientos descritos por el periodista Robert Moore en su libro. La película que le abrió las puertas internacionales al director fue “Celebración” con la que ganó el Premio del Jurado en Cannes. Otros títulos reconocidos son “La Caza”, “Submarino” y “Lejos del mundanal ruido”.

La película nos cuenta un desgarrador relato de supervivencia basado en el trágico accidente que acabó con la vida de 118 marineros en el año 2010, mientras realizaban un ejercicio en aguas del mar de Barents a bordo del submarino nuclear ruso K-141 Kurks. Sobre todo se centra especialmente en aquellos marineros que sobrevivieron a las explosiones que sacudieron los sismógrafos de lugares tan remotos como Alaska. Se detectaron dos grandes explosiones internas, y se estima que solo sobrevivieron a ellas 23 de los 118 tripulantes. Otro aspecto que refleja la cinta son los intentos de la Armada rusa por ocultar el incidente y la lucha de los familiares afectados por saber la verdad, aunque la mayor parte del relato se centra en los 23 supervivientes.

Nos destaca por ser un película de mucha acción, es plana y sin grandes sorpresas, pero gustará sobre todo a aquellos espectadores que se dejen llevar y que les hará recordar algunas películas del mismo estilo como “El diablo de las aguas turbias”. Destacan las actuaciones tanto de Matthias Schoenaerts, en el papel del responsable de la tripulación y la actuación de Léa Seydous en el papel de esposa luchadora por conocer la situación y la verdad de todo lo ocurrido. Unos de los aspectos que más me llamo la atención fue como va utilizando distintos formatos, empieza con un formato más cuadrado y pequeño al principio y luego cuando la acción pasa al submarino la pantalla se transforma en un aspecto más panorámico.

Lo mejor: Algunas escenas dentro del submarino
Lo peor: Le falta más acción y realismo

Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Ni un Bar de presión
Podría hacer chistes y juegos retóricos en la temática del metraje y decir cosas como: "Jojojo, la creatividad del film es digna de estar a 108 metros bajo la superficie Jojojojo" o "Con otra película de este calibre, Thomas Vinterberg va a hundir su carrera"
Pero no, sencillamente voy a mencionar paso a paso problemas de la película que a mi modo de ver impiden hacerla disfrutable:
1º Pese a que la ambientación está conseguida, la inmersión es nula, la claustrofobia que podría haber llenado de encanto las secciones del submarino queda paradójicamente frustrada, ya que la cámara fluye con tal facilidad por todos los espacios que convierte el interior de un submarino ruso, en una apacible sala de estar.
2º La historia de los familiares a fuera del submarino no aporta nada, uy, si, nos dan a entender que los rusos son muy malos, vaya novedad, la frustración y el miedo de las familias se resumen en una mujer discrepando en una comisión, y una vieja gritando, guau, que pasión.
3º El relato del que se parte solo puede ofrecer un escenario para la elucubración y el acercamiento a los personajes que luchan por sobrevivir esperando, o, una autentica crítica política. En este caso, ninguna de las dos cosas se ha proyectado en las carteleras, por un lado los militares en el interior del Kursk muestran atisbos de conexión entre ellos cuando bromean, y ya, la tensión se refleja en un hombre que intenta escapar a nado del submarino (No muy listo), y ya, el miedo y resignación de los protagonistas se ve reflejado en una linea de guion, donde se habla de los propios hijos, y ya; por el otro lado, la crítica política reside en una ristra de ocasiones donde el ejército ruso va de prepotente y la caga, y donde los británicos son los perfectos ejemplos de la moralidad, y sus intenciones están "exclusivamente" relegadas al rescate altruista de unos militares.
4º El Niño, sobrio, seco y vacío, cobra un excesivo protagonismo para que sus aportaciones más notables sean las de mirar al horizonte con melancolía.
Pero para mí, con diferencia, el mayor error como obra de ficción es la absurda necesidad de avisar al espectador de lo que va a pasar, sea sé: El compuesto explosivo que, uy, sorpresa, explota; se menciona a un militar conocido, uy, se recurre a él en busca de ayuda, oh, un torpedo está sobrecalentándose, uy, explota, comprendo la finalidad de estas pseudointroducciones al desenlace le la trama, puesto que pretenden dar a conocer de forma sutil una explicación para lo que acabará por suceder en el futuro, pero esa manía le resta un importante factor sorpresa a todo.

El motivo por el cual le concedo el crédito de "floja" a una película tan vacía radica en su espectacular reparto y buenas interpretaciones.
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Entre la realidad y la ficción.
No cabe duda de que el fatal episodio del submarino nuclear ruso KURSK, supuso un duro mazazo para la credibilidad de Rusia ante los ojos del mundo y sobre todo para el recién llegado presidente VLADIMIR PUTIN. La gestión de éste asunto por parte de las autoridades rusas es reconocida, internacionalmente y dentro de sus fronteras, como desastrosa y lamentable y está considerada la mayor catástrofe naval post-soviética.

El director THOMAS VINTERBERG, construye un relato contundente y eficaz del episodio, potenciado por la otra trama en la que también recae el peso dramático de la película, la de los familiares de los ciento veinte soldados que esperan afuera algún tipo de noticia, puesto que el Kremlin impuso un hermético silencio de lo ocurrido y nadie sabía muy bien lo que estaba pasando. Sin caer en un excesivo ejercicio melodramático y con maestría, la película se desenvuelve fenomenalmente entre el interior del submarino y el exterior, mostrándonos una ficticia, pero creible, visión de lo ocurrido dentro y otra, bastante más realista, de lo ocurrido fuera.

Al margen de algunos momentos de autocomplacencia, ciertos guiños occidentalistas y la utilizacion chirriante del ingles, como lengua de la pelicula, KURSK se maneja bien en las procelosas aguas de la pantalla y demuestra conocimiento y manejo diestro del material que tiene entre sus manos, resultando todo en una película seria, pero muy entretenida y con un trabajo de diseño y fotografía más que notable.
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
REGRESO AL INFIERNO
Excelente reconstrucción de uno de los episodios más dramáticos de los últimos 20 años, y que ha marcado la Historia de la Rusia moderna de forma especialmente traumática, por dos razones: el deterioro de su antiguo poderío militar, y la soberbia y tozudez de los viejos almirantes rusos negándose a aceptar la ayuda de otros países.
Cinematográficamente cuenta con una ágil dirección que nos transporta con rapidez y eficacia de un escenario a otro, unas excelentes interpretaciones de los marineros y sus familias, una ambientación ultra realista, y una banda sonora excepcional. En el lado negativo yo tan sólo hablaría de dos fallos menores: la falta de una ayuda "temporal" para el espectador (desde la fecha exacta del accidente, hasta el paso y numeración de los días que transcurren tras él), y POR FAVOR, el dos veces repetido error en el que la tripulación rusa del submarino entona una canción coral EN INGLÉS (subtitulada en español).Con eso y con todo, bravo!
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2 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Tragedia marítima en seco
Después de salirme consecutivamente de dos salas, huyendo tanto de 'El regreso de Mary Poppins' [2018], de Rob Marshall como de 'Juliet, desnuda' [2018], de Jesse Peretz, opto este domingo por adjuntarles mi parecer por una correcta y reflexiva película basada en los hechos reales sobre la tragedia del Submarino K-141 Kursk y que se acerca suficientemente a los mismos, aun cuando esto último no tenga que ver mucho con el cine, desde luego.

Para quienes cuenten con memoria histórica de la no sectaria, a buen seguro que les vendrá a la memoria otro trágico hundimiento: el que sufrimos nosotros cuando, el 27 de junio de 1946, en plena posguerra civil española, el submarino español C-4 [1929], cerca del Faro de Cabo Gros, puerto de Sóller, en la isla de Mallorca, emergió bajo la roda del destructor Lepanto [1930], se partió en dos y desapareció para siempre bajo las aguas, con 44 tripulantes a bordo.

Pues bien, volviendo a la película, el guión de la misma -obra de Robert Rodat, el mismo de 'Salvar al Soldado Ryan' [1998], de Steven Spielberg- se basa en el libro "A time to die: the untold story of the Kursk tragedy" (2002), de Robert Moore], que narra lo acaecido, con una cierta e intencionada distancia de la tecnológica y de los efectos propia de la doctrina cinematográfica que persigue el director, Thomas Vinterberg, como cofundador que es del movimiento danés Dogma 95.

De tal modo que, empleando una muy buena ambientación y la ya tradicional muy buena banda sonora de Alexandre Desplat, el realizador plasma, de un modo austero, frío y existencialista, tanto la angustia en el interior del submarino, como la incertidumbre y el desadosiego de las familias de la tripulación y la decadente soberbia de una marina rusa en la ruina [año 2000] que llevaba una década tocando fondo [1990] pero que, ya con Vladímir Putin en el poder, trataba de disimularlo como malamente podía.

Por tanto, Vinterberg emplea la corrección, austeridad, previsibilidad, pulso, ritmo, distancia, frialdad, intimismo, sencillez, húmeda sequedad y eficacia, para mostrarnos, sin adorno alguno, lo cerca que se está, especialmente en el mar, entre la vida y la muerte. Sabiendo transmitir, en profundidad, esa camaradería tan especial en los marinos, de sus particulares emociones y relaciones como grupo, y todo ello sin adentrarse excesivamente en el análisis político de la historia, seguramente porque ello hubiera dañado, sin remedio, la trayectoria comercial del film en Rusia y en su área de influencia.

La interpretación coral, muy internacional -seguramente por razones de taquilla- es buena pero sin resultar esencial. La miseria social que en la que sobrevivían las familias en aquella época está perfectamente reflejada con una buena fotografía de Anthony Dod Mantle. Pero si algo quisiera destacar como monumental son algunas secuencias del gigantesco e impactante submarino, el más grande de los construidos en aquel tiempo, que resultan sobrecogedoras.

Una satisfactoria película marítima -género nada sencillo, como es bien sabido- sin artificios [7 sobre 10]

El quicio de la mancebía [EQM]
https://elquiciodelamancebia.wordpress.com/2019/01/13/kursk-belgica-2018-de-thomas-vinterberg/
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0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Aviso para navegantes.
La verdad es que no merece la pena escribir sobre esta película, salvo para advertir a incautos.

Interesante premisa, literalmente destrozada por un guión flojísimo (¿quién es ese tal Rodat?) que, carente de la inspiración mínima necesaria para producir alguna sensación que no sea indiferencia o indignación, pretende abarcar todos los aspectos de una historia que, por sí mismos, reclaman una más que merecida carga emocional.

Si, para rematar la fiesta, le encargamos esto a un Vinterberg muy desmotivado (¿qué te pasa, chaval?), incapaz de extraer el drama que toda tragedia (esta también) lleva consigo, pues nos quedamos en una «crónica» pobre, con la intensidad de un encargo rutinario que no sirve ni para culto friki.

En fin, que cosas como esta hacen que uno se pregunte (una vez más) por qué se llevan a cabo proyectos de este tipo, aun a sabiendas (porque alguien lo sabe, estoy seguro) de que no va a salir de ahí más que un buñuelo relleno de aire.

El punto es para la lograda ambientación post-soviética.


EN RESUMEN: no perdáis el tiempo (ni la pasta, claro). Y si picáis (como yo), se os va a olvidar en 3…2…1…
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4 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
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