arrow
8
Por un puñado de yenes
Akira Kurosawa, excelso emperador entre los maestros cinematográficos de oriente, se propuso en 1962 afilar su katana contra la figura de un samurai mercenario con esta mítica “Yojimbo”, que pese a no llegar al eminente nivel de otras obras maestras como “Dersu Uzala” o “Los siete samuráis”, es una más que notable cinta de intriga y aventuras.

Sanjuro, un ronin huérfano de shogun que vaga por los pueblos poniendo al servicio del mejor postor su ingenio y su espada a cambio de sustento y oro, llega a una decrépita aldea dividida en dos por culpa de la sempiterna pugna entre los dos infames candidatos a cabecilla mafioso: Ushi-Tora y Seibei, a cada cual más despreciable. Ante tan avieso panorama, Sanjuro se propone ejecutar un doble juego mortal para destruir a ambos clanes que, dicho sea de paso, no es que tengan muchas luces, a base de engaños, falsas apariencias y desmembramientos varios. Sólo un secreto propio podrá interferir en su maquiavélico plan, y es que el implacable samurai errante, en el fondo, tal vez no sea tan despiadado como parece.

Se ha dicho que es un film muy influenciado por los westerns de los años 40 y 50 y bien pueda ser, pero el sello personal de Kurosawa flota indefectiblemente a lo largo del metraje dotando a la cinta de personalidad propia, conformada por su ejemplar puesta en escena, el realismo de las secuencias de acción, los sugeridos apuntes sobre la futilidad de la naturaleza humana, la contraposición del honor y la villanía, el retrato decadente del Japón aldeano de mediados del siglo XIX y el reflejo, en definitiva, del fin de una era feudal dominada por códigos ya obsoletos frente a una incipiente y convulsa modernidad que lo cambiaría todo para siempre.

Entiendo perfectamente que Sergio Leone se enamorara de esta historia y la reconvirtiera según sus parámetros para dar forma a la primera entrega de su “trilogía del dólar”, pues lo que queda tras su visionado es la sensación de haber presenciado un relato muy bien construido y mejor filmado, tal vez no perfecto, pero interesante y apasionante en todo momento. Y era tan sólo el primer viaje del samurai errante, pues mayores desafíos le aguardarían, pero esa ya es otra historia…
[Leer más +]
53 de 56 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Kurosawa: La Katana más precisa.
En mis recuerdos, empieza la película con la cámara de Kurosawa colgada del cogote de Sanjuro(Mifune). Camina por un sendero. Solo. Lleva los brazos cruzados por dentro del kimono, pues arrecia el frío; las mangas penden vacías. Parándose, saca la mano por la apertura y se rasca las liendres de la cabeza. Cuando arranca la banda sonora, orquestación potente que nos indica que ésta es una película de acción y éste es el héroe, Sanjuro llega a un cruce en el sendero; y tirando un palo al azar, elige su destino..... Aún no han terminado los créditos y ya queda definido el protagonista.


“Los 7 samuráis” dura 205 minutos. Imaginen la de cosas que se cuentan.

Anexo sobre Toshiro Mifune.

Quiero creer que, lejos de ser exigencias de Kurosawa, ese gesto de rascarse la cabeza o la barbilla es aportación de Mifune a una composición de personaje que no merece una copa Volpi que ganó….merece 2 o 3 más.
[Leer más +]
49 de 63 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Un samurai contra el mundo
Yojimbo es la historia de un samurai que llega a un pueblo marcado por el enfrentamiento entre dos clanes rivales. El odio y la rivalidad entre ambos bandos determina todos los aspectos de la vida de este municipio. Sanjuro, que así se llama el samurai, coquetea con las dos facciones hasta que poco a poco se va decantando. A lo largo de la película hay una serie de intrigas, deslealtades, traiciones y unas magníficas escenas de acción en las que no siempre nuestro héroe resulta victorioso.

Es, como ya se ha dicho, la película que dio pie no sólo a Por un puñado de dólares sino también a una serie de westerns e incluso de filmes de acción que toman muchas ideas de Yojimbo. Dicho todo esto, y sin que nadie se lo tome a mal, me resisto a considerar esta cinta como una obra maestra, más aún si las comparo con otras de Kurosawa como Trono de sangre o El infierno del odio. Es una buenísima película en la que hay drama, acción, luchas, tipos destrozados por la guerra de familias. Tiene además una fotografía espectacular y Mifune está, una vez más, magistral.

Ahora bien, creo, y me parece una osadía decir esto, que hay unos pequeños aspectos que
hacen que la historia no me termine de parecer todo lo brillante que son otras películas del maestro japonés. Los comento en el spoiler para no reventar la película a nadie. Pese a todo, merece mucho la pena verla.
[Leer más +]
28 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
"Da lo mismo matar a uno o a cien, porque solo te colgarán una vez"
Impagable obra de perfección del maestro Akira Kurosawa. Con una belleza y un poder visual impresionantes, Kurosawa nos deleita con un potente desarrollo narrativo en el que nos muestra la hostilidad y autodestrucción de un pueblo en el que se interpone un mercenario a sueldo (Mifune) en busca de dinero. Con unas interpretaciones subimes (Minfune se lleva un 10) y unas coreografías espectaculares refuerzan esta gran obra de arte.
La dirección, la fotografía, el poder visual, el contexto, el ritmo, el trasfondo, las interpretaciones, el guión, y el montaje se combinan para crear esta vasta obra cinematográfica.
Imprescindible y otra gran obra del maestro Akira.

Nota. 10
[Leer más +]
22 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
EL SAMURAI-MERCENARIO PRESENTADO COMO LIMPIADOR SOCIAL DE ABUSADORES
Yojimbo es una llamativa, interesante y exótica cinta para los entendidos de cine, pues Kurosawa trata sus historias con una profundidad, unas pausas reflexivas y un contenido filosófico de la existencia que es lo que las hace tan particulares y con un sello de tanta calidad. Incluso el director japonés se permite, como en ésta, introducir escenas de comicidad o provocadoras de risa, lo cual no resta que el conjunto del film sea de una gran hondura, en el caso de Yojimbo de cómo un ser humano trata de sobrevivir haciendo uso de su imaginación y del oficio que mejor desempeña.

Recuerdo películas españolas acerca de guerrillero como José María "el tempranillo", "Curro Jiménez" o incluso de algún torero, que representan figuras populares de la historia de España, equiparables a las narraciones de los samurais japoneses; pues estoy seguro que si un director de aquí, con la calidad de Kurosawa, las hubiese tomado como personajes principales de alguna de sus películas, rodeándolos de un guión con peso reflexivo y acción de calidad, casi seguro que para Oriente habría sido un genio del exótico cine occidental tal y como Kurosawa lo es para nosotros: un Maetro del cine Oriental. Ni más ni menos.

Fej Delvahe
[Leer más +]
24 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
¿Quién da más?
Es lo negativo de tener las expectativas altas. Desde luego, Kurosawa derrocha talento sobrado para que yo confiara en sentirme satisfecha una vez más. Pero su alabada “Yojimbo” es la más floja que he presenciado de la filmografía del gran maestro.
Será cuestión del ritmo cansino, de que algunas escenas me han parecido hasta tontas. He creído entrever detalles de comedia negra (espero), pero eso no me justifica totalmente algunas chiquilladas del argumento que ni por asomo yo consideraría dignas de Kurosawa.
Un mercenario que va a su aire llega a un pueblo donde hay dos bandas enfrentadas a muerte. Percibiendo una fuente de riqueza y de diversión, decide quedarse y jugar con unos y con otros. Tanto observador socarrón como samurai en plena acción, no se moja y disfruta permitiendo que pujen por él, maquinando el plan para eliminar a toda la escoria y devolver la paz al pueblo. A pesar de su dudoso desapego y de su mortal katana, Sanjuro porta un código de honor basado en compadecer a los inocentes y a los jovencitos atolondrados. El descreído matón a sueldo no es tan malvado como aparenta.
Pero ningún personaje me inspira el menor respeto. Me da que cometen demasiadas gansadas como para tomármelos en serio.
Drama cómico (porque algo de comedia tontona debe de tener) con toques de western a lo oriental, que deduzco que ridiculiza la estupidez humana desde los escépticos ojos de un forastero, el cual no puede resistir la tentación de participar en el circo para sacar tajada. Si existe la fusión más certera entre música de western y de melodías japonesas, puede que sea la de “Yojimbo”.
Pero, sintiéndolo mucho, solamente me llega para un ligero y a ratillos tedioso entretenimiento en una tarde anodina.
Al menos sirvió para sugerir a Leone una película decente y en mi criterio más respetable, "Por un puñado de dólares".
[Leer más +]
38 de 63 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Un hombre certero entre dos bandos absurdos
Pasan y pasan los años, y da la impresión de que los escenarios de la vida siguieran girando inamovibles sobre una misma rueda. Aprendemos, pero no ejercemos, y menos aún reflexionamos con sentido autocrítico, sobre lo que a diario nos demuestra la existencia. Avanza la tecnología, se transforma la ciencia, tenemos más y más vislumbres de la inmensidad y del poder del universo, pero sobre convivencia, sobre amor, solidaridad y respeto, todavía sabemos muy poco. Y si de esto es escaso lo que sabemos, todo lo demás ayudará muy poco a nuestra ansiada felicidad.

Cuando uno ve a “YOJIMBO”, una película filmada en 1961 y ambientada en el siglo XIX, siente de inmediato que se está recreando la vida de los más marginados barrios de hoy (en micro) y la de los países peor gobernados (en macro).

Akira Kurosawa, con su habitual vigorosidad narrativa y con ese singular blanco y negro que refleja las historias del pasado, y que él utiliza también por su reconocido respeto a los que considera indefinidos colores del Japón, nos cuenta una historia que es muy frecuente entre nosotros: Dos bandos inescrupulosos y arribistas, se enfrentan entre sí por el dominio de un pueblo. A uno lo apoya el fabricante de sedas y al otro el de la cervecería. El jefe de policía sirve a sus intereses, el fabricante de ataúdes está ávido de cadáveres para poder evacuar su materia prima, y entre ellos, el pueblo se oculta temeroso cada día, en medio de la escasez y temiendo constantemente por sus vidas que para nadie importan.

Pero, como nunca estamos definitivamente solos, un hombre, un yojimbo (guardaespaldas), poderoso guerrero samurái que siente que debe jugar su papel en aquel infausto frente de batalla, entra en escena para ver si consigue disipar las sombras. Y entonces, en un reflejo fidedigno de una vergonzosa y eterna realidad, sucederán tantas cosas como las que suelen suceder entre los hombres más absurdos e invidentes. Mientras estos acuden a sus trampas, su brutalidad y su obsesivo asedio, del lado del pueblo hay lugar para la amistad, para la fe en el otro, y para el ejercicio de la solidaridad, la astucia y la perseverancia.

Kurosawa nos hace inclinar la cabeza. Su filme, medio cómico y medio trágico; un tanto western y otro tanto jidai jeki; de aspecto rememorador, pero inevitablemente actual, tiene ese olor a cine elocuente, avalado por un arte denso y pulcro que merece nuestro aplauso y nuestro mejor reconocimiento.

Y Toshiro Mifune se confirma como un actor de poderoso histrionismo, cuyo éxito internacional, y su constante presencia en los filmes del gran maestro japonés, no fue para nada cosa de influencias, y sí, la merecida cosecha de una labor profesional y comprometida como la que más.

“YOJIMBO” sigue abriendo la brecha de un cine oriental que se merecería muchos, pero muchos más, espacios.
[Leer más +]
14 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Imprescindible (9.1)
Una de las mejores de Kurosawa, y eso son palabras mayores. Contó con sus actores habituales, y en este caso todos pegan para sus papeles. También con un elaborado guión en el que se suceden situaciones intrigantes y cómicas y las luchas entre unos samuráis cuya figura en el siglo XIX estaba en proceso de desintegración.

Me repatea tener que oír a muchos listillos (que nadie, por el momento, se dé por aludido en esta página) que "Por un puñado de dólares" o "El último hombre" son mejores. No lo son, son un puto calco. No deberían hacerse remakes de obras perfectas si no aportan nada nuevo (la fotografía a color o el actorcillo de moda [Eastwood, Bruce Willis...] no se pueden considerar novedades).
Quítense prejuicios de la cabeza y anímense a ver clásicos, terminarán por apreciar la inteligencia, la profesionalidad, la sabiduría que actualmente sólo está en posesión de unos pocos realizadores que, como es lógico, no se rebajarían a hacer una simple copia.
[Leer más +]
33 de 55 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Hay un nuevo Samuray en la ciudad...
La dura existencia del ser humano en el feudalismo finisecular es un tema revisitado hábilmente por la lúcida mirada del director nipón. En Yojimbo, el maestro Kurosawa si bien no supera formalmente algunas de sus anteriores obras muestra de forma definitiva el contenido de su pensamiento. La búsqueda de una ética y un humanismo del que carece el mundo que envuelve la historia a través de las acciones (desde la más épica al más sutil de los gestos) conduce a una trascendencia de valores y virtudes clásicas, vindicadas como esencia de los individuos. En definitiva, enfrenta la naturaleza del mundo y la de las personas.
Si para Goethe la preferencia era el orden sobre la injusticia, en Kurosawa no cabe tal dicotomía pués injusticia y desorden son una misma.
Mención especial para el gran Toshiro Mifune, impregnando ritmo al propio tempo de la película y volviendo a demostrar que es uno de los más capacitados actores de la historia del cine oriental.
[Leer más +]
10 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Kurosawa es capaz de más
La película de Akira nos sitúa en una aldea donde, dos bandas de samuráis enfrentadas, luchan por el dominio del pueblo. En esta guisa, llega un samurái muy listo y muy diestro con la espada que decide ayudar a los pueblerinos a deshacerse de los malvados para que vivan en paz, no sé muy bien a cuento de qué, porque es bueno por naturaleza, supongo.

No es fácil criticar al director del que se dice es el más influyente en la historia de Asia pero intentaré ser objetivo en base a mi criterio:

Para empezar, cabe destacar la capacidad para contar historias del director nipón, logra brillantes escenas con una facilidad pasmosa y su ambientación de la época feudal japonesa no deja de asombrarme, son sus mejores bazas sin duda. El problema es que la linea que separa, en este caso, la grandeza del ridículo es muy fina, así, al igual que nos encontramos unas escenas, a mi gusto, muy interesantes, vemos otras tantas donde, casi nos pareciera, estar frente a una película de los hermanos Marx.

Podemos decir sin miedo que la película de Akira inspira claramente el cine western, por ejemplo, con escenas donde los enemigos se caracterizan por su tardanza a la hora de acabar con el duelo mortal, alargando el fatal desenlace varios minutos con el objeto de crear la máxima tensión posible; en éstas, mientras los rivales se miran fijamente con cara de pocos amigos se escucha una banda sonora horrorosamente elegida que oscila entre la música oriental japonesa y una composición de Ennio Morricone, la fusión, en mi opinión, no resulta agradable al oído.

Por último, decir que la película posee una gran fotografía y planos para el recuerdo, además, Kurosawa tiene el extraño poder de hacer querer ver sus películas sin saber muy bien por qué.

En definitiva, las comparaciones son odiosas pero esta película me parece está un escalón por debajo de su obra maestra "Los siete samuráis".

[6/10]
[Leer más +]
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Yojimbo, el mercenario sin animo de lucro.
Western asiático con sabor a sushi, cuenta con un gran elenco de detalles que lo hacen ser un western, básicamente podrían cambiar los trajes y vestimentas por unos vaqueros, unas camisas de cuadros, unos sombreros y darían el pego. El caso es que nos encontramos en Japón y aquí sería difícil ver a un forajido... ¿o no?

Comprendo que haya gente que esta película le haya fascinado y vea en ella una obra de arte, como todas las demás de Akira Kurosawa pero para mi no lo es. Mis pretensiones eran muy altas después de haber visto grandes películas de Kurosawa; los votos que figuran aquí eran iguales que los de sus otros films y sus criticas eran impresionantes pero al poco de empezar la película algo me mosqueo, durante media hora no pasaba nada a lo que sacarle jugo, un guiño al arte, una esencia de buen cine, ni siquiera buena música ni buen sonido, solo pretensiones, más tarde el film se fue haciendo más lento y más lento, y al final termino por desilusionarme tanto que ya me daba igual su como terminaría pues el visionado se convirtió en una agonía, esto es inaceptable viniendo de una película del maestro Kurosawa y de un actor como Toshirô Mifune, amo el cine y los films de este maestro director pero con Yojimbo ha llegado muy lejos, en realidad el film dura lo que dura porque el director ha querido rizar el rizo pues en realidad aunque la película no haga hincapié en ello y nadie lo diga es bastante obvio que las estrategias a nuestro mercenario le salen bastante mal de principio a final, por una parte es un logro de Kurosawa como siempre hacer una película original independiente al resto aunque su modelo real sea la de un western y por una vez vea como una película suya cae en tópicos <Ver Spoiler>

En resumen, la película no es mala ni por asomo, me parece interesante ver todas las obras de este director pero no puedo alabar una película cuando no es digna de ello. La recomiendo pues todo lo anteriormente dicho no quita la originalidad ni el merito de hacer un film único que se salga de lo habitual, aunque con reservas <Ver Spoiler>
[Leer más +]
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Dejà vu
Efectivamente, una obra maestra. La prueba es que, de ella, Sergio Leone hizo otra obra maestra, cambiando personajes y épocas, pero no las ideas principales.
Yojimbo es un western, sí, pero de Samuráis. Algunas partes se entienden mejor con Leone, al menos para los espectadores occidentales, y por eso en mi modesto entender, ambas son equivalentes. La ventaja de Yojimbo, sobre los remakes, es su originalidad. Pero los remakes, (el de Leone, al menos), traducen a valores occidentales los valores orientales. Y hacer eso sin perder nada en el camino... bueno yo a eso lo llamo maestría.
[Leer más +]
9 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Estern vs. Western
En su estructura se trata de un auténtico western ambientado en el Japón feudal y en el que el héroe es un samurai. Kurosawa nunca negó lo mucho que le gustaban las películas de John Ford y sin duda más de una película del director americano pasaron por la mente del director japonés al realizar “Yojimbo (El mercenario)”. Por su parte Jhon Ford se interesó por Kurosawa y estuvo en alguno de sus rodajes nada más terminar la segunda guerra mundial. Hay muchas similitudes entre las películas de ambos directores, pero nunca nadie, ni siquiera los críticos estadounidenses, y mira que lo han intentado, ha denunciado por plagio al japonés y, por supuesto, tampoco al contrario. Sin embargo a Sergio Leone, Kurosawa y la productora japonesa Toho le denunciaron por plagio en su película “Por un puñado de dolares” ante la Federación Internacional de Productores. Y algo de verdad habría en esa denuncia de plagio pues la productora de la película italiana fue condenada a pagar a Kurosawa el 15% de la recaudación mundial de “Por un puñado…” Pero lo que nos importa es el valor artístico de “Yojimbo”. Como siempre la posición de la cámara y sus estudiados movimientos, tanto en interiores como en exteriores, nos hacen ver el sello de un maestro del cine. El arranque de la película con la sobreimpresión de los títulos en la espalda de Toshiro Mifune mientras avanza a un pueblo aparentemente vacío, y los planos del perro que lleva una mano humana en su boca, son puro cine. Y los duelos entre las bandas, así como las peleas entre los protagonistas, están resueltas colocando a los personajes, sean muchos o unos pocos, de manera que se mueven de forma rítmica y en su espacio, como si fuera un musical. El trabajo de Toshiro Mifune es extraordinario y nadie podrá dudar de su interpretación después de verle como Sanjuro, un samurai pendenciero, sarcástico, mentiroso y con un enorme corazón.
[Leer más +]
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
WESTERN A LA JAPONESA
Impresionado me dejó este gran film de Kurosawa por varios motivos, especialmente por qué siendo Japonés es un auténtico Western tanto por la trama como por la estructura narrativa y por la figura del personaje principal.
La fotografía es simplemente impecable y capta excelentemente la atmósfera sombría del film.
La parte final es una de las mejores de la historia del cine.
Mifune esta auténtico y soberbio en su interpretación al igual que el resto del elenco.
Un saludo, Efelson.
[Leer más +]
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Al mejor postor.
Sanjuro es un mercenario que llega a un pueblo, para ofrecer sus servicios a uno de los dos bandos enfrentados, Seibei y Ushi-Tora.
Sanjuro es un tipo muy listo, y le va el juego, el juego de pasar de un bando a otro, de ver las monedas en su saca, y si es posible sacar el máximo provecho a costa de servir a uno de los dos bandos.
Toshirô Mifune dibuja y remarca con ese carácter tosco, duro y serio, un mercenario con escrúpulos, quizá con cierto código de honor que le puede hacer vulnerable en una situación tan peligrosa, en cierto momento en el que deja de ser un antihéroe, en medio de los bandos que luchan por el poder del pueblo.
El carácter y su carismática voz. Rasgos que fue mostrando a lo largo de su carrera junto al maestro responsable de esta y otras grandes obras; Akira Kurosawa.
el cine de Akira Kurosawa sin el gran Mifune, ya sea a caballo perdido en un bosque pero encontrando su destino (Trono de sangre) o segando vidas con la rapidez que dota a su kantana en cada movimiento, junto a un grupo de samuráis (Los siete samuráis), no se viviría con la misma intensidad, no se entendería de la misma forma.
Aquí Mifune tiene todo el protagonismo.
Por eso y por otras razones esta es mi preferida de todas las de Akira Kurosawa.
[Leer más +]
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
TOSHIRO MIFUNE: UNA LECCIÓN SOBERANA EN LOS SILENCIOS Y MAGISTRAL EN LOS GESTOS
Entre el perro ocioso que se cruzaba a los pies de los caballos de Henry Fonda y Harry Morgan en Incidente en Ox-Bow, y este perro solitario de cuya boca cuelgan los restos de una mano hay muchas similitudes, pero sobre todas ellas, el espíritu de un genero cinematográfico, el western.

No quiero confundirme ni confundir. Yojimbo es mucho más que un western orientalizado. Pero es evidente que si hay rasgos que predominan sobre los demás hay que buscarlos en esos duelos "al sol" en un poblado polvoriento de puertas cerradas y en ese pistolero a sueldo cuyo revolver se transmutó por obra y gracia de la sapiencia de Kurosawa en espada, generalmente egoísta, siempre interesada, profesionalmente justiciera y en algunas ocasiones, juiciosa.

Pero bajo la forma de cine del Oeste nipón, Akira Kurosawa retrata un escenario histórico cambiante, de personajes desubicados, de bandas que luchan por un poder que parece escaparse por los poros del tiempo, de seres miserables de vidas miserables a la espera de muertes miserables, de geishas sin futuro, cual bailarinas de salón de desiertos poblados, de hacedores de féretros deseosos de muertes pausadas, pues en las grandes masacres nadie entierra a sus muertos, de posaderos solo con sake y arroz frío, de mujeres despóticamente hipócritas, de hombres hipócritamente duros pero con miedos hasta en el tuétano...

Uno de esos universos mágicos a los que nos tiene acostumbrados Kurosawa. No tiene la opulencia de otros films como Kagemusha o Ran ni tampoco la violencia exaltada de otros trabajos. Es cierto que la violencia es su leiv motiv, pero es una violencia mesurada que no se prodiga tanto como en otras películas suyas, aunque está, sin duda, latente en cada fotograma.

Finalizo con una referencia para Toshiro Mifune, actor cuya trayectoria parece entroncada con la de Kurosawa y que en esta película ofrece una lección soberana en los silencios y magistral en los gestos.
[Leer más +]
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Ni por un puñado de ryo
Mi camino en la cinefilia es tan corto y hay tanto cine por delante, que admito que «Yojimbo» es la primera película que veo de Akira Kurosawa. Creo que como esto siga así va a entrar directo a mi personal infierno cinematográfico donde se alojan inflados y regordetes esos llamados «maestros» que no van dejando más que mediocridades tras su paso. Como no quiero precipitarme, deberé indagar más en la filmografía y el estilo de este hombre para poder hablar con mucha más propiedad y no juzgarle por una sola de sus obras, por muy mala que sea. A ella me remito en exclusiva. Un 8,2. Toma castaña.

Acepto como mérito de «Yojimbo» que inspirase a Leone, del mismo modo que Kurosawa se ve inspirando por los estadounidenses. A bote pronto se me viene a la cabeza «Solo ante el peligro» pero, bueno, esto pueden ser percepciones sutiles y equivocadas por mi parte. En lo que no me equivoco es en lo aburridísima que es esta película. Unos cuantos planos no convierten una cinta en una obra maestra, máxime cuando se demuestra una narración limitada, incoherente, plomiza y sin ritmo. Qué suplicio, madre. Un tostón, hablando en plata. El guión es una payasada y durante una hora lo único que ocurre es que miran mucho por una ventana y los personajes se cuentan entre ellos lo que no debería contarse y sí mostrarse. En la segunda hora se anima un poco para caer de nuevo en lo soporífero. La mezcla de humor y drama es un despropósito, y las dos bandas tan malas y peligrosas lo que hacen es el ridículo. ¿Reflejo del Japón pre Meiji? Por favor, no os creeréis ese disparate, ¿verdad? Hasta la acción con catana en mano tiene una fase final poco creíble, lo que junto al muerto que no muere, que parece parodia encima, te deja una pésima sensación. Eso sí: das gracias porque haya terminado. Gracias, Kurosawa por solo rodar ciento diez minutos, que se hacen una eternidad.

Cosas que me han gustado: la fotografía, la interpretación de Mifune, que es inevitable que sobresalga entre tanta sobreactuación, para nada justificada por la expresividad japonesa; y el elemento siempre interesante del egoísta reformado, en este caso el samurái que viene a liarlo todo.

Por lo demás, pesada y prescindible. Ni aunque me paguen vuelvo a verla.
[Leer más +]
10 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Justicia divina
El film de acción de Kurosawa, o por lo menos el primero destacado, resulta una obra maestra justo por eso. Sin rechazar la reflexión social y el contenido, Kurosawa se apoya en un guión muy efectivo y lleno de giros pero de objetivo claro: encumbrar a su protagonista.

Es Yojimbo un gran film, y Kurosawa tiene de éstos en abundancia, y la mayoría lo son gracias a su genio, pero el que realmente destaca aquí es Mifune, que tiende a cobijarse a la sombra del maestro pero que en este caso absorbe toda la luz.
El personaje, así, de Mifune, resulta de un atractivo brutal y su característica sobreexpresividad, en este caso apoya el desarrollo de su personalidad.

Un film que, además de cuidar nuestra mente, cuida nuestra salud mental, porque tiene la decencia de ser muy entretenido.

Puede que no sea una de las tres mejores obras de Akira Kurosawa, pero si es una de las tres más imprescindibles, por la frescura que aporta.
[Leer más +]
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
El samurái errante.
Kurosawa, “el emperador”, como le llamaban sus amigos, fue un creador comprometido con su arte, sus películas siempre surgieron con la intención y el deseo de decir algo determinado. Expresando la vida sin evitar sus claroscuros, y reflejando en imágenes frenéticas, hermosas, rudas o poéticas, las turbulentas emociones que determinan la existencia del ser humano. Porque este, a fin de cuentas, es el gran tema que vertebra el cine del maestro nipón: la humanidad presa de sus pasiones y deseos, de sus grandezas y miserias, vista desde una óptica delicada y despiadada a la vez, la obsesión por la psicología de los personajes, tan ajena al cine industrial de los últimos años. Tras sus anteriores films excelentes sobre samuráis, Kurosawa retomó el tema desde una concepción más lúdica y popular del género del sable con este “Yojimbo”, una de las mejores del autor.

En el Japón de finales del siglo XIX, Sanjuro (Toshiro Mifune), un “ronin” (es el nombre que recibían los samuráis deshonrados que tenían que convertirse en mercenarios y vagar sin rumbo) sin dinero, llega en su ocioso peregrinar a un desangelado pueblo. Tras hablar con Gonji, el dueño de la cantina, Sanjuro descubre que el poblado está inmerso en una cruenta lucha entre las dos facciones dominantes que compiten por el poder de la zona: Tazaemon, un comerciante de seda, y Tokuemon (del clan Seibei), jefe del negocio del sake. Sanjuro intentará sacar rédito de la situación. El cineasta se empeña en hallar un hálito de esperanza al tomar partido por el individuo, Sanjuro pelea contra todo aquello que pueda anularlo.

Su historia se desarrolla a finales de la crepuscular era Tokugawa. Contexto perfecto para entender esa expresión de amoralidad y caos que Kurosawa imprime en cada fotograma: una visión clásica del samurái y de su tiempo es transgredida sin piedad, alejando a Sanjuro del perfecto ideal que representa el samurái, pues aquí sólo es un mercenario errante.Todo un compendio técnico y narrativo que, junto a la extraordinaria partitura de Masaru Satu y los excelentes trabajos de Mifune y Tatsuya Nakadai en su papel de histriónico pistolero Unosuke, hacen del film un verdadero clásico.

“Yojimbo” ejerció una influencia decisiva en muchas películas de la década de los sesenta y setenta. Un título que forma parte del anecdotario cinéfilo, causante de esta propagación, el brillante film de Kurosawa sería descaradamente imitado por Sergio Leone, de forma no acreditada en su popular y famoso “Por un puñado de dólares” que tomaba las líneas básicas de su argumento, su concepción estética e incluso detalles concretos de personajes y situaciones, película que lanzaría a la fama al cineasta italiano y decisiva de cara a la evolución del cine de género que llevaría a la consolidación del “Spaguetti western”.
[Leer más +]
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Mercenario del Japón Feudal
Estamos ante una de las películas más influyentes de uno de los grandes maestros del cine de todos los tiempos.
Este film sirvió de inspiración a Sergio Leone para realizar el clásico del western "Por un puñado de dólares" y el thriller de Walter Hill "El Último Hombre". Un clásico del cine de acción con otra gran interpretación de Toshiro Mifune la cuál le llevó a ganar el premio a mejor actor en el Festival de Venecia. Grandísimo western al estilo nipón.
[Leer más +]
5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ver críticas con texto completo