arrow
7
No es lo mismo, es mejor:
Parece inevitable remitirse a la cinta sueca con el mismo nombre a la hora de hablar de la última película de David Fincher. No es mala idea como punto de partida para hablar de The Girl with the dragon tattoo. Empezando por sus creditos de inicio (con la música del red band trailer), los mejores que he tenido el placer de ver, siguiendo con el ritmo narrativo, la banda sonora, la transformación de los personajes, el montaje, las metáforas audiovisuales made in Fincher -el viento gritando como una mujer agonizante al cerrarse las puertas de la casa de uno de los personajes-... y Rooney Mara, que merece un capítulo aparte.

Existe el tópico de que los personajes extremos son más fácilmente interpretables. Aún aceptando esto, la transformación de Mara en Lisbeth Salander es perfecta. La capacidad que tiene de hacer evolucionar al personaje es asombrosa, hasta el punto de hacernos entenderla por completo. Por otro lado, Daniel Craig está correcto en su interpretación de Mikael Blomkvist.

Mientras que la versión sueca de la primera parte de la trilogía de Stieg Larsson, dirigida por Niels Arden, narra los hechos acontecidos en la novela sin más pretensión que esa, Fincher nos sumerge en un relato más oscuro e hipnótico. De todos modos, no nos equivoquemos: la historia es exactamente la misma. Que nadie vaya al cine esperando nuevos puntos de giro o nuevas sorpresas, no las hay.

Fuera de un plano formal, si me gustaría transmitir la sensación que he tenido al ver este "remake". Habiendo leído el libro y vista la primera adaptación, y sin ser un fan fatal de ninguna de ellas, mi tercera incursión en esta historia de asesinos en serie de mujeres ha sido de largo la más placentera, la que más he disfrutado. A la tercera, va la vencida.
[Leer más +]
130 de 157 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Fincher contra el mundo
Fincher lo ha vuelto hacer. Y no era fácil. Tras la magistral "La red social", vuelve a la carga adaptando la historia de esos suecos violentos y misóginos que ya conocemos, o que, al menos, nos suena.
"¿Porque adaptar de nuevo la novela de Larsson?" se preguntaba todo el mundo (y con cierta razón). Para el que no tuviese muchas esperanzas, después de ver la película encontrará la respuesta. Y es que esta es, en mi opinión, LA PELÍCULA de Millenium. Sé que las comparaciones son odiosas, pero también inevitables: Mejora prácticamente en todo (y mucho) a las pelis suecas que dejaban cierto regusto a telefilm de las cuales, eso sí, queda para el recuerdo la formidable interpretación de Noomi Rapace.

Pero vayamos al grano y por partes. Si hay algún director sobre la faz de la tierra capacitado para dirigir un thriller como este, ese es David Fincher (Seven o Zodiac lo prueban). La película tarda un poco en arrancar, pero una vez lo hace, te agarra del cuello y no te suelta. El endiablado y acertadísimo montaje dota a la historia de un nervio sobrecogedor, que hace que las dos horas y media que dura el film se haga corto, salvo quizás en el tramo final. Es increíble el virtuosismo técnico del que hace gala este director, que parece tener como único límite ciertas carencias del guión. Me ha encantado el trato tan maduro que han sabido darle a la historia que tenían entre manos, ya que uno de mis mayores temores era que todas esas delicadas partes del libro se perdieran como lágrimas en la lluvia en el remake americano por la posible polémica que pudiese suscitar en el impresionable público norteamericano. En absoluto, chapeau. Solo por esto, casi seguro que el Sr. Fincher se quedará en casita durante la ceremonia de los Oscar, muy a mi pesar. Es lamentable que, películas como esta o Drive, por razón de su contenido adulto y transgresor, no obtengan el reconocimiento que merecen.
Capítulo aparte merece la ya aclamada interpretación de Rooney Mara. Mi más sincera enhorabuena. Esta actriz, con escaso curriculum cinematográfico (aunque lo borda en esa primera y memorable escena de La red social), ha conseguido, no solo coger por los cuernos el handicap que tenía de la interpretación de Noomi Rapace, sino moldearlo y añadirle multitud de nuevos matices, transformándose en una Lisbeth más sensible y vulnerable, tal y como yo la veía en el libro.

En definitiva, que la nueva obra de Fincher es mucho más que una nueva versión de Millenium, convirtiéndose en una sólida y enérgica primera entrega de la historia de esta famosa chica con el tatuaje de dragón.

PD: Los créditos iniciales son, desde ya, los mejores que recuerdo haber visto. Los pelos de punta.
[Leer más +]
94 de 112 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
7 razones por las que verla
David Fincher es como uno de esos investigadores de sus películas, solo que en vez de resolver misterios en torno a asesinos bíblicos, investiga la maldad humana y la crueldad, ese lado siniestro de la mente humana y lo muestra al espectador con toda su crudeza sin preocuparse de embellecerlo. En cada película lo hace y al igual que muchos de sus personajes acaba, manchándose las manos en cada caso.
Después de sus últimas obras ("El curioso caso de Benjamin Button" y "La red social") vuelve a adentrarse en su particular mundo de las tinieblas con un argumento que le viene como anillo al dedo. Yo fui ayer a verla y me pareció bastante interesante y recomendable, por ello, a continuación expongo las 7 razones por las que creo que merece la pena gastarse los 7 euros (sí, es un timo y una clavada, pero de vez en cuando merece la pena) que cuesta el cine.

-1. La primera razón es la historia que cuenta. Un periodista con un gran sentido de la justicia busca recuperar su credibilidad perdida y en un momento en el que las está pasando muy putas recibe la oferta de investigar la desaparición de una joven 40 años antes. Éste es el punto de partida de un relato plagado de misterio en el que con la ayuda de una hácker informática se adentrará en los oscuros secretos de la burguesía sueca, con toda su hipocresía y corrupción.

-2. El ritmo narrativo, como en casi todas las películas de Fincher, es completamente atrapante y las casi dos horas que dura casi no se notan.

-3. La composición del personaje de Lisbeth Salander (magníficamente interpretado por Rooney Mara), uno de los personajes más interesantes del cine y la literatura modernos, por lo que representa (la subversión cultural, el feminismo y la soledad en un mundo hipócrita) y por lo que es(una joven con problemas para relacionarse y con un gran odio hacia los hombres debido a los traumas de su infancia). Rooney Mara consigue expresar todo lo mencionado y supone uno de los grandes aciertos del film.

-4. Daniel Craig, además de los otros secundarios, como el gran Christopher Plummer o Stellan Skarsgard ofrecen también muy buenas interpretaciones, correctas y bien medidas.

-5. Se trata de cine a medio camino entre el entretenimiento más puro y las inquietudes estéticas y artísticas. Pese a navegar en las aguas de la comercialidad hollywoodiense es una obra comprometida e interesante que puede gustar tanto al espectador normal como al cinéfilo entendido.

-6. La fotografía es también fui acertada y consigue hacerte sentir el frío más áspero.

-7. No es la mejor película de este maestro del cine moderno, pero se parece y se acerca a algunas de sus obras maestras, como "Se7en" o "Zodiac" tanto en ideas como en planteamientos.
Pero el caso es que la razón número 7 es que de toda la basura que hay en los cines comerciales de grandes salas ahora mismo creo que esta es una de las pocas películas que puedes ir a ver sin sentirte estafado.

En resumen yo dría que es bastante recomendable.
[Leer más +]
76 de 94 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Magnífica película.
Cuando David Fincher, se atrevió a llevar a la pantalla “Los hombres que no amaban a las mujeres”, no solamente superó a la versión original, sino que la sobrepasó totalmente, demostrando de forma fidedigna el gran director que es, su versión es mucho más exacta al libro, todos los detalles, sus dotes para saber encontrar actores y actrices que supieran trasladarnos perfectamente a los personajes descritos por Stieg Larsson, están perfectamente desarrollados. El trabajo de Daniel Craig (como Mikael Blomkvist) es el más acertado de toda su carrera cinematográfica, y no digamos de esa maravilla de Rooney Mara (excelente Lisbeth Salander), ellos dos van poco a poco van sacando a la luz secretos y mentiras, las más execrables perversiones y oscuridades de la familia Vanger, residentes en uno de esos rincones del mundo de paisajes helados y tan fríos como su propia historia. Excelente trabajo de un inconmensurable Cristopher Plummer, que a pesar de su edad, es un secundario de lujo, el buen hacer Stellan Skargard, de Robin Wright Penn, Steven Berkoff.

No es fácil ser un buen constructor de imágenes potentes, y mucho menos ser un buen y enérgico narrador, pero con la colaboración de su guionista Steven Zaillian, todo resulta más fácil, y todo eso lo demuestra Fincher desde los títulos de crédito, con esos cuerpos embadurnados, fundidos, diluidos en la más profunda de las negruras, como si desde el inicio de la cinta todos esos cuerpos estuvieran ya enfangados en lodo de la más profunda miseria humana.

“Un retrato de la maldad más extrema, y que vive sumida en la aparente tranquilidad de la rutina”.
[Leer más +]
48 de 51 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Por fin, alguien le hace justicia a la mejor de las novelas de Larsson
Los hombres que no amaban a las mujeres, versión sueca, tiene muchos seguidores. Y no cabe duda de que razones hay para ello. La fotografía, a la cabeza de un trabajo técnico impecable, hizo realidad el ambiente amenazador de la novela de Stieg Larsson (la mejor de las tres sin duda, en mi opinión); los actores (y muy especialmente una soberbia Noomi Rapace) estaban fantásticos; el estilo de Niels Arden Oplev era personal y estudiado.... pero el fallo, el incomparable y lastrante fallo de la cinta, era la nula fidelidad a la novela, empañada en multitud de cambios absurdos y explicaciones y personajes omitidos. Y si a éso le sumamos que se destripaba sin pizca de vergüenza el gran secreto de la segunda parte de la trilogía, pues el resultado era una de las experiencias más frustrantes jamás vistas para un fan de una novela...
Y curiosamente, ese fallo, el de destripar el gran secreto tras el pasado de Lisbeth Salander, se mantiene ne la película de David Fincher. El porqué se ha mantenido ese handicap es algo que me atormenta... también choca ver que el guión no explica al espectador cómo hace Lisbeth para acordarse de todo lo que lee a la perfección, o cómo se mantiene el inventado incidente en el metro.
Pero qué importa todo éso cuando Fincher entrega una película redonda...
Porque esta Millennium es lo que los fans de Larsson podían esperar... y mucho más. Empezando por una cuasi perfecta fidelidad a la letra impresa, que no sólo reintroduce personajes y situaciones, sino que además indaga mucho más hondo en la personalidad y, sobre todo, los sentimientos de Lisbeth, clave para entender muchas cosas sobre ella. La narración de Steve Zaillian es además agilísima, siempre entretenida pero nunca frenética. La historia se toma su tiempo para presentar personajes y ambientes, y para construir el exquisito rompecabezas de Larsson hasta llegar al climax y el epílogo finales. Ayuda mucho a esa ambientación excepcional la atrevida música de Atticus Ross y Trent Raznor, que alcanza su cenit nada más empezar, en los maravillosos títulos de crédito.
Pero si por algo va a ser recordada esta película es por dos nombres: David Fincher y Rooney Mara. Fincher es uno de los mejores directores del mundo, y aquí lo vuelve a demostrar. Se habla de "película menor", de pérdida de originalidad.... no, señores. Muy pocos podrían permitirse el lujo no sólo de ser tan elegantes en los encuadres y los planos, sino de que cada fotograma rezume aroma a su estilo, al estilo de David Fincher.
[Leer más +]
59 de 76 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
ÚNETE A LA RESISTENCIA!!!
De un par de años a esta parte Filmaffinity ya no es lo que era. La página se ha abarrotado de adjetivos presuntuosos, relamidos y agradecidos, del tipo panfletario a lo Fotogramas o lo que es peor, del Cahiers du ¿Cinema? Esas mismas plumas son las que defienden los abortos fílmicos de autoproclamados dioses soviéticos del séptimo arte como el Tarkovsky de los cojones, los pedos que se tiraba Gertrud, las nulas maneras cinematográficas de su nuevo Hídolo de masas en La delgada línea roja o un engendro new age como Lost in Translation. A películas como Millennium las suelen degollar primero para después hacernos pasar a los demás por tontos. Sus argumentos son tan banales como su sesera, aunque vayan encriptados en adjetivos presumidos y ostentosos.

COMBÁTELOS!!!
QUE NO TE DOBLEGUEN!!!

-Cuando hagan referencia al libro, recuerda que tú no lo has leído (¿es obligatorio?)

-Cuando hagan referencia al remake, recuerda que desconocías que lo era. ¿Es importante?

-Cuando describan lo poco perturbadoras que son sus imagenes, tú incide en ese ritmo croquetero (como dice Listocomics), pero croquetero de caviar. Sin altibajos. Emocionalmente distante, esto es, absolutamente emocionante.

-Cuando persigan comparaciones imposibles a lo Club de la lucha o Seven, insiste en que Millennium es bastante mejor. Y exige argumentos.

-Cuando juzguen a los intérpretes, recuérdales que sólo raspan la superficie, que lo bueno reside en la historia, la haya escrito Abraham, Ramses II o el mismísimo Napoleón, y reclama ese mismo criterio interpretativo para otras obras de dudoso gusto que ellos apoyan.

-Cuando leas epítetos como impersonal, acuérdate de lo personal que son películas como Stalker o Solaris, defendidas por estos sujetos de ambigua pluma.

DISPARA A MATAR!
ÚNETE A LA RESISTENCIA!!!

Visualmente intachable y de ritmo pausado a la par de trepidante. Rooney Mara se come la pantalla. Daniel Craig deja de ser 007 para convertirse con muy buena nota en 001, sutileza que resultaría demasiado dura o literalmente imposible para otros compañeros de profesión. Hipnótica y acertada banda sonora. Y cuando esperas un fundido en negro y dos últimos minutos de película, te regalan quince más. Y de altura.

Que no te coman el tarro, posiblemente sea el mejor trhiller desde El silencio de los corderos. Defendiendo un Cine de calidad en las antípodas de experimentos a lo David Lynch, esperemos que los gafapastas pasen de largo en esta ocasión. La película les supera y su pataleo tan sólo sería superfluo. 9.8

-"Hace 39 años que recibo una flor enmarcada por mi cumpleaños."
-"¿Y quién envía las flores?"
-"El asesino de Harriet."
[Leer más +]
120 de 207 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Cine tatuado en la piel
El guión de toda película forma su piel. David Fincher para volver a reproducir el torturado material de Stieg Larsson ha decidido tatuarlo con una milimétrica y asombrosa precisión de genio. Desde sus brillantes e inaugurales títulos de crédito se muestran claramente sus credenciales, dibujo, tinta y aguja. Una ‘revisión’ del ‘Immigrant Song’ de Led Zeppelin por Karen O, Trent Reznor y Atticus Ross donde el ritmo, la imagen y el montaje alcanzan un perfecto equilibrio y atractivo. Se trata de un baño visual que deja a las figuras como elementos manejables y manipulables, como sujetos a punto de arder y evaporarse.

Esa suma de elementos se lleva a cabo durante un alargado metraje de dos horas y media que queda replegado proporcionalmente a su perfecto ritmo y engranaje. El tiempo es meramente relativo y equiparable a su entretenimiento. El secreto es el ritmo y en “Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres” se alcanza con un perfecto montaje paralelo. Pero la réplica no sólo es entre actores, con una Rooney Mara perfecta, sino entre todos los elementos que forman el conjunto: la banda sonora, los encuadres que proporciona Fincher, la fotografía y la cuidada puesta en escena. Sus únicos puntos negros son los señores lunares en la espalda de Daniel Craig.

El cine se convierte en “Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres” de David Fincher en puro material liquido que transpira por los poros de la piel de su guión, que recorre e insinúa todo su camino… como puro combustible a punto de arder… hasta llegar a nuestro ojos… para cegarlos en una perfecta mezcla de deseo y asombro.
[Leer más +]
28 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Fincher dignifica el trabajo de Stieg Larsson
En 2009, Niels Arden Oplev dirigió "Män som hatar kvinnor", la primera de una trilogía de películas que adaptaban la famosísima novela negra del sueco Stieg Larsson. Michael Nyqvist y Noomi Rapace interpretaban, él con solvencia y ella de forma superlativa, los roles principales. La película arrasó injustificadamente gracias al tirón del material original. En realidad se trataba de una obra televisiva, con poco que decir en términos cinematográficos, cuya impersonal dirección ahogaba un material escrito no sobresaliente pero si con posibilidades. Lo único destacable de aquel larguísimo filme que bien pudo haber sido producido en Canadá y estrenado un sábado en Antena 3, fue Rapace, que ha seguido demostrando que es una actriz cojonuda en producciones locales. Pronto la veremos en "Prometheus" de Ridley Scott.

En 2011, David Fincher dirigió "The Girl with the Dragon Tattoo", la primera de una trilogía de películas que adaptaban la famosísima novela bla bla bla. Daniel Craig y Rooney Mara interpretaron los papeles principales, él fantásticamente y ella consiguiendo algo cercano al milagro. La película no arrasó en Estados Unidos por culpa de la versión -inferior- anterior. Se trataba en realidad de una pieza cinematográfica realizada con habilidad, talento, en la que la mirada autoral se veía representada en su personal dirección, que cogía un material escrito con posibilidades y lo moldeaba para crear algo sobresaliente. Lo único no destacable de aquel larguísimo filme era que "ya existía". Daniel Craig siguió haciendo películas de James Bond y Rooney Mara quién sabe cómo acabó.

------------------

Establecer una comparación "Millennium" versión sueca vs versión americana es tan sencillo como innecesario, así que se resumiría en que esta segunda adaptación gana por goleada a nivel narrativo, sonoro, interpretativo y visual. Lo primero es lo menos complejo porque la novela de Larsson se prestaba a ello, pero sorprende más en lo restante porque sobre todo, en el caso de la actriz principal, parecía imposible de superar. No creo que Mara logre lo que Rapace, pero está soberbia. Por lo demás tenemos la historia de 2009, pero ahora bien contada. El soberbio trabajo de montaje y la narración en paralelo de dos personajes que acaban dentro de una misma ventana, su tema inicial (usado sabiamente sólo como un mcguffin, una excusa, muy a lo Hitchcock) da pie a una investigación rigurosa que permite (como ocurría en la superior "Zodiac") al espectador implicarse y no limitarse a "mirar". "Millennium" de Fincher es una gran película de intriga que no está entre lo mejor de su realizador pero que desde luego está más cerca de aquella "Seven" que de "La habitación del pánico". 160 minutos que se pasan en un abrir y cerrar de ojos, gracias a la sobresaliente labor de Fincher (a la cámara) y de su guionista, Steven Zaillian.
[Leer más +]
23 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
El hombre que amaba el thriller.
Tan sólo han pasado dos años de la llegada a los cines de las películas basadas en la célebre trilogía de Stieg Larsson. Las adaptaciones suecas de la saga Millenium, dejaron fríos a los fans de las novelas no por sus paisajes helados e invernales, sino por ser incapaces de reconstruir el universo creado por el autor. Y dos años después, con muy poco tiempo para evitar las comparaciones con su predecesora, Hollywood nos hace llegar el remake de la primera de aquellas películas, y probablemente la mejor.

Para ello, Columbia Pictures ha elegido al que probablemente sea el director que mejor domina la intriga y los ambientes de la actualidad. David Fincher, acuciado por las prisas de los estudios, ha vuelto al thriller, el género que le hizo grande, y en su versión, no se notan las prisas de una mano inexperta, sino la calidad de un genio que cada vez sorprende un poco más.

Fincher, se erige como conocedor perfecto del libreto de Larsson, y convierte en imágenes las palabras del tristemente fallecido autor sueco, modelando con su cámara una atmósfera fría e inquietante cargada de angustia y dolor, de rabia y de venganza, de injusticias y maltratos. Su película es fiel reflejo de un libro oscuro, lleno de aristas que el director de "Seven" sabe sortear y hacer que jueguen a su favor. Con un dominio espléndido de los primeros planos y de los movimientos de cámara, y una gran influencia de Hitchcock, desarrolla una trama in crescendo desde unos créditos iniciales espectaculares, hasta el desenlace que merecía esta película para enlazar perfectamente con sus posteriores entregas.

Por si fuera poco, David Fincher tiene de su parte a Rooney Mara, que aunque a priori tenía el papel más complicado por las inevitables comparaciones que surgirían con Noomi Rapace (y su fabulosa interpretación de Lisbeth Salander), consigue hacer olvidar el gran trabajo de la actriz sueca, ofreciéndonos un personaje nuevo, capaz de desprender de su mirada odio o ternura con una facilidad que apabulla. Pero ella no es la única que luce, en un reparto que se sabe en manos de un gran director, y que explota su potencial al servicio de la película, como es el caso de un Daniel Craig caradura y lleno de carisma al mejor estilo "Kalle Bloomkvist de los cojones". Todo ello, aderezado con una banda sonora a cargo de Atticus Ross y Trent Reznor (ganadores del Óscar por la B.S.O. de "La red social"), capaz de templar los nervios o crisparlos al ritmo de su partitura y sus atmósferas cargadas de desasosiego.

Raros son los casos en los que una película consigue ponerse a la altura de un gran libro. Sólo unos pocos agraciados son capaces de conseguirlo, y David Fincher lo ha conseguido. Ha creado 160 minutos del más sórdido thriller para dejarnos con ganas de más... y por que no soñar, mejor.
[Leer más +]
22 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Mi noche con Lisbeth
Hacía años que no me ocurría. De adolescente me pasó con Ellen, de “Calles de fuego”. Qué tiempos. Luego con “La mujer de al lado” de Truffaut, con Nova, la chica muda de “El planeta de los simios”, con Jane, de “Paris, Texas”, y por supuesto con la replicante Rachael, de “Blade Runner”, aunque hasta ahora la reina indiscutible era Anna, de ”El tercer hombre”. Ahora, al menos por esta noche, es Lisbeth.

La película es Lisbeth, hipnotiza y fascina cuando ella está, sólo entretiene cuando no está y uno cuenta el tiempo hasta que aparece cuando su ausencia se prolonga demasiado.
[Leer más +]
18 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
La película sueca anterior es mejor
El prólogo es desalentador (el de la película sueca es mucho más sugerente). Después aparecen unos títulos de crédito excelentes, con una música muy "cañera" (me dije, bueno quizás esta película tendrá más ritmo que la original sueca). Pero no, esta película tiene una gran falta de ritmo, los créditos iniciales no pegan con el ritmo calmado (yo diría cansino) de este remake que se esfuerza en cada escena en no parecerse a la anterior película. Los actores estan bien (Daniel Craig lo hace realmente bien), pero Rooney Mara no llega al papelón que hace Noomi Rapace como Lisbeth Salander. Y el final de la película es un bajón monumental, decepcionante. El argumento es más fiel al libro, pero visto el resultado final creo que la simplificación del argumento y los spoilers de la película sueca fueron una gran idea. Interesante, si, pero la película sueca tiene mejor guión, mejor ritmo, mejores actuaciones, más coherencia, imagenes "más potentes", en general es mejor, este remake americano no me ha aportado nada, lo que no quite que sea una película interesante (mi nota es un 6).
[Leer más +]
17 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
En los sótanos de Suecia
Siempre me han dado repelús esas casas con sótanos cavernosos que aparecen con tanta frecuencia en las películas. Una diría que son como una réplica alegórica de la gente que vive en ellas. Por arriba, los confortables aposentos de la vida de cara a la galería, de la careta de rutina tranquila y feliz; la imagen de lo hogareño. Por abajo, lóbregos subterráneos poco iluminados, mal ventilados, con trastos acumulados sin gran sentido de la pulcritud, hedores a humedad, a cerrado, a cuartuchos claustrofóbicos capaces de suscitar pesadillas desbocadas, con bichos merodeando por los rincones. Yo no sé si tendría huevos de bajar ahí sin ir acompañada, porque el cine entre otras cosas tiene mucha culpa de ello, de que hayamos aprendido a temer a los sótanos.
Nunca tendría uno en mi casa.
Y si has leído la trilogía de Millennium o has visto alguna de las películas, entre ellas esta maravillosa nueva versión de Fincher (que algunos me darán de palos por admitirlo pero yo opino que supera a la adaptación sueca original), cuando te asomes a un sótano no lo harás sin notar un frío repentino que te pone el vello erizado.
Larsson te imprime esa sensación una vez que te has quedado atrapado en sus novelas. Porque saca a relucir tanta mierda de los subterráneos de las sociedades avanzadas que la tirria a descender a las lúgubres profundidades de una simple casa es una bagatela en comparación con el descenso a los infiernos que puede que haya unas calles más allá, o en el edificio de enfrente, en montones de sótanos de los que no sabíamos ni palabra, enmascarados debajo de una aparente fachada impoluta y decente.
Pensé que no llegaría a decir esto, porque creí que nadie osaría igualar o mejorar a la Lisbeth Salander de Noomi Rapace, pero estaba equivocada. Rooney Mara pulveriza mis expectativas. Los matices que aporta a su difícil personaje me han hipnotizado; la Lisbeth de Larsson y ahora la de Fincher ocupan el primer puesto de mis heroínas literarias contemporáneas.
Daniel Craig, puf, menudo Blomkvist, genial. Destila esa simpatía y ese aura de tío cuarentón de mente ágil que está para mojar pan al tiempo que, como hace con la arisca Lisbeth, se cuela como un huracán sin esperar a ser invitado, y uno está encantado con ello.
Ahora le sigue “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”, o "La chica que jugaba con fuego", como quiera que la llamen. La esperaré.
[Leer más +]
17 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Puliendo el hielo de Oplev
Mucho se está discutiendo sobre si era necesario o no el remake de Los hombres que no amaban a las mujeres, ya sea porque la fidelidad de Opley a la novela de Larsson quedó patente o bien por la proximidad en el tiempo entre ambas cintas. Sin embargo, el director de La Red Social, a su juicio y al de muchos entre los que me incluyo, consideraba que Millenium requería una revisión.

Es un ejercicio complejo acudir a ver lo último de Fincher sin tener presente la novela o la cinta original. Las diferencias enseguida saltan a la vista y sin sucumbir a dotes adivinatorias, todo apunta a que Larsson vería en la obra del americano aquellos pasajes que rondarían en su cabeza antes de plasmarlos en palabras. No es que la cinta de Opley no exprimiera las páginas de la novela, todo lo contrario, su talón de Aquiles residía en el mimetismo sobre la novela. La fidelidad al libro era tal que no se permitía el lujo de levantar la vista del texto.

Imposible evitar las comparaciones aunque sean odiosas. A la cinta de Opley se le echaba en falta el ritmo que le ha impuesto Fincher y le sobraba metraje referente a la investigación. Ahora esos minutos de más son empleados en instantes donde la adrenalina es necesaria. La pasión que requería la original, Fincher nos la brinda de una forma brillante con unos efectivos planos donde la tensión hace mella en un espectador ya conocedor de la historia pero que se deja seducir como inexperto. A la técnica sobresaliente de la cinta hay que añadirle una banda sonora a la altura, guiando al espectador a una montaña rusa de sensaciones. Compuesta por Trent Renzor y Atticus Ross , que ya colaboraron con Fincher en La red Social logrando un Globo de Oro y un Oscar.

Esta nueva versión de Millenium no sería lo mismo sin un elenco de actores que diera la talla. Desde unos secundarios de lujo como Christopher Plummer o Stellan Skarsgård hasta la elección de la pareja protagonista. Daniel Craig imprime carácter a su personaje relegando al olvido la interpretación de Michael Niqvist pero sobre todo la gran delicia de la película recae en uno de esos personajes tan bien descritos que cualquier actriz querría, aunque no todas podrían, defender.

Si Fincher lo tenía complicado de cara a las críticas por aventurarse en un proyecto ya visto, Rooney Mara más aún. Lisbeth Salander es un caramelo de personaje que Noomi Rapace ya supo aprovechar dotando a la cinta de su mejor baza. Era uno de los alicientes ver un nuevo rostro en la piel de Salander y aunque la sombra de Rapace es muy alargada, Mara brinda una interpretación soberbia, rica en matices y con una entrega brutal en la que la química con Craig es arrolladora.

(sigue en spoiler sin desvelar nada)
[Leer más +]
14 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Por qué no debió llamarse "El redactor con problemas judiciales"
No hubo nada de esta película que me hiciera arrepentir de haberla ido a ver al cine, después de ver la versión sueca, que narra con tanta con tanta parquedad y falta de expresión lo escrito por Larsson; tal vez se pueda no esperar tanto de una reversión, pero como su director dijo, él realizó una adaptación del libro libre de esta úlitma, no solo una remake made in U.S.A. como muchos esperaran centrándonos siempre en sus dos protagonistas principales, una ya mencionada en el titulo y nuestro actual James Bond, quienes son, al fin y al cabo a quienes vamos a seguir en esta trilogía.
[Leer más +]
11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Porque es de Fincher
No es por dar la matraca del perroflauta. La gente no hace películas para salvar a las ballenas, pero vamos a no ser mercenarios. Los periódicos también están para venderse y creo que estamos de acuerdo en que un artículo donde se endiñe publicidad encubierta es algo vulgar. Chabacano. Y me jode que a quien ha hecho Seven, Fight Club o Zodiac -cuyos personajes no necesitan usar nada de marca- le haya dado por fusionar marketing con cine. No tengo nada en contra de que financies tus pelis, Fincher, pero me molesta que me restrieguen las cosas. Cuando salgo del metro y llega un tipo a meterme en la boca el papelito de turno del brujo "señor Yembé" que te quita los males de ojo, pues también me cabreo. Aunque sea una bellísima persona. Así que, que quede claro: NO ME INTERESAN los Mac. Ni los Nokia, ni Coca Cola ni McDonald's. No me los restriesgues, que para eso mejor los pones en Facebook, ¿no?

Respecto a la historia; llevaba tatuado el nombre de Fincher desde siempre. Sólo él sabe darle esa atmósfera a sus pelis, y ésta no es una excepción. La música, la fotografía, el ritmo... es una historia lúgubre, malsana. La BSO de Reznor es lo mejor de la peli; su alma negra. Todos elogian a Rooney Mara, pero hacedme caso: mucha culpa de que su personaje funcione la tiene Daniel Craig, que está enorme. Ahí está un poco la diferencia con la versión sueca, en que este Blomqvist tiene gancho. Lisbeth está algo más cuidada por el guión. En su día me gustó mucho Noomi Rapace; su interpretación no tiene nada que envidiar a la de Rooney Mara. Y la cinta sueca tampoco tiene nada que envidiar a esta, por cierto. El guión es CALCADO. Aburre justo en las mismas partes donde aburría la otra. ¿Merecía la pena el remake? Claro que no. Igual que Déjame Entrar. Pero claro. Es de Fincher. Ese es el tema. Millenium es una buena película, cuya principal virtud, y defecto, es ser hija de su padre. Un paso atrás bastante notable con respecto a Zodiac, creo yo. De bastante menos entidad. Aunque... es de Fincher. Porque te va a dar igual haberte leido el libro, aborrecer a los suecos o el marketing encubierto, porque tú, igual que yo, también irás a verla por ese mismo motivo. Porque es de Fincher.

Vuelvo a lo de antes. Que cada uno haga las pelis que le de la gana. Si prefieres ponerte del lado de las salas llenas de gente comiendo nachos, berreando y toqueteando el móvil cada dos por tres, adelante. Yo también quiero ganar dinero en mi trabajo. Pero es una lástima que uno de los directores con más talento de Hollywood baje el pie del acelerador y se meta en el mundo de los remakes sin alma que salen casi al mismo tiempo que los originales, y cuya principal razón de ser es seguir sacando tajada del enorme éxito de ventas del libro en cuestión. También lo es que su cine, que sigue siendo de primera calidad, cada vez suelte más tufo a marketing encubierto. Eso NO es a lo que debería aspirar un genio. Hace falta hambre, David. No te conformes. Apunta más alto la próxima vez.
[Leer más +]
43 de 76 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La adaptación necesaria de Fincher
Magnífica adaptación de la famosa novela, con un montaje preciso y dinámico de la investigación llevada a cabo por los protagonistas. Ambientación perfecta de los entornos fríos y sórdidos en los que acontece la acción y personajes ajustados en sus respectivos roles, destacando, al igual que en la versión sueca, la caracterización femenina protagónica a cargo de Rooney Mara, que no desmerece ni un ápice de la espléndida Noomie Rapace. Fincher se desenvuelve facilmente en una trama oscura y sádica que le va como anillo al dedo, filmando con elegancia los pasos detectivescos que desentrañan obsesiones enfermizas y ocultas del alma humana. La cinta es trepidante desde el ámbito sensorial, estableciendo la empatía del espectador con las circunstancias vitales de Lisbeth Salander, un personaje icónico desde ya para las nuevas generaciones de este milenio.
[Leer más +]
10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Sed de mal
Yo no sé si Millennium es una película buena, muy buena o muy mala, moral o inmoral, pero ese no es el punto.

Sé que debería inventarse alguna nueva palabra en el diccionario para definir lo que sea que hace Fincher con la atmósfera de sus "feel it bad movies".

Su cámara sin humanidad nos convierte a todos en potenciales víctimas. Su atmósfera tiene la textura y el color de un montón de cosas muertas apiladas en una nevera. Obsesión, oscuridad, violencia y fetidez. Este es el mundo de "Millennium".

El público masoquista acude de nuevo a buscar una persistente ración de pesadilla. La consigue a manos llenas.

Aquí reina Satanás. El frío es su profeta.
[Leer más +]
27 de 45 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Las mujeres que no conocían a los hombres buenos
Llegué al cine con la idea de ver un thriller, sabiendo que era de Fincher y teniendo en mente lo más reciente de él, sin recordar bien esa mano que le caracteriza para crear atmósferas opresivas y claustrofobia, así es que me pilló el tren...
Cruda como la más sincera realidad, no prescinde de ninguna explicación para que puedas comprender perfectamente a sus personajes, sus miedos, sus inquietudes, se podría insinuar pero él como ella, prefiere que lo veas...Fantástica Rooney Mara, una interpretación perfectamente medida, siempre que aparece provoca sentimientos y reacciones. Ella encaja estupendamente en la atmósfera Fincher(antes citada), tan buena como de costumbre, disfruto mucho con sus puestas en escena, y esta, fría y desangelada no se queda atrás.
Puesto que no leí el libro no puedo opinar de como plasma el guión si no de lo visto en la película que a mi juicio para una historia tan completa como es, está estupendamente montada la trama, me falla un poco Craig, no termino de verlo dentro de la película...aun así no me disgusta su actuación.
Película altamente recomendable para amantes de la intriga, y que se fíen del director pues le tendrán que agarrar la mano en algún momento para dejarse guiar. Amantes de Fincher, de visión obligada.
P.D: siento no haber leído el libro, pero he disfrutado mucho viendo esta adaptación.
[Leer más +]
9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Esperaba más de David Fincher
En primer lugar, quiero decir que soy un gran admirador de David Fincher y que algunas de sus películas (Seven, The Game, El Club de la Lucha, La habitación del pánico...) están entre mis favoritas. Pero me he llevado una decepción con esta película.
Si bien a nivel visual y de diseño es un producto notable (superior a la original), la encuentro falta de sentimiento: la película ni transmite, ni emociona de la forma que lo hace la cinta sueca.
El desarrollo de la trama está mejor estructurado y conseguido en la primera película, que consigue mantener al espectador en una tensión constante y sobrecogido ante las brutales vivencias de la protagonista.
Los actores, pese a tener más nombre y bagaje que los del film precedente no aportan nada nuevo. Es más, en mi opinión Noomi Rapace aporta matices a su personaje que Rooney Mara no puede ni soñar y es capaz de aparecer ante el espectador como una fiera salvaje y primitiva. Siendo mucho más fiel al personaje literario. Rooney Mara sin hacerlo mal, se le nota que es una niña mona a la que han vestido de "mala".
Por su parte, Daniel Craig está correcto, como en todos sus papeles, pero es un actor hierático y más bien gris para mi gusto.
Quizás su gran valor, para el público estadounidense, es poder disfrutar de esta fascinante historia sin subtítulos.
[Leer más +]
12 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
El director que no amaba a los críticos
Parece que al final un remake puede servir de algo. Hasta ahora resulta ínfima la cantidad de reversiones que han mejorado a sus filmes originales. Menos mal que ha llegado el valiente David Fincher a poner un poco de orden.

El reto era bastante complicado: sacar algo de chicha al pobre argumento de la saga ‘Millennium’. Claro que si algo se le da bien al director norteamericano son los retos, de los cuales suele salir airoso y vencedor. Sin embargo en esta ocasión sólo logra salir bien parado con un trabajo que no está ni mucho menos a la altura de su brillante filmografía. Es, sin duda, un trabajo menor.

Todo remake nos obliga a la comparación. Y en ella la primera ‘Millennium’ de Fincher gana claramente y sin oposición a cualquiera de las tres partes de la versión original. Para empezar, Daniel Craig y Rooney Mara sí que trasmiten convicción como protagonistas. Especialmente ella, exquisita en cada escena y fotograma. El personaje masculino aparece más desdibujado en favor del personaje femenino, el único interesante.

Hay más intriga y menos oscuridad. También más crudeza. Se intensifica por fin la crítica al modo de vida de la sociedad sueca (aquí en inglés, Hollywood manda). Corrupción, decepción y falta de integridad humana. Se agradece un punto de vista tan real y pesimista sobre la evolución de nuestros valores.

Qué bien le ha venido David Fincher a esta historia. El gran especialista en el género del serial killer mece la trama al ritmo que le conviene. Nos hace sentir cómodos en un metraje que sigue siendo excesivo para lo que se cuenta. En lo referente a lo técnico y lo visual hay poco que decir: Fincher se encuentra en permanente estado de gracia. Talento puro.

No vamos a decir ahora que ‘Millennium’ sea magnífica. Es entretenida y poco más. Lo cual ya es mucho teniendo en cuenta la poca gracia de la trilogía original. Las cosas salen mejor cuando no te haces el sueco.

LO MEJOR: Sin lugar a dudas, Rooney Mara dando vida y grandeza al personaje de Lisbeth Salander. Magnetismo del bueno. Daniel Craig se mantiene firme junto a ella. El segundo acto de la película es apasionante en líneas generales. Lo bien que se maneja Fincher en el thriller sigue siendo sorprendente, más aún con los pocos recursos narrativos que ofrece esta historia.

LO PEOR: La trama sigue teniendo poco gancho. No deja de ser un remake de otra película no muy original, así que puede esconder pocas sorpresas. El final está más estirado de lo que le conviene a una película de algo más de dos horas y media. En ocasiones la banda sonora suena demasiado estándar.
[Leer más +]
17 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ver críticas con texto completo