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Charlot, campeón de boxeo (Charlot, boxeador) (1915)

6,9
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Sinopsis
Paseando con su perro, Charlot descubre en un cartel la oportunidad de participar en un campeonato de boxeo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Champion
Duración
33 min.
Guion
Charles Chaplin
Música
Película muda
Fotografía
Harry Ensign (B&W)
Productora
The Essanay Film Manufacturing Company
Género
Comedia Deporte Boxeo Mediometraje Cine mudo
9
Un gran canino
Charlot boxeador tiene semejanza con Vida de perro por tener un gran amigo canino. La vida no le ha dado mucho a Charlot y se tiene que poner los guantes de boxear con herradura para sacudir más fuerte. Igual que en City Lights el rival se las pira y Charlot no se entera de nada. Pero la llegada de Edna hará que el tirillas de Charlot se las componga para triunfar. El poeta del cine se saca un combate de boxeo que deja al de Buster Keaton en El boxeador en gallumbos. Y el final lo dice todo: para el ganador la recompensa es ....Edna Purviance.
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10 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Charlot y su bulldog.
34/10(16/02/15) Muy recomendable cortometraje por su valor antropológico sobre los comienzos de un genio de la comedia física que conjugaba como nadie con el patetismo inherente al ser humano. Es una divertida obra en la que se atisban elementos que posteriormente se repetirán en sus largometrajes, como tener un perrito por mascota, algo similar a “Vida de perro” de 1918, o cuando se hace boxeador improvisado algo que repitió en “Luces de ciudad”. Fue el tercer corto para la compañía Essanay en el que se basa en una idea de Chaplin mientras trabajaba para el gran Fred Karno en teatros, antes de entrar en el cine. Tiene el corto la particularidad de que no hay intertítulos, demostrando que no eran necesarios si había capacidad imaginativa para transmitir la historia con imágenes. Es un relato que contribuye a configurar la posterior Icónica figura del vagabundo pícaro, ingenioso y hábil físicamente. Se nota un poco el paso del tiempo sobre ella, pero aún así nos deja grandes momentos como ese cándido beso de Charlot con Edna Purviance (su segunda papel en cine) tras una garrafa de cerveza, por cierto el primer beso de la pareja (real fuera de pantalla) en cine, esto en un tono de autocensura inocente, el otro dispositivo destacado es la pelea final, un alarde de mordacidad y coreografía destinada a la sonrisa. Chaplin aporta frescura, carisma, lenguaje físico impresionante y mucha personalidad.

Charlot es un vagabundo que pasea con su perro bulldog, caminando por la calle se encuentra una herradura que la guarda por considerar que le traerá suerte, tras lo que ve un cartel en el buscan a personas dispuestas a recibir una paliza de un boxeador por dinero, lo viene llamándose un sparring, se apunta y en el lugar hay gente esperando, tras ver como el boxeador deja groguis uno tras otro a los sparrings decide Charlot poner la herradura de la suerte en el guante. En el relato tendrá importancia la hija del entrenador, Edna Purviance, el villano Leo White y el púgil Bob Uppercut (Bud Jamison).

Momentos para el recuerdo: En el inicio la tierna escena en que Charlot comparte con su perrito una salchicha; El entrenamiento de Charlot mientras flirtea con Edna; La charla que deriva en discusión con el villano de la función, un señor (Leo White) pegado a un bigote, punto culminante el arma con el que apunta a Charlot y que este mueve cual veleta; El susodicho clímax final con el enfrentamiento de Charlot contra Jamison, con estrafalarias caídas, esperpénticos puñetazos al árbitro, amagos, y terminando en un mordisco del bulldog en la parte que la espalda deja su noble nombre al adversario de Charlot, de una tremenda fisicidad, muy jocosa.

Como curiosidad entre el público del combate está Bronco Billy Anderson, fue un actor, guionista, director y productor cinematográfico estadounidense, conocido por ser la primera estrella del cine de género western, en el mítico film de Edwin S. Porter “Asalto y robo de un tren (1903), considerado el primer western, Anderson hizo tres papeles, además era uno de los dueños y fundadores de la compañía Essanay.

No está entre los mejores trabajo de Chaplin (el listón está muy alto), pero deja un buen sabor de boca y consigue te rías a gusto. Fuerza y honor!!!
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil