arrow

El pasado (2013)

El pasado
Trailer
6,9
4.946
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Después de cuatro años de separación, Ahmad viaja de Teherán a París a petición de Marie, su esposa francesa, para resolver los trámites de su divorcio. Durante su estancia, descubre la conflictiva relación entre Marie y su hija. Sus esfuerzos para mejorar esa relación sacarán a flote un secreto del pasado. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Francia Francia
Título original:
Le passé (The Past)
Duración
130 min.
Estreno
15 de abril de 2014
Guion
Asghar Farhadi
Fotografía
Mahmoud Kalari
Productora
Coproducción Francia-Irán; Memento Films Production
Género
Drama Familia
8
Familia en recomposición
Después de la asombrosa y genial "Una separación" mis expectativas ante la nueva película de Asghar Farhadi eran muy altas. Sabía que mejor no podía ser puesto que "Una separación" es una auténtica obra maestra y lo único que pretendía era que por lo menos nos deleitara con unos personajes bien trabajados, con una historia bien construida y bien hilvanada y con alguna que otra sorpresa sobre la marcha.

Y la verdad es que no si uno va a ver esta película con estas expectativas no decepciona para nada. La situación familiar que se nos presenta es terriblemente compleja y cada uno de los personajes trata de sobrellevarla (que no confrontarla) como puede y esto no hace sino empantanar aún más la ya de por sí insostenible realidad. Y en esas llega Ahmad que haciendo las preguntas adecuadas y obligando a que todos miren la realidad tal y como es logra desenredar poco a poco la madeja sólo para ver como se van formando nuevos nudos.

Y es que nos vamos dando cuenta de que cada personaje no hace sino buscar culpables en otros lo que les impide ver su parte de culpa y así poder reaccionar de forma constructiva ante los problemas. Y ahí es donde reside el genio narrativo de Asghar Farhadi que logra pasearnos por este torbellino de sentimientos sin caer en sentimentalismos y sin desvelarnos nunca demasiado de golpe ya que cada escena, cada discusión es importante y contribuye a tejer un nuevo retrato de familia que termina por deshilachar todo lo que dimos por sentado al empezar a ver la película.

Así pues no es una obra tan mágica como "Una separación" pero reúne todos los elementos para construir una cinta intrigante, sutil, reveladora y tan compleja que no nos permite un segundo de relajación. Y francamente, se agradece.
[Leer más +]
41 de 45 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La culpa que busca culpables
Hace mucho que no veía una película tan sincera, sin prejuicios, pre conceptos, ni arquetipos; los personajes se van descubriendo uno a uno de principio a fin, justificando las dos horas diez minutos de duración. Frescura, eso es lo que caracteriza mayormente este nuevo trabajo de Asghar Farhadi, director de la ganadora al Oscar como mejor película de habla no inglesa, ‘La separación’. Puntos de contacto entre ‘El pasado’ y ‘La separación’ varios: el choque cultural, niños envueltos en situaciones de adultos, una mirada reflexiva sobre las relaciones amorosas, temas como el divorcio, el orgullo, la verdad y el perdón. También, la manera de narrar: esa forma de imbricar elementos y momentos de la trama como un tejer de telarañas; la forma narrativa como medio y como fin, donde el final no importa, se deja abierto para que complete el espectador a gusto.

Ahmad (el personaje más entrañable, lejos) llega al aeropuerto y, desde los primeros planos, insonoros por el vidrio que lo separa de Marie (el personaje menos entrañable, lejos, interpretado por la argentina Berenice Bejo, la protagonista de otro film galardonado, ‘The Artist’), se pone en juego uno de los grandes temas de la película: la comunicación (o la dificultad de). Un tema que atraviesa a todos los personajes y a todas las relaciones entre ellos: entre adultos, entre niños y entre adultos y niños/adolescentes. Ahmad es el (ex)marido de Marie y viene a firmar el divorcio, ya que ella va a casarse con otro hombre, Samir. Marie tiene dos niñas, la adolescente Lucie y la pequeña Lea, de distintos padres (ninguno es Ahmad) y Samir sería su tercer matrimonio, quien a su vez tiene un hijo pequeño, Fouad, cuya madre (esposa de Samir) se encuentra en coma por intento de suicidio. Así de complejo, así de disfuncional. En este sentido, el divorcio es lo de menos en términos de ruptura institucional (a diferencia del film ganador del Oscar), aunque al principio Farhadi lo usa como elemento importante, para luego ir develando el fondo del asunto (varios asuntos en realidad).

Por un lado, la tensa relación entre Ahmad y Marie: sentimientos reprimidos al borde del colapso, muchas miradas y pocas palabras producto de un pasado que dejó cosas pendientes, despecho y vacío. El vacío que viene a ocupar Samir, quien a su vez intenta tapar el suyo, el que dejó su esposa en coma. Ni más ni menos que las decisiones equivocadas (o no) de la vida real, de las personas complejas que somos, con carencias, necesidades y miedos, impulsivos, errantes, masoquistas, egoístas y haciendo lo que podemos (y no lo que queremos por lo general) para conseguir el fin último y más importante: la felicidad o, al menos, el alivio.

Por otro lado, los niños en situaciones adultas. Como en ‘La separación’, un tema al que vuelve el director, esta vez, de alguna manera, más al extremo. Fouad es el personaje más sobresaliente en este sentido, de aquí para allá, de casa en casa, escuchando todo, asimilando la mayoría, entendiendo poco (o eso es lo que creen los adultos). Es el abandono de la inocencia, el despertar de la conciencia, la furia contenida, la comunicación imposible (no por nada dicen que la etapa más estresante es la niñez).

Con otra edad tenemos a Lucie, en una etapa de mayor rebeldía, con plena conciencia y en el despertar de la moral adulta (odiosa e inevitable) que juzga, sin entender del todo (dada la inexperiencia): la adolescencia. Es un personajes clave porque es quien guía la telaraña luego de que el tema del divorcio pasa a segundo plano. Primero, pone en escena el tema de “decir la verdad”, no como elemento aleccionador, sino como elemento liberador. Que cierto (y que acierto, y que bien narrado): es preferible decir la peor verdad antes que vivir atormentado por el secreto. Y qué cierto es que elegimos muchas veces lo segundo. Es también ella quien desata el interrogante que pone en jaque a Marie y a Samir, su relación y su futuro, y quien ingresa el elemento más perturbador del film: la culpa. La culpa que busca culpables (que es la peor), la que desespera a Marie y Samir, la que los impulsa a seguir buscando un motivo que los alivie. La culpa que busca culpables por no afrontar las decisiones tomadas y hacerse responsables. La culpa que carcome, aún cuando no hay nada malo en el amor pero sí en las formas, inculcadas o no, que lastiman a otros.

www.quecinemirar.blogspot.com
[Leer más +]
39 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil