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Blues in the Night (1941)

6,4
47
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Sinopsis
"Jigger" Lane forma una banda que incluye a la cantante Ginger "cara bonita" Powell, esposa del trompetista Leo Powell, Nickie Haroyen y Peppi. Todos ellos se dedican a tocar "blues". Sin dinero, montan en un vagón de carga, donde conocen y traban amistad con un gánster que ha huido de la cárcel, llamado Del Davis. Éste les ofrece un trabajo en un bar de carretera de Nueva Jersey, donde Powell se enamora de Kay Grant, ex-novia de Davis. Sin embargo, cuando Powell se entera de que "cara bonita" está a punto de tener un bebé, vuelve con su esposa. "Jigger" trata de hacer que Kay se convierta en la cantante de la banda, pero finalmente terminan huyendo juntos. Más tarde, cuando Kay le confiesa que sólo ama a Del, "Jigger" cae enfermo y se abandona al alcoholismo y a la locura. Sin embargo, los antiguos miembros de su banda lo buscan y lo ayudan a rehabilitarse, volviendo al local donde se hicieron famosos, el bar de carretera de Del. Pero Kay no tardará en regresar... (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Blues in the Night
Duración
88 min.
Guion
Robert Rossen, Elia Kazan (Obra: Edwin Gilbert)
Música
Heinz Roemheld, Ray Heindorf
Fotografía
Ernest Haller (B&W)
Productora
Warner Bros. Pictures
Género
Drama Musical Cine negro Melodrama Crimen Música Jazz Juego
8
Otra joya olvidada que brilla cuando se sabe ver cine.
Este es ademàs un film intenso,doloroso, como el blues. Tiene una buena historia con personajes bien definidos y bien interpretados todos. Buenos números musicales. Cine negro, fuerte. Betty Field. Buena peli la verè otra vez.
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5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
"Femme fatale" y cine negro a ritmo de jazz y Blues.
Anatole Litvak fue uno de esos realizadores europeos que, como tantos otros, se trasladó a Estados Unidos a continuar con su carrera cinematográfica, y también, al igual que otros, fue allí donde logró sus mejores películas, moviéndose con variaciones de talento en todos los géneros: el melodrama musical, la historia de gángsters, films de guerra, comedia romántica… En la década de los 30 y 40 Litvak firmó sus trabajos más interesantes, logrando en 1948 la cima como director, con una de las obras maestras del Film Noir, “Voces de muerte” con Barbara Stanwyck, o con la formidable “Nido de víboras” con Olivia de Havilland.

Pues bien, uno de esos títulos semidesconocidos que todo director posee en su filmografía es “Blues in the Night”, un melodrama con tintes de cine negro, y con la utilización del blues y jazz como metáfora de un modo de vida, de una filosofía. Llama la atención que otro grande del cine, Elia Kazan, aparezca como actor en una de las pocas veces que apareció delante de una cámara de cine; otro realizador, no tan conocido ni tan cualificado, Richard Whorf, dio vida al personaje principal, un alegre y jovial músico, apasionado de lo que hace y que decide montar con ayuda de sus inseparables amigos una banda de blues y jazz con la que actuar en locales, ganándose la vida haciendo aquello que ama. Uno de los pocos elementos negativos de “Blues in the Night” es precisamente la interpretación de Richard Whorf, quien al lado de los secundarios, sobre todo Wallace Ford y Jack Carson, se empequeñece debido sobre todo a la muy evidente falta de expresividad de Whorf. Algo parecido le pasa a la cara de muñeca Priscilla Lane, con un personaje menos importante de lo que aparenta; en cambio Betty Field está fantástica en su papel de "femme fatale", poniendo toda la carne en el asador por resultar odiosa.

Litvak hace un retrato sencillo, con ligeros toques de comedia, sobre la vida del músico viajante haciendo hincapié en la importancia de la unión para sobrevivir. Poco a poco el director va cambiando hacia un drama de corte negro, sobre todo a partir de la aparición de Kay Grant, papel a cargo de la mencionada Betty Field, una muy peligrosa mujer especialista en quitarles absolutamente todo a los hombres que se prendan de ella. Una excelente película en la que litvak coquetea con el melodrama y el cine negro, y nunca se decanta enteramente por uno, pero sí lo baña todo con una muy buena selección de temas musicales, casi todos obra del gran Johnny Mercer, con música de Harold Arlen, destacando entre ellos el que da título a la película.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil