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A Electra le sienta bien el luto (1947)

6,0
49
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Sinopsis
Ezra Mannon regresa a casa tras la Guerra Civil Americana, pero su hogar se ha convertido en un auténtico campo de batalla entre su mujer Christine y su hija Lavinia que compiten por el amor del mismo hombre, el apuesto capitán Adam Brant. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Mourning Becomes Electra
Duración
173 min.
Guion
Dudley Nichols (Obra: Eugene O'Neill)
Música
Richard Hageman
Fotografía
George Barnes (B&W)
Productora
RKO Radio Pictures
Género
Drama
7
A esta película no le sienta nada bien el luto
La tercera, y última, película que dirigió el gran guionista Dudley Nichols fue esta curiosa y por momentos excelente adaptación de la obra homónima de Eugene O´Neill. Aunque esta película nunca se estreno en España, si se emitió hace algunos años (cuando era posible ver buen cine con asiduidad en la televisión) con el título " A Electra le sienta bien el luto".
Al haberla visto hace poco gracias a una grabación de video de aquel pase, he descubierto un drama intenso, con caracterizaciones psicológicas muy poderosas (en algunos momentos quizás demasiado) de sus protagonistas, muy bien realizado y con un excelente guión (no podía ser de otra manera viniendo firmado por el guionista de obras maestras indiscutibles, y cito solo las que ahora mismo se me vienen a la cabeza, como La diligencia, Perversidad, Por quien doblan las campanas ó Esta es mi tierra)).
Así, esta adaptación del drama de Electra trasladado a la Nueva Inglaterra estadounidense justo acabada la guerra civil posse una gran fuerza, y aunque algunos excesos tremendistas y una Rosalind Russel que se movía mejor en la comedia que en este tipo de historias, quitan fuerza al conjunto, este se mantiene a un nivel muy alto. Por ello sirvan estas palabras como reivindicación de esta más que curiosa película que cuenta además como anécdota con uno de los primeros papeles de un jovencísimo Kirk Douglas y el debut americano del gran Michael Redgrave.
Si se tiene oportunidad no debe dejarse escapar la posibilidad de verla, pues pese a sus limitaciones, sus virtudes se imponen contundentemente convirtiéndola en uno de esos títulos desconocidos que curten el paladar de los amantes del mejor cine clásico y las expectativas del más snob de los espectadores con pretensiones.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
“Espero que haya en algún lugar un infierno para los buenos”
Dudley Nichols fue un prestigioso guionista que en tres ocasiones se puso detrás de las cámaras para dirigir películas. Recuerdo con gran afecto su magnífica segunda producción “Sister Kenny” (1946) sobre una enfermera, protagonizada también por Rosalind Russell, que trata de introducir nuevos métodos de terapia para la parálisis infantil lo que le hará chocar con el estamento médico.

En este caso Nichols trata de poner en escena, con poco acierto todo sea dicho, uno de tantos textos desaforados y pasados de moda del escritor Eugene O’Neill, suerte de versión a la americana de la tragedia griega de Esquilo. Patologías psiquiátricas, relaciones familiares enfermizas, celos desmedidos, amores adúlteros, locura, relaciones incestuosas, remordimiento, manipulación y una gigantesca misoginia de fondo son el telón de fondo para el despiadado enfrentamiento entre una madre y su hija por el afecto de su padre y luego el de su hermano.

Durante más de dos horas y media asistimos, aburridos e irritados, a este desfile exhibicionista de patologías circenses, con unas interpretaciones que van de lo correcto –Leo Genn, Kirk Douglas o Raymond Massey- a lo vulgarmente teatral e irritante –Michael Redgrave o la insoportable Katina Paxinou- sin olvidar la limitadísima actuación de Rosalind Russell –y sin embargo grande en el género de la comedia- que, para nuestra desgracia, lleva toda la carga de la película con un papel protagonista llena de excesos, tics y, en general, una sobreactuación bastante lamentable en una actriz de su nivel.

En resumen: larga, pesada e indigesta como un cocido grasiento.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil