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El espía que me plantó (2018)

El espía que me plantó
Trailer
4,7
1.221
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Sinopsis
Audrey y Morgan son dos amigas que se ven involucradas en una conspiración internacional cuando una de ellas descubre que su ex-novio era en realidad un espía. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Spy Who Dumped Me
Duración
116 min.
Estreno
17 de agosto de 2018
Guion
Susanna Fogel, David Iserson
Música
Tyler Bates
Fotografía
Barry Peterson
Productora
Lionsgate / Imagine Entertainment
Género
Comedia Acción Espionaje
3
La parodia que me cansó.
En realidad esta película no inventa ni descubre nada nuevo. El género de las parodias es tan viejo como el de las películas a parodiar. Y el hecho de cambiar el rol habitualmente masculino de los protagonistas por dos chicas tampoco es algo realmente novedoso. Aquí el secreto es confeccionar un guión que funcione y donde los chistes, los gags y la ironía ejerzan de engranaje para que la historia discurra a la perfección. El problema de “El espía que me plantó” es que apenas tiene gracia. Lo cual tratándose de una película de parodias es una sentencia de muerte. Ni la esforzada interpretación de su duo protagonista, en sus respectivos papeles de payasa gamberra y payasa seria hacen desencallar una historia que avanza a trompicones y a golpe de fuegos artificiales. Tampoco las gotas de transgresión ni el espectacular diseño de producción logran sacar al film de la mediocridad. Pero quizás lo peor es que, tratándose de un intento por barnizar de feminismo un género tan masculino como el cine de espías, al final las heroínas tengan que ser rescatadas, una vez más, por el guapo héroe de turno.

Lo mejor: ese lápiz de labios tuneado.

Lo peor: que tanto recurso sirva para tan poco.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Pretende serlo todo a la vez y acaba por ser poca cosa
¡Vaya veranito 2018 de cine que llevamos! Poca cosa, películas de regular a malas, o como esta: sencillamente indefinible.

Se ve claramente que es una mujer, Susanna Fogel, la que dirige esta cinta con desigual fortuna. Veamos, por una parte y si uno se lo toma como peli plan crítica al género de espías o como comedia de espías, con cierto humor, no del mejor, y buenas escenas de violencia y trepidantes persecuciones, componiendo sus piezas de acción con notable eficacia y singular fiereza; si es así, entonces vale, siempre con un sesgo feminista pues los hombres salen bastante mal parados comparados con las féminas, incluso las malísimas. Ahora bien, si uno quiere aclararse qué ha pretendido la Fogel, con un guión suyo y de David Iserson que en ocasiones parece improvisado, entonces yo me pierdo.

Como decía, podríamos considerarla como una comedia de espías, subgénero ya clásico que se inicia en los años sesenta, recordamos La pantera rosa (Blake Edwards, 1963), Superagente 86 (serie de televisión de Mel Brooks posteriormente llevada al cine por Peter Segal, etc.). Incluso en la peli suena la música de “La pantera rosa” de Henry Mancini. Lo ocurre es que esta obra que parece querer ser comedia, toma una deriva auténticamente silvestre y espectacular como otros referentes del espionaje más serio, pero sin los roles al uso del héroes del disparo o la inteligencia; más bien es película cargada de todos los tópicos imaginables, lucha de sexos y muchachas alborde de un ataque de nervios.

Música de Tyler Bates que encaja bien, aceptable fotografía de Barry Peterson, y puesta en escena cuidada con escenarios, vestuario y un minucioso diseño de producción, con variadas y espectaculares localizaciones europeas, el desenfrenado uso de la violencia y la originalidad de algunas secuencias.

En el reparto Mila Kunis y Kate McKinnon encarnan el dúo de amigas horteroides y panolis que de manera inopinada incluso surrealista se ven metidas a atolondradas espías y envueltas en un enorme complot del cual las féminas saldrán inexplicablemente airosas siempre en una constante batalla contra el menosprecio de los hombres hacia las mujeres en la historia, con evidentes tintes, como decía, feministas (lo cual que a veces hasta ofende). Kunis es la pánfila que se descubre como gran espía y McKinnon encargada de que alguien se ría. Un elenco actoral de reparto muy digno en sus trabajos acompañan a estas dos estrafalarias heroínas, nombres algunos muy conocidos como Sam Heughan, Justin Theroux o Gillian Anderson.

Lo que ocurre es que uno no sabe si está mirando una película cómica o sencillamente brutal, pues ambas dimensiones están presentes pero ninguna de las dos acaba de cerrar. Pretende serlo todo a la vez y de la forma lo más alborotada posible, y acaba por ser poquita cosa y con escasa gracia. O sea, el tono general del film, resulta desconcertante y errático y los chistes de escasa gracia. ¿De positivo? Su frescura.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil