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Amor que mata (1947)

Amor que mata
Trailer
7,0
519
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Sinopsis
Después de ser rechazada por el ingeniero David Sutton (Van Heflin), la enfermera Louise Howell (Joan Crawford) se casa por despecho con el magnate Dean Graham (Raymond Massey), cuya mujer se ha suicidado. Louise empieza a sufrir alucinaciones y no puede soportar que su hijastra, la joven Carol Graham (Geraldine Brooks), se enamore de su amado David Sutton... (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Possessed
Duración
108 min.
Guion
Silvia Richard, Ranald MacDougall (Historia: Rita Weiman)
Música
Franz Waxman
Fotografía
Joseph A. Valentine (B&W)
Productora
Warner Bros. Pictures
Género
Drama Cine negro Drama psicológico Melodrama
8
Possessed
Intensísima representación de la locura y la maldad humana la que nos regala el director alemán Curtis Bernhardt a través principalmente de una maravillosa representación de la siempre increible Joan Crawford. Con un estilo marcadísimo, unas sombras que hablan por sí solas y un guión bastante sólido estamos ante una cinta que causará bastante sorpresa a aquellos que la disfruten por primera vez.

Con un comienzo tan espectacular como enigmático, tan inolvidable como desconcertante, Louise Howell (Joan Crawford) aparece en la pantalla deambulando por unas vacías calles de Los Ángeles y apoderada de una locura a la que dará explicación en un tremendo flashback. Repito. Los primeros quince minutos son memorables y creo que solo con eso Joan Crawford se ganó una nominación a los Oscars. A partir de aquí da comienzo el relato de los hechos donde un muy notable Van Helfin, como siempre, da vida a el ingeniero David Sutton por cuyo amor Louise Howell pierde completamente la razón. Personalmente no encuentro una gran química entre los dos pero no hace falta ya que, sin duda, es compensado por la gran clase de ambos actores.

La película cuenta con unas cuantas licencias narrativas bastante interesantes, no muy abundantes en la época y que acercan por momentos la trama al miedo, a la tensión psicológica y porque no al terror. En el spoiler me referiré a ellos por el hecho diferencial que representa con otro cine contemporáneo como el de Tourner, Lang o Siodmak. Por otra parte, la música acompaña con tremendo acierto y tampoco olvidar una gran caracterización de Crawford además de una maravillosa puesta en escena durante toda la cinta.

Con un gran tramo final estamos ante una de las mejores representaciones de la locura y enajenación mental hecha hasta la fecha en Hollywood con una Joan Crawford estelar. Para mi gusto y junto a "Una Vida Robada" (sus dos primeros largometrajes en América) las dos mejores obras de Curtis Bernhard. Ésta para no perdérsela.
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26 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Obra memorable sobre la perversidad y la maldad humana
Película en b/n, de la Warner, dirigida por Curtis Bernhardt ("La bella del Pacífico", 1953). Se basa en un argumento de Rita Weiman, desarrollado por Ronald MacDougal y Silvia Richards. Se rodó en exteriores de LA y en los Warner Studios (Burbank, California). Fue nominada a un Oscar (actriz principal). Producida por Jerry Wald ("Alma en suplicio", 1945), se estrenó el 26-VII-1947.

La acción tiene lugar en LA, la costa de California y Washington, a lo largo de algo más de un un año, en 1946/47. Narra la historia de Louise Howell (Joan Crawford), enfermera, apasionada, de unos 30 años, encargada del cuidado de la Sra. Graham, inválida. Se enamora del ingeniero David Sutton (Van Heflin), vecino y amigo de la casa, de 35 años, melómano y pianista aficionado, con el que mantiene un romance que él no quiere convertir en matrimonio. Acepta sus ausencias, su negativa de casarse con ella y sus desaires, pero su equilibrio mental entra en crisis cuando él decide casarse con una rica joven de 20 años.

La película desarrolla una historia melodramática, que gira en torno al trastorno mental de una joven que se hunde en un infierno de pasión, celos, engaños y venganza, hasta convertirse en la encarnación de la maldad. Sorprende la subversión de los valores tradicionales de la familia que se establece, poco habitual en el cine de Hollywood de la época. La prevalencia del mal, de acuerdo con el Código Hayes, se hace depender de una enfermedad mental. Incluye referencias al psicoanálisis, según la moda del cine americano de Posguerra. Destacan escenas como la de la caída mortal de Carol por la escalera, la del ingreso de Louise en la sección psiquiátrica del hospital, la de su andar perdido por las calles de LA y la del recorrido de la casa de verano que hace Louise reviviendo, obsesionada, la presencia de la difunta Pauline. El fondo de perversión y maldad de la cinta permite enparejarla con obras de Lang y Siodmank.

La música, de Franz Waxman, acompaña el relato con fuerza e intensidad, al que aporta una potente orquesta de viento y metal que combina melodías ligeramente románticas y sonidos perturbadores. Añade fragmentos de "Carnaval", de Robert Schuman. La fotografía, de Jospeh Valentine ("Sabotaje", 1942), crea una narración visual espléndida, de tonos expresionistas, con barridos de cámara espectaculares, contrastes de luz muy sugerentes y tomas de cámara subjetiva (hospital), imitadas en obras posteriores. El guión dibuja con precisión suficiente los personajes de Louise y David, enlaza las incidencias del relato con fluidez y sumerge la historia en un ambiente onírico, inquietante y perturbador. La interpretación de Crawford es una de las tres o cuatro mejores de su carrera. La dirección, en manos de un artesano efectivo, consigue una obra memorable, con algunos momentos antológicos.

La película, recreación del mito de Medea, es una pieza de gran belleza sobre la perversidad, la maldad y la venganza.
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13 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil